sábado, 31 de diciembre de 2016

LUZ QUE ILUMINA EL MUNDO



"En el principio ya existía la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Por medio de él, Dios hizo todas las cosas; nada de lo que existe fue hecho sin él. En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla.
Hubo un hombre llamado Juan, a quien Dios envió como testigo, para que diera testimonio de la luz y para que todos creyesen por medio de él. Juan no era la luz, sino uno enviado a dar testimonio de la luz. La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad venía a este mundo.
Aquel que es la Palabra estaba en el mundo, y aunque Dios había hecho el mundo por medio de él, los que son del mundo no le reconocieron. Vino a su propio mundo, pero los suyos no le recibieron. Pero a quienes le recibieron y creyeron en él les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios. Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado.
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros lleno de amor y de verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como Hijo único recibió del Padre. Juan dio testimonio de él diciendo:
- A este me refería yo cuando dije que el que viene después de mí es más importante que yo, porque existía antes que yo.
De sus grandes riquezas, todos hemos recibido bendición tras bendición. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor y la verdad se han hecho realidad por medio de Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, nos lo ha dado a conocer."

El último día del año leemos el prólogo del evangelio de Juan. Este año, del ciclo A, también lo leímos el día de Navidad.
Lo importante con lo que debemos quedarnos, es que Jesús es la Luz que ilumina el mundo. Es a través de Él que podemos conocer al Padre. Jesús es Dios. Jesús nos muestra como acercarnos a Dios: amando a los demás. Él pasó por este mundo haciendo el bien. Una vida curando al ciego, al paralítico, al leproso, al mudo...Llegó hasta el final, la donación de su vida en la cruz, por todos nosotros.
Jesús nos ilumina y nos dice que Dios es Amor y que amando es la verdadera forma de seguirlo. Seguramente haremos muchos propósitos para el año 2017. Todos se han de reducir a uno: AMAR. 

viernes, 30 de diciembre de 2016

UNA FAMILIA DE EMIGRANTES


"Cuando ya los sabios se habían ido, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:  
Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.
José se levantó, tomó al niño y a su madre y salió de noche con ellos camino de Egipto, donde estuvieron hasta que murió Herodes. Esto sucedió para que se cumpliese lo que el Señor había dicho por medio del profeta: “De Egipto llamé a mi hijo.”


Después de la muerte de Herodes, un ángel del Señor se apareció en sueños a José, en Egipto, y le dijo:
- Levántate, toma al niño y a su madre y regresa a Israel, porque ya han muerto los que querían matar al niño.
José se levantó, tomó al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero cuando supo que Arquelao gobernaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá; y habiendo sido advertido en sueños por Dios, se dirigió a la región de Galilea. Al llegar, se fue a vivir al pueblo de Nazaret. Esto sucedió para que se cumpliera lo que dijeron los profetas: que Jesús sería llamado nazareno."

Mateo nos muestra la Sagradia Familia como una familia de emigrantes. 
Primero han de huir de la muerte, de la amenaza de Herodes. Jesús y sus padres pasan por los problemas que tantas familias a lo largo de la historia han pasado y pasan.
Luego, por miedo, van a Nazaret. 
Nosotros no sabemos ver en las familias que huyen de la guerra, en las familias que huyen del hambre y de la pobreza, a la familia de Jesús. Y Europa sigue poniendo barreras y prometiendo acogidas que no cumple, a los emigrantes. La Sagrada Familia hoy se vería obligada a permanecer en un campamento de refugiados. Los considerarían sin papeles y los devolverían a su país de origen. Y es que hemos hecho de la religión algo sin vida. Algo que no nos implica. Nos contentamos con palabras. Jesús nos pide obras. Pide que cambiemos nuestra vida para cambiar el mundo.

