martes, 31 de octubre de 2017

TRABAJO HUMILDE


"Jesús decía:
- ¿A qué se parece el reino de Dios y a qué podré compararlo? Es como una semilla de mostaza  que un hombre siembra en su campo, y que crece hasta llegar a ser como un árbol tan grande que las aves anidan entre sus ramas.  
También dijo Jesús:
- ¿A qué podré comparar el reino de Dios? Es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para que toda la masa fermente."

Jesús compara al Reino con dos cosas muy pequeñas. La semilla de mostaza, que se transforma, pese a su pequeñez, en un árbol en el que anidan los pájaros.
La levadura, que desde el interior, hace fermentar toda la masa.
Queda claro que el Reino no es nada grandioso ni poderoso, sino algo pequeño, pero eficaz. La verdadera misión de un seguidor de Jesús, si quiere hacer grande el Reino, es la pequeña labor, constante, de cada día. Se trata de vivir profundamente el Evangelio en medio de la masa. Ser fermento que la transforme. Es el trabajo humilde, y no las acciones espectaculares, las que hacen crecer el Reino. Las grandes concentraciones, los actos multitudinarios, no trasforman. Se desvanecen como la espuma. Es el trabajo sencillo de cada día, el que logrará cambiar nuestra sociedad. 

lunes, 30 de octubre de 2017

OTRA VEZ LA LEY


"Un sábado se puso Jesús a enseñar en una sinagoga. Había allí una mujer que estaba enferma desde hacía dieciocho años. Un espíritu maligno la había dejado encorvada, y no podía enderezarse para nada. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo:
– Mujer, ya estás libre de tu enfermedad.
Puso las manos sobre ella, y al momento la mujer se enderezó y comenzó a alabar a Dios. Pero el jefe de la sinagoga, enojado porque Jesús la había sanado en sábado, dijo a la gente:
– Hay seis días para trabajar: venid cualquiera de ellos a ser sanados, y no el sábado. 
El Señor le contestó:
– Hipócritas, ¿no desata cualquiera de vosotros su buey o su asno en sábado, para llevarlo a beber? Pues a esta mujer, que es descendiente de Abraham y que Satanás tenía atada con esa enfermedad desde hace dieciocho años, ¿acaso no se la debía desatar aunque fuera en sábado?
Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron avergonzados; pero toda la gente se alegraba viendo las grandes cosas que él hacía."

Ayer Jesús nos decía que el verdadero camino es el Amor. Hoy lo pone en práctica. Ve a una mujer enferma desde hace dieciocho años y sin que ella se lo pide la cura. Jesús nos muestra cómo no podemos quedarnos indiferentes ante el mal ajeno. Y Jesús la cura pasando por encima de la ley. Para el jefe de la sinagoga la ley pasa por encima de todo. Para Jesús es el Amor.
Jesús lo llama hipócrita, porque utiliza la ley para desentenderse del otro. Sacará a beber a un asno, pero no ayudará a una anciana.
Demasiadas veces utilizamos la ley, no para hacer justicia, sino para nuestro propio provecho. O lo que es peor, para escudarnos de las necesidades de los demás.
¿Seguimos de veras el camino del amor o preferimos el de la ley?


domingo, 29 de octubre de 2017

TODO SE REDUCE AL AMOR


"Los fariseos se reunieron al saber que Jesús había hecho callar a los saduceos. Uno de aquellos, maestro de la ley, para tenderle una trampa le preguntó:
– Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley? 
Jesús le dijo:
– ‘Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.’ Este es el más importante y el primero de los mandamientos. Y el segundo es parecido a este: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo.’ De estos dos mandamientos pende toda la ley de Moisés y las enseñanzas de los profetas."

