martes, 7 de enero de 2020

EL ANACORETA Y LOS CALCETINES


Preparaban los dos solitarios su frugal comida, cuando el Anacoreta dijo:
- A mi me pasa como a Chesterton. Cada mañana es Navidad. Cada día encuentro un regalo dentro de los calcetines.
- ¿Un regalo cada día?
- Sí. Cada día encuentro los pies dentro de los calcetines. Y si sigo mirando veo unas piernas...un cuerpo completo. Es mi primera oración: "Gracias , Señor, por mi cuerpo". No te fíes de los que desprecian el cuerpo o lo consideran un enemigo...
Sacó las acelgas del caldero y añadió:
- Y cuando ores no olvide tu cuerpo. Cuida la postura, baila, canta...Somos cuerpo y espíritu. Por eso hemos de alimentarnos y hemos de cuidar nuestra salud.
Y bendijo la mesa...

lunes, 6 de enero de 2020

UN DIOS PARA TODOS


"Jesús nació en Belén, un pueblo de la región de Judea, en el tiempo en que Herodes era rey del país. Llegaron por entonces a Jerusalén unos sabios de Oriente que se dedicaban al estudio de las estrellas, y preguntaron:
– ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrellad en el oriente y hemos venido a adorarle.
El rey Herodes se inquietó mucho al oir esto, y lo mismo les sucedió a todos los habitantes de Jerusalén. Mandó llamar a todos los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el Mesías. Ellos le respondieron:
– En Belén de Judea, porque así lo escribió el profeta:
‘En cuanto a ti, Belén, de la tierra de Judá,
no eres la más pequeña
entre las principales ciudades de Judá;
porque de ti saldrá un gobernante
que guiarái a mi pueblo Israel.’ 
Entonces llamó Herodes en secreto a los sabios de Oriente, y se informó por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella. Luego los envió a Belén y les dijo:
– Id allá y averiguad cuanto podáis acerca de ese niño; y cuando lo encontréis, avisadme, para que yo también vaya a adorarlo.
Con estas indicaciones del rey, los sabios se fueron. Y la estrella que habían visto salir iba delante de ellos, hasta que por fin se detuvo sobre el lugar donde se hallaba el niño. Al ver la estrella, los sabios se llenaron de alegría. Luego entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre. Y arrodillándose, lo adoraron. Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Después, advertidos en sueños de que no volvieran a donde estaba Herodes, regresaron a su tierra por otro camino." 

Mateo es el único evangelista que nos habla de los magos de oriente. Lo de reyes se les puso después. El mensaje que quiere transmitirnos es que la salvación es para todos. Jesús nació en Israel, pero para mostrarnos el Padre a todos; para salvarnos a todos. Mientras sus coetáneos no lo reconocían, otros pueblos lejanos, simbolizados por los magos siguen la estrella para adorarlo.
"El evangelio que leemos hoy, en la Fiesta de la «Epi-fanía» [manifestación], confirma este carácter universal de la salvación de Dios. Mateo expresa, por medio de este relato simbólico, el origen divino de Jesús y su tarea salvífica como Mesías, como rey de Israel, heredero del trono de David; para ello el evangelista no duda en ubicar con exactitud el lugar donde nació Jesús, Belén, para decirnos que con su presencia en la historia se estaría dando cumplimiento a las palabras de los profetas... Por otro lado, el rechazo de este nacimiento por parte de las autoridades políticas (Herodes) y religiosas (sumos sacerdotes y escribas) del pueblo judío y el gozo infinito de los magos, venidos de Oriente, anuncian desde ya ese carácter universal de la misión de Jesús, la apertura del Evangelio a los paganos y su llamado a formar parte de la comunidad cristiana. La Epifanía del Señor es la celebración precisa para confesar nuestra fe en un Dios que se manifiesta a toda la humanidad, que se hace presente en todas las culturas (religiones), que actúa en todos, y que invita a la comunidad creyente a abrir sus puertas a las necesidades y pluralidades del mundo actual." (Koinonía) 


domingo, 5 de enero de 2020

PALABRA Y LUZ

 