jueves, 29 de diciembre de 2016

BANDERA DISCUTIDA


"Cuando se cumplieron los días en que ellos debían purificarse según manda la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Lo hicieron así porque en la ley del Señor está escrito: “Todo primer hijo varón será consagrado al Señor.” Fueron, pues, a ofrecer en sacrificio lo que manda la ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones.
En aquel tiempo vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Era un hombre justo, que adoraba a Dios y esperaba la restauración de Israel. El Espíritu Santo estaba con él y le había hecho saber que no moriría sin ver antes al Mesías, a quien el Señor había de enviar. Guiado por el Espíritu Santo, Simeón fue al templo. Y cuando los padres del niño Jesús entraban para cumplir con lo dispuesto por la ley,  Simeón lo tomó en brazos, y alabó a Dios diciendo:
Ahora, Señor, tu promesa está cumplida:
ya puedes dejar que tu siervo muera en paz .
Porque he visto la salvación
que has comenzado a realizar
ante los ojos de todas las naciones,
la luz que alumbrará a los paganos
y que será la honra de tu pueblo Israel.
El padre y la madre de Jesús estaban admirados de lo que Simeón decía acerca del niño. Simeón les dio su bendición, y dijo a María, la madre de Jesús:
– Mira, este niño está destinado a hacer que muchos en Israel caigan y muchos se levanten. Será una bandera discutida que pondrá al descubierto las intenciones de muchos corazones. Pero todo esto va a ser para ti como una espada que te atraviese el alma."

José y María cumplen con las prescripciones judías. Ella debe purificarse y Jesús, por ser primogénito debe ser consagrado al Señor. Lo que queda claro, es que la Sagrada Familia era pobre. El sacrificio que ofrecen es el más humilde.
Otra vez es notorio, que quienes reconocen a Jesús son los sencillos. Simeón era un anciano bueno. Él reconoce al Niño y la oración que pronuncia la repetimos cada día en el Oficio de Completas. Simeón ve en Jesús a la luz que ilumina, al salvador de las naciones.  Ya puede morir en paz. Pero Simeón también ve que Jesús será signo de contradicción, bandera discutida. Mientras unos lo amarán, otros buscarán su muerte. María seguramente comprendió estas palabras al pie de la cruz.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

MATAR INOCENTES


"Cuando ya los sabios se habían ido, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
- Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.
José se levantó, tomó al niño y a su madre y salió de noche con ellos camino de Egipto, donde estuvieron hasta que murió Herodes. Esto sucedió para que se cumpliese lo que el Señor había dicho por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.
Al darse cuenta Herodes de que aquellos sabios de Oriente le habían burlado, se enfureció; y calculando el tiempo por lo que ellos habían dicho, mandó matar a todos los niños menores de dos años que vivían en Belén y sus alrededores. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Jeremías:
Se oyó una voz en Ramá,
llantos y grandes lamentos.
Era Raquel, que lloraba a sus hijos
y no quería ser consolada
porque ya estaban muertos."

Seguramente nos encontramos ante una leyenda o un relato simbólico. El día de Navidad decíamos que sólo dos caminos llevan a Belén: el de la sencillez y el de la búsqueda sincera de la verdad. Si no nos acercamos con humildad, con amor al pesebre, al igual que Herodes, lo que buscamos es la muerte del Niño.
Al poder le estorba ese Niño. Piensa que es una competencia. Hay poder que mata a Jesús encerrándolo en templos de oro. Escondiéndolo tras nubes de incienso. Hay poder que mata a Jesús, eliminando aquellas personas sencillas que le siguen, que lo aman.
Por desgracia, el poder sigue matando inocentes: niños esclavizados por el trabajo o la pornografía. Niños que mueren de inanición, porque algunos acumulan las riquezas. Niños que mueren bajo las bombas de los que quieren dominar el mundo.
Herodes sigue intentando matar a Jesús, matando a los inocentes.

martes, 27 de diciembre de 2016

VER Y CREER



"Corrió entonces a donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, aquel a quien Jesús quería mucho, y les dijo:

– ¡Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto!
Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Se agachó a mirar y vio allí las vendas, pero no entró. Detrás de él llegó Simón Pedro, que entró en el sepulcro. Él también vio allí las vendas, y vio además que la tela que había servido para envolver la cabeza de Jesús no estaba junto a las vendas, sino enrollada y puesta aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio lo que había pasado y creyó."

