jueves, 31 de marzo de 2016

PASCUA 2016 EN EL MONASTERIO DE SUESA


Así se celebró la Pascua en el Monasterio de las Hermanas Trinitarias de Suesa.

TOCAR A JESÚS



"En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.

Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: Paz a vosotros.
Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. 
Él les dijo:


- ¿Por qué os alarmáis? ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.

Dicho esto, les mostró las manos y los pies. 
Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:


- ¿Tenéis ahí algo de comer?

Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. 
Y les dijo:


- Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.

Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. 
Y añadió:

- Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto."

Los discípulos de Emaus explican a sus compañeros su experiencia, y en ese momento, Jesús se aparece en medio de ellos. Y es que siempre que estamos reunidos en su nombre, Él está en medio de nosotros. Pero, aunque esta aparición reafirma lo que les dicen sus dos compañeros, ellos reaccionan con miedo. Han de tocarlo, para convencerse de que es Él.
¿Cómo podemos tocar hoy nosotros a Jesús? Él mismo nos dio la respuesta: Todo lo que hicisteis a uno de mis hermanos, a mí me lo hicisteis.
Jesús se nos presenta en el pobre, el hambriento, el desnudo, el perseguido, el prisionero...el hermano. Acogerlos a ellos es acoger a Jesús. 
Si de verdad sabemos ver en ellos a Jesús, entonces, nuestro corazón se llenará de paz y alegría, como se llenó el de los discípulos. 

LLIBRE D'AMIC I AMAT (122)


122.- Il·luminà l'amor el nuvol que s'interposà entre l'Amic i l'Amat; i el tornà tan lluminós i replendent com ho és la llum de nit, i l'estel a l'alba, i el sol de dia i l'enteniment en la voluntat; i per aquell nuvol tan lluminós es parlen l'Amic i l'Amat.

122.- Iluminó el amor la nube que se interpuso entre el Amigo y el Amado; y la volvió tan luminosa y resplandeciente como lo es la luz en la noche, y la estrella en el alba, y el sol en el día y el entendimiento en la voluntad; y por medio de aquella nube tan luminosa se hablan el Amigo y el Amado.

miércoles, 30 de marzo de 2016

QUÉDATE CON NOSOTROS


"Dos de los discípulos se dirigían aquel mismo día a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén. Iban hablando de todo lo que había pasado. Mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se les acercó y se puso a caminar a su lado. Pero, aunque le veían, algo les impedía reconocerle. Jesús les preguntó:
–¿De qué venís hablando por el camino?
Se detuvieron tristes, y uno de ellos llamado Cleofás contestó:
– Seguramente tú eres el único que, habiendo estado en Jerusalén, no sabe lo que allí ha sucedido estos días.
Les preguntó:
– ¿Qué ha sucedido?
Le dijeron:
– Lo de Jesús de Nazaret, que era un profeta poderoso en hechos y palabras delante de Dios y de todo el pueblo. Los jefes de los sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para que lo condenaran a muerte y lo crucificaran. Nosotros teníamos la esperanza de que él fuese el libertador de la nación de Israel, pero ya han pasado tres días desde entonces. Sin embargo, algunas de las mujeres que están con nosotros nos han asustado, pues fueron de madrugada al sepulcro y no encontraron el cuerpo; y volvieron a casa contando que unos ángeles se les habían aparecido y les habían dicho que Jesús está vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron después al sepulcro y lo encontraron todo como las mujeres habían dicho, pero no vieron a Jesús.
Jesús les dijo entonces:
– ¡Qué faltos de comprensión sois y cuánto os cuesta creer todo lo que dijeron los profetas! ¿Acaso no tenía que sufrir el Mesías estas cosas antes de ser glorificado?
Luego se puso a explicarles todos los pasajes de las Escrituras que hablaban de él, comenzando por los libros de Moisés y siguiendo por todos los libros de los profetas.
Al llegar al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como si fuera a seguir adelante; pero ellos le obligaron a quedarse, diciendo:
– Quédate con nosotros, porque ya es tarde y se está haciendo de noche.
Entró, pues, Jesús, y se quedó con ellos. Cuando estaban sentados a la mesa, tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio. En ese momento se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús; pero él desapareció. Se dijeron el uno al otro:
– ¿No es cierto que el corazón nos ardía en el pecho mientras nos venía hablando por el camino y nos explicaba las Escrituras?
Sin esperar a más, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los once apóstoles y a los que estaban con ellos. Estos les dijeron:
– Verdaderamente ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón.
Entonces ellos contaron lo que les había pasado en el camino, y cómo reconocieron a Jesús al partir el pan."

