lunes, 30 de septiembre de 2013

PADRE NUESTRO DE LA ARMONÍA


PADRE, que miras por igual a todos tus hijos a los que ves enfrentados.

NUESTRO, de todos. De los miles de millones de personas que poblamos la tierra, sea cual sea nuestra edad, color o lugar de nacimiento.

QUE ESTAS EN EL CIELO, y en la tierra, en cada hombre, en los humildes y en los que sufren.

SANTIFICADO SEA TU NOMBRE, pero no con el fragor de las armas, sino con el  murmullo del corazón.

VENGA A NOSOTROS TU REINO, el de la paz, el del amor, el de la armonía, y aleja de nosotros los reinos de la tiranía y de la explotación.

HÁGASE TU VOLUNTAD siempre y en todas partes. En el cielo y en la tierra. Que tus deseos no sean obstaculizados por los hijos del poder.

DANOS EL PAN DE CADA DÍA, amasado con justicia, con amor. Aleja de nosotros el pan de la cizaña, que siembra envidia y división.

PERDÓNANOS, no como lo hacemos nosotros, sino como Tú perdonas, sin dejar lugar al odio.

NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN de almacenar lo que no nos has dado, de acumular lo que otros necesitan, de mirar con recelo al de enfrente. 

LÍBRANOS DEL MAL que nos amenaza, de las armas, del poder, de la sociedad de consumo, de vivir apoyados en el gasto...porque somos muchos, Padre, los que queremos vivir en sana armonía.  

domingo, 29 de septiembre de 2013

LÁZARO VIVE JUNTO A NOSOTROS


"Había una vez un hombre rico, que vestía ropas espléndidas y todos los días celebraba brillantes fiestas. Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual, lleno de llagas, se sentaba en el suelo a la puerta del rico. Este mendigo deseaba llenar su estómago de lo que caía de la mesa del rico; y los perros se acercaban a lamerle las llagas. Un día murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron junto a Abraham, al paraíso. Y el rico también murió, y lo enterraron.
El rico, padeciendo en el lugar al que van los muertos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro con él. Entonces gritó: ‘¡Padre Abraham, ten compasión de mí! Envía a Lázaro, a que moje la punta de su dedo en agua y venga a refrescar mi lengua, porque estoy sufriendo mucho entre estas llamas.’ Pero Abraham le contestó: ‘Hijo, recuerda que a ti te fue muy bien en la vida y que a Lázaro le fue muy mal. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú en cambio estás sufriendo. Pero además hay un gran abismo abierto entre nosotros y vosotros; de modo que los que quieren pasar de aquí ahí, no pueden, ni los de ahí tampoco pueden pasar aquí.’

 El rico dijo: ‘Te suplico entonces, padre Abraham, que envíes a Lázaro a casa de mi padre, donde tengo cinco hermanos. Que les hable, para que no vengan también ellos a este lugar de tormento.’ Abraham respondió: ‘Ellos ya tienen lo que escribieron Moisés y los profetas: ¡que les hagan caso!’ El rico contestó: ‘No se lo harán, padre Abraham. En cambio, sí que se convertirán si se les aparece alguno de los que ya han muerto.’ Pero Abraham le dijo: ‘Si no quieren hacer caso a Moisés y a los profetas, tampoco creerán aunque algún muerto resucite.’ " 

El evangelio de hoy parece escrito a medida para nuestra sociedad. Nuestro mayor pecado, es el de omisión. El rico, ciertamente, no hizo ningún daño a Lázaro. Simplemente lo ignoró. Recuerdo una fotografía que se publicó hace unos años, en la que se veía la llegada de una patera a una playa española concurrida. Algunas personas atendían a aquellos subsaharianos, pero otras, seguían tendidas al sol, ignorándolos. En otro lugar del evangelio, Jesús presenta el juicio final, como el juicio de la omisión. Los condenados lo eran por no haber dado de comer, de beber, no haber vestido al desnudo...
Nosotros seguimos construyendo barreras para no ver al necesitado. El abismo entre el rico y Lázaro lo ha provocado el rico. Exigimos papeles. Negamos asilo. Construimos urbanizaciones cercadas y controladas por guardas. Negamos la admisión al diferente...Podríamos dar mil datos que aparecen cada día en la prensa de las divisiones que creamos y las omisiones que cometemos ignorando al hermano. Gobiernos que anuncia el fin de la crisis, mientras el paro sigue aumentando y la gente es deshauciada de sus casas.
Pero la afirmación más fuerte está en el último párrafo. Ni un milagro puede cambiar esta situación. Sólo la reflexión, la escucha a esos "profetas", que con sus palabras o sus actos nos hablan y señalan el auténtico camino, podrá convertirnos. El Evangelio y esas personas que denuncian y entregan su vida gota a gota cada día, son los únicos que nos pueden convertir, que nos pueden transformar en verdaderos cristianos, en auténticos hermanos de todos los hombres. Ese es el camino del Reino de Dios. Y miremos a nuestro alrededor. Lázaro vive junto a nosotros.

