jueves, 31 de diciembre de 2020

ULTIMO DÍA DEL AÑO

Hoy es el último día del año 2020. Un año marcado por la pandemia. Un año que nos ha enseñado que somos mucho más débiles de lo que creíamos. Pero también un año que nos ha enseñado a ser más solidarios. ¿Realmente lo hemos sido?
Tras quince años publicando día tras día (primero en una web que tuve que cerrar por acoso y estos últimos años en blogger) me pregunto si ha servido para algo. Cada vez me cuesta más encontrar temas para mi personaje del Anacoreta. Tendré que buscar nuevas fuentes de inspiración, pero cada vez se me hace más difícil. Supongo que los años pesan. El 2 de enero cumpliré 73. Os lo digo para que no os extrañéis si algún día no publico nada. 
Frente a nosotros se nos presenta el año 2021. Tras este año caótico tenemos muchas esperanzas puestas en él. Cierto que aparecen siempre situaciones inesperadas. Pero el que sea un año positivo depende en gran parte de nosotros, de nuestra actitud. Que este año sea un año de paz, de solidaridad, de entrega. Que nuestra sociedad deje de lado el individualismo egoísta y comprendamos que entre todos, unidos, podemos hacer un mundo mejor. 
Que tengáis un año 2021 muy feliz. 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

EL ANACORETA Y LA MISERICORDIA



Pelaban unas patatas que les habían regalado y el Anacoreta comentó:
- La caridad es dar de lo que tienes, pero la misericordia es mucho más.
Viendo la cara de extrañeza que ponía su joven discípulo, aclaró.
- No me refiero a la virtud de la Caridad, que es el Amor total; sino el dar limosna, el dar de lo que tenemos al necesitado. El caritativo da de lo que tiene, pero la misericordia es darse uno mismo al otro. La caridad es como un río de bondad que no se desborda, transcurre dentro de su cauce; mientras que la misericordia es un río que se sale de madre para inundar toda la tierra.
Y acabaron de pelar las patatas en silencio.

martes, 29 de diciembre de 2020

EL ANACORETA Y LA VERDADERA FELICIDAD



 Aquel hombre venía regularmente a visitar al Anacoreta. Aquella vez, cuando se marchó, el joven discípulo preguntó al anciano:
- A ese hombre se le ve siempre poseído por una gran felicidad. Te la contagia cuando estás junto a él.
Sonrió el Anacoreta y, mirando a los ojos a su discípulo, respondió:
- Ha descubierto el secreto de la verdadera felicidad. Servir siempre a los demás. Vivir para los otros. Y lo hace sin pedir agradecimiento. Su felicidad está en ver felices a los otros.

lunes, 28 de diciembre de 2020

LOS SANTOS INOCENTES DE HOY

 



Estos son los inocentes de hoy. Niños que mueren en el mar. Niños obligados a huir de sus países. Niños viviendo en campos de refugiados. Niños sin escuela, sin sanidad, sin una buena alimentación. Niños separados de sus padres...
Mientras, nosotros miramos hacia otro lado...

domingo, 27 de diciembre de 2020

LA FAMILIA


Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, [de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor", y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones."
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel." Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma."
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

Hoy celebramos la Sagrada Familia. A veces insistimos en un único modelo de familia a la que llamamos familia cristiana. Pero cada cultura tiene su modelo  respetable de familia. Si miramos la familia de Jesús, no era precisamente una familia que, en nuestra cultura occidental, consideraríamos "normal". Lo que realmente debe ser fundamental en una familia es el amor entre sus miembros. Eso es, como ocurría entre Jesús, María y José, lo que forma realmente una familia.
"El evangelio de Lucas que hoy meditamos nos cuenta, dentro del género de los «relatos de la infancia», el rito de la presentación del niño en el Templo, celebrado también por los padres de Jesús. El fragmento de hoy concluye con unas palabras muy importantes, que, junto con otros pasajes paralelos de Mateo, proclaman el “progreso” en el “crecimiento” de Jesús «en edad, sabiduría y gracia, ante los hombres y ante Dios».
Tiempos hubo en que la «cristología vertical descendente», la que fue la cristología clásica, se veía en la necesidad de corregir estas palabras diciendo que, obviamente, Jesús no podía «crecer, progresar en sabiduría ni en gracia», porque ya era perfecto desde siempre... La cristología renovada, «ascendente» ahora, por el contrario, se fijó en estos versículos y los subrayó: sería el evangelio mismo el que nos estaría afirmando que Jesús «fue haciéndose», no sólo creciendo en edad, sino «en sabiduría», ¡e incluso «en gracia»!
Este evangelio, y sus paralelos, es, por ello muy importante, por cuanto nos insta a desvincularnos de los planteamientos griegos estáticos, metafísicos. La «encarnación» no se habría dado en un momento, como un chispazo de conexión instantánea entre dos «naturalezas», la divina y la humana, sino que, en todo caso, habría que pensarla como un proceso histórico." (Koinonía)