Los dos discípulos se van de Jerusalén tristes y desanimados. Parece que todo ha acabado; pero aquel viajero les devuelve la esperanza y los ánimos. Les explica el sentido de lo que ocurre. Por eso le piden: "Quédate con nosotros que se hace de noche..." Y en la mesa, al partir el pan lo reconocen. 
Pasamos unos momentos difíciles. Violencia, terrorismo, refugiados abandonados, una sociedad que hace bandera de su increencia...Se nos acerca la noche, la oscuridad. Pero si sabemos mirar, si reflexionamos, nos daremos cuenta de que Él camina junto a nosotros. nunca nos ha abandonado. A su luz, todas las cosas cobran sentido. ¿Por qué no le pedimos que se quede siempre con nosotros?
Los dos discípulos de Emaús, lo reconocen en la mesa, al partir y compartir el pan. Si nuestras eucaristías fuesen auténticas, lo reconoceríamos cada vez. Pero, mientras nuestras eucaristías sean un mero cumplimiento, ignorando a quien está a nuestro lado. Mientras todo se reduzca a unos ritos y oraciones rutinarias a las que apenas prestamos atención, no lo reconoceremos. Cuando volvamos a hacer de nuestras eucaristía una experiencia comunitaria de fraternidad y de compartir, lo reconoceremos y saldremos de allí anunciándolo con la palabra, pero sobre todo con nuestra vida. Como los dos discípulos, para los que, tras reconocer a Jesús, ya no se les hacía de noche y volvieron corriendo a Jerusalén a compartir lo que habían vivido. 

LLIBRE D'AMIC I AMAT (121)


121.- Preguntaren a l'Amic sobre el sentit de l'ocasió, i digué que ocasió és plaer en penitència i enteniment en consciència, i esperança en paciència, i sanitat en abstinència, consolació en el record, i amor en diligència, i lleialtat en vergonya, i riquesa en pobresa, i pau en obediència, i guerra en malvolença.

121.-Preguntaron al Amigo sobre el sentido de la ocasión, y dijo que ocasión es placer en penitencia y entendimiento en consciencia y esperanza en paciencia, y sanidad en abstinencia, consolación en el recuerdo, y amor en diligencia, y lealtad en vergüenza, y riqueza en pobreza, y paz en obediencia, y guerra en malevolencia. 

martes, 29 de marzo de 2016

EL ENCUENTRO


"María se quedó fuera, junto al sepulcro, llorando. Y llorando como estaba, se agachó a mirar dentro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y el otro a los pies. Los ángeles le preguntaron:
– Mujer, ¿por qué lloras?
Ella les dijo:
– Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.
Apenas dicho esto, volvió la cara y vio allí a Jesús, aunque no sabía que fuera él. Jesús le preguntó:
– Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, le dijo:
– Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, para que yo vaya a buscarlo.
Jesús entonces le dijo:
– ¡María!
Ella se volvió y le respondió en hebreo:
– ¡Rabuni! (que quiere decir “Maestro”).
Jesús le dijo:
– Suéltame, porque todavía no he ido a reunirme con mi Padre. Pero ve y di a mis hermanos que voy a reunirme con el que es mi Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios.
Entonces fue María Magdalena y contó a los discípulos que había visto al Señor, y también lo que él le había dicho."

Este fragmento nos narra el encuentro entre Jesús y María Magdalena tras la resurrección. María Magdalena, aquella mujer de la que el evangelio nos dice que Jesús expulsó siete demonios, (el número siete significa la plenitud, o sea que Jesús la había librado del mal), es la primera en encontrarse con Jesús. Señalando la predilección de Jesús por los que han caído, por los despreciados.
El evangelio de Juan es de un simbolismo muy señalado. Por eso debemos fijarnos en los detalles de sus narraciones. María Magdalena nos representa a todos, pecadores, imperfectos, pero que buscamos a Jesús. En nuestro camino encontramos "ángeles", que se interesan por nosotros, que nos consuelan. Pero un día Jesús se nos presenta y nos llama por nuestro nombre. Siempre es Él el que se adelanta. Pero para poderlo reconocer, debemos tener nuestro corazón preparado. Nosotros, como María Magdalena, nos encontramos muchas veces en la oscuridad, en el silencio de Dios. Ella podía haber regresado a esconderse al cenáculo. Sin embargo, permanece junto al sepulcro. Quiere saber dónde está Jesús. Llora su ausencia. Por eso, Él se le acerca y la llama: ¡María!
Preparemos nuestro corazón. Miremos en su interior con sinceridad, y no tardaremos en escuchar nuestro nombre. Él nos dirá que Dios es su Padre y nuestro Padre. Que todos somos hermanos, y que la manera de enconrarlo a Él, es dirigiéndonos a nuestros hermanos. Descubriremos que el verdadero encuentro con Jesús, es el encuentro con los hombres, nuestros hermanos.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (120)


120.- Deia l'Amic:
- Qui no tem el meu Amat, convé que temi les coses; i qui tem el meu Amat li convé ardiment i audàcia en totes les coses.

