lunes, 29 de febrero de 2016

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA


"Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra."

Los convecinos de Jesús se molestaron por este comentario. Jesús, además, les muestra cómo Dios en algunos momentos de la historia escogió a personas que no eran de Israel. Se enfadan tanto, que quieren matarlo.
No nos gustan los profetas. Nos molestan. Y si son conocidos nuestros, alguien que vive con nosotros, todavía nos molestan más. Sacamos a relucir sus defectos, que decimos conocer bien. Cuando alguien nos viene hablando maravillas de ellos, nosotros saltamos diciendo: Si yo hablara...Si vivierais con él...Y sacamos una retahíla de defectos, ciertos o imaginados. Olvidamos, que los defectos que vemos en los demás, suelen ser nuestros propios defectos. Los mayores enemigos de los santos, han estado dentro de la misma Iglesia. Los Fundadores de congregaciones religiosas, han tenido problemas con sus propios religiosos. Es que no nos gusta que los más cercanos nos exijan nada, sean mejores que nosotros, nos den lecciones...Cuando el profeta lo tenemos al lado, surge la envidia. ¿Por qué él, que ha vivido las mismas cosas que nosotros, se ha dado cuenta de esos problemas y yo no?¿Por qué él, es capaz de movilizarse para solucionarlos y yo no?
Debemos esforzarnos a ver en positivo las personas que nos rodean. Nos llevaremos grandes sorpresas y juntos avanzaremos mejor. Y si sabemos ver a Jesús presente en los demás, mucho mejor.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (91)


91.- S'absentà l'Amat del seu Amic; cercava l'Amic el seu Amat amb memòria i amb enteniment, per tal que el pogué estimar. Trobà l'Amic el seu Amat; li demanava on havia estat.
Li respongué:
- En l'absècia del teu record i en la ignorància de la teva intel·ligència.

91.- Se ausentó el Amado de su Amigo; buscaba el Amigo a su Amado con memoria y entendimiento, para poderlo amar. En contró el Amigo a su Amado; le preguntaba dónde había estado.
Le respondió:
- En la ausencia de tu recuerdo y en la ignorancia de tu inteligencia. 

domingo, 28 de febrero de 2016

INVITACIÓN A CONVERETIRSE


"Por aquel mismo tiempo fueron unos a ver a Jesús, y le contaron lo que Pilato había hecho: sus soldados mataron a unos galileos cuando estaban ofreciendo sacrificios, y la sangre de esos galileos se mezcló con la sangre de los animales que sacrificaban.
Jesús les dijo:
- ¿Pensáis que aquellos galileos murieron así por ser más pecadores que los demás galileos? Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis. ¿O creéis que aquellos dieciocho que murieron cuando la torre de Siloé les cayó encima, eran más culpables que los demás que vivían en Jerusalén? Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis.
Jesús les contó esta parábola: Un hombre había plantado una higuera en su viña, pero cuando fue a ver si tenía higos no encontró ninguno. Así que dijo al hombre que cuidaba la viña:
- Mira, hace tres años que vengo a esta higuera en busca de fruto, pero nunca lo encuentro. Córtala. ¿Para qué ha de ocupar terreno inútilmente?
Pero el que cuidaba la viña le contestó:
- Señor, déjala todavía este año. Cavaré la tierra a su alrededor y le echaré abono. Con eso, tal vez dé fruto; y si no, ya la cortarás."

En tiempos de Jesús, como hoy muchas personas, creían que Dios enviaba la desgracia sobre los pecadores.  Jesús les quita esa idea de la cabeza y les hace ver que todos somos pecadores y que Dios espera con paciencia nuestra conversión.
La palabra pecado y pecador no están de moda en nuestros días. Pero si miramos a nuestro alrededor, vemos el pecado: acumulación de dinero en detrimento de la mayoría. Guerras fratricidas. Abuso del Norte a los pueblos del Sur. 
Y si nos miramos a nosotros, cada uno sabe las injusticias que comete y cómo nos dejamos llevar por nuestro egoísmo.
En este evangelio Jesús nos llama a la conversión: "Si no os convertís, moriréis". No se trata de la muerte física, si no de la muerte a la vida. Si no nos convertimos nuestra vida no es vida. Porque para Jesús, la verdadera vida es la que se entrega, la que se vive para los demás. 
Jesús nos cuenta la parábola de la higuera estéril. Primeramente nos dice, que Dios es paciente. No arranca la higuera. Esta parábola también nos indica, que la conversión no es cosa de un momento. "Déjame un "año". La cavaré, la regaré". La conversión es un trabajo del día a día. Cada mañana, al levantarnos, deberíamos tener unos momentos de meditación para prepararnos a "vivir" con plenitud el día. Cada noche, antes de irnos a dormir, deberíamos dedicar otros momentos de meditación, para examinar como ha transcurrido el día, en qué hemos fallado y qué debemos cambiar. Ese es el trabajo diario de conversión.
Sé que más de uno se ha sonreído y ha pensado que esto es imposible, que no tenemos tiempo. Sin embargo cada día hay más personas que se levantan y van a correr un rato, antes de empezar las actividades cotidianas. ¿No podemos dedicar un tiempo a meditar?¿Por qué no meditamos mientras corremos? Un tipo de meditación oriental se hace caminando. El tiempo está ahí si sabemos emplearlos, si tenemos ese deseo de convertirnos. 
Convertirse es vivir conscientemente. Así, seguro que damos frutos.