sábado, 26 de diciembre de 2020

VILLANCICO PERUANO: CHOLITO JESÚS

 


Deseando a mis recordados amigos de San Juan de Lurigancho, de Abancay, del Colegio La Salle de Cusco y a todos vosotros unas felices Fiestas, os dedico este precioso villancico peruano.

viernes, 25 de diciembre de 2020

NOS HA NACIDO UN NIÑO

 


Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.
David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amós a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia.
Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Mesías, catorce.
El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvara a su pueblo de los pecados."
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"."
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.
Y sin que él hubiera tenido relación con ella, dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Jesús.

(El texto es el del Evangelio de la MIsa del Gallo y el comentario del Evangelio de la misa del día)

La liturgia de hoy, la de la misa del día, como la más solemne –porque otra es la de la media noche–, proclama el prólogo del evangelio de Juan. Un texto bien solemne, y muy especial. Haríamos mal en leerlo como cualquier otro de los relatos evangélicos de la Navidad, en torno al nacimiento de Jesús, como los evangelios de la infancia. El texto de Juan pudo ser escrito treinta años más tarde, el último de entre los textos evangélicos hoy canónicos, en torno al año 100 d.C. Entenderlo como un relato «descriptivo» que nos trasmite información sobre «cómo sucedieron las cosas», información transmitida a Juan evangelista como por revelación directa, sería un error. Hoy la ciencia bíblica enfoca este texto con otra luz, conoce mejor su naturaleza y sabe que se trata de otra cosa.
En todo caso, es un texto clave, uno de los pocos textos de los que se puede decir que han sido sencillamente decisivos para la configuración concreta del desarrollo del cristianismo. Muchos opinan que fue Pablo el creador del cristianismo, más que los evangelios sinópticos por ejemplo. Otra opinión también común es la de que quien fundó el cristianismo fue en realidad Juan, al fundamentarlo con esta visión fantástica genial que nos entrega este texto, que catapultó la reflexión sobre Jesús a su máxima dimensión.
Más allá de lo que de este texto hubiera de ser retenido o no, la dimensión de encarnación que daría al cristianismo lo ha marcado, realmente. Encarnación, y su complemento, la divinización, son como una columna vertebral del cristianismo, y una de las marcas registradas de su espiritualidad y su compromiso histórico.
En la dimensión concreta de la historicidad, ya sabemos: no tenemos ninguna noticia histórica de la fecha del nacimiento de Jesús. El 25 de diciembre fue tomado de la fiesta romana del nacimiento del Sol, pues a partir de ese día –hoy sabemos que no exactamente– comienza a aumentar el tiempo de insolación (en el hemisferio norte, obviamente, y locontrario en el sur); el Sol en estos días superaba su período anterior invernal, de muerte y disminución. Si a Jesús se le llamaba «el Sol de Justicia», qué mejor fecha para datar su nacimiento que el día del re-nacimiento del Sol astronómico, que en el mundo romano era considerado divino.
Puede ser interesante tener la curiosidad de examinar la letra de algunos de los «villancicos» tradicionales más comunes. Podrá observarse que en muchos casos su letra, en verdad, es teológicamente pobre, y a veces, racionalmente insostenible. «¡Pero funciona!», es decir: en el sentimiento religioso, la racionalidad no es lo decisivo... Lo religioso es pluridimensional; es también afectivo, estético, fruitivo, contemplativo... y sí, claro, también intelectual y racional, pero no sólo, ni fundamentalmente.
Pero hoy, día de Navidad, manda el Niño Jesús, y el niño que llevamos dentro cada uno de nosotros. Démosles libertad completa. (Koinonía)