120.- decía el Amigo:
- Quien no teme a mi Amado, conviene que tema las cosas; y a quien teme a mi Amado le conviene osadía y audacia en todas las cosas.

lunes, 28 de marzo de 2016

ID A GALILEA


 "Las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro, asustadas pero, a la vez, con mucha alegría, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos. En esto, Jesús se presentó ante ellas y las saludó. Ellas, acercándose a Jesús, le abrazaron los pies y le adoraron. Él les dijo:
– No tengáis miedo. Id a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea, y que allí me verán.
Mientras las mujeres iban de camino, algunos soldados de la guardia llegaron a la ciudad y contaron a los jefes de los sacerdotes todo lo que había sucedido. Estos jefes se reunieron con los ancianos para, de común acuerdo, dar mucho dinero a los soldados y advertirles:
– Decid que durante la noche, mientras dormíais, los discípulos de Jesús vinieron y robaron el cuerpo. Y si el gobernador se entera de esto, nosotros le convenceremos y os evitaremos dificultades.
Los soldados tomaron el dinero e hicieron como se les había dicho. Y esa es la explicación que hasta el día de hoy circula entre los judíos."

Es muy significativo que, en los cuatro evangelios, Jesús, a las primeras que se aparece es a las mujeres. Precisamente a aquellas que no contaban nada, junto a los niños, en Israel. Su testimonio no era válido en un juicio. Jesús nos muestra, que solamente desde la sencillez podemos llegar a Él.
Se aparece a ellas cuando alegres, corrían a anunciar a los discípulos la resurrección. Asustadas pero alegres, nos dice el texto. Para encontrar a Jesús hemos de ir hacia los demás. Ellas lo encuentran y lo reconocen. Jesús les da un mensaje para los discípulos: Id a Galilea.
Volver a Galilea, es volver a los orígenes. Volver a la búsqueda del Reino, que es vivir como hermanos, curar, cuidar, alimentar, estar junto al débil, amar. Es allí donde veremos a Jesús. Es en el hermano donde podemos encontrarlo.
También nosotros debemos volver a los orígenes. Desmantelar todos los falsos montajes que hemos ido creando a través de la historia y volver a la esencia: a Dios lo encontramos en los más débiles, en el hermano. Jesús resucitado vive en el corazón de cada hombre. Allí es donde debemos adorarlo. 

LLIBRE D'AMIC I AMAT (119)


119.- Maldava l'Amic per seguir el seu Amat, i pasava per un camí on hi havia un lleó dolent que matava tot home que passava peresosament i sense devoció.

119.-Se esforzaba el Amigo por seguir a su Amado, y pasaba por un camino donde estaba un león malo que mataba a todo hombre que pasaba con pereza y sin devoción.

domingo, 27 de marzo de 2016

VIO Y CREYÓ


"El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, y vio quitada la piedra que tapaba la entrada. Corrió entonces a donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, aquel a quien Jesús quería mucho, y les dijo:
– ¡Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto!
Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Se agachó a mirar y vio allí las vendas, pero no entró. Detrás de él llegó Simón Pedro, que entró en el sepulcro. Él también vio allí las vendas, y vio además que la tela que había servido para envolver la cabeza de Jesús no estaba junto a las vendas, sino enrollada y puesta aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio lo que había pasado y creyó. Y es que todavía no habían entendido lo que dice la Escritura, que él tenía que resucitar."


María Magdalena se dirige al sepulcro, muy temprano, cuando todavía estaba oscuro. Oscuridad en el cielo y oscuridad en su corazón. Por eso, al ver la tumba abierta y la ausencia del cuerpo, cree que se lo han llevado. Pedro y Juan salen corriendo. Juan deja pasar a Pedro y luego entra él. Ve y cree.
¿Qué es lo que creyó? 
Creyó en la Vida, en que Jesús es la Vida. 
Creyó, que seguir a Jesús es llevar la Vida donde reina la muerte.
Creyó, que a Dios lo podemos ver en todas las cosas, en todas las personas, en todos los momentos.
Creyó, que el mal que nos rodea puede ser vencido por la Vida de Jesús.
Creyó, que no estamos solos porque tenemos siempre a Jesús a nuestro lado.
Creyó, que Dios es el Dios de los sencillos, de los pobres, de los ignorados, porque Jesús murió para darles Vida.
Creyó, que cuando estamos reunidos en su nombre, Él está en medio nuestro.
Creyó, que ser sus discípulos, es luchar por la justicia, hacer que reine la Luz, la Verdad y la Vida en nuestro mundo.
Creyó, que el puede curar nuestras heridas.
Creyó, que todo lo que hacemos por los demás, que todas las horas que dedicamos en darnos, en compartir, en entregarnos, son Vida y Resurrección.
Nosotros también podemos creer en todo esto si, como hizo Juan, "entramos" en el interior de las cosas, viviendo siempre en su Presencia, viviendo unidos a Jesús. Sólo entonces, podremos creer en la Resurrección. 