Si quisiéramos reunir un ejemplar de cada libro que se ha escrito sobre espiritualidad y religión, llenaríamos muchas bibliotecas. Sin embargo Jesús nos reduce a dos líneas lo que es el fundamento de la vida espiritual. Todo se reduce a amar a Dios y amar al prójimo.
Nosotros llevamos siglos queriendo determinar, señalar, clasificar, la espiritualidad, nuestra relación con Dios. Jesús nos dice que todo se reduce a una sola palabra: AMOR.
Y todo ello por una única razón: porque Dios es Amor. Sólo con amor podemos relacionarnos con Él. Pero amar a Dios puede quedar en algo ilusorio, ya que a Dios no podemos verlo. ¿Cómo sabemos que amamos a Dios? Jesús nos da la respuesta: amando a nuestro prójimo. Amando a las personas. Amando a todo el mundo.
Nuestra sociedad nos enseña a buscar nuestro bien; pero esto, por sí sólo, puede convertirnos en unos egoístas solitarios. Nuestro bien no puede ser completo, si no va acompañado del bien del otro. Nuestra religiosidad no es completa, si no va acompañada del amor a los demás. No podemos amar a Dios, si no amamos a los otros. Un amor a Dios y a las personas, que ha de estar por encima de todas las cosas. Porque las cosas han de llevarnos a Dios, no a nosotros mismos.  



sábado, 28 de octubre de 2017

SEGUIR A JESÚS


"Por aquellos días, Jesús se fue a un cerro a orar, y pasó toda la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, reunió a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales llamó apóstoles. Estos fueron: Simón, a quien puso también el nombre de Pedro; Andrés, hermano de Simón; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago hijo de Alfeo; Simón el celote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que traicionó a Jesús.   
Jesús bajó del cerro con ellos, y se detuvo en un llano. Se habían reunido allí muchos de sus seguidores y mucha gente de toda la región de Judea, y de Jerusalén y de la costa de Tiro y Sidón. Habían venido para oir a Jesús y para que los curase de sus enfermedades. Los que sufrían a causa de espíritus impuros, también quedaban sanados. Así que toda la gente quería tocar a Jesús, porque los sanaba a todos con el poder que de él salía."

Hoy es la festividad de san Simón y san Judas apóstoles. En las fiestas de los apóstoles siempre leemos este texto: la elección de los doce.
Jesús, antes de la elección, pasa la noche orando al Padre. Esto nos muestra la importancia de la oración en la vocación. Nosotros montamos estrategias vocacionales, reuniones, grupos...Pero, ¿qué importancia damos a la oración? Es el Padre quien llama. No nos extrañemos de la falta de vocaciones.
Luego, a continuación, vemos a Jesús realizando su misión: transmitiendo la Palabra y curando y librando del mal a las personas.
Si queremos seguir a Jesús, esas tres cosas son primordiales: la oración, la transmisión de la Palabra y el servicio a los otros. ¿Realizamos las tres?

viernes, 27 de octubre de 2017

LOS SIGNOS DE LOS TIEMPOS



"Jesús dijo también a la gente:
- Cuando veis que las nubes aparecen por occidente, decís que va a llover, y así sucede. Y cuando el viento sopla del sur, decís que va a hacer calor, y lo hace. ¡Hipócritas!, si sabéis interpretar tan bien el aspecto del cielo y de la tierra, ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo en que vivís? 
¿Por qué no juzgas por ti mismo lo que es justo? Si alguien te demanda ante las autoridades, procura llegar a un acuerdo con él mientras aún estés a tiempo, para que no te lleve ante el juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias y los guardias te meterán en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último céntimo."