jueves, 24 de diciembre de 2020

EL ANACORETA Y LA NAVIDAD



Este texto lo escribí hace bastantes años; pero lo he vuelto a publicar casi todos los años. Creo que vamos perdiendo el verdadero sentido de la Navidad. Puede ser que este año, la pandemia nos ayude un poco a recobrarlo. A descubrir que la familia es más importante que los lujos. Que Dios nace en los pobres. Estoy contento, porque nuestros alumnos se han volcado en la campaña de Navidad y nunca se habían recogido tantos alimentos. Que el amor nazca estos días en nuestro corazón.

 "El Anacoreta marchó a la ciudad para asistir a la Misa del Gallo. Cuando vio tantas luces, cantos, frases bonitas...se quedó perplejo. Y se preguntó:
- ¿Qué hago yo en el desierto si estos están más cerca de Dios que yo?
Junto a unos grandes almacenes vio un viejo gordo con una larga barba blanca y vestido de rojo, que, haciendo sonar una campanilla, decía:
- ¡Jo, jo, jo! ¡Feliz navidad!
El Anacoreta se acercó admirado y le preguntó:
- Oiga, buen hombre ¿Qué es la Navidad?
El viejo orondo le miró con desprecio y le espetó en la cara:
- ¡Una m....! Pasar un frío de los c.... haciendo el payaso en esta puerta por un contrato basura.
Y volvió a su cantinela de jo, jo, jo...
El Anacoreta pensó que el lenguaje de los hombres había variado un poco desde que él se fue al desierto, y siguió caminando.
Luces, música, escaparates multicolores, algún borracho que otro (no muchos porque era demasiado pronto), pero empezó a notar una ausencia...Dios.
Entró en la iglesia. Todas las luces estaban encendidas. Por los altavoces sonaban villancicos, pero...¡qué raro! se dijo el Anacoreta:
- ¿No es en la iglesia donde está Dios?
Por más que miraba no lograba verlo.
Empezó la ceremonia. Cantos. Un sermón del cura que no se acababa nunca...y Dios no aparecía por ningún lado.
El pobre Anacoreta, triste, aturdido, salió de la iglesia. Emprendió tristemente el camino a su desierto, pensando que había tenido una mala idea al creer que podría celebrar la Navidad en la ciudad.
Se encontraba ya en los suburbios, cuando alguien tiró de su raída manga. Era un pequeñajo desnutrido, vestido tan pobremente como él, pero con la sonrisa más bella del mundo.
- Abuelo, abuelo, venga conmigo.
El Anacoreta se dejó arrastrar hacia una casucha de lata y cartones. Allí, alrededor de un pequeño fuego, estaba una pobre familia.
- Venga, venga, abuelo. Que hoy es Nochebuena y nadie puede quedarse solo.
Allí, el Anacoreta tomó la mejor sopa de huesos mil veces hervidos, que nunca había probado.
Allí, el Anacoreta comió el plato de arroz con piedras mejor del mundo.
Allí, el Anacoreta bebió un café de marro recogido de las basuras de un restaurante, que le supo a gloria.
Allí el Anacoreta, mientras le resbalaban las lágrimas por las mejillas, vio, sentado y riendo con los niños , meneando la cabeza delante del abuelo que andaba un poco trompa, a Dios.
Y dicen que aquella noche, una estrella acompañó al Anacoreta de regreso a su cueva..." 


miércoles, 23 de diciembre de 2020

EN VIDA, HERMANO, EN VIDA




 Si quieres hacer feliz a alguien que quieres mucho,
díselo hoy. Sé bueno...EN VIDA, HERMANO, EN VIDA.

Si deseas dar una flor, no esperes a que mueran.,
Mándalo hoy con amor...EN VIDA, HERMANO, EN VIDA.

Si deseas decir "te quiero" a la gente de tu casa
y al amigo cerca o lejos...EN VIDA, HERMNO, EN VIDA.

No esperes a que la gente se muera para quererla
y hacerle sentir tu afecto...EN VIDA, HERMANO, EN VIDA.

Serás mucho más feliz si aprendes a hacer felices
a todos los que conoces...EN VIDA, HERMANO, EN VIDA.