sábado, 28 de septiembre de 2013

viernes, 27 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y LA CONTEMPLACIÓN


Era un religioso muy activo. Hablando con el Anacoreta dijo:
- La contemplación es una evasión de la realidad, un buscar el gozo mirándose a sí mismo. Un abandonar a los hombres buscándose a uno mismo.
El anciano movió la cabeza y respondió:
- Eso que dices no es contemplación. Es narcisismo. La verdadera contemplación, aunque es oración pura, no nos separa del hombre. Más que subir a las alturas, es un descender a lo profundo de la tierra. Es allí donde encontramos la verdadera humanidad y nos hacemos más pacíficos, más solidarios, más justos. Allí encontramos la vida, la misericordia y la esperanza.
Y mirándole a los ojos concluyó:
- La contemplación nos purifica y da el recto sentido a nuestras acciones. Hace que en nuestra actividad no nos busquemos a nosotros mismos, sino a Dios en los hombres. Es allí donde encontrarás el verdadero sentido a tu actividad.

jueves, 26 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y EL PERFECCIONISTA


Aquel hombre quería hacer las cosas tan bien, que nunca hacía nada. El Anacoreta le dijo:
- Si sólo hacemos las cosas cuando creemos que van a salir perfectas, acabaremos por no hacer nada. Eso no quiere decir que hemos de hacer las cosas de cualquier forma, sin pensarlas, sin cuidado...Eso quiere decir que hemos de aceptarnos como somos, imperfectos y saber que todo cuanto hagamos es perfectible. Hay que arriergarse al fracaso, a equivocarnos.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

LOS IDEALES


"Los ideales son para las personas como las estrellas para los navegantes, que nunca se alcanzan, pero que sirven para orientar nuestras vidas." (Ignoro el autor)
Es verdad, pero sabiendo gozar de los pequeños logros. No sea que buscando lo ideal nos olvidemos de lo bueno. No sea que todo lo fijemos en el futuro y nos olvidemos del presente.

martes, 24 de septiembre de 2013

NUESTRAS ESCLAVITUDES


En el siglo XIII, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Merced, apareció en Barcelona una Orden dedicada a redimir a los esclavos de los piratas sarracenos que pululaban por las aguas del Mediterráneo. Pero la esclavitud, a pesar de su abolición, sigue presente en nuestro mundo: talleres en el tercer mundo, en los que se trabaja en condiciones infrahumanas para multinacionales occidentales. Cárceles en las que no se intenta rehabilitar a los presos, sino solamente privarles de la libertad. Centros de internamiento de inmigrantes, cuya única falta es estar en un país extranjero sin papeles. Mujeres obligadas a prostituirse por mafias internacionales. Niños obligados a trabajar para alimentar a sus familias... Tampoco debemos olvidar otras esclavitudes que nos atenazan: la drogadicción, el alcoholismo, el dinero...
Hoy festividad de la Merced, patrona de Barcelona, deberíamos reflexionar, sobre las esclavitudes que nos amenazan hoy día, mucho más cercanas a nosotros de lo que creemos.  Y sobre todo, de nuestro papel como cristianos para desterrar estas esclavitudes.