Ayer celebrábamos el primer mártir. Hoy el discípulo amado de Jesús. El evangelio nos lo presenta corriendo hacia el sepulcro, dejando a Pedro entrar el primero y luego, viendo y creyendo.
 El evangelio de Juan es el más simbólico. Nos presenta una serie de signos para que creamos. Él vio y creyó. Nosotros también debemos imitarle. Primero creyendo los signos que aparecen en su evangelio. Luego, sabiendo ver los signos que nos presenta la vida y creyendo que en ellos está la voluntad de Dios.
Por desgracia vivimos ciegos a las llamadas que recibimos a nuestro alrededor. Llamadas a entregarnos. Llamadas a amra. Si las sabemos ver, también creeremos como Juan.

lunes, 26 de diciembre de 2016

FIDELIDAD


"Tened cuidado, porque os entregarán a las autoridades, os golpearán en las sinagogas y hasta os conducirán ante gobernadores y reyes por causa mía; así podréis dar testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero cuando os entreguen a las autoridades, no os preocupéis por lo que habéis de decir o por cómo decirlo, porque en aquel momento os dará Dios las palabras. No seréis vosotros quienes habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
Los hermanos entregarán a la muerte a sus hermanos, y los padres a sus hijos; y los hijos se levantarán contra sus padres, y los matarán. Todo el mundo os odiará por causa mía, pero el que permanezca firme hasta el fin, será salvo."

Ayer, celebrábamos el nacimiento de quien sería nuestro salvador, dando su vida por nosotros. Hoy nos encontramos ante el primer mártir, el primer testigo de Jesús: Esteban.
El evangelio nos advierte de lo que ha ocurrido a lo largo de la historia. El verdadero discípulo ha sido perseguido. En nuestra sociedad, ser cristiano suele ser una dificultad. En diferentes países del mundo, el cristiano sigue siendo perseguido. Bombas en iglesias, ciudadanos de segunda categoría, martirio...
Jesús, a imagen de Esteban, nos pide que seamos fieles hasta el final. Y como Esteban, viviendo en la presencia de Dios, viendo los cielos abiertos y perdonando a los que nos persiguen.
Ser cristiano no ha de ser un privilegio. Ha de ser motivo de fidelidad.

domingo, 25 de diciembre de 2016

FELICITACIÓN DE LOS NIÑOS DE LA FUNDACIÓN COMTAL

LA PALABRA SE HA ENCARNADO


"En el principio ya existía la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Por medio de él, Dios hizo todas las cosas; nada de lo que existe fue hecho sin él. En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla.
Hubo un hombre llamado Juan, a quien Dios envió como testigo, para que diera testimonio de la luz y para que todos creyesen por medio de él. Juan no era la luz, sino uno enviado a dar testimonio de la luz. La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad venía a este mundo.
 Aquel que es la Palabra estaba en el mundo, y aunque Dios había hecho el mundo por medio de él, los que son del mundo no le reconocieron. Vino a su propio mundo, pero los suyos no le recibieron. Pero a quienes le recibieron y creyeron en él les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios. Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado.
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros lleno de amor y de verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como Hijo único recibió del Padre. Juan dio testimonio de él diciendo: “A este me refería yo cuando dije que el que viene después de mí es más importante que yo, porque existía antes que yo.”
De sus grandes riquezas, todos hemos recibido bendición tras bendición. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor y la verdad se han hecho realidad por medio de Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, nos lo ha dado a conocer."

Esta noche, durante la Misa del Gallo, escuchábamos el relato más o menos descriptivo del nacimiento de Jesús, que nos ofrecía Lucas. Juan nos lo presenta de una forma más simbólica y teológica.
Juan nos dice que aquel Niño del pesebre es Dios, es la Palabra de Dios. Una Palabra que ya existía al principio de los tiempos. Una Palabra creadora. Una Palabra que se hace hombre para salvarnos, mostrarnos el camino y decirnos quién es Dios.
Dios se hace hombre en aquel Niño que yace en un establo, porque nadie quería recibirlo. Un Niño al que sólo recibieron dos tipos de personas. Los más humildes, los sencillos, los que no tienen prejuicios, que fueron los pastores. Y aquellos que buscan la verdad con honestidad, que saben leer los signos de los tiempos, que fueron los Magos de Oriente.
Y es que, como escribió el poeta Josep Maria de Sagarra en El poema de Nadal, todos los caminos llevan a Roma, pero no llevan a Belén.
"Tots els camins van a Roma,
però no van a Betlem!
A Betlem ha nascut l'Infant diví!
Per'nà a Betlem hi ha un sol camí!"

