lunes, 26 de septiembre de 2016

HUMILDAD Y TOLERANCIA


"Por aquel entonces, los discípulos se pusieron a discutir quién de ellos sería el más importante. Jesús, al darse cuenta de lo que estaban pensando, tomó a un niño, lo puso junto a él y les dijo:
– El que recibe a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me envió. Por eso, el más insignificante entre todos vosotros, ese será el más importante.
Juan le dijo:
– Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, pero como no es de los nuestros se lo hemos prohibido.
Jesús le contestó:
– No se lo prohibáis, porque el que no está contra nosotros está a nuestro favor."

Los discípulos, al igual que nosotros, valoraban el ser importantes. Por eso discutían entre ellos quién los sería más. Jesús va por otro camino. Para Él, el más importante es el último. El niño en Israel no contaba nada. Jesús no nos pide que seamos infantiles. Nos pide que seamos sencillos, humildes. Quiere que "seamos", no que "aparentemos". Que eso es humilde. Ser lo que realmente somos.
A juan también le ocurre lo que a nosotros: divide el mundo entre los nuestros y los que no lo son. A Jesús no le gustan estas distinciones. Si alguien no está contra nosotros, es que ya es de los nuestros. Todos los que buscan el bien de los demás formamos parte de los seguidores de Jesús. Algunos, sin saberlo.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (293)


293.- Els treballs i les tribulacions que l'Amic sostenia per amor l'alteraren i inclinaren a impaciència; i el reprengué l'Amat amb els seus honraments i amb les seves promeses, dient que poc sabia d'amor qui s'alterava per esforços fatigosos o per benanança. Tingué l'Amic contrició i plors, i pregà el seu Amat que li tornés amors.

293.- Los trabajos y las tribulaciones que el Amigo soportaba por amor lo alteraron y lo inclinaron a la impaciencia; y el Amado le reprendió con sus honores y con sus promesas, diciéndole que nada sabe del amor quien se altera por esfuerzos fatigosos o por los bienestares. Tuvo el Amigo contrición y llantos, y pidió a su Amado que le devolviera los amores. 

domingo, 25 de septiembre de 2016

IGNORAR AL PRÓJIMO


"Había una vez un hombre rico, que vestía ropas espléndidas y todos los días celebraba brillantes fiestas. Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual, lleno de llagas, se sentaba en el suelo a la puerta del rico. Este mendigo deseaba llenar su estómago de lo que caía de la mesa del rico; y los perros se acercaban a lamerle las llagas. Un día murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron junto a Abraham, al paraíso. Y el rico también murió, y lo enterraron.
El rico, padeciendo en el lugar al que van los muertos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro con él. Entonces gritó:
- ¡Padre Abraham, ten compasión de mí! Envía a Lázaro, a que moje la punta de su dedo en agua y venga a refrescar mi lengua, porque estoy sufriendo mucho entre estas llamas.
 Pero Abraham le contestó:
- Hijo, recuerda que a ti te fue muy bien en la vida y que a Lázaro le fue muy mal. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú en cambio estás sufriendo. Pero además hay un gran abismo abierto entre nosotros y vosotros; de modo que los que quieren pasar de aquí ahí, no pueden, ni los de ahí tampoco pueden pasar aquí.
El rico dijo:
- Te suplico entonces, padre Abraham, que envíes a Lázaro a casa de mi padre, donde tengo cinco hermanos. Que les hable, para que no vengan también ellos a este lugar de tormento.
Abraham respondió:
- Ellos ya tienen lo que escribieron Moisés y los profetas: ¡que les hagan caso!
 El rico contestó:
- No se lo harán, padre Abraham. En cambio, sí que se convertirán si se les aparece alguno de los que ya han muerto.
Pero Abraham le dijo:
- Si no quieren hacer caso a Moisés y a los profetas, tampoco creerán aunque algún muerto resucite."

La parábola de hoy siempre la asociamos a ricos ya pobres. A muy ricos y a muy pobres. Y pensamos enseguida en ese 1% de la población mundial que tiene el 50% de la riqueza. Miramos a los muy ricos y pensamos que esto no va con nosotros. 
Que el hombre rico fuese alguien malo, no nos dice nada el texto. Lo que sí nos dice es que vivía su vida ignorando a Lázaro. Nosotros ¿a cuántos Lázaros ignoramos? La civilización occidental vive encerrada en sí misma, sin pensar en los que se mueren de hambre o de sed en otros continentes. Incluso ignoramos a los que viven en las calles de nuestras ciudades. Ignoramos al que sufre a nuestro lado, que no siempre lo hace por causas económicas.
El evangelio de hoy nos invita a salir de nosotros mismos, a abrir la puerta de nuestras vidas hacia los demás. 
Nosotros somos los hermanos del hombre muy rico. No somos tan ricos como él, pero sí lo somos mucho más que Lázaro. Nosotros también ignoramos a nuestro prójimo. La parábola también se dirige a nosotros, que ni escuchamos la Palabra de Dios, ni reaccionamos ante un resucitado. El Dios que se nos hace presente en los pobres, no ha de ser mera palabrería. Es el único Dios al que podemos dirigirnos.



