martes, 31 de julio de 2012

CUANDO MIS OJOS SE CIERREN


Antes, en las letanías rezábamos: de la muerte súbita, líbranos Señor. Hoy muchos conocidos me han dicho: querría morirme sin darme cuenta. Por mi trabajo he visto morir a muchas personas. Os puedo asegurar que todos lo han hecho en paz. El sacerdote escritor José María Cabodevilla escribió que "la muerte no es algo que ocurre, sino Alguien que se acerca".
Hoy os dejo este precioso poema de Miguel Ángel Mesa: "Cuando mis ojos se cierren"

"Cuando calle la brisa del atardecer
y la nostalgia se transforme
en presencia, cantadme,
no derraméis lágrimas
amargas, cadenciosas.

Recordad el amor
que soñé tanto poseer,
el que busqué cada día, sin reposo.

Cuando mis ojos se cierren
a la luz y su claridad,
al dulce sabor de la amistad,
sembrad de evocaciones mi ausencia,
la íntima intimidad
de nuestros corazones,
las confidencias y las risas
durante nuestras reuniones.

Cuando mis oídos no puedan reconocer
ya vuestras voces,
ponedme la canción del Cazador herido
de cariño y de ternura, sin posible olvido.

Cuando el silencio impida
la renovación del recuerdo,
despertaré vuestra memoria,
allí daré alas a la añoranza,

y encontraréis a un hombre
que quiso ser sonrisa,
caricia, pasión, brisa, lumbre,
un pedacito de tierra
dejándose fecundar
por el agua y el calor del sol,
savia, raíz, permanente anhelo."

(Miguel Ángel Mesa)

lunes, 30 de julio de 2012

EL ANACORETA Y EL OBJETIVO DE LA ORACIÓN


Aquella persona devota dijo al Anacoreta:
- Rezo todo el día, para que Dios nos se apiade de nosotros.
El anciano meneó la cabeza sonriendo y respondió:
- Extraño objetivo; porque la oración no cambia a Dios. Nos cambia a nosotros. Debemos rezar para acercarnos a Él, que es acercarse a los demás...Pedimos que Dios se apiade de los que sufren. Si nuestra oración es auténtica, intentaremos inmediatamente aliviar el sufrimiento de los que nos rodean...Nosotros somos los que hemos de cambiar...En otros tiempos se ofrecían sacrificios para aplacar a los dioses. Nosotros corremos el peligro de transformar la oración en lo mismo. Dios no quiere nuestros sacrificios, quiere que cambiemos nuestro corazón. Ese es el auténtico fruto de la oración.

domingo, 29 de julio de 2012

DAR Y DARSE


"Después de esto, Jesús se fue a la otra orilla del lago de Galilea (también llamado de Tiberíades).  Mucha gente le seguía porque habían visto las señales milagrosas que hacía sanando a los enfermos. Jesús subió a un monte y se sentó con sus discípulos. Ya estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar la vista y ver la mucha gente que le seguía, Jesús dijo a Felipe:
– ¿Dónde vamos a comprar comida para toda esta gente?
Pero lo dijo por ver qué contestaría Felipe, porque Jesús mismo sabía bien lo que había de hacer. Felipe le respondió:
– Ni siquiera doscientos denarios de pan bastarían para que cada uno recibiese un poco.
Entonces otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo:
– Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos peces, pero ¿qué es esto para tanta gente?
Jesús respondió:
– Haced que todos se sienten.
Había mucha hierba en aquel lugar, y se sentaron. Eran unos cinco mil hombres. Jesús tomó en sus manos los panes, y después de dar gracias a Dios los repartió entre los que estaban sentados. Hizo lo mismo con los peces, dándoles todo lo que querían. Cuando estuvieron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos:
– Recoged los trozos sobrantes, para que no se desperdicie nada.
Ellos los recogieron, y llenaron doce canastas con los trozos que habían sobrado de los cinco panes de cebada. La gente, al ver esta señal milagrosa hecha por Jesús, decía:
– Verdaderamente este es el profeta que había de venir al mundo.
Pero como Jesús se dio cuenta de que querían llevárselo a la fuerza para hacerle rey, se retiró otra vez a lo alto del monte, para estar solo."

Hace dos domingos Jesús se preocupaba para que sus discípulos descansasen tras su correría apostólica. El domingo pasado se le removían las entrañas al ver a la gente desorientada como ovejas sin pastor. Hoy se preocupa para darles de comer.
Esta multiplicación del evangelio de San Juan empieza con un niño que da todo lo que tiene. De sus cinco panes y sus dos peces comerá la multitud.
Esta es una imagen preciosa de la Eucaristía. Darlo todo, darnos a nosotros mismos. Compartir. En la Última Cena Jesús tomará el pan, lo partirá y lo repartirá diciendo que hagamos los mismo. Que este será el memorial, su Cuerpo y su Sangre. Justo antes de su muerte en cruz. La Eucaristía no es el rito. El rito lo hemos de celebrar, pero no tiene sentido si no nos lleva a hacer  lo mismo que Él hizo, que es compartir y darse totalmente a los demás. Dar su vida por todos. La Eucaristía es la inocencia de ese niño que da cinco panes y dos peces para que coman una multitud. La Eucaristía es ese milagro de la fraternidad, de la solidaridad, de la unión entre todos. La Eucaristía es ver a Jesús, no sólo en el pan y el vino, sino en todos los hombres. La Eucaristía reside en lo más sencillo. Los panes, ni siquiera eran de trigo, eran de cebada. Nosotros tampoco somos perfectos, pero si nos entregamos, si compartimos lo poco que tenemos, realizaremos el milagro del Amor. Porque la Eucaristía también es Comunión. No sólo es un acto personal de Unión con Dios. Es un acto de Unión con todos los hombres.
Y como Jesús, luego, desapareciendo a la soledad; no sea que el orgullo nos haga creer que somos super-héroes, que alguien nos debe algo.
Dar y darse. Luego retirarse a la soledad, es decir, pasar desapercibidos, contentos porque estamos unidos a Jesús y a los hombres; porque lo sabemos ver presente en todos los hombres...Porque Él está en nuestro corazón...

viernes, 27 de julio de 2012

SEÑOR, HE SALIDO A BUSCARTE



Señor, hoy he salido a buscarte.
He dejado mi casa,
mi calle,
mi barrio,
y me he adentrado por otros caminos,
por otros lugares y arrabales.