lunes, 23 de septiembre de 2013

LA CORRUPCIÓN PERMANENTE


El profeta Amós vivió en el siglo VIII antes de Cristo. Es el profeta de la justicia social. En la primera lectura de ayer nos presentaba a los ricos corruptos, que tras una apariencia de cumplimiento religioso, ocultaban la corrupción y la extorsión del pobre:
"Escuchadlo los que exprimís a los pobres y elimináis a los miserables; pensáis: ¿Cuándo pasará la luna nueva para vender trigo o el sábado para ofrecer grano y hasta el salvado de trigo? Para encoger la medida y aumentar el precio, para comprar por dinero al desvalido y al pobre por un par de sandalias.¡Jura el Señor por la gloria de Jacob no olvidar jamás lo que han hecho!"
En nuestra humanidad, al igual que ya ocurría en el siglo VIII antes de Cristo, la corrupción, el poder del dinero, la explotación ha existido siempre. Gente sencilla que pierde sus ahorros, mientras los dirigentes de los bancos se otorgan sueldos e indemnizaciones millonarias. Políticos que desvían el dinero público a sus bolsillos. Multinacionales que se enriquecen a costa de trabajadores del tercer mundo.  Cada día hay más gente que no llega a fin de mes y una minoría que cada vez es más rica. Un mundo que sólo tiene un dios: el dinero. ¿Qué diría Amós en nuestro tiempo? El papa Francisco denunciaba ayer en Sicilia a esta sociedad basada en el dinero y que aplasta al hombre. Una sociedad que arroja a las personas al paro pisoteando su dignidad.
Si somos cristianos de verdad, debemos revelarnos contra esta sociedad injusta y revelarnos contra nuestro egoísmo que permite estas situaciones y que hace que permanezcamos en silencio y miremos hacia otro lado, mientras no nos afecta a nosotros. 
La corrupción es el fruto de nuestro egoísmo. Hay corruptos porque nosotros miramos hacia otro lado. El mundo será injusto mientras basemos nuestra felicidad en el tener. Mientras seamos incapaces de descubrir el valor de la generosidad y de la gratuidad, seguirá habiendo corrupción. Para los cristianos, el espíritu de las Bienaventuranzas, el evangelio, está ahí señalándonos el camino. ¿Qué esperamos a seguirlo?

domingo, 22 de septiembre de 2013

DOS AMOS


"Jesús contó también esto a sus discípulos:
- Un hombre rico tenía un administrador que fue acusado de malversación de bienes. El amo le llamó y le dijo: ‘¿Qué es eso que me dicen de ti? Dame cuenta de tu trabajo porque no puedes seguir siendo mi administrador.’ El administrador se puso a pensar: ‘¿Qué haré ahora que el amo me deja sin empleo? No tengo fuerzas para cavar la tierra, y me da vergüenza pedir limosna... Ah, ya sé qué hacer para que haya quienes me reciban en sus casas cuando me quede sin trabajo.’ Llamó entonces uno por uno a los que tenían alguna deuda con el amo, y preguntó al primero: ‘¿Cuánto debes a mi amo?’ Le contestó: ‘Cien barriles de aceite.’ El administrador le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Siéntate en seguida y apunta sólo cincuenta.’ Después preguntó a otro: ‘Y tú, ¿cuánto le debes?’ Este le contestó: ‘Cien medidas de trigo.’ Le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Apunta sólo ochenta.’ El amo reconoció que aquel administrador deshonesto había actuado con astucia. Y es que, tratándose de sus propios negocios, los que pertenecen al mundo son más listos que los que pertenecen a la luz.
Os aconsejo que uséis las riquezas de este mundo malo para ganaros amigos, para que cuando esas riquezas se acaben haya quien os reciba en las moradas eternas.
El que se porta honradamente en lo poco, también se porta honradamente en lo mucho; y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho. De manera que, si con las riquezas de este mundo malo no os portáis honradamente, ¿quién os confiará las verdaderas riquezas? Y si no os portáis honradamente con lo ajeno, ¿quién os dará lo que os pertenece? Ningún criado puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero."

La frase final, de la, que ningún exégeta duda de su autenticidad, es clara. No se puede servir a Dios y al dinero. No podemos tener dos amos. Tras dos mil años seguimos ignorándola y buscando mil excusas para tener dinero.
La parábola nos puede parecer extraña. Pero, si tenemos en cuenta, que los administradores de Palestina no tenían un sueldo fijo, sino que vivían de la comisión que cobraban en sus gestiones, es fácil deducir, que lo que el administrador descuenta a los deudores para que lo ayuden cuando sea despedido, es precisamente su comisión. Por eso el amo lo alaba, si no, habría protestado y lo habría metido en la cárcel.
Para Jesús el dinero es injusto y sólo debe servir para compartirlo. Si lo utilizamos mal, lo acumulamos...se vuelve en contra nuestro. Nos aleja de Dios, porque nos aleja de los hombres, porque nos hace injustos. Ahí tenemos la sociedad que hemos creado. Dividida, clasista, violenta...a causa del dinero.
Jesús nos dice que no es rico el que tiene mucho, sino el que da mucho. El que se da a sí mismo.

