miércoles, 24 de mayo de 2017

EL PAPEL DEL ESPÍRITU


"Tengo mucho más que deciros, pero en este momento sería demasiado para vosotros. Cuando venga el Espíritu de la verdad, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que dirá todo lo que oye y os hará saber las cosas que van a suceder. Él me honrará, porque recibirá de lo que es mío y os lo dará a conocer. Todo lo que tiene el Padre, también es mío; por eso os he dicho que el Espíritu recibirá de lo que es mío y os lo dará a conocer."

Jesús nos dice que Él no lo ha dicho todo, y que será el Espíritu el que completará todo lo que debemos saber.
El camino es claro. El Hijo nos revela al Padre y hoy es el Espíritu el que completa esta revelación.
Porque el Espíritu sigue hablando y nosotros debemos esforzarnos por escucharle. Se trata de ver más allá de lo que sucede, de los acontecimientos. Y también en nuestro interior. La revelación es progresiva; por eso debemos estar atentos a la voz del espíritu. 



martes, 23 de mayo de 2017

EL ESPÍRITU DE VERDAD


"Pero ahora me voy para estar con el que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta a dónde voy; al contrario, os habéis puesto muy tristes porque os he dicho estas cosas. Pero os digo la verdad: es mejor para vosotros que me vaya. Porque si no me voy, el defensor no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré. Cuando él venga, mostrará claramente a la gente del mundo dónde está la culpa, dónde la inocencia y dónde el juicio. La culpa la mostrará en ellos, porque no creen en mí; la inocencia, en mí, porque voy al Padre y ya no me veréis; y el juicio, en el que manda en este mundo, porque ya ha sido condenado."

Como os habréis dado cuenta, los textos de estos días son muy recurrentes. Todos se basan en el evangelio de Juan, en la despedida en la Última Cena. El domingo próximo será la Ascensión y el siguiente Pentecostés. Estos textos nos sirven para reflexionar sobre la partida de Jesús, que vuelve al Padre tras cumplir su misión y la venida del Espíritu sobre nosotros.
Seguir al Espíritu es descubrir la verdad. Descubrir que se trata de buscar y seguir a Jesús que nos muestra el camino hacia el Padre. El Espíritu nos ayuda a discernir, a descubrir dónde está el bien y dónde el mal.

lunes, 22 de mayo de 2017

SER SUS TESTIGOS


"Pero cuando venga el defensor, el Espíritu de la verdad, que yo enviaré de parte del Padre, él será mi testigo. Y también vosotros seréis mis testigos, porque habéis estado conmigo desde el principio.
Os digo estas cosas para que no perdáis vuestra fe en mí.  Os expulsarán de las sinagogas, e incluso llegará el momento en que cualquiera que os mate creerá que le está prestando un servicio a Dios. Eso lo harán porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Os digo esto para que, cuando llegue el momento, os acordéis de que ya os lo había dicho."

Dejarse guiar por el Espíritu es reconocer a Jesús, es decir, hacer las obras que hizo Jesús. Y seguir de veras a Jesús, comporta pasar mil y un problemas. Supone la incomprensión. No sólo por parte de los que no creen, sino de aquellos que se creen la voz de Dios y que llegan a matar en su nombre.
No podemos decir que Jesús no nos lo advirtió. Pero sí tenemos la seguridad de que el Espíritu está con nosotros y Él hará que seamos sus testigos. Que también nosotros mostremos con nuestra vida, el camino hacia el Padre, que es el camino de Jesús.

domingo, 21 de mayo de 2017

NO NOS ABANDONA


"Si me amáis, obedeceréis mis mandamientos.  Y yo pediré al Padre que os envíe otro defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con vosotros. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero vosotros lo conocéis, porque él está con vosotros y permanecerá siempre en vosotros.
No voy a dejaros abandonados: volveré para estar con vosotros.  Dentro de poco, los que son del mundo ya no me verán; pero vosotros me veréis, y viviréis porque yo vivo. En aquel día os daréis cuenta de que yo estoy en mi Padre, y que vosotros estáis en mí y yo en vosotros. El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también le amaré y me mostraré a él."