Pronto he sentido la noche
de la soledad,
del agobio y del miedo;
y, como un niño huérfano,
he comenzado a buscarte en sombras
y rincones,
en esquinas y cruces.


Tropecé con personajes semejantes,
con niños de la calle vendiendo dulces,
lustrando botines,
pidiendo limosna,
cargando miseria,
comerciando un soplo de vida;
con hermanos a la intemperie,
sin padres,
sin cariño,
sin nombre,
sin futuro,
con hambre,
hermanos de nadie.


Señor, hoy tropecé contigo;
he visto tu rostro más cerca
y con más detalle.
(Susurros de Dios, Antonio Gil Moreno, Ed Paulinas 2012) 

jueves, 26 de julio de 2012

EL DISCÍPULO ACABA LA CARRERA


El joven seguidor llegó a casa feliz y contento con su título bajo el brazo. Había acabado la carrera. El Anacoreta, para celebrarlo, sacó una botella de cava que tenía en la nevera, regalo de un amigo.
Después del brindis dijo:
- Ahora no olvides que las personas somos seres en camino. No creas que ya lo sabes todo. Hemos de estar dispuestos a aprender siempre.
Le puso una mano en el hombro y concluyó:
- No olvides que la vida es siempre nueva. Harás planes, pero ella te deparará cosas inesperadas. Tienes que aceptarlas y amarlas, porque son ellas las que te marcarán el camino y has de leer en ellas la voluntad de Dios. Superarás así tus expectativas y tu alegría no tendrá límites.
Y se fueron a rezar Vísperas.

miércoles, 25 de julio de 2012

EL TESORO


En el Evangelio Jesús compara al Reino con un tesoro escondido en un campo. Ciertamente todos reaccionamos, al enterarnos de su existencia, comprando el campo para obtener el tesoro. ¡No faltaría más! La diferencia está en cómo empleamos ese tesoro. 
Imaginemos dos hombres. Cada uno a encontrado un cofre con un tesoro. El primero se sienta encima de él, ni siquiera lo abre. Toda su preocupación es que nadie se lo robe. Defiende su contenido con uñas y dientes. Allí pasa el resto de su vida miserablemente.
El segundo abre el cobre, disfruta de su tesoro y lo comparte con todos los que puede. El tesoro le ha dado vida, le ha hecho feliz.
Pues esas son precisamente las dos posturas que podemos tener ante el Tesoro de la Espiritualidad. Podemos dejarlo encerrado en el cofre.Podemos pasar toda nuestra vida defendiendo su contenido, aunque desconozcamos lo que hay. Ese tesoro nos mata.
En cambio podemos abrir el cofre, hacer que su interior forme parte de nuestra vida y de la de los demás. Ese tesoro es fuente de vida para nosotros y para los demás.
Podemos ser una Iglesia preocupada por la ortodoxia, temerosa de perder la influencia, guardiana de un tesoro sin disfrutar de él. O podemos ser una Iglesia abierta, acogedora, que comparte su tesoro con todos los hombres de buena voluntad.
¿Con cuál de los dos hombres nos identificamos?
¿Qué actitud queremos tener?  

martes, 24 de julio de 2012

EL ANACORETA Y LA CULPABILIDAD


Aquel hombre consultaba a menudo al Anacoreta. En realidad lo que hacía era explicarle sus miserias. Se culpabilizaba constantemente. Él no valía nada, todo lo hacía mal, era un desastre, los otros sí que eran buenos...Esa era la canción que repetía constantemente.
El Anacoreta le dijo:
- Hijo mío. Estás demasiado centrado en ti mismo y eres demasiado severo contigo mismo.
Luego tomando un libro de una estantería, añadió:
- Victor Frankl en este libro dice: "La persona sólo es completamente humana cuando se abre completamente en una cosa, donde está completamente entregada a otra persona. Y sólo se vuelve completamente ella misma cuando hace la vista gorda y se perdona a sí misma."
El hombre respondió:
- Pero, hacer la vista gorda ¿no es engañarse a sí mismo?
Sonrió el anciano y se explicó:
- No se trata de justificarlo todo. Sólo has de ser más indulgente contigo mismo. Los padres que educan bien a sus hijos no les están recriminando constantemente sus errores. Saben combinar severidad y benevolencia. Saben mirar de vez en cuando para otro lado.
Luego, alargándole el libro, concluyó:
- Ábrete a los demás. Trasciéndete en vez de quedarte encerrado en tu castillo. Al comprender los errores de los demás, sabrás comprender los tuyos y superarlos. Si te quedas mirando lo malo que eres, nunca avanzarás...    

lunes, 23 de julio de 2012

SONIDOS...