"¡Todos los caminos van a Roma,
pero no van a Belén!
¡En Belén ha nacido el Niño divino!
¡Par ir a Belén hay un sólo camino!"
El camino de la humildad y de la búsqueda sincera de la verdad.
Jesús es la Palabra hecha carne. Esta Palabra es AMOR. Nos dice que Dios es Amor y que sólo a través del amor podemos llegar a Él.
Pero la humanidad no lo ha reconocido. Por eso el mundo sigue sumido en la violencia y la guerra. Por eso existe división e injusticia. Hasta que no sepamos reconocerlo y nos coloquemos con humildad a los pies de este Niño, seguiremos desorientados y en la oscuridad. Porque Él es la Luz.
Estos días las ciudades se llenan de luces y cánticos. Pero, ¿se llenan de amor? Tras veinte siglos, seguimos sin reconocer a Dios en aquel Niño. Tras veinte siglos, seguimos sin reconocerlo en el que sufre, en el perseguido, en el hambriento, en el desnudo en el preso...



sábado, 24 de diciembre de 2016

LUZ DEL MUNDO


"Zacarías, el padre del niño, lleno del Espíritu Santo y hablando en profecía, dijo:
¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha venido a rescatar a su pueblo!
Nos ha enviado un poderoso salvador,
un descendiente de David, su siervo.
Esto es lo que había prometido en el pasado
por medio de sus santos profetas:
que nos salvaría de nuestros enemigos
y de todos los que nos odian,
que tendría compasión de nuestros antepasados
y que no se olvidaría de su santo pacto.
Y este es el juramento que había hecho
a nuestro padre Abraham:
que nos libraría de nuestros enemigos,
para servirle sin temor
con santidad y justicia,
y estar en su presencia
todos los días de nuestra vida.
En cuanto a ti, hijito mío,
serás llamado profeta del Dios altísimo,
porque irás delante del Señor
preparando sus caminos,
para hacer saber a su pueblo
que Dios les perdona sus pecados
y les da la salvación.
Porque nuestro Dios, en su gran misericordia,
nos trae de lo alto el sol de un nuevo día,
para iluminar a los que viven
en la más profunda oscuridad,
para dirigir nuestros pasos
por un camino de paz."

El Benedictus nos señala el paso del Antiguo Testamento al Nuevo. Zacarías bendice a Dios porque se cumple todo lo que había prometido en el pasado. 
Todo se cumple en Jesús. Y Juan, su hijo, será quien va a anunciar y a preparar el camino para la llegada de Jesús, ese sol, esa luz, que nos viene de lo alto. Juan será el último profeta del Antiguo Testamento. Con Jesús llega la Vida nueva.
El Evangelio de la Misa de Medianoche (del gallo), os lo dejo comentado por las Hermanas benedictinas del Monestir de Sant Benet de Montserrat.

viernes, 23 de diciembre de 2016

DIOS ES MISERICORDIOSO


"Al cumplirse el tiempo en que Isabel había de dar a luz, tuvo un hijo. Sus vecinos y parientes fueron a felicitarla cuando supieron que el Señor había sido tan bueno con ella. A los ocho días llevaron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías. Pero la madre dijo:
– No. Tiene que llamarse Juan.
Le contestaron:
–No hay nadie en tu familia con ese nombre.
Entonces preguntaron por señas al padre del niño, para saber qué nombre quería ponerle. El padre pidió una tabla para escribir, y escribió: Su nombre es Juan. Y todos se quedaron admirados. En aquel mismo momento, Zacarías recobró el habla y comenzó a alabar a Dios. Todos los vecinos estaban asombrados, y en toda la región montañosa de Judea se contaba lo sucedido. Cuantos lo oían se preguntaban a sí mismos: ¿Qué llegará a ser este niño? Porque ciertamente el Señor mostraba su poder en favor de él."

El hijo de Isabel y Zacarías nace. Todos creen que le pondrán por nombre Zacarías, como su padre, ya que era hijo de un sacerdote. Ambos coinciden en ponerle Juan. En Israel el nombre era muy importante. Significaba la misión que tenía en la vida el que lo llevaba. Juan significa: Dios es misericordioso, Dios se compadece. Zacarías, que se había quedado mudo por dudar, ahora, al seguir las indicaciones del ángel, recupera el habla y todo el mundo queda admirado. Todos se preguntaban qué llegaría a ser este niño. Nosotros ya lo sabemos. Fue el encargado de anunciar al Pueblo que Dios se había compadecido y mandaba a su Hijo a salvarlo. Fue el encargado de decirnos que debíamos convertirnos para recibirlo.