LLIBRE D'AMIC I AMAT (118)


118.- Estimava l'Amic tots aquells que temien el seu Amat, i tenia temor de tots aquells que no temien el seu Amat; i per això sorgí la qüestió què era major en l'Amic: amor o temor.

118.- Amaba el Amigo a todos aquellos que temían a su Amado, y tenía miedo de todos aquellos que no temían a su Amado; y por eso surgió la pregunta de qué era mayor en el Amigo: amor o temor.

sábado, 26 de marzo de 2016

SILENCIO...


"Pero el primer día de la semana volvieron al sepulcro muy temprano, llevando los perfumes que habían preparado. Al llegar, encontraron que la piedra que tapaba el sepulcro no se hallaba en su lugar; y entraron, pero no encontraron el cuerpo del Señor Jesús. Estaban asustadas, sin saber qué hacer, cuando de pronto vieron a dos hombres de pie junto a ellas, vestidos con ropas brillantes. Llenas de miedo se inclinaron hasta el suelo, pero aquellos hombres les dijeron:
– ¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí. Ha resucitado. Acordaos de lo que os dijo cuando aún se hallaba en Galilea: que el Hijo del hombre había de ser entregado en manos de pecadores, que lo crucificarían y que al tercer día resucitaría.
Entonces recordaron ellas las palabras de Jesús, y al regresar del sepulcro contaron todo esto a los once apóstoles y a los demás. Las que llevaron la noticia a los apóstoles fueron María Magdalena, Juana, María madre de Santiago, y las otras mujeres. Pero a los apóstoles les parecía una locura lo que ellas contaban, y no las creían.
Sin embargo, Pedro fue corriendo al sepulcro. Miró dentro, pero no vio más que las sábanas. Entonces volvió a casa admirado de lo que había sucedido."

Este es el evangelio de la ceremonia de la Vigilia Pascual, esta noche. Entre el Oficio del Viernes Santo y esta Vigilia, queda un vacío litúrgico. Jesús ha muerto y todo queda como en suspenso. Ni siquiera en las iglesias se encuentra el Santísimo.
Este período de tiempo, siempre me ha hecho pensar en el silencio de Dios. Así lo vivían los discípulos. No habían entendido lo que Jesús les iba explicando sobre su muerte y resurrección. Ellos seguían esperando un triunfo sobre los romanos, un rey que dominara toda la tierra. Tras la crucifixión, todo esto se ha desmontado para ellos. Al principio de este evangelio, vemos como las mujeres se dirigen al sepulcro, a acabar de embalsamar a Jesús. En sus almas dominaba el silencio. nada les hablaba de Jesús.
Nosotros también podemos vivir este silencio de Dios. Catástrofes. Muertes injustas de niños. Hambre en el mundo. Triunfo del mal... Podemos preguntarnos: ¿dónde está Dios? El silencio se cierne sobre nuestra alma.
Sin embargo, el Sábado Santo, para nosotros, no ha de ser un día de silencio de fracaso, sino un día de silencio esperanzado. La luz de la Resurrección, es como esa tenue luz que empieza a surgir en el horizonte y que preludia el nuevo día. A nuestro alrededor hay pequeñas palabras que nos hablan de Dios: la belleza de la naturaleza, pero sobre todo, la vida de esas personas anónimas que dedican su vida a los demás, que van contribuyendo con sencillez a que triunfe el bien sobre el mal. Esas palabras nos dicen que no todo está perdido, que la muerte y el mal están vencidos y que un día saldrá el sol radiante de la justicia y del amor.
Este sábado es un día de silencio, aunque nuestra sociedad no lo favorezca. Es un día para que reflexionemos, sobre qué podemos hacer nosotros para mejorar este mundo. Es un día para que miremos a nuestro alrededor y veamos los pequeños signos de Dios que nos rodean. Mañana debemos emprender una nueva vida. Mañana tenemos que resucitar al Amor.   




LLIBRE D'AMIC I AMAT (117)


117.- S'oposaren l'Amic i l'Amat i els pacificaren llurs amors; i sorgí la qüestió de saber quin amor els havia posat major amistat.