viernes, 20 de septiembre de 2013

IR A LAS FRONTERAS



El papa Francisco nos pide ir a las fronteras. Para ello es necesario ser hombres de diálogo y de testimonio. No prepotentes y dogmáticos. Francisco dirigió estas palabras a los escritores de la revista Civiltà Cattolica. Pero en realidad la dirige a todos los que trabajan en el campo de la pastoral:
"Por favor, sed hombres de frontera, con esa capacidad que viene de Dios. Pero no caigáis en la tentación de domesticar las fronteras: hay que ir a las fronteras y no traer las fronteras a casa para maquillarlas un poco y domesticarlas. En el mundo de hoy, sujeto a rápidos cambios y agitado por cuestiones de gran relevancia para la vida de la fe, es urgente un valiente compromiso para educar a una fe convencida y madura, capaz de dar sentido a la vida y de ofrecer respuestas convincentes a cuantos están a la búsqueda de Dios".

jueves, 19 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y EL AMOR A LA HUMANIDAD


Paseaban y el Anacoreta dijo:
- Estamos demasiado centrados en nuestros problemas y no miramos la humanidad. La persona que piensa en el dolor de la humanidad no tiene tiempo de pensar en los suyos. Amar a la humanidad, es darnos cuenta de que formamos un solo cuerpo, una sola familia. Amar a la humanidad es vivir para los demás.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y LA NATURALEZA


El mensaje del documental era claro: el progreso y la naturaleza son enemigos. El Anacoreta comentó:
- Cuando el progreso se entiende como mero desarrollismo, sí. Cuando la naturaleza se transforma en un objeto, en una posesión que podemos utilizar a nuestro antojo, sí. Pero el progreso humano puede hacerse respetando la naturaleza. Y para ello hay que amar a la naturaleza. No solamente desde el punto de vista de la ecología ambiental o el desarrollo sostenible. Tenemos que dar un paso más: la naturaleza debe ser un camino de acercamiento al Misterio. El cosmos debe ayudar al hombre a encontrar a Dios y lo hace cuando vemos en él algo más que materia. Cuando sabemos adentrarnos en la mística de la naturaleza. Y para ello no se necesitan filosofías profundas ni teologías complicadas. Basta la sencillez de Francisco de Asís.

martes, 17 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y LA FE ENCARNADA


Estaba triste y deprimido. Se quejaba de que la Fe estaba en crisis y que cada vez tenía menos lugar en nuestra sociedad. El Anacoreta le dejó hablar y lo escuchó pacientemente. Luego, dijo:
- Sí la fe está en crisis, pero, ¿qué fe? La fe teórica, la de los papeles, la de la ley. Pero la verdadera Fe es una Fe encarnada. La salvación no depende de saber un catecismo o de cumplir unas leyes. La salvación, la verdadera Fe depende de encarnar el Evangelio en nuestras vidas. Es en nuestra vida profana donde demostramos nuestra Fe. Creer es hacer realidad en cada momento la encarnación de Dios. Verlo presente en todo y en todos. Porque Dios ama a todos los hombres, no sólo a los miembros de una religión. Dios se encarnó por todos, no por unos pocos. Si cada momento de nuestra vida es una encarnación de nuestra Fe, es un reflejo del amor de Dios, la Fe nunca estará en crisis. Jesús nos enseñó el camino, colocando a las personas por encima de la ley. Acercándose a los que la religión consideraba pecadores. Curando y sanando a todos. La verdadera Fe hace que abramos nuestros brazos a todos.

lunes, 16 de septiembre de 2013

TALLER DE COMPASIÓN


En el material para el domingo XXIV del tiempo ordinario, que publica el Centro de Pastoral Litúrgica, el padre Francesc Romeu nos invita a hacer un taller de compasión.
El término compasión lo solemos interpretar mal y nos da la impresión de que el compasivo se pone por encima del compadecido y lo humilla. Pero la etimología latina de compadecer nos indica claramente otra cosa: PADECER CON. El verdadero compasivo es aquél que sabe colocarse al mismo nivel que el otro y así puede entenderlo y apoyarlo. Nos gusta más utilizar el término empatía. Pero su etimología, con raices griegas, tiene exactamente el mismo significado: PADECER CON.
Hacer un taller de compasión sería algo así como, fijarnos en una persona, un familiar, un emigrante, un político y hacer el esfuerzo de colocarnos en su lugar. Intentar recorrer su experiencia vital. Veremos como esto nos ayuda a comprenderlo y a no estigmatizarlo. Si hacemos este ejercicio con regularidad, nos iremos convirtiendo en personas comprensivas, dialogantes y acogedoras...como debe ser todo cristiano.