"He escuchado el sonido de una voz desconocida.
He mirado hacia atrás
me he estremecido.
En la niebla del pasado, en su penumbra,
he visto un joven que soñaba, unos anhelos, una esperanza...
¿Qué queda de aquellas ilusiones...?
Una mano  de un niño, ya anciano,
se posa, inocente, en la mía 
y me dice:
- si no hubieses seguido este camino,
quizás el que no habías deseado,
hoy no podrías lavarme cada día,
vestirme, curarme y asistirme.
No mires hacia atrás ni lamentes tu pasado.
Tu entrega, tu amor de este presente,
es lo que eres,
es lo que cuenta."
(J.J.T.) 


domingo, 22 de julio de 2012

OVEJAS SIN PASTOR


"Después de esto, los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Jesús les dijo:
– Venid, vosotros solos, a descansar un poco a un lugar apartado.
Porque iba y venía tanta gente que ellos ni siquiera tenían tiempo para comer. Así que Jesús y sus apóstoles se fueron en una barca a un lugar apartado. Pero muchos los vieron ir y los reconocieron; entonces, de todos los pueblos, corrieron allá y se les adelantaron. Al bajar Jesús de la barca vio la multitud, y sintió compasión de ellos porque estaban como ovejas que no tienen pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas."

Los apóstoles que en el evangelio del domingo pasado fueron enviados por Jesús de dos en dos a proclamar la Buena Nueva, dar la paz a los corazones y aliviar del mal, han regresado. Jesús quiere que descansen. regresan contentos, pero fatigados. Quieren ir a un lugar apartado, pero la multitud les sigue. Jesús siente compasión por que están como ovejas sin pastor y les enseña. 
La palabra compasión está devaluada. Nos parece que compadecerse de alguien es creerse superior a él, disminuirlo. Sin embarco compasión significa "padecer- con. Los psicólogos lo reemplazan por empatía. Significa exactamente lo mismo, pero derivando la palabra del griego "em-patos", padecer-con.
Jesús se da cuenta de que aquellas personas buscan lo que nadie les da; lo que las autoridades religiosas, encerradas en sus dogmas y ortodoxias, les niegan. La gente busca un sentido a la vida, buscan a Dios. Muchas  veces las religiones sólo dan normas a obedecer y dogmas para creer, pero no dan sentido a la vida y muestran un Dios teórico y lejano. Jesús se compadece y les da palabras de vida. Señala un camino, no unas leyes.
En la primera lectura, Jeremías carga contra esos falsos pastores que llevan a sus seguidores por falsos caminos. El salmo nos dice que el Señor es nuestro pastor. Y san Pablo nos dice que Jesús nos trae la Buena Nueva de la paz.
Esa es la misión de Jesús y de sus seguidores. Una religión que culpabiliza, causa miedo, persigue y no comunica paz...no es una verdadera religión.
Nuestra sociedad activista necesita momentos de silencio, de tranquilidad, de paz...Es entonces cuando podemos encontrar un sentido a nuestra vida, encontrar a Dios. Nuestra sociedad necesita pastores que se den con gratuidad, que comuniquen paz.
   

sábado, 21 de julio de 2012

MÚSICA DEL SÁBADO: SALMO 130 (MIMA'MAQUÍM QUERATÍJA HASHEM)



Desde lo más profundo te grito, Señor;
Señor, escucha mi voz.
Escucha, estén tus oídos atentos
a mi grito que te su plica.


Si llevas cuenta, Señor, de las faltas,
Señor, ¿quién podrá resistir?
Pero el perdón es cosa tuya;
por eso te haces respetar.


Confío, Señor, con toda mi alma
confío en tu palabra..
Espera al Señor mi alma,
más que el centinela la aurora.


Que los centinelas esperen la aurora;
Israel, espera en el Señor.
Porque son del Señor el amor fiel
y la redención generosa.
Es él quien redime a Israel
de todas sus culpas.

viernes, 20 de julio de 2012

EL ANACORETA Y LAS CRÍTICAS


El joven seguidor preguntó al Anacoreta:
- ¿No te preocupan las críticas que recibes?
Sonrió el anciano y respondió:
- Intento que no me preocupen. Si buscamos la verdad nos han de ser indiferentes los elogios y las críticas. Lo mejor que podemos hacer, es ignorar los elogios y mirar qué parte de razón tienen los que nos critican. Y no enojarse nunca por ellas, aunque sean injuriosas. Si lo son, lo mejor es ignorarlas.

jueves, 19 de julio de 2012

¿QUÉ SOCIEDAD NOS ESPERA?


Ante los recortes uno se queda cada día más perplejo. Ciertamente si queremos eliminar la crisis hemos de toma medidas. Pero, ¿qué medidas? Recortando la Renta Mínima de Inserción, la prestación al paro. Recortando  los servicios de atención a la infancia en riesgo de exclusión. Dejando en nada la ayuda a las personas dependientes. Eliminando las ayudas a la inserción laboral...Eso sin contar los recortes en enseñanza, sanidad y cultura...Nos dirán que los de arriba se han recortado y nos darán grandes cifras. ¿De verdad es lo mismo que quien cobra 800 euros pase a cobrar 600, que el que cobra dos millones pase a cobrar un millón ochocientos?¿Nos quieren tomar el pelo? ¿Con esos recortes se ayudará a las sesenta mil familias que han perdido su piso a recobrarlo?¿El que pasa a cobrar de dos millones a uno ochocientos mil va a vivir peor?¿nota la crisis?
Un artículo de Laia Savall concluye, que nos dirigimos a una sociedad cada vez más desigual. Esa sociedad que se veía reflejada en algunas películas de los años 90, en la que había una pequeña élite viviendo en zonas blindadas y el resto en tribus urbanas en las que imperaba la ley de la selva, la ley del más fuerte, la ley del sálvese quien pueda...
¿De verdad que no hay otra forma de solucionar la crisis? ¿No será que a una parte de nuestra sociedad le interesa que siga la crisis? ¿No será, simplemente, que las crisis es la forma de que unos pocos se enriquezcan a costa de muchos?
Ciertamente podemos vivir con más austeridad. Pero sumir en la pobreza a la gente, no es vivir austeramente. Una cosa es austeridad y otra miseria. Si hemos de vivir con sencillez, si hemos de dejar cosas, lo hemos de hacer todos...No los que tienen menos recursos. 
Nosotros podemos, debemos ser solidarios. Y la gente sencilla lo es. Movimientos populares contra el desahucio, bancos de alimentos, abuelos que ayudan la familia, voluntarios...ya lo hacen. La solidaridad que campa por su ausencia es la de los Bancos, los Mercados, los gobernantes, los grandes terratenientes y magnates. El día que ellos sean solidarios, quizá nos olvidaremos de la palabra crisis...