No visites panteones, ni llenes tumbas e flores.
Llena de amor los corazones...EN VIDA, HERMANO, EN VIDA.

domingo, 20 de diciembre de 2020

NACE EN NOSOTROS




En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?"
El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.

Leemos hoy el anuncio a María. Jesús nace a través y en María. Hoy este anuncio se nos hace a nosotros. Jesús nace en nosotros y ha de llegar a los demás a través nuestro. Esta es la verdadera Navidad hoy.
Como María debemos responder: "Hágase en mí según tu palabra". Conscientes de que esta aceptación cambiará totalmente nuestras vidas.



sábado, 19 de diciembre de 2020

LA VOLUNTAD...



Si piensas que estás vencido, lo estás.
Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que te gustaría ganar, pero no puedes,
no lo lograrás.

Porque en el mundo encontrarás
que el éxito comienza con la voluntad.
Todo está en el estado mental.

Porque muchas carreras se han perdido
antes de haber corrido,
y muchos cobardes han fracasado
antes de haber comenzado.

Piensa en grande y tus hechos crecerán.
Piensa en pequeño y te quedará atrás.
Piensa que puedes y podrás.
Todo está en el estado mental.

Si piensas que estás aventajado, lo estás.
Tienes que pensar bien, para elevarte.
Tienes que estar seguro de ti mismo
antes de intentar ganar un premio.

La batalla de la vida no siempre la gana
el hombre más fuerte o el más ligero.
Porque, tarde o temprano el hombre que gana 
es aquel que cree poder hacerlo.

viernes, 18 de diciembre de 2020

TUS HIJOS



Tus hijos, no son tus hijos.
Son hijos e hijas de la vida
deseosa de si misma.

No vienen de ti, sino a través de ti.
Y aunque estén contigo,
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellos
viven en la casa del mañana
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti,
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.

Tu eres el arco del cual tus hijos,
como flecha vivas, son lanzados.
Deja que la inclinación en tu mano de arquero
sea para la felicidad.

(Kahlil Gibran)

jueves, 17 de diciembre de 2020

EL ANACORETA Y LA ADOLESCENTE QUE SUFRÍA

 


Llegó hecha un mar de lágrimas y completamente hundida a la cueva. Aquella adolescente, que desde pequeña había tenido fuertes problemas emocionales, acababa de perder la persona que más le había ayudado siempre. Una psicóloga, que no sólo la había tratado, sino que la había amado como a una hija. El Covid se la había llevado inesperadamente.
- ¡Odio la vida! - exclamó desesperada.
El Anacoreta sabía que en estos momentos sobraban las palabras. Que tenía que escucharla y estar a su lado. Y es lo que hizo. Cuando se tranquilizó y volvió a su casa, el Anacoreta dijo a su discípulo:
- Lo más difícil, pero esencial, es amar la vida. Amarla, sobre todo, cuando uno sufre. Porque la vida lo es todo. La vida es Dios. Y amar la vida, significa: amar a Dios.
Ante la mirada de extrañeza del joven seguidor, añadió:
- Y esto no lo digo yo. Lo escribió un escritor ruso: León Tolstoy... 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

AHORA...



Ahora es el momento de hacer lo que más quieres.
No esperes al lunes, ni esperes a mañana.
Que no aumente en ti la caravana
de sueños pisoteados. Ya no esperes.

No reprimas por miedo o cobardía.
No postergues la vida con más muerte.
Y no esperes más nada de la suerte
que no hay más que tu tesón y energía.

Si tu sueño es hermoso, dale forma,
como esculpe el arroyo la ribera,
como el viento que vive y se transforma.

Y que todo resulte a tu manera.
Redacta para ti mismo tu norma
y convierte tu otoño en primavera.

(E.J. Malinnowski)

martes, 15 de diciembre de 2020

CÓMO AYUDAR...



¿Quieres ayudar?
Ayúdate primero.

Sólo los amados aman.
Sólo los libres liberan.
Sólo son fuente de paz quienes están en paz consigo mismos.

Los que sufren, hacen sufrir.
Los fracasados necesitan ver fracasar a otros.
Los resentidos siembran violencia.
Los que tienen conflictos provocan conflictos a su alrededor.
Loa que no se aceptan no pueden aceptar a los demás.

