martes, 7 de julio de 2015

DEMONIZAR AL OTRO


"El propio jefe de los demonios es quien ha dado a este el poder de expulsarlos"

Jesús acaba de expulsar el demonio de un mudo. Es decir, hace salir de él el mal que le impedía hablar, comunicarse con los otros. Los fariseos demonizan a Jesús. Él es diferente a ellos, piensa diferente, luego lo que hace, aunque sea el bien, es fruto del mal. Nosotros hacemos lo mismo. No aceptamos las diferencias y el otro, si hace algo positivo, es porque tiene alguna finalidad oculta, razones inconfesables. Si no es "de los nuestros", es el "demonio" el que le hace actuar.
En el mundo hay muchas personas que hacen el bien y lo hacen desde ideologías muy diferentes. ¿Por qué no lo aceptamos, los aplaudimos y nos unimos a ellos? El Espíritu sopla donde quiere y a quien quiere. ¿Quienes somos nosotros para rechazar a nadie?

lunes, 6 de julio de 2015

NUESTRA RESPONSABILIDAD


Thomas Merton, durante la Segunda Guerra Mundial, concretamente el 21 de mayo de 1940, escribía en su diario:
"El conocimiento de lo que está pasando, muestra desesperadamente lo importante que es ser voluntariamente pobre, desprenderse de todo al instante. A veces me asusta el hecho de poseer algo, incluso un nombre, sin hablar ya de la moneda o del petróleo, municiones o fábricas de aviones. Me asusta interesarme como propietario de algo por miedo a que mi amor hacia lo que poseo, pueda matar a alguien en algún lugar."
Nos quejamos del terrorismo, de las guerras en África y en Oriente Medio. ¿De dónde salen las armas? De nuestras fábricas, incluidas las españolas. Somos responsables de la mayoría de las injusticias que se producen en el mundo. Las diferencias sociales son la cuna de la violencia. Los jóvenes sin futuro son carne de cañón para el terrorismo. ¿Cuándo seremos conscientes de nuestra responsabilidad? 

domingo, 5 de julio de 2015

PROFETAS ANÓNIMOS


"Jesús se fue de allí a su propia tierra, y sus discípulos le acompañaron. Cuando llegó el sábado comenzó a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oir a Jesús, se preguntaba admirada:
– ¿Dónde ha aprendido este tantas cosas? ¿De dónde ha sacado esa sabiduría y los milagros que hace? ¿No es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no viven sus hermanas también aquí, entre nosotros?
Y no quisieron hacerle caso. Por eso, Jesús les dijo:
– En todas partes se honra a un profeta, menos en su propia tierra, entre sus parientes y en su propia casa.
No pudo hacer allí ningún milagro, aparte de sanar a unos pocos enfermos poniendo las manos sobre ellos. Y estaba asombrado porque aquella gente no creía en él".

Jesús enseña en su pueblo y no es bien recibido. ¿Qué viene a enseñarnos el hijo del carpintero? Se preguntan. A este lo conocemos desde pequeño, razonan. En realidad no lo conocen. Las apariencias no son la realidad de la persona. Hay que escucharla; penetrar en su corazón. Y sus conciudadanos no lo hacen. Lo reciben con prejuicios. Está clasificado: hijo del carpintero.
Nosotros también clasificamos a las personas por sus apariencias y perdemos la ocasión de escucharlos, de conocer su interior. La ocasión de saber quiénes son realmente. Y si esa persona es un profeta, perdemos la ocasión de crecer, de aprender, de mejorar nuestra vida.
Porque a nuestro alrededor hay profetas. Profetas anónimos, pero que nos hablan en nombre de Dios. Nosotros los clasificamos y no los escuchamos. Este no tiene estudios. Aquel es homosexual. Ese no frecuenta la iglesia. El otro es un antisistema...Y no nos damos cuenta de que Jesús está en él. De que Jesús nos habla desde su corazón. 
En el fondo no los escuchamos porque remueven nuestro interior. Nos hacen salir de nuestra comodidad y nos presentan un mundo diferente. Hacen que nos demos cuenta de nuestros intereses ocultos, de nuestras intenciones desviadas...Escucharlos nos obliga a cambiar de vida, y esto no nos interesa. Preferimos quedarnos con nuestras palabras vanas y seguir con nuestras comodidades.
Jesús no pudo hacer ninguna curación en su pueblo...Si nosotros clasificamos a los demás, tampoco podremos sanar nuestras vidas. Seguiremos dormidos, paralíticos, ciegos, muertos...



sábado, 4 de julio de 2015

MÚSICA DEL SÁBADO: WONDERFULD AFRICA CHILL OUT MUSIC


Con este calor me han venido mis recuerdos de África. Aquí os dejo esta música que os relajará y os transportará a aquel continente.

viernes, 3 de julio de 2015

CREER SIN VER


"Dichosos los que creen sin haber visto".


El el evangelio hay más bienaventuranzas que las ocho conocidas. Esta es una. Ante un Tomas que cree porque ve y toca, Jesús proclama bienaventurados a los que creen sin haber visto. A los que creen a pesar de todos los pesares. Del mal en el mundo. De los defectos de la Iglesia. Del mal ejemplo de los cristianos. De la cerrazón de los fundamentalistas. Son bienaventurados porque creen, porque tienen a Jesús en su corazón. Porque saben amar y saben mirar al mundo con otros ojos. Porque se dejan guiar por Jesús.

jueves, 2 de julio de 2015

PARÁLISIS


"¿Qué es más fácil, decir, tus pecados quedan perdonados, o decir, levántate y anda?"

A Jesús le presentan un paralítico y le dice: Tus pecados quedan perdonados. Los judíos se escandalizan. ¿Quién es Él para perdonar los pecados? No entienden el fondo de la cuestión. Lo que nos paraliza son nuestros pecados. Lo que nos paraliza es el mal. Si examinamos nuestra vida, nos damos cuenta de que somos paralíticos. El odio, el orgullo, la codicia, la envidia...son los que nos paralizan y no nos dejan ser libres. Si queremos andar...hemos de pedir perdón y eliminar el mal de nuestra vida. Si no...seguiremos paralíticos, incapaces de recorrer nuestro camino.

miércoles, 1 de julio de 2015

DOS PLEGARIAS


La primera es una plegaria tibetana. Sin embargo, si nadie nos lo dice, creeríamos que es cristiana:

"Ofrezco mi cuerpo para que sea consumido.
Doy mi carne a los que tienen hambre,
mi sangre a los que tienen sed,
mi piel para vestir a los desnudos,
mis huesos como combustible para lso que pasan frío.
Ofrezco mi felicidad a los desventurados,
mi aliento vital para reanimar a los moribundos".

La segunda es de S. Kierkegaard:

"¡Señor Jesucristo!
Tú no viniste al mundo para ser servido
ni, por tanto, para ser admirado o adorado
en ese sentido.
Tú mismo eres el Camino y la Vida,
y lo único que pides es "imitadores".
Sacúdenos, pues, si nos hemos dormido en esta ilusión,
sálvanos de este error:
de querer admirarte o adorarte, arrebatados de asombro,
en lugar de querer imitarte y parecernos a ti".

Ambas oraciones nos dicen que creer es VIVIR, no es cuestión de ideas ni de ritos, sino de seguir un Camino y vivir una Vida. Un camino y una vida que son entrega total, donación.
(Las plegarias están tomadas del libro "Ser profetas hoy" de Augusto Cavadi, Ed. Sal Terrae)