Ahora que nos dedicamos a "veranear" no está mal recordar que hay otras realidades. Y todavía será mejor que pensemos en hacer algo para solucionarlo. La crisis no es igual para todos.
sábado, 31 de julio de 2010
viernes, 30 de julio de 2010
TEATRO EN EL CARMELO

Santa Teresita del Niño Jesús, escribía pequeñas pbras para representarlas los días de fiesta. Una de ellas se titula "El triunfo de la humildad". En ella Lucifer se dirige a San Miguel Arcángel es estos términos:
- Me da mucha risa tu ejército de vírgenes...(se refiere a las monjas)¿No sabes que yo también tengo derechos sobre él? Soy el príncipe del orgullo; ahora bien, si las vírgenes son castas y pobres, ¿qué tienen más que yo? También yo soy virgen y, prodigando riquezas a los hombres, las desprecio para mí como si fueran humo...Me vas a contestar: ¿y tú practicas la obediencia?...Ay, Miguel, soy tan astuto como tú...No, yo no obedezco de buen grado, pero me someto a las órdenes de Dios contra mi voluntad; las vírgenes también pueden obedecer guardando en el fondo del corazón su propia voluntad, pueden obedecer y desear mandar: ¿qué hacen entonces más que yo?
Teresita, a pesar de su juventud y sus pocos años en la vida religiosa, captó algo central del Evangelio: que la "perfección" no siempre es lo más perfecto. Entendió por qué Jesús prefería las prostitutas, los publicanos, los pecadores...a los levitas y fariseos. Detrás de la perfección se oculta muchas veces un orgullo tremendo. De las monjas jansenistas (jansenismo que desgraciadamente todavía padecemos solapadamente) de Port Royal, decían que "eran puras com ángeles y orgullosas como demonios".
Quien quiere ser perfecto nunca debe olvidar que la mayor tentación a la que está expuesto no es el fallar en su "perfección", sino el orgullo de creerse perfecto.
Lucifer, al preguntar, ¿qué hacen más que yo? tenía razón. Aquellas monjas y los que siguen de verdad a Jesús no hacen más, le dejan hacer a Él. Reposan en las manos de Dios.
jueves, 29 de julio de 2010
LAS DIFICULTADES DEL JOVEN SEGUIDOR...

El joven seguidor estaba inmerso en un mar de dudas. Cuanto más intentaba rezar, más le costaba. Cuanto más buscaba comprender, más se sumergía en las tinieblas de la noche.
El Anacoreta esperó encontrarlo en un lugar tranquilo y le dijo:
- No te extrañes de lo que te ocurre. Cada vez que intentas orar en la soledad de tu habitación o en la penumbra de una iglesia, eres incapaz de concentrarte, de guardar silencio en tu mente. Te recorren hormigas por el cuerpo y la respiración, que querrías dominar y sentir, casi te ahoga y se hace opresiva...
Lo miró con simpatía y prosiguió:
- En ese caso, olvídate de métodos y reglas. Quédate simplemente ahí, delante de Él. Cuéntale lo que te ocurre. Deja pasar el tiempo...
Guardó un rato de silencio y dijo:
- No te fíes de aquél que te dice que nunca ha dudado. Que su Fe es una roca. Que sus meditaciones son extraordinarias... Posiblemente lo que es inmenso es su orgullo. Una Fe que nos lleva a estar muy seguros de nosotros mismos, una Fe sin noche, suele ser una Fe hecha a nuestra medida y conveniencia. Teresa de Calcuta escribía: " Mi alma no es más que un trozo de hielo". Su Fe no era esa Fe del orgulloso que se cree poseedor de la verdad. Como ella entendió esto, también escribió: "Si un día llego a ser santa, seré sin duda una santa de las tinieblas. Me ausentaré del Cielo para siempre, para encender la lámpara de los que en la tierra están en las tinieblas."
Volvió a mirarlo con ternura y concluyó:
- Ella está con su pequeña luz junto a ti....
miércoles, 28 de julio de 2010
MOTIVOS DE ESPERANZA