Es tiempo perdido y utopía pura,
pretender dar a tus semejantes lo que tú no tienes.

Debes empezar por ti mismo.
Motivarás a realizarse a tus allegados
en la medida en que tú estés realizado.

Amarás realmente al prójimo
en la medida en que aceptes y ames
serenamente tu persona y tu pasado.

"Amarás al prójimo como a ti mismo",
pero no perderás de vista
que la medida eres tú mismo.

Para ser útil a otros, el importante eres tú mismo.

Sé feliz tú, y tus hermanos se llenarán de alegría.

(Ignacio Larrañaga)

lunes, 14 de diciembre de 2020

AQUÍ ESTOY, SEÑOR



Aquí estoy, Señor, ¿Qué quieres que haga?
Estoy aquí, Señor.
Que se haga en mí, según tu Palabra.
Estoy aquí, Señor, quiero hacer tu voluntad.

Sé que quieres que sea testimonio de tu Reino.
Has puesto tu mirada en mí.
Dame  la fuerza de tu Espíritu
para vivir esta llamada.
Sé que es posible realizar tu plan
y ser feliz.

Señor,
quiero hacer de tu persona y de tu Evangelio
el proyecto de mi vida...

Estoy aquí, Señor, para hacer tu voluntad.

domingo, 13 de diciembre de 2020

EL TESTIMONIO DE JUAN




Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.
Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: "¿Tú quién eres?" Él confesó sin reservas: "Yo no soy el Mesías." Le preguntaron: "¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?" El dijo: "No lo soy." "¿Eres tú el Profeta?" Respondió: "No." Y le dijeron: "¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿Qué dices de ti mismo?" Él contestó: "Yo soy al voz que grita en el desierto: "Allanad el camino del Señor", como dijo el profeta Isaías." Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: "Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?" Juan les respondió: "Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia."
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

"El evangelio de Juan no presenta el testimonio de Juan el Bautista que ahondaremos a lo largo de esta semana litúrgica. La lectura nos introduce diciendo que este es el testimonio de Juan y luego nos cuenta que de Jerusalén los dirigentes judíos enviaron delegados para preguntarle si era el Mesías o Elías que precedería a la llegada del Mesías. La respuesta de Juan es ambigua. Si bien no se reconoce como Mesías tampoco se reconoce como Elías que ha de venir; sin embargo, sí se reconoce como la voz que clama en el desierto, que prepara la venida del Mesías. La respuesta genera una pregunta lógica en los emisarios judíos: si no eres, entonces ¿por qué bautizas? Su respuesta es parecida a la primera: el bautismo de agua es un bautismo purificador, si se quiere externo, pero quien vendrá traerá un bautismo que purificará a todo el ser humano y ante el cual el bautismo de Juan es solo anticipo. Es claro que la figura de Juan el Bautista tiene gran importancia para las primeras generaciones cristianas. Además de homologarlo con el profeta Elías, muchos de los seguidores de Juan pertenecieron a las primeras comunidades cristianas. Por otro lado, fue crítico ante el poder dominante de los romanos y de Herodes, lo que le llevó a la muerte. Fue un hombre que supo entregarse a su misión y que supo ver en el futuro que se avecinaba, los tiempos esperados." (Koinonía)



sábado, 12 de diciembre de 2020

EL CREDO DEL ADOLESCENTE..

 


(Para vuestros hijos o alumnos)

Yo creo en mí.
Creo que soy hijo de un Padre que lo puede todo.
Creo que con Él soy creador de un mundo más humano.
Creo que Dios no me abandonará nunca.

Yo creo en mí.
Creo que Jesucristo me ha salvado.
Creo que Jesucristo me ha llamado.
Creo que Jesucristo me ha amado.

Yo creo en mí.
Creo que el Espíritu de Dios anima mi cuerpo.
Creo que el Espíritu de Dios cambia mi corazón.
Creo que el Espíritu de Dios me hace libre.

Yo creo en mí.
Creo que como persona valgo más que todo el mundo.
Creo que todos los hombres son mis hermanos.
Creo que vivir es dar la vida por los más pequeños
y los pobres.

Yo creo en mí.
Creo que cada día hay que levantarse y ponerse a trabajar.

Yo creo en mí.
Creo que Jesús es mi mejor amigo.
Creo que Jesús me invita a vivir de verdad.