domingo, 15 de septiembre de 2013

DOS MURMURACIONES Y TRES ALEGRÍAS


"Todos los que cobraban impuestos para Roma, y otras gentes de mala fama, se acercaban a escuchar a Jesús. Y los fariseos y maestros de la ley le criticaban diciendo:
– Este recibe a los pecadores y come con ellos.
Entonces Jesús les contó esta parábola: 
¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las otras noventa y nueve en el campo y va en busca de la oveja perdida, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra la pone contento sobre sus hombros, y al llegar a casa junta a sus amigos y vecinos y les dice: 
- ¡Felicitadme, porque ya he encontrado la oveja que se me había perdido!
Os digo que hay también más alegría en el cielo por un pecador que se convierte, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.
Parábola de la mujer que encuentra su moneda
O bien, ¿qué mujer que tiene diez monedas y pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra reúne a sus amigas y vecinas y les dice:
- ¡Felicitadme, porque ya he encontrado la moneda que había perdido! 
Os digo que así también hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se convierte.
Contó Jesús esta otra parábola: 
Un hombre tenía dos hijos. El más joven le dijo: 
- Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.
Y el padre repartió los bienes entre ellos. Pocos días después, el hijo menor vendió su parte y se marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó viviendo de manera desenfrenada. Cuando ya no le quedaba nada, vino sobre aquella tierra una época de hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad. Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, que le mandó a sus campos a cuidar cerdos. Y él deseaba llenar el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. Al fin se puso a pensar: ¡Cuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras que aquí yo me muero de hambre! Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus trabajadores. Así que se puso en camino y regresó a casa de su padre.Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos. El hijo le dijo: 
- Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo. Pero el padre ordenó a sus criados: 
- Sacad en seguida las mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traed el becerro cebado y matadlo. ¡Vamos a comer y a hacer fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado! Y comenzaron, pues, a hacer fiesta.
Entre tanto, el hijo mayor se hallaba en el campo. Al regresar, llegando ya cerca de la casa, oyó la música y el baile. Llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba, y el criado le contestó:
- Tu hermano ha vuelto, y tu padre ha mandado matar el becerro cebado, porque ha venido sano y salvo. Tanto irritó esto al hermano mayor, que no quería entrar; así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciese. Él respondió a su padre: Tú sabes cuántos años te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. En cambio, llega ahora este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro cebado.

El padre le contestó: 
- Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero ahora debemos hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado."

El evangelio de hoy empieza y acaba con una murmuración, una crítica; y entre medio nos presenta tres alegrías.
Empieza con la crítica de los fariseos, que no ven bien que Jesús coma con pecadores. Y acaba con la crítica del hermano mayor, que no entiende la fiesta por el hijo calavera que vuelve y que a él, nunca le han festejado nada por permanecer fiel.
Entre estas dos murmuraciones, encontramos la alegría del pastor que deja noventa y nueve ovejas cuando encuentra la perdida; la de la mujer que encuentra la moneda que había perdido y la del padre por la vuelta del hijo que había perdido.
Si lo examinamos con nuestras categorías, las dos murmuraciones son lógicas. Para los judíos, codearse con los pecadores era contagiarse de su impureza. Y cuántas veces no hemos escuchado nosotros decir a nuestros padres que no vayamos con malas compañías. Y no en vano dice la sabiduría popular: "Dime con quién vas y te diré quién eres". Y no digamos de la murmuración del hijo mayor. Él se ha mantenido fiel a su padre, y, ¿toda esa fiesta por un hijo que se fue de casa, que pidió su herencia en vida de su padre y que la dilapidó en juergas y mala vida?
La clave de todo es una palabra: amor.
El pastor se alegra, porque ama a TODAS sus ovejas, incluidas las díscolas. Ha recuperado la perdida.
La mujer se alegra porque ha recuperado la moneda que era esencial para sacar adelante la familia que ama.
El padre se alegra porque ha recuperado al hijo que había perdido.
A los fariseos y al hijo mayor les falta amor. Los fariseos no entienden que Dios nos ama a todos y que, por eso, se alegra por cada pecador que regresa. Confunden fidelidad con cumplimiento formal, legalista, pero sin amor.
Por eso el papa Francisco nos invita a ir a la frontera, a mancharnos con el barro de la vida, para amar a todos los hombres.
Y a todos aquellos que nos creemos perfectos, porque somos religiosos o sacerdotes o cumplidores "exactos" de la ley, Jesús nos dice, que todos debemos considerarnos pecadores. Y, precisamente, porque lo somos, es por lo que Dios nos ama. Porque si estamos con Él, es porque como el pastor, la mujer o el padre, Él ha salido a buscarnos y a acogernos en sus brazos.