Jesús nos invita a estar atentos a lo que el Concilio llamo los "signos de los tiempos". Es decir lo que el mundo de hoy pide del evangelio. Cómo hacer que el Reino se haga presente ahora y aquí.
Koinonía (Servicio Bíblico Iberoamericano) nos lo comenta con este texto:
 "Para los campesinos es fácil interpretar las fases de los climas buscando las mejores condiciones para la siembra o la cosecha. No en todos los períodos climáticos se puede sembrar o cosechar. Como dice el sabio: hay un tiempo para todo. Jesús se vale de esta experiencia vital de sus oyentes, la mayoría sembradores, pastores, pescadores o artesanos, para decirles que el tiempo de Dios, el tiempo de salvación ya ha llegado. Pero deben estar atentos, con las antenas en sintonía, no sea que nos agarre la tarde desprevenidos. Con Jesús, el Reinado de Dios ya se ha hecho presente, ya está aconteciendo en medio del pueblo. Pero los dirigentes religiosos no se dan cuenta, o no quieren darse cuenta. Para nosotros el gran signo es que el Reinado de Dios ya está actuando. Las personas se transforman, las instituciones de todo género son cuestionadas e invitadas a una conversión total, la buena noticia es anunciada a los pobres. ¿Qué más signos quieren? ¿Qué otros signos queremos?" 

jueves, 26 de octubre de 2017

FUEGO Y DIVISIÓN


"He venido a encender fuego en el mundo, ¡y cómo querría que ya estuviera ardiendo! Tengo que pasar por una terrible prueba, ¡y cómo he de sufrir hasta que haya terminado! ¿Creéis que he venido a traer paz a la tierra? Pues os digo que no, sino división. Porque, de ahora en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. El padre estará contra su hijo y el hijo contra su padre; la madre contra su hija y la hija contra su madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra."

El evangelio de hoy nos puede desconcertar de entrada. ¿No es el mensaje de Jesús un mensaje de paz y concordia? ¿Cómo es que aquí nos habla de fuego y división?
El fuego con el que Jesús quiere que arda el mundo es el fuego del amor. Pero el mensaje de Jesús no es neutro. Este amor no es algo azucarado, romántico, sino un compromiso total con los pobres, los desheredados, los perseguidos, los emigrantes...Aceptar a Jesús es tomar parte por la justicia y esto nos separa al instante de los injustos. De aquellos que se aprovechan de los demás para enriquecerse y tener poder.
Seguir a Jesús no es fácil, como tampoco fue fácil para Él entregarse por nosotros hasta el final en la cruz. Este fuego no es el fuego de la violencia y la imposición de la Fe como pretenden los fundamentalistas. Es el fuego del amor, que supone renunciar a muchas cosas, y con el que debemos hacer arder el mundo.


miércoles, 25 de octubre de 2017

SER RESPONSBLES


"Y pensad que si el dueño de la casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría que se la abrieran para robarle. Estad también vosotros preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperéis. 
Pedro le preguntó:
– Señor, ¿has contado esta parábola sólo para nosotros, o para todos?
Dijo el Señor:
- ¿Quién es el mayordomo fiel y atento, a quien su amo deja al cargo de la servidumbre para repartirles la comida a su debido tiempo? ¡Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, encuentra cumpliendo con su deber! De verdad os digo que el amo le pondrá al cargo de todos sus bienes. Pero si ese criado, pensando que su amo va a tardar en volver, comienza a maltratar a los demás criados y a las criadas, y se pone a comer, beber y emborracharse, el día que menos lo espera y a una hora que no sabe llegará su amo y lo castigará. Le condenará a correr la misma suerte que los infieles.
El criado que sabe lo que quiere su amo, pero no está preparado ni le obedece, será castigado con muchos golpes. Pero el criado que por ignorancia hace cosas que merecen castigo, será castigado con menos golpes. A quien mucho se le da, también se le pedirá mucho; a quien mucho se le confía, se le exigirá mucho más."