Jesús vuelve a recordarnos, que la prueba de nuestro amor hacia Él, es el cumplimiento de sus mandamientos. En Juan, los mandamientos de Jesús se reducen a uno sólo: amar a Dios y al prójimo. Es el mandamiento del amor.
Esto es fácil de decir, pero no lo es de cumplir. Por eso Jesús no nos abandona. El Padre nos envía un "defensor", alguien que nos ayudará en nuestra lucha de cada día: el Espíritu de verdad.
El Espíritu está ahí pero, ¿sabemos verlo? ¿sabemos leer lo que nos dice con los signos de los tiempos? ¿sabemos escucharlo en los demás? ¿sabemos escuchar su voz en nuestro interior?
Faltan dos semanas para la celebración de Pentecostés. Deberíamos dedicar estos días a intentar descubrir la presencia del Espíritu junto a nosotros, en los acontecimientos y en nuestro interior. Vivir con la conciencia de la presencia del Espíritu, nos hará vivir con más plenitud.

sábado, 20 de mayo de 2017

NO SOMOS MÁS QUE ÉL


"Si el mundo os odia, sabed que a mí me odió primero. Si fuerais del mundo, la gente del mundo os amaría como ama a los suyos. Pero yo os escogí de entre los que son del mundo, y por eso el mundo os odia, porque ya no sois del mundo. Acordaos de lo que os dije: ‘Ningún sirviente es más que su amo.’ Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; y si han hecho caso a mi palabra, también harán caso a la vuestra. Todo esto van a haceros por mi causa, porque no conocen al que me envió."

Ayer Jesús nos hablaba de amar a todo el mundo. Hoy nos dice, que este amor no siempre será correspondido. Incluso es posible que nos odien. ¿Quién es el mundo al que se refiere Jesús? El mundo es el dinero y todos aquellos que sólo viven para él. El mundo son los violentos. El mundo lo forman los egoístas que sólo piensan en su provecho y son injustos con los demás. El mundo son aquellos que miran hacia otro lado cuando ven el sufrimiento ajeno. Y lo más triste es, que forman parte del mundo personas que quizá frecuentan los templos y dicen rezar cada día. A Jesús lo persiguieron los sacerdotes, los fariseos, los doctores de la ley. Si nosotros seguimos el camino del amor que nos marcaba Jesús ayer, no es extraño que también seamos perseguidos. No somos más que Él. 

viernes, 19 de mayo de 2017

UNA MISIÓN : AMAR


 "Mi mandamiento es este: Que os améis unos a otros como yo os he amado. No hay amor más grande que el que a uno le lleva a dar la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; os llamo amigos, porque os he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho. Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os he escogido a vosotros y os he encargado que vayáis y deis mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre os dará todo lo que le pidáis en mi nombre. Esto es, pues, lo que os mando: Que os améis unos a otros."

Ayer Jesús nos pedía que cumpliéramos sus mandamientos. Hoy nos especifica cuál es su mandamiento: amarnos los unos a los otros. Y no de cualquier forma, sino como Él nos ha amado. Es decir, dando la vida por los demás.
Más que un mandamiento, lo que Jesús nos da, es una misión. Él nos ha escogido para que llevemos ese fruto del amor por toda la tierra. Para ello contamos con la ayuda del Padre, que no nos dejará solos.
Esta es nuestra misión: amar y hacer que ese amor reine en toda la tierra.



jueves, 18 de mayo de 2017

ALEGRÍA COMPLETA


"Yo os amo como el Padre me ama a mí; permaneced, pues, en el amor que os tengo. Si obedecéis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os hablo así para que os alegréis conmigo y vuestra alegría sea completa."

Jesús nos habla hoy del amor. Esta es, posiblemente, una de las palabras más empleadas en nuestra sociedad. Pero, ¿nos referimos todos a lo mismo?¿qué es lo que nosotros consideramos amor?
El amor de Jesús es el amor del Padre a Él y a nosotros. Un amor que es entrega, donación, libertad.
Y Jesús nos pide que "permanezcamos" en este amor. Nos pide que vivamos inmersos en el amor. Que obedezcamos sus mandamientos: amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos.
Si de verdad amamos como Él nos dice, nuestra alegría será completa. La verdadera alegría. Una alegría que nace del corazón.