¡OH EMMANUEL!


"Oh Emmanuel, rey y legislador nuestro, esperanza y salvación de las naciones, ven a salvarnos, Señor, Dios nuestro."

Jesús nuestro guía, es quien nos salva. Es nuestra esperanza. Él conduce nuestro barco a buen puerto.

jueves, 22 de diciembre de 2016

CÁNTICO DE MARÍA


 María dijo:
- Mi alma alaba la grandeza del Señor.
Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava,
y desde ahora me llamarán dichosa;
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.
¡Santo es su nombre!
Dios tiene siempre misericordia
de quienes le honran.
Actuó con todo su poder:
deshizo los planes de los orgullosos,
derribó a los reyes de sus tronos
y puso en alto a los humildes.
Llenó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías.
Ayudó al pueblo de Israel, su siervo,
y no se olvidó de tratarlo con misericordia.
Así lo había prometido a nuestros antepasados,
a Abraham y a sus futuros descendientes.
María se quedó con Isabel unos tres meses, y después regresó a su casa."

Lucas pone en boca de María el cántico de los pobres. Ella grande por ser madre de Dios y muchacha humilde de Nazaret, que en su vida guardará todas las cosas en su corazón. Precisamente María nos regala con este cántico revolucionario, en el que nos presenta a Dios girándolo todo del revés. Poniendo arriba lo que estaba abajo y descendiendo lo que estaba elevado. Marcando lo que sería la vida de su Hijo: un canto y una dedicación a los más sencillos.
Nosotros seguimos elogiando a los poderosos y olvidando a los humildes. Buscamos el poder, estar en primera línea. Algunos cantamos cada día en Vísperas el Magníficat; pero no sé si luego somos consecuentes en nuestra vida. Sin embargo, Jesús, el más grande, nació en un establo ignorado de todos. 

¡OH REY Y DESEADO DE LAS NACIONES!


"Oh Rey y Deseado de las naciones, piedra angular que de dos pueblos has hecho uno, ven a salvar al hombre que formaste del barro."

Jesús, el deseado, el esperado. Él es que nos une y el que nos salva. Él sabe que estamos formados de barro, que somos débiles y frágiles; por eso viene a salvarnos. 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

PAÍS BLANC


Hoy los niños y niñas de infantil y primaria de La Salle Manresa han ofrecido a sus padres canciones de Navidad. Han acabado cantando todos esta canción: País blanc.
Ante una sociedad que queda muda ante el genocidio de Siria, una sociedad que no repara que por cada muerto europeo a causa del terrorismo, mueren centenares en oriente, es bueno que los niños eleven sus voces por sus hermanos masacrados. Espero que ellos, cuando sean adultos, sean mejores que nosotros.
No pongo la traducción, porque como la letra pasa despacio, es fácil de traducir y de entender.

BENDITA TÚ


 "Por aquellos días, María se dirigió de prisa a un pueblo de la región montañosa de Judea, y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura se movió en su vientre, y ella quedó llena del Espíritu Santo. Entonces, con voz muy fuerte, dijo Isabel:
– ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que venga a visitarme la madre de mi Señor? Tan pronto como he oído tu saludo, mi hijo se ha movido de alegría en mi vientre.¡Dichosa tú por haber creído que han de cumplirse las cosas que el Señor te ha dicho!"

María acaba de enterarse de que su prima, ya anciana, Isabel está embarazada como ella, y lo deja todo para ir a Ainkarem, una aldea de montaña, a asistirla y compartir su alegría con ella. 
María no se guarda para ella lo que se le acaba de notificar. Marcha de prisa a compartirlo. Todo el texto está lleno de alegría. Isabel queda llena del Espíritu Santo al escuchar el saludo de María. Juan salta de gozo en el vientre de su madre. María es declarada dichosa por haber creído.
María nos enseña a compartir y a servir a los demás. Y este compartir y este servicio, siempre son causa de alegría. Creer en la voluntad de Dios y seguirla, siempre es fuente de gozo y de bien.
Nosotros, como María, hemos de llevar a Jesús a los demás. ¿Sabemos compartirlo con los demás o nos lo guardamos para nosotros? 