miércoles, 18 de julio de 2012

EL ANACORETA Y EL CAMINO DE LA VIDA


Un joven se acercó al Anacoreta y le preguntó:
- Ya sé que la vida es un camino,pero, ¿qué he de hacer para recorrerlo?
Sonrió el anciano y respondió.
- Para recorrer el camino de la vida has de hacer como los peregrinos: lleva lo mínimo indispensable, vive el presente y no tengas miedo al futuro.

martes, 17 de julio de 2012

GUARDA SEÑOR...



Señor,
quédate con nosotros todo el día
y guía todos nuestros actos,
palabras y pensamientos.


Guarda nuestros pies,
para que no caminen ociosos, sino que vayan al encuentro
de las necesidades de los otros.


Guarda nuestras manos,
para que no se abran para hacer el mal,
sino para abrazar y ayudar a todos.


Guarda nuestros labios
para que no digan mentiras
ni cosas indebidas
y no hablen mal del prójimo.
Al contrario,
que siempre estén dispuestos
a animar a todos y bendecirte a Ti,
Señor de la vida.


Guarda nuestros oídos,
para que no pierdan el tiempo
en escuchar palabras falsas
o sin sentido,
sino que estén siempre atentos
para escuchar tu mensaje,
para hacer hoy tu voluntad.


(De una oración del siglo VIII)

lunes, 16 de julio de 2012

EL PAÍS DE LA CONTEMPLACIÓN



A veces gastamos toda una vida buscando el camino hacia la contemplación. Olvidamos que no se trata de ir lejos, sino de entrar en nuestro interior. En su libro "Nuevas semillas de contemplación", Thomas Merton nos lo señala con claridad:


"Éste es un país cuyo centro se halla en todas partes y su circunferencia en ninguna. No lo encontrarás viajando, sino quedándote quieto. Sin embargo, es en esta soledad donde se inicia la más profunda actividad. Es ahí donde descubres la acción sin movimiento, el trabajo que es profundo descanso, la visión en la oscuridad y, más allá de todo deseo, una plenitud cuyos límites alcanzan el infinito."
(Thomas Merton)

domingo, 15 de julio de 2012

CONSEJOS PARA EVANGELIZADORES


"Llamó a los doce discípulos y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus impuros. Les ordenó que, aparte de un bastón, no llevaran nada para el camino: ni pan ni provisiones ni dinero. Podían calzar sandalias, pero no llevar ropa de repuesto. Les dijo:
– Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta que os marchéis del lugar. Y si en algún lugar no os reciben ni quieren escucharos, salid de allí y sacudíos el polvo de los pies para que les sirva de advertencia. 
Entonces salieron los discípulos a decir a la gente que se volviera a Dios. También expulsaron muchos demonios y sanaron a muchos enfermos ungiéndolos con aceite."

Jesús envía a sus discípulos. Un discípulo no es solamente un seguidor, también es un enviado. Y no los manda a predicar, a hacer proselitismo. Los manda a aliviar a las personas del mal, que es acercarlas a Dios. (Les da autoridad sobre los espíritus impuros). Expulsar demonios y sanar enfermos. En definitiva: a llevar la Vida a los demás. Y les da unos consejos muy claros de cómo deben actuar. En estos tiempos de nuevas evangelizaciones, deberíamos meditarlos y traducirlos a nuestra actualidad. Lo que Jesús viene hoy a decirnos, es que la manera de hacer que la gente vuelva a Dios, es sobre todo con nuestra vida, no con nuestras palabras.  Con la sencillez de quien se deja en manos de Dios y no de quien busca poder, fuerza, influencia...Evangeliza más el joven que dedica su tiempo a un grupo de disminuidos, dando refuerzo escolar a inmigrantes, acompañando unas horas a ancianos solitarios, que las campañas eclesiales realizadas a bombo y platillo.  La  mejor manera de hablar de Dios, es aliviando a los demás del mal, de la injusticia, de la enfermedad. No se trata de imponer nada. Si no nos quieren recibir, pues nos vamos a otro sitio, a otras gentes...
Estamos demasiado preocupados por los medios. Nos importa en exceso la influencia y buscamos apoyo de los fuertes. Y Jesús nos dice que nos sobran muchas cosas. Que hemos de evangelizar sin equipaje. El amor, la entrega, la sencillez...esas han de ser nuestras maletas.


viernes, 13 de julio de 2012

EL VENDEDOR DE GLOBOS


Hace ya bastante tiempo leí esta historia. No recuerdo dónde, por lo que desconozco su autor. Pero me gustó mucho:
"Encasquetado con un gorro de lana, vestido con una camiseta de marinero y unos pantalones de pana, aquel anciano de blanca barba, vendía globos en el parque.
Para llamar la atención de los compradores soltó un globo rojo, que fue elevándose hacia el cielo, hasta convertirse en un punto a penas visible...Hizo lo mismo con uno verde, que también se elevó hasta las nubes. Y luego uno azul, y un amarillo...Todos subían y subían...
Hacía rato que lo contemplaba un niño negro, con aquellos ojazos que sólo tienen los niños negros...Se acercó al anciano y le preguntó:
- Ese globo negro que tiene, ¿también subirá tan alto como los otros?
Rió el anciano y soltó el globo negro a la vez que le decía:
- Pues claro que sí. No es su color externo lo que hace subir los globos, sino lo que hay en su interior..."

jueves, 12 de julio de 2012

LAMENTACIONES DE LA CASTAÑA A DIOS SU CREADOR


En Cataluña, alrededor de la festividad de Todos los Santos, la gente se reúne a comer castañas y unos pastelitos que se llaman "panallets". En un pueblo, Cassà de la Selva, por el que tengo un especial afecto, con motivo de la castañada del año 2000, el Hno. Salvador Coma escribió este texto que os traduzco.