viernes, 13 de septiembre de 2013

MI PAZ OS DEJO MI PAZ OS DOY


Aquí tenéis este precioso texto de José Fernández Moratiel:
"La paz como un maravilloso don de Jesús.
La paz como su propia presencia en nuestro corazón.
La paz que puede estar en todas las cosas.
La paz presente en nuestro trabajo, en nuestra relación...
La paz se hace presente cuando cesa todo desorden.
La paz que es armonía, orquestación de toda nuestra diversidad.
La paz que se hace presente también el el silencio.
Casi sin hacer nada, todo se puede ir ordenando, todo se puede ir encajando.
La paz como el agua remansada en el aljibe.
Deja que todo se vaya remansando día a día en el silencio.
Mi paz os dejo, mi paz os doy.
Así la oración es la recuperación de la paz, del orden.
Un silencio que rescata y redime la paz que hay en nuestro corazón.
Mi paz os dejo mi paz os doy.
Deja que la oración vuelva tu corazón pacífico, sosegado, armonioso:

(José Fernández Moratiel, La alcoba del silencio, Ed. Desclée de Brouwer, 2007, Bilbao)

jueves, 12 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y EL AMOR DIVINO


El Anacoreta dijo a su joven seguidor:
- A veces buscamos formas raras de vivir el amor de Dios y nos complicamos la vida. Un día copié esta frase, que me parece una gran verdad: " Vivir en el amor divino, es descender a las entrañas de nuestro ser, donde mora el Espíritu y, en el silencio interior, escuchar su voz, escuchar su voluntad y, posteriormente, salir a realizar la misión que se nos encomienda". Sólo que para ello necesitamos paz y buscar momentos de silencio.

martes, 10 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y LAS BIENAVENTURANZAS


A la salida de misa, mientras regresaban a casa, el Anacoreta dijo a su joven seguidor:
- ¿Te has fijado en las Bienaventuranzas?
Y sin esperar respuesta prosiguió:
- Son todo lo contrario de lo que los hombres creemos que es la felicidad. ¿Cómo podemos pensar que los pobres, los perseguidos, los que lloran...pueden ser bienaventurados? Sin embargo fíjate, que los ricos, que una sociedad basada en la economía, en el poder, no son precisamente modelos de felicidad. Casi siempre la búsqueda de dinero de unos, transforma en un infierno la vida de los otros.
Guardó unos instantes de silencio antes de concluir.
- No. Jesús no elogia la miseria, la carestía, la persecución, la tristeza...Jesús nos dice que aquel que vive con sencillez, el que no busca las riquezas a toda costa, el que da sentido a su vida, aunque esto le suponga dificultades y persecuciones, se siente pleno, y por eso es bienaventurado. El día que entendamos esto en la sociedad...y hagamos de ella una sociedad justa, solidaria, en la que reine la paz...aquél día nuestra sociedad será una sociedad feliz. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

EL SENTIDO DE LA VIDA


Bede Griffiths en su libro "Retorno al Centro", dice lo siguiente:
"El sentido y propósito último de la vida no puede ser expresado ni considerado apropiadamente. Está presente en todas partes, en todo, y no obstante escapa a nuestro alcance. Es el fundamento de toda la existencia, aquello de lo que todo proviene, a lo que todo regresa, pero que nunca aparece. Está 'dentro' de todas las cosas, 'más allá' de todas las cosas, pero no puede identificarse con nada. Sin él, nada existiría, sin él nada puede conocerse. No ha sido visto pero ve, no ha sido oído pero oye, no ha sido percibido, pero percibe, no ha sido conocido pero conoce...Hablamos de Dios, pero esto no es más que un nombre para este misterio inefable."

domingo, 8 de septiembre de 2013

SEGUIMIENTO RADICAL


"Jesús iba de camino acompañado por mucha gente. En esto se volvió y dijo:
- Si alguno no me ama más que a su padre, a su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun más que a sí mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. Si alguno de vosotros quiere construir una torre, ¿acaso no se sentará primero a calcular los gastos y ver si tiene dinero para terminarla? No sea que, una vez puestos los cimientos, si no puede terminarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, diciendo: ‘Este hombre empezó a construir, pero no pudo terminar.’ O si un rey tiene que ir a la guerra contra otro rey, ¿no se sentará primero a calcular si con diez mil soldados podrá hacer frente a quien va a atacarle con veinte mil? Y si no puede hacerle frente, cuando el otro rey esté todavía lejos le enviará mensajeros a pedirle la paz. Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que tiene no puede ser mi discípulo."