¡OH ORIENTE!


"Oh Oriente, resplandor de la luz eterna y sol de justicia, ven, ilumina a los que viven en la oscuridad, en el país de las tinieblas."

Jesús se nos presenta como la luz que nace de oriente, el sol que ilumina a los que vivimos en la oscuridad, en el país de las tinieblas. Seguirlo significa que nuestra vida se ilumina con los frutos del amor. Ignorarlo es permanecer en la oscuridad de las cosas de este mundo.




martes, 20 de diciembre de 2016

HÁGASE TU VOLUNTAD


 A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret, a visitar a una joven virgen llamada María que estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David. El ángel entró donde ella estaba, y le dijo:
– ¡Te saludo, favorecida de Dios! El Señor está contigo.
Cuando vio al ángel, se sorprendió de sus palabras, y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo:
– María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios. Ahora vas a quedar encinta: tendrás un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será un gran hombre, al que llamarán Hijo del Dios altísimo: y Dios el Señor lo hará rey, como a su antepasado David, y reinará por siempre en la nación de Israel. Su reinado no tendrá fin.
María preguntó al ángel:
– ¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre?
El ángel le contestó:
– El Espíritu Santo se posará sobre ti y el poder del Dios altísimo se posará sobre ti como una nube. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios. También tu parienta Isabel, a pesar de ser anciana, va a tener un hijo; la que decían que no podía tener hijos está encinta desde hace seis meses. Para Dios no hay nada imposible.
Entonces María dijo:
– Soy la esclava del Señor. ¡Que Dios haga conmigo como me has dicho!
Con esto, el ángel se fue."

Ayer veíamos el anuncio del nacimiento de Juan. Hoy el de Jesús. Zacarías no se lo creía. María, aunque le parecía extraño, aceptó la voluntad de Dios.
Dos maneras diferentes de afrontar la vida. No creyendo la voluntad de Dios y aceptando la voluntad de Dios. La primera dejó mudo a Zacarías. Sin aceptar a Dios, no tenemos nada que decir. La segunda, hizo de María la Madre de Dios. La segunda nos hace participar de los planes de Dios y nos hace ser palabra para los demás.
¿Por cuál de las dos optamos?

¡OH LLAVE DE DAVID!


"Oh llave de David y cetro de la casa de Israel: si abres, nadie puede cerrar; si cierras, nadie puede abrir; ven, saca de la cárcel a los encadenados que viven en la oscuridad y en las sombras de la muerte."

Hoy llamamos a Jesús llave de David. El único que puede abrir y cerrar. Por eso le pedimos que libere a todos los que estamos encadenados en la noche del mal. Él viene para dar la libertad a todos los hombres. Una libertad irreversible. Si el abre las puertas de la prisión, nadie podrá cerrarlas otra vez. Jesús nos trae la luz de la vida y deja dentro de la cárcel las sombras de la muerte.