"- ¿Por qué, oh Señor, que yo creía bondadoso, me has hecho nacer tan áspera y lleno de pinchos?
Y el Señor, al que la castaña con acierto creía bondadoso, le respondió:
-Para que aprendas, que tan sólo madurando las personas dejan su aspereza y aprenden a convivir.

- ¿Por qué, oh Señor, que yo creía bondadoso, me has hecho tan cerrada y recluida en mi misma?
 Y el Señor, al que la castaña con acierto creía bondadoso, le respondió:
- Para que aprendas, que únicamente después de haber entrado en ti misma, con un largo tiempo de reflexión y silencio, puedes llegar a entender a los que están a tu lado.

- ¿Por qué, oh Señor, que yo creía bondadoso, estoy sin luz y casi sin poder respirar?
Y el Señor, al que la castaña con acierto creía bondadoso, le respondió:
- Para que sepas lo triste que es la oscuridad; descubras la belleza de las cosas que te rodean y lamentes la situación de los que, aunque ven, viven en la oscuridad y la ceguera.

- ¿Por qué, oh Señor,  que yo creía bondadoso, me has puesto tan cerca de mis hermanas como si fuéramos siamesas sin podernos  independizar?
Y el Señor, al que la castaña con acierto creía bondadoso, le respondió:
- Para que agradezcas la proximidad de los que te aman y están siempre a tu lado, muy cerca de ti, siempre que los necesitas y que muchas veces creías que te molestaban y no los necesitabas.

- ¿Por qué, oh Señor, que yo creía bondadoso, me has vestido con este color marrón tan triste y poco vistoso?
Y el Señor, al que la castaña con acierto creía bondadoso, le respondió:
- Para que no valores a las personas por su apariencia y descubras que la riqueza de los hombres está en su interior.

-¿Por qué, oh Señor, que yo creía bondadoso, me has hecho redonda y gordita, hoy que está de moda estar delgada y estilizada?
Y el Señor, al que la castaña con acierto creía bondadoso, le respondió:
- Para que aprendas a repartir generosamente todo lo que te sobra con los que de verdad lo necesitan. Y para que tengas claro que, aquello que desprecias y crees que te sobra, muchos lo encuentran a faltar.

- ¿Por qué. oh Señor, que yo creía bondadoso, me has dejado caer al suelo sin miramientos al primer soplo del viento?
Y el Señor, al que la castaña con acierto creía bondadoso, le respodió:
- Para que sepas que, a pesar de sentirte amenudo sola y desamparada, cuando te llegue un fuerte golpe en tu vida, siempre encontrarás alguien que pensará en ti y te recogerá del suelo. Así recobrarás la confianza  en los hombres buenos, que existen en el mundo más de los que crees...

Y la castaña...calló...¿convencida?...¿desconfiada?...¿incrédula?...
Reflexionemos unos instantes..." 

miércoles, 11 de julio de 2012

LA PERSONA QUE ESTÁ JUNTO A TI...



Mira a tu alrededor.
¿Quién es la PERSONA que está sentada a tu lado?
la PERSONA  que está junto a ti
es el mayor milagro que nunca hayas podido encontrar...
¡también es el mayor misterio!


 La PERSONA que está junto a ti
es una reserva inacabable de posibilidades...
con posibilidades que tan sólo han sido aprovechadas parcialmente.


La PERSONA que está junto a ti
es un mundo único de experiencias, que ve las cosas
con necesidades y posibilidades, miedos y deseos, sonrisa y mala cara, lágrimas y risas, temor y esperanza...
luchando por lograr expresarse.


La PERSONA que está junto a ti
está empezando a ser alguien, llegando a un destino,
con una historia y una canción. Conocida y conocedora.


La PERSONA que está junto a ti
cree en algo, algo encantador,
existe por algo, funciona por algo,
va hacia algo.


La PERSONA que está junto a ti
es más que una descripción, 
es más que una explicación,
es más...mucho más


La PERSONA que está junto a ti,
tiene problemas y miedos como tú,
a menudo es indecisa, pero afronta con firmeza
las adversidades,
y es capaz de sobrevivir de la la forma más increíble
a las dificultades y los retos.


La PERSONA que está junto a ti
forma parte de un grupo de personas,
personas que ha encontrando a lo largo de su vida.


La PERSONA que está junto a ti
posee algo con lo que puede mejorar una parte del mundo,
tiene una resistencia que nadie le reconocerá,
necesita hablar de esta capacidad,
necesita que la escuches.
Pero,¿se atreve a hablarte?


La PERSONA que está junto a ti
necesita un amigo, quiere ser amiga de alguien;
puede confortarte, cuidarte, entenderte,
puede creer en ti y amarte.
Esto es lo que quiere esta persona.


La PERSONA que está juntó a ti
¡ es un fantástico ser humano!


(Traducido y adaptado de un texto del Equip de Pastoral La Salle Catalunya)

martes, 10 de julio de 2012

EL ANACORETA Y LOS PLANES DE SU SEGUIDOR...