Jesús nos pide responsabilidad. No nos vale la excusa de que todo el mundo comete fallos, de que no hay nadie perfecto.
Jesús ha derramado su gracia, su amor sobre nosotros, no para que la encerremos en teorías, sino para que los repartamos sobre los demás. Ser cristiano no es saberse el catecismo de memoria, ni ser un gran teólogo. El cristianismo es una vida, no una teoría. Si no vivimos esa vida, si no la hacemos "visible" a los demás, se nos exigirá mucho más. Nosotros sabemos lo que quiere nuestro "amo": amor y justicia en este mundo. Hacer que comience ya aquí el Reino. Se trata pues de sentirnos responsables de los demás y ponerse manos a la obra. 

martes, 24 de octubre de 2017

SERVIR


"Estad preparados y mantened vuestras lámparas encendidas. Sed como criados que esperan que su amo regreser de una boda, para abrirle la puerta tan pronto como llegue y llame. ¡Dichosos los criados a quienes su amo, al llegar, encuentre despiertos! Os aseguro que los hará sentar a la mesa y se dispondrá a servirles la comida. Dichosos ellos, si los encuentra despiertos aunque llegue a medianoche o de madrugada."

Jesús nos pide que estemos preparados, con nuestras lámparas encendidas.
La forma de estar preparados es sirviendo; estando entregados a los demás. Se trata de dejarlo todo para servir a los más necesitados, a los pobres. Se trata de cumplir nuestra misión. No todos, evidentemente, están llamados a ir al tercer mundo. Pero todos tenemos una misión que cumplir allí donde vivimos. Si nos entregamos a ella, si servimos, estamos preparados. 



lunes, 23 de octubre de 2017

EL MAL DEL DINERO


"Uno de entre la gente dijo a Jesús:
– Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia. 
Jesús le contestó:
– Amigo, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?
También dijo:
– Guardaos de toda avaricia, porque la vida no depende del poseer muchas cosas.
Entonces les contó esta parábola:
- Había un hombre rico, cuyas tierras dieron una gran cosecha. El rico se puso a pensar: ‘¿Qué haré? ¡No tengo donde guardar mi cosecha!’ Y se dijo: ‘Ya sé qué voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes en los que guardar toda mi cosecha y mis bienes. Luego me diré: Amigo, ya tienes muchos bienes guardados para muchos años; descansa, come, bebe y goza de la vida.’ Pero Dios le dijo: ‘Necio, vas a morir esta misma noche: ¿para quién será lo que tienes guardado?’ Eso le pasa al hombre que acumula riquezas para sí mismo, pero no es rico delante de Dios."

Esta parábola es tan clara que casi no necesita comentario. Sin embargo nosotros seguimos acumulando y basándolo todo en el dinero. Creemos que de él depende la felicidad, porque nos da poder. Incluso hay quien cree que con dinero puede ganar su salvación. Y por desgracia hay religiosos que favorecen esta actitud.
El comentario de Koinonia (Servicio Bíblico Iberoamericano) mostrando el mal que nos hace el dinero, merece una reflexión:
 "La codicia y la ambición de riquezas acumuladas es la enfermedad del tiempo presente. En las ciudades se ven grandes construcciones de instituciones financieras, bancarias y comerciales. La competencia del mercado está produciendo nuevos ricos y también un ejército de pobres cada vez más creciente que va poblando los sectores periféricos de las grandes y pequeñas ciudades. Es así como la codicia estructural es causa indiscutible de grave injusticia social, violencia institucionalizada y empobrecimiento galopante de las tres cuartas partes de la población mundial. La acumulación de riqueza conduce a la muerte de todos, del pobre y del acaparador. La riqueza en exceso arrebata la libertad y la felicidad. Jesús nos invita a acumular riquezas que no se acaban: ricos en justicia, en misericordia, en compasión y solidaridad. La transformación de esta sociedad capitalista neoliberal es un imperativo para todo ser humano, pero especialmente para el seguidor de Jesús. Oremos en grupo por todos los hermanos que sufren la extrema pobreza y también por quienes han hecho de la riqueza un ídolo." 

domingo, 22 de octubre de 2017

A DIOS LO QUE ES DE DIOS


"Después de esto, los fariseos se pusieron de acuerdo para sorprender a Jesús en alguna palabra y acusarle. Así que enviaron a algunos de los partidarios de ellos, junto con otros del partido de Herodes, a decirle:
– Maestro, sabemos que tú siempre dices la verdad, que enseñas de veras a vivir como Dios manda y que no te dejas llevar por lo que dice la gente, porque no juzgas a los hombres por su apariencia. Danos, pues, tu opinión: ¿estamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no? 
Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo:
– Hipócritas, ¿por qué me tendéis trampas? Enseñadme la moneda con que se paga el impuesto.
Le trajeron un denario, y Jesús les preguntó:
– ¿De quién es esta imagen y el nombre aquí escrito?
Le contestaron:
– Del césar.
Jesús les dijo entonces:
– Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios."