lunes, 19 de diciembre de 2016

CREER LOS MENSAJES DE DIOS


"En el tiempo en que Herodes era rey de Judea, vivía un sacerdote llamado Zacarías, perteneciente al grupo de Abías. Su esposa, llamada Isabel, descendía de Aarón. Ambos eran justos delante de Dios y cumplían los mandatos y leyes del Señor, de tal manera que nadie los podía tachar de nada. Pero no tenían hijos, porque Isabel no había podido tenerlos. Ahora eran ya los dos muy ancianos.
Un día en que al grupo sacerdotal de Zacarías le correspondía el turno de oficiar delante de Dios, según era costumbre entre los sacerdotes, le tocó en suerte a Zacarías entrar en el santuario del templo del Señor para quemar incienso. Y mientras se quemaba el incienso, todo el pueblo estaba orando fuera. En esto se le apareció un ángel del Señor, de pie al lado derecho del altar del incienso. Al ver al ángel, Zacarías se echó a temblar lleno de miedo. Pero el ángel le dijo:
– Zacarías, no tengas miedo, porque Dios ha oído tu oración, y tu esposa Isabel te va a dar un hijo, al que pondrás por nombre Juan. Tú te llenarás de gozo y muchos se alegrarán de su nacimiento, porque tu hijo va a ser grande delante del Señor. No beberá vino ni licor, y estará lleno del Espíritu Santo desde antes de nacer. Hará que muchos de la nación de Israel se vuelvan al Señor su Dios. Irá Juan delante del Señor con el espíritu y el poder del profeta Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y para que los rebeldes aprendan a obedecer. De este modo preparará al pueblo para recibir al Señor.
Zacarías preguntó al ángel:
– ¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy muy anciano, y mi esposa también.
El ángel le contestó:
– Yo soy Gabriel, y estoy al servicio de Dios. Él me ha enviado a hablar contigo y a darte estas buenas noticias. Pero ahora, como no has creído lo que te he dicho, vas a quedarte mudo; y no volverás a hablar hasta que, a su debido tiempo, suceda todo esto.
Mientras tanto, la gente estaba fuera esperando a Zacarías y preguntándose por qué tardaba tanto en salir del santuario. Cuando por fin salió, no les podía hablar. Entonces se dieron cuenta de que había tenido una visión en el santuario, pues les hablaba por señas. Y así siguió, sin poder hablar.
Cumplido el tiempo de su servicio en el templo, Zacarías se fue a su casa. Después de esto, su esposa Isabel quedó encinta, y durante cinco meses no salió de casa, pensando: Esto me ha hecho ahora el Señor para librarme de mi vergüenza ante la gente."

Volvemos a Juan. El ángel anuncia a Zacarías su nacimiento. Sin embargo, a pesar de ser un sacerdote y de estar en el Templo, no cree lo que Gabriel le dice. Por eso queda mudo; por su falta de Fe.
Dios nos habla de muchas maneras. Nos manda señales con los acontecimientos y con las personas. Hemos de tener Fe para poder escuchar esas "palabras". debemos estar atentos. Y sólo en el caso de que creamos en ellas podremos "hablar". Nuestras palabras tendrán sentido si parten de nuestra Fe. Hablamos, damos conferencias, escribimos libros...y la gente no cree. ¿Creemos realmente nosotros?

¡OH RETOÑO DE JESÉ!


"Oh retoño de Jesé, que te levantas como bandera de los pueblos, delante tuyo los reyes enmudecerán y las naciones pedirán: ven a salvarnos, no tardes más."

Se nos presenta hoy a Jesús como el retoño que brota del tronco de Jesé. Que será bandera de los pueblos y ante quien todos se inclinarán. Él será la gran esperanza de salvación para todos los hombres.

domingo, 18 de diciembre de 2016

SER INSTRUMENTOS DE DIOS


"El nacimiento de Jesucristo fue así: María, su madre, estaba comprometida para casarse con José; pero antes de vivir juntos se encontró encinta por el poder del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciar públicamente a María, decidió separarse de ella en secreto. Ya había pensado hacerlo así, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:
- José, descendiente de David, no tengas miedo de tomar a María por esposa, porque el hijo que espera es obra del Espíritu Santo. María tendrá un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús. Se llamará así porque salvará a su pueblo de sus pecados.
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta:
“La virgen quedará encinta,
y tendrá un hijo
al que pondrán por nombre Emanuel.”
(que significa: “Dios con nosotros”).
Cuando José despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado, y tomó a María por esposa."

Durante el Adviento hemos visto muchas veces la figura de Juan bautista. Este 4º domingo se nos presenta a José.
José era un hombre bueno. Él no ha dejado embarazada a María y, en Israel, el adulterio se pagaba con la muerte, siendo apedreada la mujer. José no quiere el mal de María y proyecta marcharse, como si fuese él el que le abandona.
José, ante sus planes, se encuentra con los de Dios. Él ha elegido a María para ser la madre de Jesús. El ángel se lo explica y el acepta ser instrumento de Dios. Confía en la voluntad de Dios.
Nosotros también tenemos nuestros planes. Pero quizá Dios tiene otros para nosotros. ¿Sabemos confiar y entregarnos en sus brazos y ser sus instrumentos? Aquello que soñábamos hacer y algo se cruza en nuestro camino y lo impide, puede llevarnos por un camino ignorado, pero que un día agradeceremos haber seguido. Allí apareció nuestra vocación. La llamada de Dios a nuestra entrega. Allí encontramos la persona amada...
Que estas navidades nos ayuden a ser instrumentos de Dios.