El post de ayer podía llevarnos al pesimismo. Pero junto a esos "efectos colaterales" malignos, encontramos "beneficios colaterales" que deberían ser los únicos.
Leía en en la prensa (eso sí, en un rinconcito casi invisible), que el Ejército Español había firmado un convenio con el Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona para operar a niños de las zonas conflictivas en que se encuentra nuestro ejército. Los médicos militares se comprometían a detectar y enviar esos niños a Barcelona para ser operados. También indicaba los miles de enfermos civiles que habían asistido esos médicos.
Montse Saltim en su blog, (www.lasaltinbanquineta.blogspot.com/), ella que está muy comprometida con el pueblo palestino, señalaba que gracias a italianos y españoles, se había podido abrir nuevamente en Belén la asistencia a las personas de la Tercera Edad. Sabemos nosotros los problemas que tienen algunos de nuestros ancianos aquí. Pues ya podéis pensar lo que debe de ser en un país en guerra, sin pensiones, sin seguridad social.
"Las actividades de la Custodia de la Tierra Santa y la ayuda ofrecida por ATS Pro Terra Sancta a los ancianos de Belén, continúan gracias a la generosa contribución de donantes privados e institucionales italianos y españoles. El proyecto, que ha vuelto a empezar el 15 de julio y que está dedicado a la Casa para ancianos dirigida por la Sociedad Antoniana de Belén, será relanzado gracias a la misión de expertos italianos que llegarán a Belén esta semana. Dos representantes del Centro Civitas Vitae de Padua, una de las estructuras socio sanitarias de servicios integrados más importantes de Europa, visitarán la estructura palestina para verificar sus potencialidades y márgenes de mejorías a nivel de gestión y acogida. El doctor Fabio Toso, responsable de recursos humanos y co-director del Centro Civitas Vitae, y la doctora Chiara Cavazzini, responsable de formación, pondrán a disposición del personal de la estructura de Belén su propia experiencia para desarrollar junto a ellos nuevas hipótesis de gestión administrativa y de operatividad social."
Es un párrafo de la página web "Los ancianos de Belén"
Contra "daños coletarales"..."beneficios colaterales".
martes, 27 de julio de 2010
DAÑOS COLATERALES
Alguien, con buena o mala voluntad, vaya usted a saber, ha destapado los secretos de la guerra de Afganistan...y con ellos los de cualquier guerra. Los errores que han pagado los civiles. Eso que se ha bautizado con el eufemismo de "efectos colaterales". Aquello que se debería llamar asesinato impune. La verdad es que en una guerra, con errores o sin, siempre son los civiles los que pagan, siempre son los seres humanos los que salen perdiendo.
Ante esos secretos desvelados del Pentágono, los primeros en estar en el punto de mira son los militares. Ciertamente son los que ejecutan materialmente los desastres. Un sacerdote castrense se quejaba amargamente, cuando los hechos del muro de Melilla (y nos quejábamos del de berlín, y nos quejamos del de Israel o del de USA con Méjico), que se quería convertir al ejército en una ONG. Cuando le contesté que ¡Ojalá! su mirada fue de juicio sumarísimo. Cuando veo a los soldados actuando en una catástrofe, es cuando les veo un sentido. Pero, claro, eso es transformarlos en bomberos o miembros de Protección Civil o de la Cruz Roja.
Sin embargo, siempre olvidamos que los militares son "unos mandaos". Por intereses petroleros los embarcaron en la guerra de Irak. Por vengarse tras el 11S y buscar a Bid Laden, están en Afganistan. Tras una guerra, cualquier guerra, siempre está la falta de diálogo, la incapacidad de afrontar las verdaderas soluciones y los intereses económicos de unos pocos.
Pero en el asunto de los errores ahora desvelados hay algo mucho más maligno. Los mismos talibanes, ayudados por los paquistaníes, engañaban los objetivos, para salvarse ellos y para, al morir inocentes, lanzar al pueblo afgano y a la opinión internacional contra los soldados de la OTAN. Eso es la más perversa manipulación de las personas. La deshumanización de sus propios hermanos. Eso es tratar la desgracia del otro de "efecto colateral". Pues bien, Cristo fue un "efecto colateral": "Es necesario que un hombre muera por el bien de todos..."dijo Caifás al Sanadrín. Hoy en día sigue habiendo muchos Cristos en nuestro mundo, y los seguirá habiendo, aunque no sepamos verlos...
lunes, 26 de julio de 2010
DEUS ABSCONDITUS...

