miércoles, 2 de enero de 2013

EL ANACORETA Y LOS BUENOS DESEOS


El joven seguidor comentó al Anacoreta:
- Al empezar el año, todo el mundo está lleno de buenos deseos. Pero, por desgracia, van desapareciendo y volvemos a caer en los mismos problemas que el año anterior.
Rió el anciano y dijo:
- Uno de nuestros errores es proponernos demasiadas cosas. Cuantos más buenos deseos tenemos, más dispersos quedamos, y, al surgir las dificultades, nos falta capacidad de respuesta.
Miró sonriendo al joven seguidor y prosiguió:
- Si cada año expresamos un deseo y lo logramos llevar a cabo, ya es un gran éxito. Se trata de poner todas nuestras fuerzas en ello y de confiar...en Dios. Aunque parezca mentira, el considerarnos débiles y fiarnos de las fuerzas de Dios más que de las nuestras, en vez de debilitarnos, nos da unas fuerzas increíbles.
Puso una mano sobre el hombro del joven y concluyó:
- Créeme. Toma una resolución importante y cada noche examínate sobre ella y pide ayuda a Dios. Verás cómo avanzas...  

martes, 1 de enero de 2013

LA PRIMERA DISCÍPULA


"Fueron corriendo y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo se pusieron a contar lo que el ángel les había dicho acerca del niño, y todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. María guardaba todo esto en su corazón, y lo tenía muy presente. Los pastores, por su parte, regresaron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído, pues todo sucedió como se les había dicho.
A los ocho días circuncidaron al niño y le pusieron por nombre Jesús, el mismo nombre que el ángel había dicho a María antes de que estuviera encinta." 

La narración de Lucas de hoy tiene un detalle curioso. Quienes anuncian la Buena Nueva son los pastores. Como ya sabemos, las personas más sencillas y despreciadas en Israel. Son ellos los que han recibido el anuncio de los ángeles y los que lo cuentan a José y María. No se nos dice nada de la reacción de José. Sí la de María, que guardaba todas estas cosas en su corazón y las tenía presente. Y como le había dicho el ángel, puso al Niño el nombre de Jesús al circuncidarlo.
María es la primera discípula de Jesús, ya que es la primera en guardar todo lo que ve y oye de Él, es su corazón.
El título de Madre de Dios procede de la Iglesia Oriental, Theotokós. María no es únicamente Madre de Dios porque lo engendró para este mundo, sino también, porque siguió llevándolo toda su vida en su corazón: sus palabras y sus enseñanzas. A lo largo de la historia se ha intentado separar la divinidad de Jesús de su humanidad. Unos sólo han querido ver su divinidad, considerando su humanidad pura apariencia. Otros sólo lo han considerado un hombre. Sin embargo en Jesús lo humano y lo divino forman una sola cosa. Eso es lo que percibieron y admiró a los pastores.
María es su madre y también su discípula. Ella nos señala el camino: guardarlo en nuestro corazón. Y en  otro texto del Evangelio nos dará su consejo: haced lo que Él os diga.
Ojalá empecemos el nuevo año con el firme propósito de guardarlo en nuestro corazón y de hacer lo que nos dice. Porque Él habla en nuestro corazón si hacemos el silencio necesario para escucharlo.
Feliz Año 2013 a todos. Que esté lleno de paz, esperanza y amor en vuestras vidas. Que cada día seamos un poco más discípulos de Él...

lunes, 31 de diciembre de 2012

ADIÓS 2012


Se nos acaba el año 2012. Televisiones, radios, revistas...hacen un repaso general al año. Lo bueno y lo malo que nos ha llegado... ¿Hacemos lo mismo con nuestra vida? ¿Revisamos lo que hemos hecho durante este año?¿Analizamos la respuesta que hemos dado a los acontecimientos buenos y malos? ¿Hemos actuado como debíamos?
Mira las cosas que has hecho mal. Úsalas para aprender de tus errores, pero no te quedes ahí, sólo para lamentarte de ellas y hundirte cada vez más. Reconocerlas nos ayuda a crecer. 
Y lo más importante, debemos entrar en nuestro corazón. ¿Qué hay en su interior?¿Ha aumentado el amor?¿Cuántas tiritas hemos tenido que ponerle?¿Están ahí, en su interior, los más débiles, aquellos que más nos necesitan?
Este día solemos hacer propósitos. Muchos de ellos no duran demasiado. Nos excusamos diciendo que  han sido fruto de un momento de exceso de emoción...Ya sé, que para muchos, esta noche no se prestará a reflexionar. La pasaréis entre música, ruido, algarabía...Empezará el 2013 y al poco tiempo diréis. ¡Va! al fin y al cabo sólo es un día más que ayer...Pero sería bueno buscar un momento para vosotros solos. No os digo que asistáis a una oración de fin de año de las que hacen algunas comunidades religiosas. Sólo os pido que busquéis un momento de soledad. Pensad entonces en la persona más débil de vuestro entorno. Aquella que creéis que está más sola, más abandonada.  La que necesita más amor.  Toma entonces una resolución, sólo una, referente a esa persona (o personas, puede ser un colectivo). Y luego, lucha todo el año 2013 para cumplirla. Es la mejor manera de despedir el 2012. Adiós 2012...