LLIBRE D'AMIC I AMAT (90)


90.- Es mostra l'Amat al seu Amic amb l'entresenya de vermells i nous vestits; i estén els seus braços per tal que l'abraci, i inclina el seu cap per tal que li doni un bes, i està enlaire perquè el pugui trobar.

90.- Se muestra el Amado a su Amigo con la contraseña de rojos y nuevos vestidos; y extiende sus brazos para que lo abrace, e inclina su cabeza para que le dé un beso, y está arriba para que pueda encontrarlo.

sábado, 27 de febrero de 2016

EL PADRE BUENO


"Todos los que cobraban impuestos para Roma, y otras gentes de mala fama, se acercaban a escuchar a Jesús.  Y los fariseos y maestros de la ley le criticaban diciendo:
– Este recibe a los pecadores y come con ellos.
 Entonces Jesús les contó esta parábola:

- Un hombre tenía dos hijos. El más joven le dijo: ‘Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.’ Y el padre repartió los bienes entre ellos. Pocos días después, el hijo menor vendió su parte y se marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó viviendo de manera desenfrenada. Cuando ya no le quedaba nada, vino sobre aquella tierra una época de hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad. Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, que le mandó a sus campos a cuidar cerdos. Y él deseaba llenar el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba. Al fin se puso a pensar: ‘¡Cuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras que aquí yo me muero de hambre! Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus trabajadores.’ Así que se puso en camino y regresó a casa de su padre.
Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos. El hijo le dijo: ‘Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo.’ Pero el padre ordenó a sus criados: ‘Sacad en seguida las mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traed el becerro cebado y matadlo. ¡Vamos a comer y a hacer fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado!’ Y comenzaron, pues, a hacer fiesta.
Entre tanto, el hijo mayor se hallaba en el campo. Al regresar, llegando ya cerca de la casa, oyó la música y el baile. Llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba, y el criado le contestó: ‘Tu hermano ha vuelto, y tu padre ha mandado matar el becerro cebado, porque ha venido sano y salvo.’ Tanto irritó esto al hermano mayor, que no quería entrar; así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciese. Él respondió a su padre: ‘Tú sabes cuántos años te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. En cambio, llega ahora este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro cebado.’
El padre le contestó: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero ahora debemos hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado."

Esta es, sin duda, la parábola más conocida de todo el evangelio; pero no siempre la interpretamos bien. Colocamos al hijo pródigo como eje central, cuando en realidad es el padre. Hoy nos fijaremos en los tres personajes que aparecen:
El padre: Tiene dos hijos. El que se va de casa y el que se queda. Nosotros, en nuestras simplificaciones erróneas, diríamos, el malo y el bueno. Un padre que no protesta cuando el hijo le pide su parte de herencia. Un padre, que deja "vivir" a su hijo, pese a que esto le rompa el corazón. Un padre, que sigue esperando cada día su regreso. Un padre, que, cuando el hijo regresa, ni le deja pedir perdón, lo abraza, lo acoge sin más explicaciones. Un padre que es el Dios, el Padre del evangelio. ¿Es esta la imagen que tenemos de Dios?
El hijo pródigo: quiere vivir su vida. Considera a su padre y su casa como una molestia que no le permiten seguir su camino. Un camino de diversión, de irresponsabilidad, de derroche. Cuando se queda sin nada, no se arrepiente. Simplemente tiene hambre y piensa volver a su casa como criado, ya que así, al menos, comerá.
El hijo mayor: Se ha quedado en casa. Pero su reacción nos demuestra que no ha vivido como hijo. Se ha considerado un criado; quizá el jefe de los criados, pero un criado. Siendo todo suyo, ni siquiera le ha pedido a su padre un cabrito para festejar con sus amigos. No se alegra por el regreso de su hermano. 
Siempre nos fijamos en el hijo pródigo. Sin embargo, somos muchos más los que nos asemejamos al hijo mayor. Cumplimos los mandamientos; no hemos abandonada la Iglesia (la casa paterna); pero, en la práctica, no nos consideramos hijos de Dios. O no lo consideramos Padre bueno, si no alguien al que hay que obedecer. Un juez terrible o un inquisidor que observa nuestra vida.
El mensaje principal es, que Dios es misericordioso y abre sus brazos a TODOS. Jesús cuenta esta parábola, tras ser criticado por comer con pecadores. Hemos de darnos cuenta, que todos somos pecadores, porque no sabemos reconocer a ese Padre que es todo amor y abandonarnos a sus brazos.   