Estamos ante un texto duro. Quizá por eso se ha interpretado tradicionalmente como dirigido a los religiosos. Sin embargo está claro que Jesús lo dice a la mucha gente que iba con Él. Es decir, a todos los que quieren seguirle.
El texto nos dice que seguir a Jesús no es una cosa simple y sencilla. Ser discípulo de Jesús es algo más que estar bautizado, ir a misa los domingos y colocar una cruz en una determinada casilla de la declaración de renta. Seguir a Jesús supone colocarlo por encima de todo, hacerlo nuestra vida.
Hay quien se escandaliza ante estas palabras de Jesús en las que parece decir que no hay que amar a la familia, que hay que abandonarla, "odiarla" dicen algunas traducciones.
Ningún texto del evangelio puede interpretarse aislado, sin tener presente la doctrina general de Jesús. Y todos sabemos que cuando le preguntaron por los mandamientos más importantes los resumió en dos: amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos. También sabemos, que dijo que en el juicio, aquellos que dieron de comer, vistieron, curaron al necesitado, era a Él al que daban de comer, vestían o curaban...
Amar a Jesús más que al padre o la madre...significa simplemente amarlo de tal manera, que lo veamos en todas partes y en todas las personas. El amor que Jesús no quiere que tengamos, es ese amor egoísta que utiliza a los demás, que los considera propiedades nuestras. Y de esa manera podemos amar a nuestra familia, a la obra social que hacemos o nuestra lucha por la justicia.
Seguir a Jesús supone cargar con la cruz, es decir con las responsabilidades y dificultades que encontraremos al querer amarle por encima de todo, es decir,  incondicional, gratuitamente.
Porque esto no es fácil, nos aconseja que midamos nuestras fuerzas, que reflexionemos cada día sobre lo que debemos hacer y cómo debemos hacerlo.
Pero también hemos de tener en cuenta, que Jesús es misericordioso y abre los brazos a todos. Estas palabras de hoy nos indican la meta utópica, el fin al que debemos intentar llegar, sabiendo que somos débiles y que Él lo sabe y lo comprende. No olvidemos que el camino espiritual está lleno de caídas y vueltas a comenzar...

sábado, 7 de septiembre de 2013

MÚSICA DEL SÁBADO: LAND OF HOPE AND DREAMS (BRUCE SPRINGTEEN)

Este tren que lleva a la tierra de la esperanza y de los sueños, al que se sube ligero de equipaje y sin billete, al que todos están invitados, puede serviros para hacer reflexionar a adolescentes y jóvenes, sobre el Reino



Y El Refugi de Mannel

viernes, 6 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y LA FELICIDAD


Tras la meditación de la mañana el Anacoreta dijo:
- Los fariseos criticaban a Jesús y a sus discípulos, porque no ayunaban y hacían penitencia. Creían que a Dios sólo se puede llegar a través del sufrimiento y la privación. Tenían la idea de un Dios lejano, en el Cielo, al que sólo se podía llegar con grandes dificultades. Jesús, sin embargo, nunca renuncia a la felicidad. Compara el Reino con unas bodas, con un banquete...Nosotros buscamos la felicidad en el exterior...pero, la felicidad no está fuera de nosotros. Está en nuestro interior, porque la felicidad es Dios y el está en lo más profundo de nuestro corazón.  

jueves, 5 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y SER BENDICIÓN


El Anacoreta dijo a su joven seguidor:
- Escucha lo que Dios dijo a Abrahán: "Haré grande tu nombre, te convertirás en una bendición".
Lo miró sonriendo y prosiguió:
- Los cristianos deberíamos ser una bendición para los demás, pero para ello hay que hacer como Abrahán: dejarlo todo, entregarse totalmente. La mayoría de los cristianos no somos una bendición, porque nos quedamos a medias tintas. No acabamos de entregarnos, no dejamos atrás nuestro egoísmo para amar con todo el corazón a los demás.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y EL HOMBRE INQUIETO


Lo había probado todo y no había concluido nada. Por eso se dirigió al Anacoreta desorientado y sin saber a dónde ir. El anciano le dijo:
- Para llegar a un lugar determinado debemos emprender un sólo camino y dejar de tantear muchos, pues eso no es caminar, sino vagar. Párate. Determina claramente hacia dónde quieres ir. Entonces camina y no dejes tu camino, aunque las dificultades sean muy grandes. Sólo así llegarás a donde quieres llegar. 