El joven seguidor, mientras preparaban la cena, explicaba ilusionado sus proyectos al Anacoreta. El anciano sonrió y dijo:
- Me gusta que mires el futuro y hagas planes, pero no olvides el presente. Nuestros proyectos se deben basar en el presente, si no corren el riesgo de ser vanas ilusiones.
Viendo la cara de desilusión del joven, el Anacoreta prosiguió:
- No, no quiero quitarte la ilusión sobre el futuro. Sólo intento decirte que vigiles, no sea que el futuro te mate el presente. Soñando en el futuro podemos encontrarnos con que perdemos el control de lo que el presente nos va ofreciendo.
Puso una mano sobre el hombro de su joven seguidor y concluyó:
- Pero sigue haciendo planes. Un joven siempre ha de mirar al futuro...

lunes, 9 de julio de 2012

EL ANACORETA Y LA CARIDAD


El Anacoreta y el su joven seguidor escuchaban la radio.  Hablaba un conocido director de teatro y decía que aborrecía la palabra caridad porque suponía una actitud de superioridad del caritativo sobre el necesitado. El joven quedó perplejo e interrogó al anciano con la mirada. Este, cuando cerró la radio  dijo:
- Los hombres, con nuestras actitudes, traicionamos las palabras. La caridad está muy lejos de esa imagen de alguien poderoso que da al que no tiene y que se coloca por encima de él. Esa persona, ademas de injusta, porque si el otro no tiene es porque él tiene de más, encima pretende que el otro le esté agradecido, o lo hace para conseguir un premio en el otro mundo... Pues eso no tiene nada que ver con la caridad.
Hizo una pausa y prosiguió:
- Caridad puede provenir del latín "careo", carecer. Aquello que apreciamos porque es escaso. Pero más probablemente viene del griego "charis" (jaris), que es la forma de amor que no busca contrapartida. El amor gratuito. Es esa la palabra que se emplea en los textos griegos de las Escrituras cuando se habla de Amor, y es probablemente el concepto que hay que aplicar a la palabra cristiana, caridad.
Miró a los ojos al joven seguidor y concluyó:
- Los cristianos hemos prostituido la caridad, como tantas otras virtudes, convirtiéndolas en algo despreciable. Algo que practicamos por interés, para obtener un beneficio. No es de extrañar que a este hombre no le guste la palabra caridad. Hemos de devolver a todos el verdadero sentido de  la Caridad; con nuestra vida, amando a todos sin esperar recompensa. Amando, porque todo el mundo merece ser amado...Esa es la verdadera Caridad.

domingo, 8 de julio de 2012

LAS ETIQUETAS


"Jesús se fue de allí a su propia tierra, y sus discípulos le acompañaron. Cuando llegó el sábado comenzó a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oir a Jesús, se preguntaba admirada:
– ¿Dónde ha aprendido este tantas cosas? ¿De dónde ha sacado esa sabiduría y los milagros que hace? ¿No es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no viven sus hermanas también aquí, entre nosotros?
Y no quisieron hacerle caso. Por eso, Jesús les dijo:
– En todas partes se honra a un profeta, menos en su propia tierra, entre sus parientes y en su propia casa.
No pudo hacer allí ningún milagro, aparte de sanar a unos pocos enfermos poniendo las manos sobre ellos. Y estaba asombrado porque aquella gente no creía en él." 

Los habitantes de Nazaret se comportaron como seguimos haciéndolo nosotros: etiquetaron a Jesús. Al principio quedaron admirados, pero pronto empezaron las dudas. ¿No es el hijo del carpintero? Y ya no le escucharon más.
Nosotros hacemos lo mismo. Etiquetamos a Jesús y etiquetamos a los demás.
Jesús es aquel que vivió hace dos mil años. Nos atrae lo que nos dicen los evangelios de Él, pero inmediatamente ponemos en duda su persona. O le ponemos la etiqueta  de ser celestial inaccesible, o  lo dejamos como alguien del pasado, que murió y que sus seguidores le imitan más mal que bien. Por eso no influye en absoluto en nuestra vida. Como ocurrió en Nazaret, no puede hacer "milagros" en nosotros.
Y es que nos gusta poner etiquetas. Lo hacemos todos los días. Aquel es de ese partido. El otro nos habla desde aquella religión. Ese es un anticuado y el de más allá busca solamente lo novedoso. Tanto en el caso de Jesús, como en el de los demás, eso tiene como consecuencia, que nos quedamos contentos en nuestra tibieza, en nuestra mediocridad y no avanzamos. En realidad, este etiquetaje no es sino una excusa para no cambiar. ¡Qué me van a decir esos! Yo ya estoy bien así.
Nos perdemos la profundidad del mensaje de Jesús y nos perdemos la lectura de los signos de los tiempos que nos señalan los demás, por diferentes que sean de nosotros. En la historia han existido personas clarividentes, que han señalado a la humanidad el camino a seguir. Siempre han sido incomprendidas y tachadas de locas, soñadoras, ilusas...Son verdaderos profetas, hablan en nombre de Dios, aunque lo hagan desde presupuestos lejanos a los nuestros.
Sería bueno que nos decidiéramos a tener la mente abierta y escuchar a todos sin prejuicios. A saber reconocer la voz de Dios en todas partes... 

sábado, 7 de julio de 2012

MÚSICA DEL SÁBADO: EN MI VIDA SECRETA

Tremenda canción de Leonard Cohen. La descripción de la soledad del hombre frente una vida que lo manipula y al que no le queda más solución que refugiarse en su vida secreta...

viernes, 6 de julio de 2012

BUSCANDO A DIOS...