117.- Se opusieron el Amigo y el Amado y los pacificaron sus amores; y surgió la cuestión de qué amor los había colocado en mayor amistad.

viernes, 25 de marzo de 2016

JESÚS, ENTREGA TOTAL


"...dijo: todo está cumplido. E, inclinando la cabeza, entregó su espíritu."

La muerte de Jesús en la cruz, es su entrega total. Una entrega que nos salva y que nos hace salvadores. Muriendo en la cruz, Dios se hace Uno con los sufrimientos del hombre. Muriendo en la cruz, Jesús nos indica el camino para seguirle: entregarse totalmente a los demás, hasta la muerte. No una muerte fanática como la de los que se auto-inmolan, sino una muerte de entrega día a día, momento a momento. Una muerte de amor.
Jesús murió en la cruz hace dos mil años, pero Jesús sigue muriendo en todas las personas que sufren hoy. En los que mueren de hambre y de miseria. En los que mueren víctimas de la guerra. En los refugiados en campos llenos de hambre, faltos de todos y abandonados por Europa. Jesús muere en aquel enfermo que agoniza cerca de nosotros. 
Una muerte que acaba en resurrección. Una muerte que es esperanza. Jesús es nuestra esperanza. Nosotros debemos ser esperanza para aquellos que son la muerte de Jesús en nuestros días. El cristianismo no es cristianismo, si no ponemos esa esperanza por encima de todos, si nosotros no somos esperanza. De nada sirven nuestras ceremonias, rezos y ritos, si no nos llevan a entregarnos a los demás. A ser Jesús resucitado para los demás. A ser Amor.
Hoy en la celebración se lee la pasión según san Juan (Jn 18,1-19,42). Deberíamos leerla nosotros, lentamente, reflexionándola, para hacerla nuestra. El vídeo de las Hermanas Benedictinas del Monasterio de Sant Benet de Montserrat os ayudará a hacerlo.



LLIBRE D'AMIC I AMAT (116)


116.- Es trobaren l'Amic i l'Amat, i foren els testimonis de llur trobament salutacions, abraços, besos, i llàgrimes i plors. I demanà l'Amat a l'Amic sobre el seu estat, i l'Amic quedà perplex en presència del seu Amat.

116.- Se encontraron el Amigo y el Amado, y fueron los testimonios de su encuentro saludos, abrazos, besos, y lágrimas y llantos. Y preguntó el Amado al Amigo sobre su estado, y el Amigo quedó perplejo en presencia de su Amado.

jueves, 24 de marzo de 2016

AMAR ES SERVIR


"Era la víspera de la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de dejar este mundo para ir a reunirse con el Padre. Él siempre había amado a los suyos que estaban en el mundo, y así los amó hasta el fin.
 El diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la idea de traicionar a Jesús. Durante la cena, Jesús, sabiendo que había venido de Dios, que volvía a Dios y que el Padre le había dado toda autoridad, se levantó de la mesa, se quitó la ropa exterior y se puso una toalla a la cintura. Luego vertió agua en una palangana y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.
Cuando iba a lavar los pies a Simón Pedro, este le dijo:
– Señor, ¿vas tú a lavarme los pies?
Jesús le contestó:
– Ahora no entiendes lo que estoy haciendo, pero más tarde lo entenderás.
Pedro dijo:
– ¡Jamás permitiré que me laves los pies!
Respondió Jesús:
– Si no te los lavo no podrás ser de los míos.
Simón Pedro le dijo:
– ¡Entonces, Señor, no solo los pies, sino también las manos y la cabeza!
Pero Jesús le respondió:
–El que está recién bañado no necesita lavarse más que los pies,j porque todo él está limpio. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos.
Dijo: “No estáis limpios todos”, porque sabía quién le iba a traicionar.
Después de lavarles los pies, Jesús volvió a ponerse la ropa exterior, se sentó de nuevo a la mesa y les dijo:
– ¿Entendéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro y Señor, y tenéis razón porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros. Os he dado un ejemplo para que vosotros hagáis lo mismo que yo os he hecho."

