martes, 5 de febrero de 2013

EL ANACORETA Y LA MASIFICACIÓN


Andaba el joven seguidor algo triste. Se sentía rechazado, incomprendido. Se negaba a seguir la corriente, a hacer como todo el mundo, a aceptar las cosas, simplemente, porque era lo que hacía todo el mundo. El Anacoreta, aprovechó el tiempo entre la cena y el rezo de Completas, para hablar con él.
- Hijo mío. Una cosa es la comunidad y otra la masa. Desgraciadamente, en nuestros días, tendemos más a la masa que a la comunidad. La comunidad une a las personas. Sus componentes no son idénticos. Cada uno aporta su riqueza. En cambio la masa carece de cerebro. Nos hace a todos clones del pensamiento general. Nos embrutece.
Suspiró profundamente y prosiguió:
- Leí una vez una frase muy dura de Thomas Merton que  me quedó grabada: "La colectividad, no sólo necesita absorber a todo el que pueda, sino también, implícitamente, odiar y destruir a todo aquel que no pueda ser absorbido."(+)
Miró a los ojos del joven seguidor y, tras una pausa, dijo:
- Curiosamente, la masa, no intenta absorber al solitario. Simplemente lo odia. Y la única medicina contra el odio es el amor. Por eso Thomas Merton añade: "Así, el solitario no puede sobrevivir mientras no sea capaz de amar a todos sin importarle el hecho de que probablemente todos le consideren un traidor.·(+)
Puso su mano sobre el hombro del joven y concluyó:
- No te preocupes por este rechazo. Ama, porque sólo así les harás el favor de recordarles, que fuera de la masa existe la madurez, la libertad y la paz.
Y se fueron a rezar Completas...
(+) "Incursiones en lo indecible", Thomas Merton, pp 30-31, Ed. Sal Terrae, Santander.

lunes, 4 de febrero de 2013

50 AÑOS DESPUÉS, ¿ES VÁLIDO EL MODELO DE IGLESIA DEL VATICANO II?



Hoy os dejo este artículo de Catalunya religió.cat

(Cristianismo y Justicia) "La celebración del 50 aniversario del Concilio Vaticano II (1962-1965) ha reabierto el debate sobre cuál ha sido la verdadera incidencia de ese acontecimiento para la Iglesia. ¿Supuso realmente una renovación y una apertura de la Iglesia al mundo moderno? O la posterior aplicación del Concilio el vació de contenido? ¿Es válido, 50 años después, el modelo de Iglesia que dibujaba el Vaticano II?
Víctor Codina , jesuita, preparaba su doctorado en Teología en Roma durante la celebración del Concilio Vaticano II. Seguía de cerca su desarrollo e incluso pudo asistir a una sesión conciliar. 50 años después, y con su experiencia como teólogo en América Latina expone, en el último cuaderno de Cristianisme i Justícia, sus impresiones sobre aquel acontecimiento y su posterior aplicación.
El Vaticano II, en la línea de los deseos expresados ​​por Juan XXIII, en su discurso inaugural el 11 de octubre de 1962, representa el paso de un modelo de iglesia piramidal, desigual, clerical y unida al Estado a una iglesia que volvía a las fuentes de la fe, respondía a los signos de los tiempos, afrontaba el diálogo con el mundo moderno y con la cultura, redescubria la misión comunitaria y abordaba el tema del ecumenismo y el compromiso con los pobres, entre otros.
Involución eclesial
¿Qué pasó, pues, para que 50 años después haya tantas dudas sobre lo que ha representado el Concilio? El Vaticano II provocó muchas reacciones y exageraciones en el seno de la Iglesia, justo después de su finalización, generando un clima en el que "la minoría conciliar que fue derrotada por el Concilio, poco a poco, ha ido enarbolando la interpretación del Vaticano II, utilizando su poder para vaciarlo de contenido". "Muchos de los documentos del magisterio que se han ido produciendo en tiempos de Juan Pablo II, marcan un claro retroceso respecto a la inspiración más profunda del Vaticano II, hasta el punto de generar gran desilusión de los sectores que esperaban que el Concilio renovara la Iglesia y una pérdida de credibilidad de la Iglesia que se ubica con dificultad en el nuevo contexto social y cultural  .
Las lagunas del Concilio
¿Pero, cuáles son las causas? Si bien ya durante y terminado el Concilio algunos teólogos conservadores se resistieron a aceptar el Vaticano II, el autor señala también que estas posturas reaccionarias estaban alimentadas por una interpretación excesivamente libre y alegre del Vaticano II por parte de algunos progresistas . Pero en su opinión, la insuficiente aplicación del Concilio no proviene sólo de las interpretaciones posteriores, sino que el mismo Vaticano II presenta una serie de déficits que han hecho que, en la práctica haya quedado muy a menudo a mitad de camino: las enmiendas que tuvo que admitir para alcanzar el máximo  consenso y que le dotan de una ambigua dualidad, la falta de concreción de algunos de los grandes temas abordados, el silencio en torno a cuestiones que ya eran entonces candentes como el celibato sacerdotal o el papel de la mujer, y la no realización del sueño de Juan XXIII, que la Iglesia fuera realmente la Iglesia del pobres. A todo ello hay que sumar el temor de pérdida de poder que generó en la curia romana, y que se convirtió en un elemento de freno en el postconcilio.
"La Iglesia debe generar esperanza y sentido"
La reflexión de Codina va todavía un poco más allá y se pregunta si ahora, 50 años después, sigue siendo válido este modelo de Iglesia que proponía el Vaticano II. El autor constata, que en estos cincuenta años ha habido un desplazamiento de acentos e interés : los acontecimientos sociales, políticos, económicos, culturales y religiosos de los últimos años, con la crisis económica actual, los avances en ciencia y tecnología, la globalización ..., nos sitúan ante un escenario diferente. Estamos ante un terremoto que lo ha sacudido todo , dice Codina. En este clima caótico de cambio e incertidumbre generalizada, la problemática del Vaticano II ha quedado de alguna forma desplazada o incluso superada . Según el autor, los problemas son mucho más radicales y de fondo y, mientras el Vaticano II se centró en la Iglesia, ahora hay que concentrarse en lo esencial, volver a Jesús y al Evangelio e iniciar una experiencia espiritual de Dios y de profecía frente al mundo de los pobres y excluidos que son la mayor parte de la humanidad, y frente a la tierra, que está seriamente amenazada . La Iglesia , dice el autor, debe generar esperanza y sentido .
Con todo, considera que hay que continuar con el proceso de recepción del Vaticano II, todavía  inacabado, explotar su herencia en lo que pueda ayudar a responder a los retos de hoy, en línea con el Espíritu que movió Juan XXIII a dar un salto hacia adelante."