domingo, 30 de diciembre de 2012

PERDER A JESÚS



"Los padres de Jesús iban cada año a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Y así, cuando Jesús cumplió doce años, fueron todos allá, como era costumbre en esa fiesta. Pero pasados aquellos días, cuando volvían a casa, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres se dieran cuenta. Pensando que Jesús iba entre la gente hicieron un día de camino; pero luego, al buscarlo entre los parientes y conocidos, no lo encontraron. Así que regresaron a Jerusalén para buscarlo allí.
Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas.Y todos los que le oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando sus padres le vieron, se sorprendieron. Y su madre le dijo:
– Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia.
Jesús les contestó:
– ¿Por qué me buscabais? ¿No sabéis que tengo que ocuparme en las cosas de mi Padre?
Pero ellos no entendieron lo que les decía.
Jesús volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndolos en todo. Su madre guardaba todo esto en el corazón. Y Jesús seguía creciendo en cuerpo y mente, y gozaba del favor de Dios y de los hombres."

Como María y José, nosotros también podemos perder a Jesús. En realidad, lo que nos pasa, es que no sabemos buscarlo. Él está en la casa del Padre, que no necesariamente es el templo. Dios está dónde están "sus asuntos". A Jesús, lo encontraremos ocupándose de esos "asuntos". Y los asuntos de Dios somos los hombres. Por eso Jesús pasó su vida curando, expulsando demonios, haciendo andar a cojos y ver a ciegos. Anunciando la Buena Nueva. Porque esos son los "asuntos" de su Padre.
A María y José les pasó como a la mayoría de los padres: no entendieron a Jesús. Los padres quieren para sus hijos lo mejor; pero esto hace, que a veces no se escucha qué es lo que los hijos quieren. Hay que educar a los hijos en valores. Hay que amarlos y darles seguridad; pero también hay que respetarlos en el camino que desean emprender, porque ese es "su camino". Los padres les han de dar pistas, construir los fundamentos, que luego les permitan tomar sus decisiones.
María en este texto nos da una lección. Muchas veces, en la vida, no entenderemos lo que nos ocurre. Como ella, debemos guardar estas cosas en nuestro corazón. La vida, poco a poco, nos irá desvelando el por qué de las cosas.
Si nos encontramos lejos de Jesús, preguntémonos dónde estaría Él si se encarnara ahora. Miremos también nuestro interior más profundo. Allí donde hemos guardado tantas cosas. Seguro que lo encontramos... 

viernes, 28 de diciembre de 2012

LA FIESTA DE LOS INOCENTES


Esta es, posiblemente, la fiesta peor comprendida de toda la Navidad. Por un lado, la hemos trivializado en España con las típicas inocentadas. (En Francia lo hacen el 1 de abril).  Por otro, nos parece incomprensible  que Dios permitiera que esas criaturas fueran asesinadas por culpa de su Hijo.
Es casi seguro que no se trata de un hecho histórico. Los exégetas, ya hace años que consideran que los relatos de la infancia de Jesús se han de tomar desde un punto de vista simbólico, no histórico.
En el nacimiento de Jesús queda claro, que nadie lo aceptó. María y José no encontraban posada, lo que nos indica que el mundo no quiere recibir a Jesús. Ni sacerdotes, ni el rey, ni la gente con dinero pueden recibir a Jesús. Lo reciben los pastores. Personas sin casa, que habitaban en el campo con sus rebaños y que eran considerados impuros por el resto del pueblo de Israel.
Este desprecio de la gente bien lleva a que Jesús, recién nacido, deba emigrar para salvar su vida y que otros inocentes mueran a causa del rechazo de Israel.
Los inocentes son todas esos niños, esas personas, que hemos ido matando de hambre, con el terror de las bombas y balas de nuestras guerras, ahogados en una patera... Todas las personas que han sido, son y serán víctimas de nuestro egoísmo. Eso es no recibir a Jesús: preferir el odio, el poder, el dominio en lugar del amor.  Jesús emigrante, nos muestra que recibirlos a ellos es recibirlo a él. Cada uno de esos niños, de esas personas inocentes que mata el egoísmo de nuestra sociedad, es Jesús que muere.
El día de los inocentes debería ser el día de la sencillez, de la humildad, de la pobreza. La única forma de recibir a Jesús, de aceptarlo, de reconocerlo. Simplemente amando...Un día para reflexionar sobre el mal que hacemos con nuestro egoísmo...

jueves, 27 de diciembre de 2012

CREDO DE NAVIDAD


. Creo que Dios se humaniza en la persona de Jesús.
. Creo en la bondad sencilla de José de Nazaret y en la fe, sorprendente, de María.
. Creo en la pobreza del pesebre, con un buey y una mula.
. Creo en el anuncio de los ángeles que nos hacen ver a Dios donde hay verdad, amor y belleza.
. Creo en la alegría compartida de los pastores, que sueñan ilusiones y viven de esperanzas.
. Creo en la estrella peregrina y mensajera, y en los Magos inquietos y tenaces, que siempre encuentran la luz.
. Creo en la alegría natural, en la clara amistad entre los hombres, nacida de repente, o aumentada de cosecha en cosecha.
. Creo en la sorpresa virgen y fértil de los niños.
. Creo en la ternura de los hombres.
. Creo en el amor, difícil e inseguro, claro, muestra gratuita de Dios, ángel, estrella, pesebre.
. Creo en JESÚS, hombre perfecto, Hijo de Dios, Dios perfecto al alcance de todo hombre de buena voluntad.
(Ignoro el autor)