miércoles, 9 de septiembre de 2020

EL ANACORETA Y EL REGRESO DE LA CUMBRE


Estaban ya haciendo su frugal comida, cuando el Anacoreta dijo:
- Un error muy grande de la espiritualidad es creer que siempre hemos de permanecer en la cumbre. Las cumbres no son para vivir en ellas.
El joven seguidor cuestionó:
- Pero ¿no es ese el fin de la espiritualidad, llegar a la cumbre?
Sonrió el anciano y respondió:
- No. el fin de la espiritualidad es hacerse uno con el Uno. Y para ello has de volver a descender. Has de volver a la vida cotidiana. Si tu ascenso a la cumbre ha sido real, lo verás todo de manera diferente. Subir a la cumbre ha de servirte para, cuando bajes, llenarlo todo de Amor. El otro no será un extraño. Es entonces cuando podrás ver al otro como un hermano. Es así como podrás ver a Dios en el pobre, en el perseguido, en el enfermo, en el inmigrante...
Guardó un momento de silencio y luego concluyó:
- Créeme. Querer quedarse en la cumbre es la mayor tentación. Ningún escalador se queda a vivir en la cumbre. Bajan para compartir su experiencia...

martes, 8 de septiembre de 2020

EL ANACORETA Y LA ESCALADA


Estaban desgranando unas judías que habían recogido de su pequeño huerto. El Anacoreta dijo:
- El crecimiento en la vida espiritual, es como una escalada.
El joven discípulo no dijo nada y esperó que el anciano prosiguiera.
- A medida que se va subiendo el paisaje es cada vez más espectacular. Está bien observarlo, pero no nos debemos detener. Nuestro objetivo es llegar a la cima.
Guardó unos momentos de silencio y mirando a los ojos del joven añadió:
- Pero también, en medio de la escalada, muchas veces nos encontramos rodeados de niebla. No vemos nada. Debemos continuar. En la vida espiritual nos pasa lo mismo. Tras momentos plenos que recordamos como esos bellos pasajes, nos llegan momentos en  que no vemos nada. Parece que Dios ha desaparecido; pero debemos continuar.
Se levantó, fue a la fuente a llenar un caldero para dejar las judías en remojo.
- Cuando llegamos a la cima el espectáculo es maravilloso; pero ¡ojo! A veces también vuelve la niebla. Porque, ¿sabes? la vida espiritual no se mide por los momentos maravillosos, sino por los momentos en que creemos a pesar de todo, a pesar del silencio de Dios.
Y se levantó para entrar en su cueva... 

lunes, 7 de septiembre de 2020

EL ANACORETA Y LOS BUITRES


No se supo de dónde venía, pero un día llegó junto a la cueva una cabra escuálida, que apenas podía caminar. Se acercó a la fuente. Bebió un poco y luego se alejó algo y se dejó caer. Al poco tiempo había muerto. No tardaron demasiado en llegar los buitres. El Anacoreta y  su joven seguidor contemplaban cómo despedazaban al animal; cómo cada uno intentaba quedarse con la mejor parte, se empujaban, se picoteaban...El anciano dijo:
- Nuestra sociedad cada día se parece más a estas aves carroñeras. Somos individualistas, sólo pensamos en nosotros. Educamos a nuestros niños a competir en vez de a compartir.
Guardó un momento de silencio y luego prosiguió:
- La pandemia ha hecho que nos olvidemos de los que mueren en el mar intentando llegar a Europa. Nos hemos olvidado de los que mueren de hambre. No pensamos en los campos de refugiados...Sólo pensamos en nosotros.
Miró a los ojos a su discípulo y concluyó:
- ¿Crees que las prisas por obtener una vacuna son para salvar a las personas? No. Son por conseguir las patentes. Son para tener a las demás naciones a su merced...Son por el maldito dinero.
Y se fueron a rezar Vísperas... 

domingo, 6 de septiembre de 2020

LA CORRECCIÓN FRATERNA


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos."