domingo, 3 de febrero de 2013

DIOS ES DE TODOS



"Él comenzó a hablar, diciendo:
– Hoy mismo se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.
Todos hablaban bien de Jesús y estaban admirados de la belleza de su palabra. Se preguntaban:
– ¿No es este el hijo de José?
Jesús les respondió:
– Seguramente me aplicaréis el refrán: 'Médico, cúrate a ti mismo', y me diréis: 'Lo que oímos que hiciste en Cafarnaún, hazlo también aquí, en tu propia tierra.'
Y siguió diciendo:
– Os aseguro que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. Verdaderamente había muchas viudas en Israel en tiempos del profeta Elías, cuando no llovió durante tres años y medio y hubo mucha hambre en todo el país. Sin embargo, Elías no fue enviado a ninguna de las viudas israelitas, sino a una de Sarepta, cerca de la ciudad de Sidón.También había en Israel muchos enfermos de lepra en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino Naamán, que era de Siria.
Al oir esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira. Se levantaron y echaron del pueblo a Jesús. Lo llevaron a lo alto del monte sobre el que se alzaba el pueblo, para arrojarle abajo. Pero Jesús pasó por en medio de ellos y se fue."

Nos encontramos hoy ante la conclusión de la escena del domingo anterior. Admiran a Jesús, pero no le creen. Llega a su pueblo con la fama de profeta, de ser el Salvador, y ellos sólo ven al hijo de Jesús. Al carpintero. Él se da cuenta, sabe que nunca lo aceptarán. Y les da un gran mensaje. Dios no es propiedad de nadie. En todo caso, lo es de los más pobres, de los despreciados. Por eso les pone dos ejemplos que sacan de sus casillas a sus conciudadanos. Una viuda de Sarepta, pagana. Es a ella a la que envía Dios a Elías para hacerla sobrevivir a la gran sequía. Y un leproso, también pagano y extrangero. Los más despreciados por los israelitas: impuro,  pagano y extrangero a la vez. Es a él a quien sanó Eliseo.
Jesús vuelve a repetir el mensaje del domingo pasado. Él viene a curar, a sanar, a dar la vista y hacer andar. Hoy añade algo muy importante; que esto es para todos, no sólo para los de su pueblo.
Hoy, debemos seguir reflexionando sobre lo mismo. Dios no es propiedad nuestra. Dios es de todos y la salvación de Jesús es la salvación de todos. Seremos verdaderos seguidores de Él, auténticos cristianos, cuando descubramos y llevemos a cabo su misión: luchar por la justicia, curar, sanar, dar la vista, alimentar, hacer andar, ...a todos los hombres. No sólo a "los nuestros". 
Con las falsas imágenes que damos de Dios, nosotros, como los habitantes de Nazaret, intentamos despeñar a Jesús por un precipicio. Lo único que conseguiremos es, que Él pase entre nosotros y se vaya...

viernes, 1 de febrero de 2013

LUCHA...