Thomas Merton, en su libro "La Montaña de los Siete Círculos", escribió:
"¡Pero cuán lejos tengo que ir para encontrarte a Ti, a quien ya he llegado!"
En momentos profundos de silencio. Cuando meditamos en la soledad..., descubrimos de pronto, que ese Dios que andamos buscando, por el que hemos recorrido miles de kilómetros, en el que hemos dedicado muchas horas de búsqueda, ya lo tenemos. Está desde siempre ahí, en el centro de nuestro corazón. Pero nos es más fácil buscar en el exterior, realizar mil actividades, que quedarnos quietos y descubrir que ya está con nosotros. Se trata de seguir el camino que nos lleva al centro de nuestro corazón.
Más que buscarlo, se trata de dejarse encontrar por Él...


(Si clikas sobre la imagen la agrandarás)

jueves, 5 de julio de 2012

EL CAMINO ÓCTUPLE


Los cristianos ofrecemos a todo el mundo las Bienaventuranzas. Muchas personas no creyentes, admiran la belleza espiritual que poseen.
Los budistas nos ofrecen a todos el Camino Óctuple para eliminar el sufrimiento. Y todos podemos sacar provecho de él, porque la espiritualidad profunda no entiende de distintas confesiones. He aquí este Camino:
1.- Visión o comprensión correcta: nos exige ver las cosas tal como son, no como nos gustaría que fuesen o como nos las quieren hacer ver.
2.- Pensamiento o determinación correcta: Si vemos las cosas tal como son, podemos abordar todas las situaciones con buena voluntad y no haremos daño a ningún ser viviente.
3.- Hablar correcto: no emplear nunca palabras que hagan daño, mentiras, difamaciones. No tratar con superficialidad los temas importantes de la vida.
4.- Actuar correcto: poner en práctica lo que afirmamos que son nuestros principios. Acciones que hagan un mundo mejor para los demás y para nosotros.
5.- Medio de vida correcto: ganarnos el sustento de modo justo y pacífico.
6.- Esfuerzo correcto: que las personas dediquemos nuestras energías mentales y físicas a mantenerse en el camino a través de la vida. Tener disciplina personal.
7.- Conciencia del momento correcta: centrarnos en las cosas que importan en la vida. mantener nuestro corazón recto y nuestra mente clara sin emitir juicios.
8.- Concentración o meditación correcta: seguir nuestro proceso de búsqueda  con un corazón abierto y conciencia total de la vida tal como es y tal como debe ser.
No son mandamientos. Se trata de un sendero a seguir durante la vida, de una guía para ser mejores. Y que mis amigos budistas me perdonen si he simplificado demasiado este Camino Óctuple .

miércoles, 4 de julio de 2012

EL SENTIDO DE LA VIDA


Estamos en tiempos de desorientación. Son tiempos de cambio y nos cuesta ver hacia dónde nos dirigimos. Lo oí en el metro. Un joven le decía a otro:
- La vida no tiene ningún sentido. 
Y el otro lo corroboraba con un movimiento de cabeza.
Le he dado vueltas al asunto desde aquel día. Y es cierto. La vida, en sí misma, no tiene sentido. La vida tiene el sentido que nosotros le damos. Si nos levantamos cada mañana sin ilusión, sin un por qué, sin un deseo de hacer del mundo algo mejor, es evidente que la vida no tiene ningún sentido. Es lo mismo que seas médico o barrendero si no le das tú un significado a tu profesión. Si la única finalidad es la de ganar dinero, no te extrañes de que tu vida la sientas aburrida y vacía. Es lo mismo que seas monje o drogadicto. Si no te levantas cada mañana con ánimos de luchar, de ser mejor persona, de vencer tus defectos, de amar a los que te rodean, tu vida no tiene sentido.
Ciframos la felicidad en el placer, en el dinero, en el tener, en el poder...y nunca estamos satisfechos. Cada vez queremos más y cada vez nos hace menos felices lo que tenemos y los que hacemos. 
Somos nosotros los que hemos de dar sentido a nuestra vida. Vivir para algo. Y nuestra sorpresa será muy grande, cuando reparemos, que como menos interesado sea el fin que buscamos para nuestra vida, más felices seremos. 
Quizá entonces comprendamos las bienaventuranzas y aceptemos que la felicidad se esconde en el don, en la gratuidad, en el Amor...Entenderemos por qué gente sencilla, que vive para los demás, es mucho más feliz que quien tiene mucho, pero sólo vive para sí...
Es triste llegar al final de nuestros días y darnos cuenta de que los hemos malgastado, de que los hemos vivido sin sentido. Pero nunca es demasiado tarde. Cada día tiene su propio afán y podemos darle un sentido. Todavía podemos entregar a los demás lo que nos queda de vida...

martes, 3 de julio de 2012

UN PAÍS DE RATONES

Este vídeo lo he encontrado en el blog de María Escalas, Idò. Me ha parecido tan actual, aunque este discurso se pronunció hace bastantes años, que no he podido resistirme a trasladarlo aquí. 
Algo ha de cambiar en nuestra sociedad y posiblemente estemos maltratando nuestra democracia. ¿Realmente votamos lo que debemos? Siendo ratones ¿no estaremos votando gatos?

lunes, 2 de julio de 2012

EL SEÑOR ME SUSURRÓ AL OÍDO


Dios nos habla cada día. ¿Sabemos escucharlo? Quizá nadie nos enseñó su idioma, ni nos indicó dónde habla. La vida está llena de sus Palabras. Hay que saberlo escuchar...Él nos susurra sus palabras al oído...

" Si estás enamorado de la luz y procuras que tu vida también sea luz para los otros...
Si vas por el mundo con realismo, tocando de pies al suelo, pero con los ojos y el corazón mirando al cielo... 
Si amas los bosques y los campos, los árboles más insignificantes, rincones que  te ofrece el paisaje...
Si bebes con gratitud el agua de las fuentes, que se da incansable a los sedientos...
Si amas la naturaleza  y con tu actitud y ejemplo enseñas a los otros a respetarla...
Si te quedas extasiado escuchando el canto del pájaro escondido, que canta sin saber por qué...
Si, caminando, recuerdas que la vida es un camino en el que hay huellas que han dejado muchos otros para ti...
Si tratas a los demás como a tus hermanos, si con tu trabajo contribuyes a dominar las cosas, sin dejarte dominar por ellas...
Encontrarás mis trazas en las cosas, la naturaleza y las personas que te rodean."