Jesús lava los pies a sus discípulos. Era un trabajo reservado a los esclavos; de ahí la reacción de Pedro. No entiende la lección que quiere darnos Jesús. Seguimos sin entenderla. Jesús nos está diciendo que amar es servir. Hoy da la primera lección: si queremos ser sus discípulos debemos hacernos servidores de todos. Una Iglesia que no sirve, no sirve para nada; no es Iglesia.
Mañana nos dará la segunda lección: amar es entregarse totalmente hasta dar la vida por los demás.
Tras siglos de cristianismo, seguimos buscando el poder, la riqueza, los reconocimientos, el dominio...Todo lo contrario de lo que Jesús quería para nosotros: una comunidad de hermanos, de servidores. Una comunidad de amor. Una comunidad que no se sirve del mundo, sino que está a los pies del mundo.
Estos días estamos viendo muchos vídeos en los que se comparan a los refugiados con Jesús en su Pasión. Ojalá no se queden en vídeos, en palabras, en buenos deseos y reaccionemos ante las desgracias de nuestra sociedad. Ojalá dejemos nuestra hipocresía y nos decidamos de una vez a ser verdaderos discípulos, verdaderos servidores.
El Jueves Santo es el día del Amor y de la Eucaristía. Participar de la Eucaristía es compartir, es entregarse, es hacernos Uno con Dios y con los hombres. Que este día cambie nuestras vidas.



LLIBRE D'AMIC I AMAT (115)


115.- En una rama cantava un ocell, i deia que ell donaria un nou pensament a l'amador que li'n donés dos. Donà l'ocell el nou pensament a l'Amic, i l'Amic en donà dos a l'ocell, per tal que li alleugés els seus turments; i l'Amic va sentir multiplicats els seus dolors.

115.- En una rama cantaba un pájaro, y decía que él daría un nuevo pensamiento al amante que le dises dos. Dio el pájaro el nuevo pensamientos al Amigo, y el Amigo dio dos al pájaropara que le aliviara sus tormentos; y el Amigo sintió multiplicados sus dolores.

miércoles, 23 de marzo de 2016

VENDER A JESÚS


"Uno de los doce discípulos, el llamado Judas Iscariote, fue a ver a los jefes de los sacerdotes y les preguntó:
– ¿Cuánto me daréis, si os entrego a Jesús?
Ellos señalaron el precio: treinta monedas de plata. A partir de entonces, Judas empezó a buscar una ocasión oportuna para entregarles a Jesús.
El primer día de la fiesta en que se comía el pan sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron:
– ¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?
Él les contestó:
– Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: ‘El Maestro dice: Mi hora está cerca, y voy a tu casa a celebrar la Pascua con mis discípulos.’
Los discípulos hicieron como Jesús les había mandado y prepararon la cena de Pascua.
Al llegar la noche, Jesús se había sentado a la mesa con los doce discípulos; y mientras cenaban les dijo:
– Os aseguro que uno de vosotros me va a traicionar.
Ellos, llenos de tristeza, comenzaron a preguntarle uno tras otro:
– Señor, ¿acaso soy yo?
Jesús les contestó:
– Uno que moja el pan en el mismo plato que yo, va a traicionarme. El Hijo del hombre ha de recorrer el camino que dicen las Escrituras, pero ¡ay de aquel que le traiciona! ¡Más le valdría no haber nacido!
Entonces Judas, el que le estaba traicionando, le preguntó:
– Maestro, ¿acaso soy yo?
–Tú lo has dicho – contestó Jesús.

Judas vende a Jesús por treinta monedas. Jesús anuncia la traición. Todos preguntan: ¿soy yo? Esta pregunta debemos hacerla todos, porque todos, en un momento u otro, podemos vender a Jesús. El dinero, el poder, los privilegios, pueden hacer que lo traicionemos.
Pero hay otra forma de vender a Jesús: abandonar al pobre. Europa, la "cristiana" Europa, acaba de vender a Jesús rechazando a los exiliados de Siria, Afganistán...Todas las palabras y deseos de acogida que se anunciaron, han quedado en dar dinero a Turquía para que no pasen a Europa. Aunque esto vaya en contra de todos los tratados internacionales. Jesús es rechazado, vendido, abandonado en la persona de los refugiados. Y habrá quien justificará el cierre de fronteras apelando a los atentados de París o de Bruselas. Olvidamos que sus ciudades son bombardeadas cada día. Que en sus ciudades hay atentados cada día. A nosotros sólo nos interesa nuestro bienestar, nuestra seguridad...Pagamos treinta monedas, vendemos a Jesús, para quedarnos tranquilos.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (114)


114.- No hi ha en l'Amat res en què l'Amic no tingui ànsia i tribulació; ni l'Amic no té res en què l'Amat no tingui plaer i senyoria. I per això l'amor de l'Amat es troba en l'acció i l'amor de l'Amic en llanguiment, passió.