LLIBRE D'AMIC I AMAT (89)


89.- Deia l'Amic a l'Amat que per molts camins venia al seu cor i es presentava als seus ulls; i amb molts noms l'anomenava la seva llengua; mes l'amor amb que li donava vida i el mortificava no era sino un, tan solament.

89.- Decía el Amigo al Amado, que por muchos caminos llegaba a su corazón y se presentaba a sus ojos; y con muchos nombres lo nombraba su lengua; pero el amor con el que le daba vida y lo mortificaba no era sino uno, solamente.

viernes, 26 de febrero de 2016

LA VIÑA QUE SE NOS HA DADO


"Escuchad otra parábola: El dueño de una finca plantó una viña, le puso una cerca, construyó un lagar y levantó una torre para vigilarla. Luego la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, mandó unos criados a recibir de los labradores la parte de la cosecha que le correspondía. Pero los labradores echaron mano a los criados: golpearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. El dueño envió otros criados, en mayor número que al principio; pero los labradores los trataron a todos del mismo modo.
Por último mandó a su propio hijo, pensando: Sin duda, respetarán a mi hijo. Pero cuando vieron al hijo, los labradores se dijeron unos a otros: Este es el heredero; matémoslo y nos quedaremos con la viña. Así que le echaron mano, lo sacaron de la viña y lo mataron.
Pues bien, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué creéis que hará con aquellos labradores?
Le contestaron:
– Matará sin compasión a esos malvados y dará la viña a otros labradores que le entreguen a su debido tiempo la parte de la cosecha que le corresponde.
Jesús les dijo:
– ¿Nunca habéis leído lo que dicen las Escrituras?:
La piedra que despreciaron los constructores
es ahora la piedra principal.
Esto lo ha hecho el Señor
y nosotros estamos maravillados.
Por eso os digo que a vosotros se os quitará el reino, y se le dará a un pueblo que produzca los frutos debidos.
Los jefes de los sacerdotes y los fariseos, al oir las parábolas que contaba Jesús, comprendieron que se refería a ellos. Quisieron entonces apresarle, pero no se atrevían, porque la gente tenía a Jesús por profeta."

Con esta parábola, Jesús dijo a los judíos que el Hijo, que Él, iba a morir en manos de los trabajadores de la viña, y que daría la viña a otras manos; que la salvación que ellos creían que sería sólo para el pueblo de Israel, sería universal. Los sacerdotes y fariseos entendieron perfectamente lo que decía. Por eso planeaban matarlo. Ellos eran los trabajadores de la viña y se habían apropiado de ella. 
Hoy, puede ocurrir lo mismo. Debemos vigilar, no nos hayamos apropiado de la "viña", y estemos haciendo una Iglesia sin Jesús. Nosotros somos simples viñadores y deben sacar lo frutos debidos. Y esos frutos nos los señala el evangelio. Es el camino que trazó Jesús. Un camino de amor y de servicio. Un camino en que nadie es más que otro. Un camino de fraternidad. Un camino, en el que el más importante debe hacerse servidor de todos. Si no, Dios nos quitará el Reino y se lo dará a otros.  

LLIBRE D'AMIC I AMAT (88)


88.- Es retiraren a part l'Amic i l'amor, i tenien solaç de l'Amat; i es presentà l'Amat. Plorà l'Amic, i s'esvaní l'amor en l'esmortiment de l'Amic. Reviscolà l'Amat el seu Amic quan li recordà les seves faiçons.

88.- Se retiraron a parte el Amigo y el amor, y tenían recreo del Amado: y se presentó el Amado. Lloró el Amigo, y se desvaneció el amor en el desfallecimiento del Amigo. Reanimó el Amado a su Amigo cuando le recordó sus facciones.