He leído esta historia interesante. Es la historia de un nieto y su abuelo. El abuelo es el rabino Baruj y el nieto es Yehiel.
"Yehiel el nieto de rabí Baruj, jugaba un día al escondite con otro niño. Encontró un escondrijo estupendo, se metió y esperó a que su compañero viniera a descubrirlo. Pero, después de haber esperado mucho tiempo, acabó por salir y no vio en ninguna parte a su amigo. Se dio cuenta entonces de que el otro niño no lo había buscado en absoluto y rompió a llorar y llorar. Fue corriendo, y todavía sollozando, a buscar a su abuelo para quejarse a gritos de la maldad de su compañero, de aquel malvado niño que no había querido buscarlo, ¡y eso que él estaba tan bien escondido! Sólo con gran trabajo consiguió aguantarse las lágrimas Baruj:
- Es exactamente lo que dice Dios: "Me he esondido y nadie quiere buscarme"
En el libro donde he leído esta historia se dice que a Dios le gusta jugar. Por eso nos dijo que "el que no recibe el Reino de Dios como niño, no entrará en él."(Mc 10,15)
Ciertamente Dios no es evidente. Y lo más cómodo para nosotros es hacer como el compañero, no buscarlo. Sin embargo, quien sabe mirar a su alrededor con ojos contemplativos, lo ve en muchos escondites. Y si se para unos instantes...lo ve en sí mismo.
(El libro es "La fe de los demonios (o el ateismo superado) de Fabrice Hadjadj Ed. Nuevo Inicio, Granada, 2010)
domingo, 25 de julio de 2010
EL CAMINO ES DAR LA VIDA...

"En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó:
- ¿Qué deseas?
Ella contestó:
- "Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.
Pero Jesús replicó:
- No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?
Contestaron:
- Lo somos.
Él les dijo:
- Mi cáliz lo beberéis, pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos àra quienes lo tiene reservado mi Padre.
Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo:
- Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para dar su vida en rescate por muchos."
Nadie había entendido nada. Y lo que es peor, seguimos sin entender demasiado... Santiago y Juan empezaron por utilizar influencias. Sabían del afecto de Jesús por las mujeres y no hacen su petición directamente, sino através de su madre. Jesús que los ve venir, se dirige a ellos, no a la madre. Nosotros seguimos utilizando influencias en todos los terrenos. Eso no es, sino una señal de cobardía.
Los apóstoles, todos, porque los otros también se indignaron, seguían creyendo en que Jesús venía a restaurar un Reino de poder, un reino como cualquier otro de este mundo. Era cuestión de posicionarse, como los políticos ante las elecciones, en un buen lugar en la lista. Nosotros seguimos creyendo que la Iglesia ha de tener poder en este mundo y seguimos buscando puestos de categoría que nos hagan lucir el ego...
Jesús vuelve a repetir lo de siempre. Ser cristiano es ser un servidor. Ser cristiano es colocarse el último. Ser cristiano es DAR LA VIDA por los otros...
Los apóstoles siguieron sin entenderlo. Judas lo traicionó, los demás salieron corriendo del Huerto de Getsemaní y Pedro lo negó tres veces.
Las mujeres lo entendieron mejor. Ellas estaban al pie de la Cruz...Y ellas fueron las primeras en comprender la Resurrección y recibieron el encargo de anunciarla a los discípulos.
Hoy seguimos sin entender nada, porque dejamos a las mujeres en las iglesias como mujeres de limpieza o catequistas obligadas a repetir lo que se les dice. Y les negamos el derecho a anunciar, a ser apóstoles. Sin embargo Jesús permaneció nueve meses en el vientre de una mujer, se dejo regañar por ella, se dejó tocar y lavar los pies por una pecadora...y les dió el mandato de "Id y decid a mis discípulos..." Pero de este tema, hablaremos otro día.
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