LLIBRE D'AMIC I AMAT (292)


292.- Foll, ¿saps que és vilesa?
Respongué:
- Vils pensaments.
- ¿I què és lleialtat?
- Temor del meu Amat, nascut de caritat i de vergonya, la qual tem el blasme de la gent.
- ¿I què és honrament?
Respongué:
- Pensar en el meu Amat, i desitjar i lloar els seus honraments.

292.- Loco, ¿sabes lo que es vileza?
Respondió:
- Viles pensamientos.
- ¿Y qué es lealtad?
- Temor de mi Amado, nacido de caridad y de vergüenza, la cual teme el reproche de la gente.
- ¿Y qué es honrar?
Respondió:
- Pensar en mi Amado, y desear y alabar sus honores.

sábado, 24 de septiembre de 2016

¿LO ENTENDEMOS HOY?


"Mientras todos seguían asombrados por lo que Jesús había hecho, dijo él a sus discípulos:
– Oíd bien esto y no lo olvidéis: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.
Pero ellos no entendían estas palabras, pues Dios no les había permitido entenderlo. Además tenían miedo de pedirle a Jesús que se las explicase."

Jesús vuelve a repetir a sus seguidores que ha de ser entregado y que lo matarán. No lo entienden, y, además, no se atreven a preguntarle qué quiere decir.
¿Lo entendemos hoy? posiblemente nos hemos quedado con la mitad del significado. Entendemos que Jesús nos entregó su vida para salvarnos. Pero,¿entendemos que si queremos ser sus seguidores también debemos entregar la nuestra? El mundo sigue lleno de injusticias y quizá esperamos que se solucionen desde arriba. Es con nuestra entrega total con la que podemos cambiar el mundo. Como los discípulos, no nos atrevemos a preguntar, no queremos saber el verdadero significado de sus palabras, porque esto nos lleva al compromiso total. Si realmente queremos una sociedad más justa, de la que desaparezca el mal, debemos, como Jesús, entregar nuestra vida para conseguirlo.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (291)


291.- Digues, foll, ¿has vist un home que sigui orat?
Respongué que ell havia vist un bisbe que tenia a la seva taula molts gots i molts plats i moltes plates d'argent, i tenia en la seva cambra molts vestits i gran llit, i en les seves caixes molts diners, i en la porta del seu palau hi havia pocs pobres.

291.- Dí, loco, ¿has visto un hombre sin juicio?
Respondió que él había visto un obispo que tenía en su mesa muchos vasos y muchos platos y muchas bandejas de plata, y tenía en su dormitorio muchos vestidos y una gran cama, y en sus cajas mucho dinero, y en la puerta de su palacio había pocos pobres.

viernes, 23 de septiembre de 2016

EL MESÍAS


"Un día estaba Jesús orando, él solo. Luego sus discípulos se le reunieron, y él les preguntó:
– ¿Quién dice la gente que soy yo?
Ellos contestaron:
– Unos dicen que Juan el Bautista; otros dicen que Elías, y otros, que uno de los antiguos profetas, que ha resucitado.
– Y vosotros, ¿quién decís que soy? – les preguntó.
Pedro le respondió:
– El Mesías de Dios.
Pero Jesús les encargó mucho que no se lo dijeran a nadie.
Les decía Jesús:
– El Hijo del hombre tendrá que sufrir mucho, y será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Lo van a matar, pero al tercer día resucitará."

Los judíos no identificaban a Jesús con el Mesías. Para ellos debía de ser un rey o un gran sacerdote, que restableciera el reino de Israel y expulsara a los romanos. Pedro y los discípulos si lo reconocen, pero siguen con la misma idea de los judíos. Por eso Jesús les explica con claridad lo que va a ser su vida y cómo ha de morir.
¿Qué idea tenemos nosotros de Jesús? Nos es bastante fácil reconocer a Jesús en el resucitado. ¿Pero sabemos reconocerlo en la cruz? Jesús se nos acerca en el sufrimiento. En los pobres y abandonados; no únicamente en las grandes manifestaciones religiosas. A Jesús debemos reconocerlo también en la soledad de nuestro corazón.