jueves, 25 de febrero de 2016

EL RICO Y EL POBRE


"Había una vez un hombre rico, que vestía ropas espléndidas y todos los días celebraba brillantes fiestas. Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual, lleno de llagas, se sentaba en el suelo a la puerta del rico. Este mendigo deseaba llenar su estómago de lo que caía de la mesa del rico; y los perros se acercaban a lamerle las llagas. Un día murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron junto a Abraham, al paraíso. Y el rico también murió, y lo enterraron.
El rico, padeciendo en el lugar al que van los muertos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro con él. Entonces gritó:
- ¡Padre Abraham, ten compasión de mí! Envía a Lázaro, a que moje la punta de su dedo en agua y venga a refrescar mi lengua, porque estoy sufriendo mucho entre estas llamas.
Pero Abraham le contestó:
- Hijo, recuerda que a ti te fue muy bien en la vida y que a Lázaro le fue muy mal. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú en cambio estás sufriendo. Pero además hay un gran abismo abierto entre nosotros y vosotros; de modo que los que quieren pasar de aquí ahí, no pueden, ni los de ahí tampoco pueden pasar aquí.
El rico dijo:
- Te suplico entonces, padre Abraham, que envíes a Lázaro a casa de mi padre, donde tengo cinco hermanos. Que les hable, para que no vengan también ellos a este lugar de tormento.
 Abraham respondió:
- Ellos ya tienen lo que escribieron Moisés y los profetas: ¡que les hagan caso!
El rico contestó:
- No se lo harán, padre Abraham. En cambio, sí que se convertirán si se les aparece alguno de los que ya han muerto.Pero Abraham le dijo:
- Si no quieren hacer caso a Moisés y a los profetas, tampoco creerán aunque algún muerto resucite."
En esta parábola, Jesús nos presenta a un rico sin nombre y a un  pobre llamado Lázaro (Dios ayuda). Ese rico podemos asociarlo a muchas personas. De entrada, el evangelio no nos dice que fuese una persona mala, injusta. Simplemente que era riquísimo, y que banqueteaba cada día, mientras a la puerta de su casa Lázaro se moría de hambre y solamente los perros le lamían sus heridas.
Al comienzo del año se nos presentaban estudios en los que se nos indicaba, que el 20% de la población mundial, acaparaba el 86% de las riquezas. Y otros estudios añadían, que a este ritmo, en dos años, la riqueza que poseería el 1% de la humanidad, superaría a la del 99% restante. Ahí tenemos al rico y al Lázaro actual.
Otra visión. Europa, sigue sin dar solución al problema de los miles de refugiados de Siria y otros países en guerra. Es otro ejemplo del rico y Lázaro.
Y en nuestra vida personal, tenemos junto a nosotros a familias que no llegan a fin de mes, a niños en pobreza. ¿Hacemos algo?¿Se nos remueve la conciencia? No hace falta que miremos a las grandes riquezas. A nosotros también nos molestan los pobres y miramos para otro lado. Y Lázaro no está lejos de nosotros. Cada día nos cruzamos con él.
(Os recomiendo leáis el comentario a esta parábola y a otras en el libro: NARRAR EL AMOR, Parábolas de hombres y mujeres, Enzo Bianchi, Ed. Sal Terrae, Maliaño)

LLIBRE D'AMIC I AMAT (87)


87.- Malalt estigué l'Amic per amor i entrà un metge que multiplicà les seves llangors i els seus pensaments; i quedà sanat l'Amic en aquella hora.

87.- Estuvo enfermo el Amigo por amor y entró un médico que multiplicó sus languideces y sus pensamientos; y en aquel momento quedó curado el Amigo.

miércoles, 24 de febrero de 2016

SERVIDORES


"Yendo camino de Jerusalén llamó Jesús aparte a sus doce discípulos y les dijo:
– Como veis, ahora vamos a Jerusalén. Allí el Hijo del hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley; lo condenarán a muerte y lo entregarán a los extranjeros para que se burlen de él, le golpeen y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará.
La madre de los hijos de Zebedeo se acercó con ellos a Jesús, y se arrodilló para pedirle un favor. Jesús le preguntó:
– ¿Qué quieres?
Ella le dijo:
– Manda que estos dos hijos míos se sienten en tu reino uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.
Jesús contestó:
–No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa amarga que voy a beber yo?
Le dijeron:
– Podemos.
Jesús les respondió:
– Vosotros beberéis esa copa de amargura, pero el sentaros a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí darlo. Será para quienes mi Padre lo ha preparado.
Cuando los otros diez discípulos oyeron todo esto, se enojaron con los dos hermanos. 25 Pero Jesús los llamó y les dijo:
– Sabéis que, entre los paganos, los jefes gobiernan con tiranía a sus súbditos y los grandes descargan sobre ellos el peso de su autoridad. Pero entre vosotros no debe ser así. Al contrario, el que entre vosotros quiera ser grande, que sirva a los demás;  y el que entre vosotros quiera ser el primero, que sea vuestro esclavo. Porque, del mismo modo, el Hijo del hombre no ha venido para ser servido, sino para servir y dar su vida en pago de la libertad de todos."