El evangelio de Mateo nos presenta el pasaje que se ha denominado comúnmente de la corrección fraterna. A través de él se puede percibir los conflictos internos que vivía la comunidad mateana. Nos encontramos, entonces, ante una página de carácter catequético que pretende enfrentar y resolver el problema de los conflictos comunitarios. El pecado no es solamente de orden individual o moral. Aquí se trata de faltas graves en contra de la comunidad.
El evangelista pretende señalar dos cosas importantes: no se trata de caer en un laxismo total que conduzca al caos comunitario. Pero tampoco se trata de un rigorismo tal que nadie pueda fallar o equivocarse. El evangelista coloca el término medio. Se trata de resolver los asuntos complicados en las relaciones interpersonales siguiendo la pedagogía de Jesús. No es un proceso jurídico lo que aquí se señala. El evangelista quiere dejar en claro que se trata ante todo de salvar al trasgresor, de no condenarlo ni expulsarlo de entrada. Es un proceso pedagógico que intenta por todos medios salvar a la persona. Ahora bien, si la persona se resiste, no acepta la invitación, no da signos de arrepentimiento... entonces sí la comunidad se ve obligada a expulsarse de su seno. Al no aceptar la oferta de perdón la persona misma se excluye de la comunión.
Nuestro compromiso como creyentes es luchar por la verdad. Nuestras familias y comunidades cristianas deben ser, ante todo, lugares de reconciliación y de verdad. Exigir respeto por las personas que se equivocan pero que quieren rectificar su error es imperativo evangélico. Tampoco se trata de caer en actitudes laxistas o que respalden la impunidad. Pero, ante todo, el compromiso con la justicia, la verdad y la reconciliación es una actitud profética.

¿Cómo vivimos los valores de la verdad, la justicia, la reparación y la reconciliación al interior de nuestras comunidades? ¿Qué actitud asumimos frente a los medios de comunicación que manipulan y tergiversan la verdad? ¿Nos sentimos corresponsables de la suerte de nuestros hermanos?




sábado, 5 de septiembre de 2020

PLEGÁRIA INTERIOR


Porque te busco a ti, lo encuentro todo;
porque escucho tu voz, todo es melodía;
porque es a ti a quien me libro
lo hago siempre con toda mi alma,
porque ya no sé amar si no es amándote.

Mi Fuerza y mi Fracaso eres Tu.
Mi Herencia y mi Pobreza eres Tu.
Tu eres mi justícia, Jesús.
Mi guerra y mi paz.
¡Mi libre Libertad!
Mi Muerte y mi Vida, Tu.

Tu, Palabra de mis gritos,
Silencio de mi espera,
testimonio de mis sueños.
¡Cruz de mi cruz!

Tu, causa de mi amargura,
perdón de mi egoísmo,
juez de mis pobres lamentaciones,
razón de mi esperanza.

Tu, mi Tierra Prometida.
Tu, la Pascua de mi Pascua..
!Tu, la mía,
nuestra Gloria para siempre, Señor Jesús!

viernes, 4 de septiembre de 2020

EL ANACORETA Y EL PRINCIPIANTE EN LA MEDITACIÓN


Aquel joven llegó preocupado a consultar al Anacoreta:
- Estoy empezando a meditar y no acabo de ver qué es lo más importante para meditar bien. Unos me dicen que es la postura. Otros el vaciar la mente. Hay quien me dice que la repetición de un mantra y el control de la respiración...
El Anacoreta lo miró con simpatía y le dijo:
- Todo lo que me has citado es  importante. Yo añadiría a la lista, la constancia...
Sonrió y mirando al horizonte y añadio:
- Pero yo te aconsejaría que no te preocupes excesivamente de estas cosas. Simplemente siéntate en presencia del Señor e intenta amarlo con todo tu corazón...

jueves, 3 de septiembre de 2020

Y UNO APRENDE...


A lo largo del tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma

Y uno aprende
que el amor no quiere decir meterse en la cama,
y que una compañía no significa seguridad.

Y uno empieza a aprender...
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.

Y uno empieza a aceptar las propias derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno empieza a construir
todos sus caminos en el hoy y ahora,
porque el terreno del mañana
es demasiado inseguro para planificarlo...
y los futuros tienen el riesgo
de hundirse a la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende que si es en exceso,
incluso el calor del sol quema.

Así, uno planta su propio jardín
y adorna su propia alma,
en lugar de esperar que alguien traiga las flores.

Y uno aprende que
en realidad puede resistir,
que en relidad uno es fuerte,
que en realidad uno vale.
Y uno aprende y aprende...
y cada día uno aprende.

(Adaptado de un poema de Jorge Luis Borges)