A Jesús le tienden una trampa. Si dice que no se han de pagar los impuestos, los romanos lo acusarán de sedición. Si dice que hay que pagarlos, los judíos se enfadarán con Él y lo acusarán de traidor. César era considerado como un Dios por los romanos. Jesús responde con una famosa frase, que muchas veces se utiliza para separar los poderos políticos y religiosos. Aquí nos dice por un lado que el César no es Dios, y por otro, que hemos de entregarnos a Dios. Hay una serie de leyes que debemos cumplir, pero, por encima de todo, debemos comprender que nuestra vida sólo es de y para Dios.
Hoy es el domingo del Domund, el día mundial de las Misiones. Jesús, en este evangelio, nos está pidiendo que todos debemos ser misioneros. Tenemos el ejemplo de aquellos que entregan todo su tiempo y toda su vida a los demás. Eso es dar a Dios lo que es de Dios. Porque no olvidemos, que a Dios lo encontramos en el hombre, lo encontramos en el pobre, lo encontramos en el que nos necesita. Nuestra entrega es el dar a Dios lo que es Dios: el Amor.




sábado, 21 de octubre de 2017

JESÚS Y EL ESPÍRITU EN NUESTRA VIDA


"Os digo que si alguien se declara a favor mío delante de los hombres, también el Hijo del hombre se declarará a favor suyo delante de los ángeles de Dios; pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. 
Dios perdonará incluso a aquel que diga algo contra el Hijo del hombre, pero no perdonará al que con sus palabras ofenda al Espíritu Santo. 
Cuando os lleven a las sinagogas o ante los jueces y las autoridades, no os preocupéis por cómo tenéis que defenderos o qué tenéis que decir; porque en el momento en que hayáis de hablar, el Espíritu Santo os enseñará lo que habéis de decir."

Jesús nos pide que le confesemos. Es decir que seamos testimonios de Él y de su Buena Nueva. Y esto se hace, sobre todo, con nuestra vida. Una vida que se asemeje a la suya, que lo transparente. Confesarnos cristianos y luego, ser corruptos, egoístas, insolidarios...es negarlo.
El Espíritu Santo es el Espíritu de Amor. Hablar o actuar contra el amor, es el pecado imperdonable contra el Espíritu.
Por eso debemos preguntarnos si nuestra vida es una vida que busca asemejarse a Jesús, si es una vida que busca amar por encima de todo; porque en caso contrario estamos negando a Jesús, porque estamos apartando de Él a los demás.
Si el amor reina en nuestra vida, nuestras palabras serán sin duda la Palabra. 

viernes, 20 de octubre de 2017

DIOS NOS CONOCE


 Se juntaron entre tanto miles de personas, que se atropellaban unas a otras. Jesús comenzó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
- Guardaos de la levadura de los fariseos, es decir, de su hipocresía. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en la oscuridad se oirá a la luz del día; y lo que habéis dicho en secreto y a puerta cerrada será pregonado desde las azoteas de las casas.
 A vosotros, amigos míos, os digo que no debéis tener miedo a quienes pueden matar el cuerpo, pero después no pueden hacer más. Os voy a decir a quién debéis tener miedo: tened miedo a aquel que, además de quitar la vida, tiene poder para arrojar en el infierno. Sí, tenedle miedo a él. 
¿No se venden cinco pajarillos por dos pequeñas monedas? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. En cuanto a vosotros mismos, hasta los cabellos de la cabeza los tenéis contados uno por uno. Así que no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos."