Ayer veíamos un texto contra la hipocresía y un Jesús que invitaba a sus seguidores a la sencillez. Hoy, vemos como sus seguidores no han entendido nada. La madre de los Zebedeos tenía la idea de un Mesías rey, que reinaría sobre todo el mundo y derrotaría a los romanos. Los otros discípulos tampoco habían entendido nada y se enfadan de los deseos de grandeza de los Zebedeos. Lo más grave es, que esto sucede justo después de que Jesús haya anunciado, que va a ser perseguido y crucificado.
Jesús vuelve a repetir, como ayer, que el quiere ser el más grande ha de ser servidor de todos. Creo que nosotros, tampoco lo hemos entendido. Seguimos buscando privilegios, poder, dominio en la sociedad. Y eso, es justamente lo contrario de lo que Jesús quiere que seamos: una Iglesia al servicio de los hombres.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (86)


86.- Estava l'Amic en llanguiments i en tristesa per sobreabundància  de pensaments; li trameté precs al seu Amat perquè li enviés un llibre on estiguessin escrites les seves faiçons, per tal que li donés algun remei. L'Amat trameté aquell llibre al seu Amic i es doblaren a l'Amic els seus treballs i els seus llanguiments.

86.- Estaba el Amigo en languideces y triste por sobreabundancia de pensamientos; le transmitió súplicas a su Amado para que le enviara un libro en el que estuviesen escritas sus formas, para que le diera algún remedio. El Amado envió aquel libro a su Amigo y se duplicaron sus trabajos y sus languideces.

martes, 23 de febrero de 2016

HIPOCRESÍA



"Después de esto, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo:
- Los maestros de la ley y los fariseos son los encargados de interpretar la ley de Moisés. Por lo tanto, obedecedlos y haced todo lo que os digan. Pero no sigáis su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra. Atan cargas pesadas, imposibles de soportar, y las echan sobre los hombros de los demás, mientras que ellos mismos no quieren tocarlas ni siquiera con un dedo. Todo lo hacen para que la gente los vea. Les gusta llevar sobre la frente y en los brazos cajitas con textos de las Escrituras, y vestir ropas con grandes borlas. Desean los mejores puestos en los banquetes, los asientos de honor en las sinagogas, ser saludados con todo respeto en la calle y que la gente los llame maestros.

Pero vosotros no os hagáis llamar maestros por la gente, porque todos sois hermanos y uno solo es vuestro Maestro. Y no llaméis padre a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el que está en el cielo. Ni os hagáis llamar jefes, porque vuestro único Jefe es Cristo. El más grande entre vosotros debe servir a los demás. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido."

El texto de hoy nos pone en guardia para no utilizar la religión en nuestro provecho. Mientras la Iglesia, la comunidad de los cristianos, fue perseguida, esta tentación era prácticamente inexistente. Es a partir de Constantino, es decir a principios del siglo IV, que la Iglesia toma una estructura jerárquica, los vestidos sacerdotales copiados de los sacerdotes de Roma y Gracia. La religión se alía con el poder y deja de ser aquella asamblea (eccesia, iglesia) de personas que buscan seguir el evangelio. Empiezan los títulos, el carrerismo, la búsqueda del poder.
Jesús indica un camino muy distinto. Un camino en el que todos somos hermanos y en el que manda ha de ser el servidor de todos. Utilizar la religión para medrar, para darse importancia, aunque se hable muy bien y se explique perfectamente el evangelio, no es sino hipocresía.
¿Diría hoy Jesús de nosotros que los demás hagan lo que decimos, pero que no sigan nuestro ejemplo? Si nuestra vida no se corresponde al evangelio, es inútil que asistamos a muchos actos religiosos, que prediquemos muy bien, que seamos importantes. Simplemente, somos hipócritas. 

LLIBRE D'AMIC I AMAT (85)



85.- Demanà l'Amic al seu Amat quina cosa era més gran: amor o estimar. Respongué l'Amat i digué que, en la criatura, amor és l'arbre i estimar el fruit, i els treballs i els llanguiments són les flors i les fulles; i en Déu, amor i estimar són una mateixa cosa, sense cap treball ni llanguiment.



85.- Preguntó el Amigo a su Amado qué era mayor: amor o amar. Respondió el Amado y dijo que, en la criatura, amor es el árbol y amar el fruto, y los trabajos y languideces son las flores y las hojas; Y en Dios, amor y amar son la misma cosa, si ningún trabajo no languidez.

lunes, 22 de febrero de 2016

¿QUIÉN DECÍS QUE SOY YO?


"Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?"

Los coetáneos de Jesús tenían dificultad por saber quién era. Y la imagen del Mesías era muy diferente para los sacerdotes, o los fariseos, o los saduceos, o la gente del pueblo. ¿Tenemos hoy claro quién es Jesús? Es importante, porque de ello se deriva el modelo de Iglesia y el concepto de Dios que tenemos. Si no reconocemos en Jesús al Hijo de Dios encarnado para salvarnos y mostrarnos al Padre. Si no reconocemos a un Jesús misericordioso, que cura, que acoge a todos, que deja las noventa y nueva ovejas para salir en busca de la perdida..., formaremos una Iglesia lejana de los hombres, buscadora del poder, condenatoria; en vez de una Iglesia de puertas abiertas a todos, de perdón y salvadora. Y nuestra imagen de Dios, a su vez será de un dios exigente, justiciero, duro con los hombres.
Si la gente abandona la Iglesia, si dice que cree en Jesús, pero no en la Iglesia, deberíamos examinarnos si estamos mostrando al verdadero Jesús o a una imagen falsa. 