Ante la crisis, muchos reaccionamos quejándonos, indignándonos, lamentándonos. Pero ¿hacemos algo para resolverla? ¿Miramos atrás para ver a los que están peor que nosotros? Hoy, entre mis papeles, he encontrado este poema de Neruda: "Lucha". Creo que será interesante que lo leamos y lo reflexionemos.

"Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querías en tu vida.
Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo
y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge
de las cenizas del error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu
suerte, enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado
de tus actos y prueba de que tú siempre
has de ganar.

No te amargues en tu propio fracaso
ni se lo cargues a otro, acéptate ahora
o seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento
es bueno para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado así como la causa
de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones, de quien
vivirá a pesar de todo, piensa menos
en tus problemas y más en tu trabajo
y tus problemas al eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande
de los obstáculos,
mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser
un títere de las circunstancias,
porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida,
nunca pienses en la suerte,
porque la suerte es el pretexto
de los fracasados."

Yo añadiría: y confía en Dios, que Él nunca te abandonará. Está en ti y en los otros...

jueves, 31 de enero de 2013

SALMOS DE HOY


Este salmo es de Thomas Merton, de su libro "El Señor es Dios".
"Oh, el Señor es bueno
para el hombre constante,
es bueno
para el hombre de paz.

Pero yo tropecé, tropecé en mi mente
con aquellos hombres
a quienes no comprendí,
a ricos y gordos
con grandes puros y coches.

Parece que no tienen problemas
ni  conocen el dolor.
No comprendo a esos hombres de guerra,
fuertes y orgullosos,
ricos y gordos.
Cuanto más tienen
tanto más odian
y el odio baja por su piel
como gotas de sudor.

Yo tropecé, en mi mente
con esos hombres de guerra,
llenos de poder,
ricos y gordos,
que cuanto más tienen, tanto más odian
y se burlan
de mi pueblo.
Mostraron su poder,
hicieron rodar su montón de grasa
y mi pueblo
escuchó su amenaza.
Mi pueblo tenía miedo
de esos hombres de guerra
cuando el odio bajaba por su piel
como gotas de sudor.

Me dolía el corazón
al ver su éxito.
"Le importa a Dios?
¿Se ha olvidado de nosotros?".
Señor, estuve a punto de caer
tropezando en mi mente
con esos hombres de guerra.
Resultó difícil verlos
hasta que me mostraste
que esos fantasmas 
pasan como un sueño." 
("The Lord is Good" (Psalm 71) en "The Collected Poems of Thomas Merton", pp775-776)

miércoles, 30 de enero de 2013

EL ANACORETA Y EL JOVEN DESANIMADO


Llegó casi a la hora de rezar Vísperas. Aquel joven estaba desanimado. No veía nada. Le costaba rezar. Sin embargo, él deseaba seguir a Jesús. El Anacoreta le dijo:
- Quédate a rezar Vísperas con nosotros. En vez del Himno del día, rezaremos una oración de Brigitte Wolf especialmente para ti.
Entraron en el oratorio, y juntos rezaron este himno:
"Señor,
no consigo rezar,
no consigo dar gracias,
no consigo creer.
Tan sólo puedo intentar
mostrar mi amor
a todo ser humano que tiene necesitad de mí
y buscar la verdad y la justicia:
ésta es mi oración.
Tan sólo puedo intentar
permanecer al lado
de mi hermano
despreciado por los hombres
para que me desprecien con él:
ésta es mi acción de gracias.
Tan sólo puedo seguir buscando
incansablemente al alma que se ha perdido
bajo los escombros
de lo que debería haber sido tu imagen:
ésta es mi fe.
Señor, si me escuchas,
dame la fuerza
de rezar así,
de agradecer así,
de creer así".
El joven prosiguió en paz el resto del rezo de Vísperas, pensando que estaba más cerca de seguir a Jesús de lo que creía...