Para Jesús es muy importante la verdad, la claridad, la transparencia. Por eso no quiere que seamos hipócritas como los fariseos. En nuestra sociedad juzgamos a los demás por las apariencias. Eso hace que estemos muy preocupados por nuestra imagen e intentemos ocultar nuestros defectos. Jesús nos dice que es inútil. Tarde o temprano todo se sabe.
Debemos ser nosotros mismos y mostrarnos tal cual somos; aunque esto nos traiga problemas e incluso la muerte. Dios nos conoce y Él no nos abandonará nunca. En esto consiste la sencillez que predica Jesús: en confiar totalmente en Dios, que conoce hasta lo más oculto de nosotros y sigue amándonos con ternura.




jueves, 19 de octubre de 2017

SER OBSTÁCULO A LA PALABRA


"¡Ay de vosotros!, que construís los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros antepasados. Con eso dais a entender que estáis de acuerdo con lo que vuestros antepasados hicieron, pues ellos los mataron y vosotros construís sus sepulcros. 
Por eso, Dios dijo en su sabiduría: ‘Les mandaré profetas y apóstoles; a unos los matarán y a otros los perseguirán.’ Dios pedirá cuentas a la gente de hoy de la sangre de todos los profetas que fueron asesinados desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, a quien mataron entre el altar y el santuario. Sí, os digo que Dios pedirá cuentas de la muerte de ellos a la gente de hoy.
¡Ay de vosotros, maestros de la ley!, que os habéis apoderado de la llave de la ciencia, y ni vosotros entráis ni dejáis entrar a los que quieren hacerlo. 
Cuando Jesús les dijo estas cosas, los maestros de la ley y los fariseos se llenaron de ira y comenzaron a molestarle con muchas preguntas, tendiéndole trampas para cazarlo en alguna palabra."

Jesús sigue en contra de la hipocresía; pero en este texto añade algo más: acusa a aquellos que se hacen dueños de la verdad. A aquellos que absolutizan la doctrina, las normas, los ritos. No alcanzan el Reino, pero, lo que es peor, tampoco dejan entrar a los demás. Ellos dicen ser los verdaderos intérpretes de la Palabra, pero lo que hacen es ocultarla a los demás. Su rigidez con los otros hace que las personas se alejen de Dios. Deberían mostrar el camino a los demás y lo ocultan o lo hacen intransitable.
No querer seguir a Jesús, hacer ver que se le sigue, es malo. Pero es mucho peor impedir a los demás que lo sigan. 

miércoles, 18 de octubre de 2017

TODOS SOMOS ENVIADOS


"Después de esto escogió también el Señor a otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde tenía que ir.
Les dijo:
- Ciertamente la mies es mucha, pero los obreros son pocos. Por eso, pedidle al Dueño de la mies que mande obreros a recogerla. Andad y ved que os envío como a corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa ni monedero ni sandalias, y no os detengáis a saludar a nadie en el camino. Cuando entréis en una casa, saludad primero diciendo: ‘Paz a esta casa.’ Si en ella hay gente de paz, vuestro deseo de paz se cumplirá; si no, no se cumplirá. Y quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, pues el obrero tiene derecho a su salario. No andéis de casa en casa. Al llegar a un pueblo donde os reciban bien, comed lo que os ofrezcan; y sanad a los enfermos del lugar y decidles: El reino de Dios ya está cerca de vosotros."