LLIBRE D'AMIC I AMAT (84)


84.- Cercava l'Amic el seu Amat i trobà un home que moria sense amor; i digué que gran mal era per a l'home de morir amb una mort, de la mena que sigui, sense amor. I per això preguntà a l'home que moria:
- Digues, ¿per què mors sense  amor?
Respongué:
- Per tal com vivia sense amor.

84.- Buscaba el Amigo a su Amado y encontró a un hombre que moría sin amor; y dijo el gran mal que era para el hombre morir de una muerte, la que sea, sin amor. Y por esto preguntó al hombre que moría:
- Dí, ¿por qué mueres sin amor?
Respondió:
- Por la manera como vivía sin amor.

domingo, 21 de febrero de 2016

ESCUCHADLO


"Unos ocho días después de esta conversación, Jesús subió a un monte a orar, acompañado de Pedro, Santiago y Juan. Mientras oraba, cambió el aspecto de su rostro y sus ropas se volvieron muy blancas y brillantes. Y aparecieron dos hombres conversando con él: eran Moisés y Elías, que estaban rodeados de un resplandor glorioso y hablaban de la partida de Jesús de este mundo , que iba a tener lugar en Jerusalén. Aunque Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, permanecieron despiertos y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Cuando aquellos hombres se separaban ya de Jesús, Pedro le dijo:
– Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
Pero Pedro no sabía lo que decía. Mientras hablaba, una nube los envolvió en sombra; y al verse dentro de la nube, tuvieron miedo. Entonces de la nube salió una voz que dijo: “Este es mi Hijo, mi elegido. Escuchadle.”
Después que calló la voz, vieron que Jesús estaba solo. Ellos guardaron esto en secreto, y por entonces no contaron a nadie lo que habían visto."

Cada vez que leo este evangelio recuerdo algo que sucedió en mi juventud. Estaba estudiando Biológicas y hacíamos una salida de botánica. Estábamos en la cima del Puigsecalm. Estábamos rodeados por la niebla; pero en pocos momentos se disipó y quedó ante nosotros un paisaje maravilloso. Una compañera agnóstica, aún lo es, exclamó admirada: en momentos así, es cuando puedo creer en Dios. En aquel instante había entrado en la transcendéncia. Había vivido una experiencia numinosa. La realidad física le había trasportado a otra realidad distinta. Había transcendido el misterio.
Algo así les ocurrió a los apóstoles. Viendo orar a Jesús en lo alto del monte, se les transfiguró. Junto a Él ven a Moisés (la Ley) y a Elías (los profetas), pero sólo brilla el rostro de Jesús. Los apóstoles no entienden el misterio. Quieren quedarse con la Ley, los Profetas y con Jesús. El Padre les sacará del error y les dirá, que a quien deben escuchar es a Jesús, al Hijo. Porque sólo Jesús nos muestra el verdadero rostro de Dios.
Nosotros buscamos la seguridad de la ley. Creemos que cumpliéndola ya tenemos bastante. Quizá damos un paso más y buscamos caminos nuevos como los profetas. Pero el verdadero camino es el de Jesús. El camino del ser fieles cada día en lo cotidiano. El camino de pasar por la vida "curando" a los demás. El camino de saber acoger, perdonar. El camino de entregar, de dar nuestra vida por los otros. 
Jesús se nos transfigurará en ciertos momentos. Momentos de oración. A veces momentos inesperados como en la cima del Puigsecalm. Pero el Jesús que hemos de seguir, es el que encontramos en cada uno de los hombres, especialmente en los más pobres, necesitados, inmigrantes, enfermos...  




LLIBRE D'AMIC I AMAT (83)


83.- Digues, foll, ¿quina cosa és meravella?
Respongué:
- Estimar més les coses absents que les presents, i estimar més les coses visibles, corruptibles, que les invisibles, incorruptibles.

83.- Dí, loco, ¿qué cosa es maravilla?
Respondió:
- Amar más las cosas ausentes que las presentes, y amar más las cosas visibles, corruptibles, que las invisibles, incorruptibles. 

sábado, 20 de febrero de 2016

AMAR AL ENEMIGO


"También habéis oído que antes se dijo: ‘Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.’ Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, pues él hace que su sol salga sobre malos y buenos, y envía la lluvia sobre justos e injustos. Porque si amáis solamente a quienes os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¡Hasta los que cobran impuestos para Roma se portan así! Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¡Hasta los paganos se portan así! Vosotros, pues, sed perfectos, como vuestro Padre que está en el cielo es perfecto."