114.- No hay en el Amado nada en que el Amigo no tenga ansia y tribulación; ni el Amigo tiene nada en que el Amado no tenga placer y señorío. Y por esto el Amor del Amado se encuentra en la acción y el amor del Amigo en languidez, pasión.

martes, 22 de marzo de 2016

JUDAS Y PEDRO


 "Habiendo dicho estas cosas, Jesús, profundamente conmovido, añadió con toda claridad:
– Os aseguro que uno de vosotros me va a traicionar.
Los discípulos comenzaron a mirarse unos a otros, sin saber a quién se refería. Uno de sus discípulos, al que Jesús quería mucho, estaba cenando junto a él, y Simón Pedro le hizo señas para que le preguntara a quién se refería. Él, acercándose más a Jesús, le preguntó:
– Señor, ¿quién es?
– Voy a mojar un trozo de pan – le contestó Jesús –, y a quien se lo dé, ese es.
En seguida mojó un trozo de pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. Tan pronto como Judas tomó el pan, Satanás entró en su corazón. Jesús le dijo:
– Lo que vas a hacer, hazlo pronto.
Pero ninguno de los que estaban cenando a la mesa entendió por qué se lo había dicho. Como Judas era el encargado de la bolsa del dinero, algunos pensaron que Jesús le decía que comprara algo para la fiesta o que diera algo a los pobres.
Judas tomó aquel trozo de pan y salió en seguida. Ya era de noche.
Después de haber salido Judas, Jesús dijo:
– Ahora se manifiesta la gloria del Hijo del hombre, y la gloria de Dios se manifiesta en él. Y si él manifiesta la gloria de Dios, también Dios manifestará la gloria del Hijo del hombre. Y lo hará pronto. Hijitos míos, ya no estaré mucho tiempo con vosotros. Me buscaréis, pero lo mismo que dije a los judíos os digo ahora a vosotros: No podréis ir a donde yo voy.
Simón Pedro preguntó a Jesús:
– Señor, ¿a dónde vas?
– A donde yo voy – le contestó Jesús – no puedes seguirme ahora, pero me seguirás después.
Pedro le dijo:
– Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? ¡Estoy dispuesto a dar mi vida por ti!
Jesús le respondió:
– ¿De veras estás dispuesto a dar tu vida por mí? Pues te aseguro que antes que cante el gallo me negarás tres veces."

Hoy nos encontramos ante dos discípulos que no han comprendido a Jesús.
Judas esperaba un Mesías que expulsara a los romanos. Un Mesías rey. El discurso de misericordia y amor de Jesús le va decepcionando día a día, hasta que decide traicionarlo.
Pedro no ha entendido que el verdadero amor, es el de entregarse totalmente, el de dar la vida, si es necesario, por todos los hombres, amigos y enemigos. Quiere impedirle la muerte. Incluso en el monte de los olivos blandirá una espada contra los que quieren detener a Jesús. Pero después huirá cobardemente, como los demás discípulos, e incluso dirá tres veces que no lo conoce.
La diferencia entre los dos está en que Judas no cree en la misericordia de Jesús. Se da cuenta del mal que ha hecho. Quizá pensó que lo meterían en una mazmorra, pero no que lo matarían. Al ver lo que ha comportado su acción, cree que no puede tener perdón. Por eso se quita la vida.
Pedro, sin embargo, llora también amargamente por sus negaciones. Llora amargamente su cobardía. pero cree en la misericordia de Jesús. Sabe que Él lo perdonará.
Estos días son para sumergirnos en la Misericordia. Por grandes que sean los errores que hemos cometido, el amor de Dios hacia nosotros, es mucho mayor. Jesús dio su vida por todos nosotros. Ahí está su amor y nuestro perdón.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (113)


113.- Mentre anava així treballat, trobà un ermità que dormia prop d'una bella font. Despertà l'Amic l'ermità, dient si havia vist, somiant, el seu Amat. Respongué l'ermità i digué que igualment estaven encarcerats els seus pensaments en la presó de l'amor, vetllant i dormint. Molt plagué a l'Amic d'haver trobat companyó en la presó; i ploraren ambdós, car l'Amat no en tenia gaires de tals amadors.

113.- Mientra iba así aleccionado, encontró a un ermitaño que dormía junto a una bella fuente. Despertó el Amigo al ermitaño, diciéndole si había visto, soñando, a su Amado. Respondió el ermitaño que igualmente estaban prisioneros sus pensamientos en la cárcel de amor, velando o durmiendo. Mucho le plazco al Amigo haber encontrado camarada en la cárcel; y lloraron ambos,  porque el Amado no tenía demasiados amadores así. 

lunes, 21 de marzo de 2016

EL AROMA DE JESÚS


"Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado. Allí hicieron una cena en honor de Jesús. Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban a la mesa comiendo con él. María, tomando unos trescientos gramos de perfume de nardo puro, muy caro, perfumó los pies de Jesús y luego los secó con sus cabellos. Toda la casa se llenó del aroma del perfume. Entonces Judas Iscariote, uno de los discípulos, aquel que iba a traicionar a Jesús, dijo:
  – ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios, para ayudar a los pobres?
Pero Judas no dijo esto porque le importasen los pobres, sino porque era ladrón y, como tenía a su cargo la bolsa del dinero, robaba del que allí ponían. Jesús le dijo:
– Déjala, porque ella estaba guardando el perfume para el día de mi entierro. A los pobres siempre los tendréis entre vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.
 Muchos judíos, al enterarse de que Jesús estaba en Betania, fueron allá, no solo por Jesús sino también por ver a Lázaro, a quien Jesús había resucitado. Entonces los jefes de los sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque por causa suya muchos judíos se separaban de ellos y creían en Jesús."