Yo creo en mí,
porque desde el principio Dios ha creído en mí,
y es Él quien me hace vivir y no morir.

viernes, 11 de diciembre de 2020

EL ANACORETA Y ESTAR CERCA



Paseaban por el desierto al atardecer; cuando ya el sol pierde fuerza y el ambiente empieza a refrescar. El joven seguidor preguntó al Anacoreta:
- ¿Por qué, a veces, te sientas junto a mí y pasas mucho rato sin decir nada?
La cara del anciano se iluminó con una amplia sonrisa y respondió:
- Te veía triste y preocupado. Creo que en esos momentos lo más adecuado es permanecer junto a ti sin decir nada. Podría darte consejos y llenarte la cabeza de teorías, pero creo que es más importante que notes que hay alguien junto a ti, que no estás solo.
Luego, tras unos instantes de silencio, concluyó:
- Los creyentes debemos aprender a saber "estar al lado". Al lado del pobre, del que sufre, del que se siete marginado, del que busca sentido a la vida...Cerca del otro...

jueves, 10 de diciembre de 2020

EL ANACORETA Y EL SUFRIMIENTO



Tras descansar, aquel caminante, explicó al Anacoreta cómo se sufría en la ciudad a causa de la pandemia. Y acabó preguntando:
- ¿Por qué hay tanto sufrimiento en el mundo?¿Qué sentido tiene el sufrimiento?
El anciano no respondió inmediatamente. Como hacía muchas veces, tomó un puñado de arena del desierto y dejó que esta cayera deslizándose lentamente por sus dedos. Levantó la vista y respondió:
- Por más que lo intentemos, no lograremos eliminar el sufrimiento de este mundo. A lo más disminuirlo. Y, lo que sí podemos hacer es darle un sentido.
Volvió a guardar silencio. Luego, mirando  a los ojos al visitante prosiguió:
- En la enfermedad, el sufrimiento, mucha veces es el camino hacia la cura. El tratamiento suele causar dolor, pero es necesario para sanar. El dolor, significa muchas veces una transformación, un progreso. No podemos cambiar sin sufrimiento, sin esfuerzo. El dolor puede ser muestra de una ascensión. El escalador sufre mientras asciende, pero al llegar a la cima todos aquellos dolores quedan compensados con el gozo que siente por haber logrado su objetivo.
Miró al horizonte y concluyó:
- Todo cambio comporta sufrimiento. Nosotros, lo que debemos hacer, es que ese cambio sea a mejor. Sea un avance, una ascensión. Si tras la pandemia somos mejores, olvidaremos pronto los sufrimientos... 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

¿HABRÁ NAVIDAD?


¿QUE NO HABRÁ NAVIDAD? Claro que sí! Más silenciosa y con más profundidad Más parecida a la primera en la que Jesús nació en soledad. Sin muchas luces en la tierra, pero con la de la estrella de Belén destellando rutas de vida en su inmensidad. Sin cortejos reales colosales, pero con la humildad de sentirnos pastores y zagales buscando la Verdad. Sin grandes mesas y con amargas ausencias, pero con la presencia de un Dios que todo lo llenará. 

¿QUE NO HABRÁ NAVIDAD? ¡Claro que sí! Sin las calles a rebosar, pero con el corazón enardecido por el que está por llegar. Sin ruidos, ni verbenas, Ni reclamos, ni estampidas… pero viviendo el Misterio sin miedo al «covid-herodes» que pretende quitarnos hasta el sueño de esperar.

 Habrá Navidad porque DIOS está de nuestro lado y comparte, como Cristo lo hizo en un pesebre, nuestra pobreza, prueba, llanto, angustia y orfandad. 

Habrá Navidad porque necesitamos una luz divina en medio de tanta oscuridad. Covid19 nunca podrá llegar al corazón ni al alma de los que en el cielo ponen su esperanza y su alto ideal. ¡HABRÁ NAVIDAD! ¡CANTAREMOS VILLANCICOS! ¡DIOS NACERÁ Y NOS TRAERÁ LIBERTAD

(Javier Leoz)

martes, 8 de diciembre de 2020

LLENA DE GRACIA...



 En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.