En este evangelio Jesús da un paso más. No se trata de amar al prójimo, sino también de amar al enemigo. Esto nos parece imposible. Jesús nos está hablando aquí del verdadero Amor. Del Amor que tiene nuestro Padre por nosotros, del que somos hijos gracias a la encarnación de Jesús.
El secreto para amar a todos, incluso a nuestros enemigos está en cómo percibimos a los demás. Si consideramos al prójimo como un indivíduo, como otro nunca lo amaremos. Debemos descubrir al otro como un tu. Por la inteligencia descubrimos al otro. Es el amor el que transforma al otro en un tu. Y ese tu, precisamente porque es totalmente distinto a mi yo, puede ser amado. El distinto, el antagonista...el enemigo, se transforma en un tu al que puedo conocer, al que puedo amar.
Jesús nos señala esto como un fin, un camino que debemos recorrer cada día hacia la perfección. La perfección de Dios.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (82)


82.- Preguntaren a l'Amic sobre l'amor del seu Amat. Respongué que l'amor del seu Amat és infusió d'infinita bonesa, eternitat, saviesa, caritat, perfecció; la qual infusió té l'Amat pel seu Amic.

83.- Preguntaron al Amigo sobre el amor de su Amado. Respondió que el amor de su Amado es infusión de infinita bondad, eternidad, sabiduría, caridad, perfección: esta infusión la tiene el Amado por su Amigo.

viernes, 19 de febrero de 2016

¿CULTO O VIDA?


"Si cuando vas a poner tu ofrenda ante el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve vuelve a presentar tu ofrenda."

Nos encontramos otra vez en la disyuntiva entre culto y vida; entre culto y moral. Y Jesús nos lo deja claro: un culto, unos ritos, unas ceremonias que no van acompañadas con una "vida", no sirven para nada. Si vamos a misa y no somos justos con nuestros empleados, es mejor primero arreglar ese asunto social, pues nuestra misa no tendrá ningún sentido. Si estamos a malas con nuestra familia, con nuestro entorno, arreglar estas situaciones, es más importante que todas las oraciones, ritos y ceremonias que hagamos.
Y Jesús es exigente. Antes de estas palabras que he escogido hoy, dice que insultar al otro es "matarlo". 
No digo que no hay que participar en los ritos. Todos tenemos defectos y nunca podríamos dirigirnos a Dios. Jesús no nos pide imposibles; pero sí nos pide que cambiemos de actitud y demos importancia a lo que verdaderamente la tiene. Y nos recuerda, que la religión ha de ser "vida". Si no, es una simple ideología.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (81)


81.- Preguntaren a l'Amat sobre l'amor del seu Amic. Respongué que l'amor del seu Amic és una barreja de plaer i malanança, de temor i ardiment.

81.- Preguntaron al Amado sobre el amor de su Amigo. Respondió que el Amor de su Amigo es una mezcla de placer y desgracia, de temor y osadía.

jueves, 18 de febrero de 2016

CONFIANZA


"Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá,  porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos, pues esto es la Ley y los Profetas."

Este evangelio nos habla de la oración confiada. Pero no siempre la interpretamos bien. A Dios no podemos manipularlo y creer que Dios actuará sin que nosotros hagamos nada. Confiar en Dios, no es quedarse con los brazos cruzados, esperando que nos lluevan del cielo las soluciones a nuestros problemas. Confiar en Dios, es ponernos en marcha. Actuar, teniendo la seguridad de que Él camina con nosotros y nunca nos abandonará.
Acaba el texto con lo que se conoce como la regla de oro, pero enunciada en positivo. Haz a los demás lo que tú quieres que los demás te hagan a ti. No basta con decir: yo no hago mal a nadie. Hay que hacer el bien. Contentarse con no hacer daño a nadie, puede encubrir un gran egoísmo.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (80)


80.- Trameté lletres l'Amic al seu Amat, en les quals li preguntà si hi havia un altre amador que el pogués ajudar a portar i a sofrir els greus afanys que estava sostenint per amor seu. I l'Amat escrigué de part seva al seu Amic dient que res no tenia amb què fes envers ell injúria o mancament.

80.- Envió cartas el Amigo a su Amado, en las que le preguntaba si existía otro amador que lo pudiera ayudar a llevar y a sufrir los grandes afanes que estaba soportando por su amor. Y el Amado escribió de su parte a su Amigo diciendo que no tenía nada que hiciera hacia él injuria o falta. 

miércoles, 17 de febrero de 2016

LA SEÑAL


"Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del Hombre para esta generación."