"En el principio ya existía la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Por medio de él, Dios hizo todas las cosas; nada de lo que existe fue hecho sin él. En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla. 
Hubo un hombre llamado Juan, a quien Dios envió como testigo, para que diera testimonio de la luz y para que todos creyesen por medio de él. Juan no era la luz, sino uno enviado a dar testimonio de la luz. La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad venía a este mundo. 
Aquel que es la Palabra estaba en el mundo, y aunque Dios había hecho el mundo por medio de él, los que son del mundo no le reconocieron. Vino a su propio mundo, pero los suyos no le recibieron. Pero a quienes le recibieron y creyeron en él les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios. Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado. 
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros lleno de amor y de verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como Hijo único recibió del Padre. Juan dio testimonio de él diciendo: “A este me refería yo cuando dije que el que viene después de mí es más importante que yo, porque existía antes que yo.” 
De sus grandes riquezas, todos hemos recibido bendición tras bendición. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor y la verdad se han hecho realidad por medio de Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, nos lo ha dado a conocer."

El texto de Juan es muy profundo. Así como Lucas nos muestra la Encarnación de forma narrativa, Juan lo hace de forma poética y simbólica. Nos muestra a Jesús com Palabra y como Luz.
Palabra que nos dice cómo es el Padre. Luz que ilumina las oscuridades de este mundo y nos muestra a Dios. Él es el Hijo que da testimonio de Dios, porque lo conoce, porque ha estado con Él, porque es Dios. Jean Vanier en su libro "Acceder al Misterio de Jesús a través del Evangelio de Juan", nos dice:
"Quizá tengamos dificultades con el lenguaje cuando hablamos de Dios como "Padre". Las palabras son muy limitadas. ¿Cómo pueden las palabras finitas describir al Infinito? Para nosotros, los seres humanos, un padre es un hombre. Pero ¿es Dios masculino? ¡Naturalmente que no! Dios es Dios, Creador del cielo y de la tierra (...) Si Jesús habla de Dios como "Padre", es porque el Hijo viene de Dios. Dios es la fuente de toda vida."
Jesús nos muestra a Dios y lo hace con su vida. Toda su vida es Palabra. Una vida que es Amor, dedicación al otro, refugio de los más débiles. Jesús, haciendo andar a los paralíticos, hablar a los mudos, ver a los ciegos...nos está mostrando quién es Dios y dónde debemos buscarlo.



sábado, 4 de enero de 2020

ENCONTRAR A JESÚS



"Al día siguiente, Juan estaba allí otra vez con dos de sus seguidores. Cuando vio pasar a Jesús dijo:
– ¡Mirad, ese es el Cordero de Dios!
Los dos seguidores de Juan le oyeron decir esto y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les preguntó:
– ¿Qué estáis buscando?
Ellos dijeron:
– Maestro, ¿dónde vives?
Jesús les contestó:
– Venid a verlo.
Fueron, pues, y vieron dónde vivía; y pasaron con él el resto del día, porque ya eran como las cuatro de la tarde.
Uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús, era Andrés, hermano de Simón Pedro. Lo primero que hizo Andrés fue buscar a su hermano Simón. Le dijo:
– Hemos encontrado al Mesías (que significa: Cristo). 
Luego Andrés llevó a Simón a donde estaba Jesús, y cuando Jesús le vio, dijo:
– Tú eres Simón, hijo de Juan, pero serás llamado Cefas (que significa: Pedro).

Hoy, Juan es todo aquel que nos muestra a Jesús. Nosotros andamos distraídos con mil cosas. Él lo ha encontrado y nos los muestra. Nos lo muestra en el pobre, en el inmigrante, en el perseguido, en el olvidado, en el abandonado, en el solitario, en el enfermo...Si le preguntáramos hoy a Jesús dónde vive, nos mostraria a los desahuciados, los campos de refugiados, los barrios de favelas...¿Cuánto tiempo tardaremos en dejar de mirar hacia otro lado? Este puede ser el año del descubrimiento de Jesús.
"El testimonio de Juan Bautista produce contagio y sin querer hace proselitismo de Jesús. Hay personas que se sienten atraídas por el Cordero de Dios. Uno de ellos es Andrés que a su vez se convierte en buscador de nuevos discípulos. A su hermano Simón le dice que ha encontrado al Mesías, que traducido significa Cristo, ungido por el Espíritu. ¡Qué promoción vocacional tan especial!. Qué traspaso del movimiento del Bautista al de Jesús. Qué rápido que en este nuevo movimiento contemos ya con un Pedro, con una roca que dará seguridad a la Comunidad naciente. Qué ejemplo nos da el Bautista al colocarse a un lado y dejar que florezca la novedad del movimiento de Jesús. Qué manera tan especial de iniciar Jesús su proyecto íntimamente relacionado con el movimiento de Juan el Bautizador. Una primera actividad es elegir discípulos que empiecen a vivir donde Él vive y como Él vive. Porque la pregunta a Jesús sobre ¿dónde vives? Podemos traducirla por: Jesús ¿cual es tu manera de vivir?" (Koinonía) 

