
"El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel que le dijo: 'José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque el salvará a su pueblo de los pecados'. Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señr por el Profeta: 'Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa Dios con nosotros'. Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer."
Jesús marca un cambio total en nuestra idea de Dios. Ese Dios del Antiguo Testamento: poderoso, violento, justiciero, vengador...dios de la guerra. queda transformado por jesús en el DIOS- CON- NOSOTROS. Jesús viene a decirnos que no hemos de buscar a Dios en el Cielo...sino, aquí, entre, en nosotros. El Dios lejano se transforma en un Dios cercano, íntimo...Al inicio de los Hechos de los Apóstoles el ángel les dice: "Hombres de Galilea, ¿qué hacéis mirando al cielo?". Quizá demasiadas veces cometemos el error de mirar a lo alto y olvidamos que lo tenemos en nosotros mismos y que lo podemos ver en el prójimo.
Hoy es La Jornada Mundial de los Desplazados y Emigrantes. Estos días pienso en esa pareja jóven, ella embarazada, cruzando Israel por obra de un decreto romano. Esa pareja que nadie quiere en su casa...Y pienso en tantas personas que estos días se encuentran en la misma situación, lejos de su tierra. Un amigo peruano, gran enfermero, me contaba que llegó a Barcelona por Navidad. Sin papeles, sin trabajo, sin nada...Y cómo veía las luces, la música de la calle, la gente con paquetes...Nadie se dió cuenta de que en ese momento, él era Dios con nosotros.
Si fuésemos conscientes de esta Presencia...