Mientras la gente se agolpa alrededor de Jesús, las autoridades, los escribas y los fariseos, pedían una señal, un signo, algo prodigioso que demostrara que Él era el Mesias. Jesús les responde que Él es la señal. Su vida es la señal. Una vida dedicada a curar. Una vida que acogía a todos. Una vida llena de misericordia. Una vida de perdón. Una vida entregada en la cruz.
Nosotros, si somos sus seguidores, también debemos ser una señal para los demás, que les marque el camino de Dios. Por desgracia, muchas veces, lo que hacemos, es apartar de Dios a los hombres, con nuestro ejemplo.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (79)


79.- Cantava l'Amat i deia que poc sabia l'Amic d'amor, si tenia vergonya de lloar el seu Amat, i si temia honrar-lo en aquells llocs on és més fortament deshonrat; i poc sap d'amar qui s'enutja davan la malanança; i qui es desespera del seu Amat no posa en acord l'amor i l'esperança.

79.- Cantaba el Amado y decía que nada sabía el Amigo de Amor, si tenía vergüenza de honrarlo en aquellos lugares en los que más se le deshonra; y poco sabe de amar el que se enoja ante la desgracia; y quien se desespera de su Amado no une el amor y la esperanza.

martes, 16 de febrero de 2016

PERDONAR PARA SER PERDONADOS


"Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas."

Los discípulos quieren aprender a rezar. Jesús les dice que orar no son palabras, sino sobre todo hechos. Y les enseña el Padre nuestro. Empieza por hacerles llamar a Dios Padre.  Mateo acaba el padrenuestro indicando la importancia del perdón. Nos indica que la oración está supeditada a lo que hacemos con los demás. Si queremos ser perdonados, nosotros debemos perdonar. La oración, que empieza dirigida al Padre, acaba invitándonos a perdonar a los demás. Toda oración que no acaba haciéndonos amar a los otros, haciéndonos cambiar de vida, está formada por meras palabras y no tiene ningún valor. La verdadera oración nos une, porque rezamos al mismo Padre. decimos Padre nuestro, no mío. La verdadera oración nos lleva al amor.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (78)


78.- Digues, foll, ¿quan vingué a tu l'amor?
Respongué:
- En aquell moment en què m'enriquí i em poblà el meu cor de pensaments, desigs, sospirs, llanguiments, i posà als meus ulls abundor de llàgrimes i plors.
- ¿Què t'aportà l'amor?
- Belles faiçons, horaments i valors del meu Amat.
- ¿En què van venir?
- En memòria i enteniment
- ¿Amb què els vas rebre?
- Amb caritat, esperança.
- ¿Amb què les guardes?
- Amb justícia, prudència, fortalesa, temperància.

78.- Dí, loco, ¿cuándo llegó a ti el amor?
Respondió:
- En el momento en que me enriqueció y me pobló mi corazón de pensamientos, deseos, suspiros, languideces, y puso en mis ojos abundancia de lágrimas y llantos.
- ¿Qué te aportó el amor?
- Bellas formas, honores y valores de mi Amado.
- ¿En qué llegaron?
- En memoria y entendimiento.
- ¿Con qué los recibiste?
- Con caridad, esperanza.
- ¿Con qué los guardas?
- Con justicia, prudencia, fortaleza, templanza.

lunes, 15 de febrero de 2016

PALABRAS Y VIDA


 "Cuando venga el Hijo del hombre rodeado de esplendor y de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará a unos de otros como el pastor separa las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Y dirá el Rey a los de su derecha: ‘Venid vosotros, los que mi Padre ha bendecido: recibid el reino que se os ha preparado desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recibisteis, anduve sin ropa y me vestisteis, caí enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y vinisteis a verme.’ Entonces los justos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber? ¿O cuándo te vimos forastero y te recibimos, o falto de ropa y te vestimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?’ El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que hicisteis por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicisteis.’
Luego dirá el Rey a los de su izquierda: ‘Apartaos de mí, malditos: id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me recibisteis, anduve sin ropa y no me vestisteis, caí enfermo y estuve en la cárcel, y no me visitasteis.’ Entonces ellos preguntarán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o falto de ropa, o enfermo o en la cárcel, y no te ayudamos?’ El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que no hicisteis por una de estas personas más humildes, tampoco por mí lo hicisteis.’ Estos irán al castigo eterno, y los justos, a la vida eterna."

Este evangelio es tan conocido, que corremos el riesgo de reducirlo a meras palabras. Sin embargo deberíamos leerlo cada día, para transformarlo en vida; que es precisamente lo que quiere decirnos: el amor a Dios no son palabras, conceptos, sino actos. Y no actos rituales, sino acciones en favor del otro. Este evangelio nos dice que el que verdaderamente conoce a Dios, aunque incluso haya pasado su vida negándolo, es aquel que en su vida ha amado al otro, ha  dado de comer, ha vestido, ha luchado por la justicia...Es decir aquél que ha "vivido" en favor del otro. No el que ha "hablado" a favor del otro. Porque el amor se mide por acciones, no por palabras.