"María, concebida sin mancha de pecado original, es oportuna y eficaz en este tiempo de Adviento y en esta semana de preparación del camino del Señor, ya que la fiesta nos habla de “elección” como recuerda la Carta a los Efesios “nos ha elegido por pura gracia…” y de manera clara en el Evangelio cuando el arcángel llama a María “la llena de gracia”. Todas las promesas de Dios a la humanidad se hacen realidad en María. La Palabra de Dios nos invita a contemplarla como “peregrina de la fe”, como la mujer que se dejó encontrar por Dios en su vida cotidiana y que, a pesar de no ver claro sus designios, respondió con un sí total y se puso en camino. Hoy, María nos invita a tener el arrojo para llevar adelante la voluntad de Dios con la fuerza del Espíritu. ¿Por qué nos aturde o confunde el hecho de que Dios se haga tan cercano a nosotros llamándonos hijos suyos e invitándonos a configurarnos con su Hijo en la Eucaristía?" (Koinonía) 


lunes, 7 de diciembre de 2020

¿QUÉ SOMOS?

 


Señor: somos una chispa surgida del fuego de la creación que tu Espíritu sopla y mantiene desde los orígenes, y por unos instantes hemos de iluminar lo que nos rodea. 

No nos pides ser lumbreras ni soles, ni que nuestra luz sea brillante y cegadora; solo que vivamos con lucidez en tu casa, que es la creación entera que canta y gime, que está de parto y se recrea, cada día. 

No hemos de desesperar si todo nuestro esfuerzo solo consigue iluminar y calentar unos pocos espacios y rincones, pues tú te alegras ya con nuestros intentos de lucidez y conmoción, que nos llevan a reconocer, testificar y amar todo lo que existe, nos rodea y acompaña. 

Pero la superficialidad, la rutina, la pasividad o la indiferencia, la inercia y la repetición, la falta de novedad o el aburrimiento, el olvido, el cansancio... están ahí, y nada que venga de fuera tiene el suficiente poder para librarnos de ello. 

Solo el gozo de la lucidez responsable, del caminar vigilante, del despertar consciente, del amor desinteresado que nos abre y expone es capaz de librarnos del tedio y de conducirnos por el camino de la vida. Pues quien vive desde su propia necesidad se cierra a la novedad y riqueza de la inmensidad que tú nos ofreces, sus anhelos y proyectos se hacen pequeños y carentes de sorpresa y el mundo y la vida se vuelven rígidos, dogmáticos, tediosos y aburridos... 

Tú nos propones otro estilo de vida: tomar las riendas, aquí y ahora, en tu ausencia, vivir lúcida y responsablemente más allá de nuestras propias necesidades y esperar, vigilantes, la novedad que viene en la noche... o cuando menos se espera. 

(F. Ulibarri)

domingo, 6 de diciembre de 2020

PREPARAD EL CAMINO

 


Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Está escrito en el profeta Isaías: "Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos."" Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaba sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba: "Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo."

"El evangelio de Marcos se centra en la predicación de Juan el Bautista. En él se cumple la profecía de Malaquías según la cual vendrá un mensajero delante del Mesías (que sería Elías); y del profeta Isaías que expresa la misión del precursor preparar el camino de aquel que ha de venir. Juan proclamaba un bautismo de conversión el cual era signo del perdón de los pecados y que implicaba el compromiso de cambio de vida. Predicaba un castigo inminente de Dios y ante esa amenaza debíamos reconocernos pecadores, débiles, que hemos fallado, por lo cual el bautismo era expresión de un real cambio de vida y no solo un simple rito. Esta predicación era muy aceptada por las gentes de Jerusalén y de Judea, especialmente los más pobres (luego evangelistas nos dirán que los fariseos y los doctores de la ley, personas importantes, no creyeron en él). Caracteriza a Juan su vestimenta y su dieta, que indicaban su talante profético. Se viste a sí porque las tradiciones de la época identificaban con estos rasgos a los profetas. La venida inminente de quien bautizará en Espíritu, es la esperanza que el grupo de seguidores de Juan arraiga en su corazón.
Como vemos, la liturgia del día de hoy nos invita a esperanza, a creer que, en medio de las dificultades, de las persecuciones, de las realidades más duras de la vida; es posible un futuro mejor, porque el Señor es fiel a quienes asumen los valores de la verdad, de la justicia, de la fraternidad. Todas estas esperanzas que nos invitan las lecturas, como cristianos, las leemos en Jesús, sobre todo en este tiempo de espera alegre de la Navidad, espera de un nuevo mundo. Que nuestra esperanza sepa dar testimonio ante el mundo de que un futuro mejor, en medio de las difíciles condiciones de nuestra realidad, es posible." (Koinonía)



sábado, 5 de diciembre de 2020

MAÑANA PUEDE SER DEMASIADO TARDE...