viernes, 3 de enero de 2020

EL ANACORETA, LA MENTE Y EL CORAZÓN


El joven seguidor llegó a casa malhumorado. No entendía por qué aquel teólogo con el que había discutido, no entendía los problemas reales y diarios de los hombres. El Anacoreta, al escucharlo, miró tristemente por la ventana, guardó silencio un buen rato y luego le dijo:
- Posiblemente tiene a Dios en la mente y no lo tiene en el corazón.
Miró al joven con simpatía y prosiguió:
- Si sólo "vemos" a Dios con nuestra mente, si lo reducimos a dogmas, silogismos, razonamientos, leyes, estudios...y no lo "vemos" con el corazón, si no lo amamos, somos las personas más ignorantes del mundo en lo espiritual.
El joven preguntó:
- ¿Y cómo puedo saber que de verdad lo "veo" con mi corazón?
El anacoreta respondió con una gran sonrisa:
- El día que lo sientas presente y te arrodilles ante un amanecer. El día que comprendas que está presente en las personas más humildes, más olvidadas, más abandonadas...El día en que tengas la certeza de que amarlo a Él es amar a todos los hombres, incluso a los que te parecen menos dignos de amor...El día que sepas penetrar en el interior de tu corazón y lo encuentres a Él...
Puso su mano sobre el hombro del joven y concluyó:
- Pero eso es un trabajo de cada día. Es un descubrimiento que vamos haciendo a lo largo de toda nuestra vida...   

jueves, 2 de enero de 2020

EL ANACORETA Y EL AÑO NUEVO


Mientras rezaban Laudes, las primeras luces del alba empezaron a surgir por el horizonte del desierto. Al acabar el discípulo exclamó:
- ¡Qué amanecer tan precioso! El primero del año.
Sonrió el Anacoreta y, tras unos instantes en silencio, respondió.
- Sí, ha sido estupendo. Hoy la gente está de celebración. Empieza un nuevo año. Todo son deseos, propósitos e interrogantes sobre como será.
Volvió a guardar otro momento de silencio y luego prosiguió:
- Pero lo que deberíamos celebrar no es el año nuevo, sino el día nuevo. Cada mañana deberíamos levantarnos con la idea de que va a ser el mejor de los días y poner todo nuestro esfuerzo en que lo sea; porque de cada día depende lo que acabará siendo el año.
Miró sonriendo al joven discípulo y concluyó:
- O sea, que a partir de hoy, vamos a celebrar el día nuevo. El día que será el mejor de todos.
Y se fueron a preparar el desayuno.

miércoles, 1 de enero de 2020

GUARDAR EN EL CORAZÓN


"Fueron corriendo y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo se pusieron a contar lo que el ángel les había dicho acerca del niño, y todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. María guardaba todo esto en su corazón, y lo tenía muy presente. Los pastores, por su parte, regresaron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído, pues todo sucedió como se les había dicho.
A los ocho días circuncidaron al niño y le pusieron por nombre Jesús, el mismo nombre que el ángel había dicho a María antes de que estuviera encinta." 

Empezamos el nuevo año en el portal de Belén. Pero hoy nos fijamos en la figura de María. Este texto nos señala con sencillez aquello en lo que María es modelo para todos nosotros. Una sola frase lo resume todo: "María guardaba todo esto en su corazón y lo tenía muy presente".
Ella es el modelo del discípulo: aquél que guarda todo lo referente a Jesús en su corazón y lo tiene siempre presente en su vida.
Que en este año que hoy comenzamos sepamos guardar en nuestro corazón la Palabra de Jesús y tenerla constantemente presente en nuestras vidas.