martes, 3 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y LA VERDADERA EVANGELIZACIÓN


El joven seguidor estaba preocupado por cómo hacer para dedicar su vida a evangelizar. El Anacoreta sonrió, y tomando un libro de la estantería, dijo:
- Mira Charles de Foucauld lo escribió claramente.
Y abriendo el libro, leyó:
- "Toda nuestra vida, por muda que sea, la vida de Nazaret, la vida del desierto, lo mismo que la vida pública, debe ser una predicación del Evangelio por el ejemplo: toda nuestra existencia, todo nuestro ser, debe gritar el Evangelio sobre los tejados: toda nuestra persona debe respirar a Jesús, todos nuestros actos, toda nuestra vida, deben gritar que somos de Jesús, debe presentar la imagen de la vida evangélica, todo nuestro ser debe ser una predicación viva, un reflejo de Jesús, algo que grita a Jesús, que hace ver a Jesús, que brilla como una imagen de Jesús..."
Y cerrando el libro concluyó:
- La mejor forma de evangelizar, es hacer vida el Evangelio en nosotros. Lo demás son sólo palabras... 

lunes, 2 de septiembre de 2013

EL ANACORETA Y LA VIOLENCIA


Llegó encendido y soltó sin saludar:
- Yo esto lo arreglaba enseguida. Los fusilaba o les aplicaba la ley de fugas. ¡Qué nos hemos creído con tanta comprensión y tanta negociación! Se les bombardea, se les destruye y muerto el perro se acabó la rabia.
El Anacoreta lo miró seriamente. Luego, lentamente, le dijo:
- La violencia es tan ineficaz como inmoral. El odio es ineficaz, porque produce un círculo infernal que conduce a la destrucción total. La violencia es inmoral, porque destruye la unidad entre las personas. Crees destruir el mal y lo que haces es alimentar el odio de los hijos y de los amigos. La venganza engendrará más violencia y la espiral no acabará nunca.
Lo miró a los ojos y concluyó:
-  Lo siento, pero no puedo estar de acuerdo. Sólo el perdón y el amor llevan a la paz y a la solución de los problemas.

domingo, 1 de septiembre de 2013

EL REINO ES DE LOS SENCILLOS


"Sucedió que un sábado fue Jesús a comer a casa de un jefe fariseo, y otros fariseos le estaban espiando.

Al ver Jesús que los invitados escogían los asientos de honor en la mesa, les dio este consejo:
– Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que llegue otro invitado más importante que tú, y el que os invitó a los dos venga a decirte: ‘Deja tu sitio a este otro.’ Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento. Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó te diga: ‘Amigo, pásate a este sitio de más categoría.’ Así quedarás muy bien delante de los que están sentados contigo a la mesa. Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.
Dijo también al hombre que le había invitado:
– Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, a tus hermanos, a tus parientes o a tus vecinos ricos; porque ellos a su vez te invitarán, y quedarás así recompensado. Al contrario, cuando des una fiesta, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos; así serás feliz, porque ellos no te pueden pagar, pero tú recibirás tu recompensa cuando los justos resuciten."

En el evangelio son muy importantes las comidas y los banquetes. Se trata de una de las imágenes del Reino. Todo lo que ocurre en esas comidas se refieren a cómo ha de ser el Reino y lo que se entiende por el Reino.
La primera lección que se nos da hoy, es que en el Reino cuenta lo que somos, no lo que aparentamos. 
La segunda lección, es que el Reino es de los sencillos, de los pobres, los inválidos, los cojos, los ciegos.
Y los cristianos, en la Iglesia, olvidamos demasiadas veces estas lecciones. Preferimos aliarnos con los poderosos y hacernos los importantes. Damos el mal ejemplo de personas que intentan medrar y ser importantes en la estructura eclesiástica, en vez de dedicar nuestra vida a luchar contra la injusticia y a formar auténticas comunidades de amor. Y todo ello sin esperar nada a cambio. Ni siquiera que nos den las gracias.
Pero nosotros todavía no hemos entendido que esa fue la opción de Jesús: curar, sanar, consolar...haciéndose el último hasta dar su vida en la muerte más humillante de su tiempo: la cruz.
El verdadero amor es gratuito. Y eso es precisamente el Reino: un mundo de amor, de justicia, sin desigualdades, sin poderosos y dominados, de entrega sin esperar nada a cambio.