¡OH ADONAI!


"Oh Señor, cabeza de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiendo y le distes la Ley en el Sinaí, ven a redimirnos con el poder de tu brazo."

Hoy se nos presenta a Jesús como el Adonaí (Señor), el jefe del Pueblo de Dios. El mismo que se apareció a Moisés en la zarza ardiendo y que entregó los mandamientos en el monte Sinaí, es el que viene hoy a salvarnos. Él es el redentor.

sábado, 17 de diciembre de 2016

VERDADERO HOMBRE


La lista de los antepasados de Jesucristo, descendiente de David y de Abraham:
Abraham fue padre de Isaac, este lo fue de Jacob y este de Judá y sus hermanos. Judá y Tamar fueron los padres de Fares y Zérah. Fares fue padre de Hesrón y este de Aram. Aram fue padre de Aminadab, este lo fue de Nahasón y este de Salmón. Salmón y Rahab fueron los padres de Booz. Booz y Rut fueron los padres de Obed. Obed fue padre de Jesé. Jesé fue padre del rey David, y el rey David fue padre de Salomón, cuya madre fue la que había sido esposa de Urías.
Salomón fue padre de Roboam, este lo fue de Abías y este de Asá. Asá fue padre de Josafat, este lo fue de Joram y este de Ozías. Ozías fue padre de Jotam, este lo fue de Ahaz y este de Ezequías. Ezequías fue padre de Manasés, este lo fue de Amón y este de Josías. 11 Josías fue padre de Jeconías y sus hermanos, cuando la deportación de los israelitas a Babilonia.
Después de la deportación a Babilonia, Jeconías fue padre de Salatiel y este de Zorobabel. Zorobabel fue padre de Abihud, este lo fue de Eliaquim y este de Azor. Azor fue padre de Sadoc, este lo fue de Aquim y este de Eliud. Eliud fue padre de Eleazar, este lo fue de Matán y este de Jacob. Jacob fue padre de José, el marido de María, y ella fue la madre de Jesús, a quien llamamos el Mesías.
De modo que hubo catorce generaciones desde Abraham hasta David, catorce desde David hasta la deportación de los israelitas a Babilonia y otras catorce desde la deportación a Babilonia hasta el nacimiento del Mesías."

Mateo nos presenta al comienzo de su evangelio la genealogía de Jesús. Si fuese ahora nos presentaría el album familiar de fotos. Mateo quiere decirnos que Jesús es el Hijo de Dios, pero que es verdaderamente un hombre. Que es el hijo de la promesa hecha a Abraham. Allí comienza la genealogía de Jesús.
En aquellos tiempos, la mujer no tenía ninguna importancia. Los clanes se formaban a partir de los padres. La mujer, al casarse, dejaba su clan y pasaba al del marido. Sin embargo, Mateo, además de María nos incluye cuatro mujeres en la genealogía de Jesús. Y no cuatro mujeres ejemplares para los judíos, sino alguna extranjera y alguna pecadora. Incluso Rahab fue prostituta.  Jesús en su humanidad nos engloba a todos y nos hace Hijos de Dios a todos. Jesús es Hijo de Dios, pero es un hombre verdadero, llevando a sus espaldas las virtudes y los defectos de su familia. Nos está diciendo, que no importa dónde, ni de que familia hemos nacido. Lo que importa es que somos Hijos de Dios gracias a que Él se hizo hombre como nosotros.

¡OH SABIDURÍA DEL ALTÍSIMO!


"Oh Sabiduría del Altísimo, que alcanzas todas las cosas y las dispones vigorosamente  con bondad, ven a enseñarnos el camino de la prudencia."

Estos últimos días de Adviento, hasta llegar al día de Navidad, las antífonas del Magníficat de Vísperas, son las antífonas conocidas con el nombre de "Oh", porque todas comienzan con esta exclamación.  Cada una da un título distinto a Jesús.
La de hoy le da el nombre de "Sabiduría del Altísimo". Una sabiduría que lo domina todo y hace que las cosas sean buenas. Le pedimos que nos enseñe el camino de la prudencia. Que nos ayude a avanzar cuidando de no caer en riesgos, que puedan hacer que nos extraviemos o no podamos acabar nuestro andar por la vida.