Nos dice el texto de hoy, que toda la casa de Betania quedó llena del perfume que María había vertido sobre los pies de Jesús.
Marta, María y Lázaro hacen una cena en honor de Jesús. Marta sirve y María perfuma los pies de Jesús. Son dos trabajos que en aquellos tiempos realizaban los esclavos. El agradecimiento de Marta y maría es inmenso. Pero Judas no sabe verlo. Se fija tan sólo en el valor del perfume y olvida la causa de aquel derroche y la persona al que va dirigido. Además su razonamiento es hipócrita. Utiliza a los pobres como excusa, para criticar los sentimientos de María.
Los judíos también planean matar a Lázaro, ya que muchos creen en Jesús gracias a él.
Los dos hechos son semejantes: intentar destruir las buenas obras. Judas destruye el extremo agradecimiento de María, que se simboliza en el perfume ofrecido. Los judíos quieren matar a Lázaro, porque acerca a los demás a Jesús.
Pero la casa queda llena de perfume. Del perfume de agradecimiento de María y del perfume del amor de Jesús, que todo lo impregna. Allí donde se hace el bien, todo queda lleno del amor de Dios.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (112)


112.- Anava l'Amic per munts i per plans i no podia trobar el portal per on pogués sortir de la presó d'amor que llargament havia tingut encarcerat el seu cos, i els seus pensaments, i tots els seus desigs i plaers.

112.- Iba el Amigo por montes y valles y no podía encontrar el portal para poder salir de la prisión de amor, que largamente había tenido encarcelado su cuerpo, sus pensamientos, y todos sus deseos y placeres.

domingo, 20 de marzo de 2016

LAS PIEDRAS HABLARÁN


"Dicho esto, Jesús siguió su viaje a Jerusalén. Cuando ya estaba cerca de Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos,l envió a dos de sus discípulos diciéndoles:
– Id a la aldea de enfrente, y al llegar encontraréis un asno atado que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Si alguien os pregunta por qué lo desatáis, respondedle que el Señor lo necesita.
Los discípulos fueron y lo encontraron todo como Jesús se lo había dicho. Mientras desataban el asno, los dueños les preguntaron:
– ¿Por qué lo desatáis?
Ellos contestaron:
– Porque el Señor lo necesita.
Se lo llevaron a Jesús, cubrieron el asno con sus capas e hicieron que Jesús montara en él. Conforme Jesús avanzaba, la gente tendía sus capas por el camino. Y al acercarse a la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores comenzaron a gritar de alegría y a alabar a Dios por todos los milagros que habían visto. Decían:
– ¡Bendito el Rey que viene en el nombre del Señor! ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas!
Entonces algunos fariseos que se hallaban entre la gente le dijeron:
– Maestro, reprende a tus seguidores.
Pero Jesús les contestó:
– Os digo que si estos callan, las piedras gritarán."

Jesús se dirige a su final. Hoy recibe las últimas alabanzas antes de su muerte. La gente sencilla, los niños, salen a su encuentro en la entrada a Jerusalén y lo reciben con palmas. Siempre solemos decir, que esa misma gente son los que gritarán ¡crucifícale! Yo creo, que mucha gente sencilla se sintió horrorizada ante los que le hacían a Jesús. Otros fueron manipulados por las autoridades. Todos tenían miedo al poder.
Cuando los fariseos le dijeron a Jesús que hiciera callar a los que le alababan, respondió, que si ellos callaban, hablarían las piedras.
Nuestra sociedad quiere acallar a los que alaban a Jesús. Le molestan las referencias a Jesús y quieren suprimirlas en nombre de una pretendida libertad religiosa (?). Las piedras hablarán, porque nadie puede hacer callar al amor. Los cristianos debemos ser honestos y aceptar las críticas reales que recibimos. Debemos saber examinarnos. Pero también debemos ser valientes y anunciar la Buena Nueva, construir el Reino, cambiar la sociedad. Aunque esto nos lleve a la incomprensión, e incluso a la muerte. Eso es seguir los pasos de Jesús.



Comentario a la Pasión del evangelio de Lucas