¿Ayer?.. ¡Esto hace mucho tiempo!
¿Mañana?..no podemos saber...
Mañana puede ser demasiado tarde...

Para decir que amas,
para decir que perdonas,
para pedir disculpas,
para decir que lo quieres intentar de nuevo...
Mañana puede ser demasiado tarde...

Para pedir perdón,
para decir: ¡perdona la equivocación ha sido mía...!
Tu amor, mañana puede ser inútil;
tu perdón, mañana, puede ser innecesario;
tu regreso, mañana, puede ser no esperado;
tu carta, mañana, quizá no la lean;
tu amor, mañana, quizá ya no sea necesario;
tu abrazo, mañana, pude no encontrar otros brazos...
Porque mañana puede ser tarde, demasiado tarde...

No esperes a mañana para decir:
¡Te amo!, ¡Te añoro! ¡Perdóname!
¡Esta flor es para ti!
¡Te encuentro muy bien!
No dejes para mañana
tu sonrisa, tu abrazo,
tu aprecio, tu trabajo,
tu sueño, tu ayuda...
No esperas a mañana para preguntar:
¿Puedo ayudarte? ¿Por qué estás triste?
¿Qué te pasa?..¡Eh!...¡vamos a hablar!
¿Por qué no empezamos de nuevo?
Estoy contigo. Sabes que puedes contar conmigo.
¿Cuáles son tus sueños?

Recuerda:
Mañana puede ser tarde...¡demasiado tarde!
¡Busca! ¡Pide! ¡Insiste! ¡Inténtalo de nuevo!
Sólo "hoy", "ahora" es definitivo.

(Familia Tsai Wilches)

viernes, 4 de diciembre de 2020

EL ERIZO EN NAVIDAD

 Hoy, mientras estaba con mi familia despidiendo a mi hermana Mercé, se ha reunido el Equipo Directivo del Colegio. No he podido asistir a la reunión. Siempre comenzamos con una oración o una reflexión. Hoy le ha tocado a Marta, la secretaria. Ha compartido este vídeo que me parece estupendo:

miércoles, 2 de diciembre de 2020

VIVIR EL ADVIENTO


Ayer martes, en mi Comunidad utilizamos este texto en nuestra oración. Os lo traduzco y comparto.

Si crees que la sonrisa tiene más fuerza que las armas,
si crees en el poder de una mano abierta,
si crees que lo que une a las personas es mucho más que lo que las separa,
si crees que el hecho de ser diferente es una riqueza y no un peligro,
si sabes mirar al otro con amor,
si prefieres la esperanza a la sospecha,
si crees que tú debes dar el primer paso,
si la mirada de un niño es capaz todavía de desarmarte,
si sabes cantar y bailar con la felicidad de los otros...
Entonces...vives el Adviento.

martes, 1 de diciembre de 2020

LA VOCACIÓN...


La vocación...
No es el camino de los conformistas 
ni de los satisfechos con la situación de este mundo;
sino de los inconformistas y rebeldes
que aspiran a dejarlo mejor.

No es el camino de los que regatean y miden
sus obligaciones con Dios y el prójimo;
sino de los que siguen
voluntariamente a Jesucristo.

No es el camino de los egoístas,
que tan solo se miran a ellos mismos;
sino de los generosos que piensan
en los pobres de la tierra.

No es el camino de los que quieren hacer
un favor a Dios;
sino de los que corresponden agradecidos
a la propuesta que Dios les hace.

No es el camino de los desilusionados,
aburridos, tristes;
sino de los que sienten el fuego del Evangelio.

No es el camino de los que confían 
en sus propias fuerzas;
sino de los que se abandonan y se apoyan
constantemente en Dios.

(Os pido oraciones por el eterno descanso de mi hermana que nos ha dejado esta noche a los 85 años. Gracias.)