(Traducido del catalán y adaptado de una oración de Jaume Angelats)

domingo, 1 de julio de 2012

DIOS DE LOS EXCLUIDOS


"Cuando Jesús regresó en la barca al otro lado del lago, se le reunió mucha gente, y él se quedó en la orilla. Llegó entonces uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, que al ver a Jesús se echó a sus pies  suplicándole con insistencia:
– Mi hija se está muriendo: ven a poner tus manos sobre ella, para que sane y viva.
Jesús fue con él, y mucha gente le acompañaba apretujándose a su alrededor. Entre la multitud había una mujer que desde hacía doce años estaba enferma, con hemorragias. Había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado cuanto tenía sin que le hubiera servido de nada. Al contrario, iba de mal en peor. Esta mujer, al saber lo que se decía de Jesús, se le acercó por detrás, entre la gente, y le tocó la capa. Porque pensaba: “Tan sólo con que toque su capa, quedaré sana.” Al momento se detuvo su hemorragia, y sintió en el cuerpo que ya estaba sanada de su enfermedad. Jesús, dándose cuenta de que había salido de él poder para sanar, se volvió a mirar a la gente y preguntó:
– ¿Quién me ha tocado?
Sus discípulos le dijeron:
– Ves que la gente te oprime por todas partes y preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’
Pero Jesús seguía mirando a su alrededor para ver quién le había tocado. Entonces la mujer, temblando de miedo y sabiendo lo que le había sucedido, fue y se arrodilló delante de él, y le contó toda la verdad. Jesús le dijo:
– Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y libre ya de tu enfermedad.
Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegaron unos de casa del jefe de la sinagoga a decirle al padre de la niña:
Tu hija ha muerto. ¿Para qué molestar más al Maestro?
Pero Jesús, sin hacer caso de ellos, dijo al jefe de la sinagoga:
– No tengas miedo. Cree solamente.
Y sin dejar que nadie le acompañara, aparte de Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago, se dirigió a casa del jefe de la sinagoga. Allí, al ver el alboroto y la gente que lloraba y gritaba, entró y les dijo:
– ¿Por qué alborotáis y lloráis de esa manera? La niña no está muerta, sino dormida.
40 La gente se burlaba de Jesús, pero él los hizo salir a todos, y tomando al padre, a la madre y a los que le acompañaban, entró donde estaba la niña. La tomó de la mano y le dijo:
– Talita, cum (que significa: “Muchacha, a ti te digo: levántate.”)
Al momento, la muchacha, que tenía doce años, se levantó y echó a andar. Y la gente se quedó muy impresionada. Jesús ordenó severamente que no se lo contaran a nadie, y luego mandó que dieran de comer a la niña."

El largo evangelio de hoy en más de una parroquia lo recortarán, perdiendo así todo su sentido. Jesús cura hoy a dos excluidos. Las dos son mujeres. Ciudadanas de segunda clase en Israel (¿y quizá también hoy todavía entre nosotros?). Y las dos tienen dos agravantes. La primera lleva víctima de una enfermedad que la hace impura ya hace doce años. La otra es una niña, (todavía más infravalorada que una mujer), que  curiosamente tiene doce años. El número doce en la Biblia siempre se refiere al Pueblo de Dios (las doce tribus) y en el Evangelio se sigue atribuyendo a los que siguen a Jesús (los doce apóstoles).
La mujer mayor, impura como el Pueblo de Dios, puede sin embargo salvarse gracias a la Fe. El nuevo Pueblo de Dios, la niña, no está muerta, sino que duerme y puede levantarse si cree en Jesús. La salvación está unida a la Fe en Jesús. 
Han pasado los siglos y seguimos sin comprender que Jesús es el salvador de los excluidos, de los ninguneados, de los impuros...de aquellos que todo el mundo rechaza. Y seguimos sin darnos cuenta, que nadie es perfecto, que todos somos impuros...Si comprendiéramos que todos somos la hemorroísa, la hija de Jairo, los leprosos, endemoniados, paralíticos y ciegos...podríamos creer en Él. Dejaríamos que nos tomara de la mano y nos levantase; lucharíamos para tocar, aunque sólo fuese la orla de su manto...
Para seguir a Jesús hay que saberse enfermo, despreciable, pecador...Si vamos de perfectos por la vida, por muchas sotanas, mitras, títulos académicos, medallas que enseñemos, estamos muy lejos de Jesús...Si nos acercamos a Él con sencillez, nos acogerá con los brazos abiertos. Como nos decía el mensaje de la música del sábado de ayer: el Amor del fango saca milagros.
Y volvemos a lo de siempre. Él está en el hermano, en el otro y en nuestro interior. Nos hemos de acercar con amor, sinceridad, sencillez, al prójimo y a nosotros mismos. Todo lo demás es exaltación del ego. Puro egoísmo...
El mundo está en crisis. Nuestra sociedad se tambalea. Todo nos invita al pesimismo. El evangelio de hoy nos indica que es precisamente en estas circunstancias, cuando podemos acercarnos con mas Fe a Jesús. Es precisamente en estos momentos cuando podemos ver a Jesús a nuestro alrededor y podemos verlo en nuestra miseria. Él nos tiende la mano y nos dice: levántate. Nosotros debemos tender nuestras manos a los demás y ayudarlos a levantarse. Este es el camino...