Hoy, festividad de san Lucas os dejo el comentario de Koinonia (Servicio Bíblico Iberoamericano):
 "Hoy celebramos la fiesta de San Lucas evangelista. Cuenta la tradición que fue discípulo de Pablo, escribió su evangelio para los cristianos que vivían fuera de Palestina y que era médico. En todo caso, su evangelio gira en torno a la misericordia. Su gran interés es mostrar un nuevo rostro de Dios compasivo, justo, misericordioso. Dos parábolas inéditas de Lucas son la del “Buen Samaritano” y la del “Padre Misericordioso”. Las dos coinciden en un mismo aspecto: mostrar el rostro misericordioso de Dios en las palabras y las obras de Jesús que contrasta con la imagen judicial y castigadora del Dios del Antiguo Testamento. Lucas también insiste en la agilidad en la misión evangelizadora. Ligeros de equipaje y siempre disponibles para lo que depare la tarea misionera. Roguemos al Señor que envíe operarios a su pueblo para que sigan anunciando la proximidad del Reino de Dios, es decir, de su misericordia. Oremos por todos los misioneros y misioneras que trabajan en lugares de extrema pobreza o violencia."
Y no olvidemos que sus seguidores, todos, somos sus enviados. 

martes, 17 de octubre de 2017

APARIENCIAS


"Cuando Jesús dejó de hablar, un fariseo le invitó a comer en su casa. Jesús entró y se sentó a la mesa. Y como el fariseo se extrañase al ver que no había cumplido con el rito de lavarse las manos antes de comer, el Señor le dijo:
– Vosotros los fariseos limpiáis por fuera el vaso y el plato, pero por dentro estáis llenos de lo que habéis obtenido mediante el robo y la maldad. ¡Necios!, ¿no sabéis que el que hizo lo de fuera hizo también lo de dentro? Dad vuestras limosnas de lo que está dentro y así todo quedará limpio."

Los fariseos estaban muy preocupados por los ritos, las leyes, la teoría...En realidad les preocupaban las apariencias; quedar bien ante los demás.
Jesús nos dice una vez más, que lo importante está en nuestro interior. Que la leyes, los ritos, por sí solos, únicamente son apariencia. Que lo que debemos limpiar no es el exterior, sino nuestro interior. Que la verdad se encuentra en nuestro corazón, porque lo que realmente nos hace limpios es el AMOR. Es la única forma de acercarnos a Dios.






lunes, 16 de octubre de 2017

LA SEÑAL


"La multitud seguía juntándose alrededor de Jesús, y él comenzó a decirles:
– La gente de este tiempo es malvada. Pide una señal milagrosa, pero no se le dará otra señal que la de Jonás. Porque así como Jonás fue señal para la gente de Nínive, así también el Hijo del hombre será señal para la gente de este tiempo. En el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, la reina del Sur se levantará y la condenará; porque ella vino de lo más lejano de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y lo que hay aquí es más que Salomón. También los habitantes de Nínive se levantarán en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, y la condenarán; porque los de Nínive se convirtieron a Dios cuando oyeron el mensaje de Jonás, y lo que hay aquí es más que Jonás."

A Jesús le piden una señal milagrosa. No sabían ver las señales que hacía continuamente devolviendo la vista, ayudando a andar, eliminando el mal de las personas.
Nosotros estamos en un túnel oscuro. También pedimos una señal. Olvidamos, que antes de entrar en el túnel ya había una señal que nos invitaba a encender los faros. Si queremos ver, sólo tenemos que encender la luz. ¿Qué es la luz? La Palabra. Esa Palabra que debemos meditar cada día y nos ilumina el camino. Esa Palabra que hará que nos veamos rodeados de mil y una señales: la belleza de la naturaleza, el amor de una madre, la sonrisa de un niño, personas que dan su vida por los enfermos, por los que no tienen nada, por los marginados...¿Qué otras señales necesitamos? 

domingo, 15 de octubre de 2017

EL TRAJE DE BODAS

"Jesús se puso a hablarles otra vez por medio de parábolas. Les dijo:
El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo un banquete para la boda de su hijo. Envió a sus criados a llamar a los invitados, pero estos no quisieron acudir. Volvió a enviar más criados, encargándoles: ‘Decid a los invitados que ya tengo preparado el banquete. He hecho matar mis novillos y reses cebadas, y todo está preparado: que vengan a la boda.’ Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a sus tierras, otro a sus negocios y otros echaron mano a los criados del rey y los maltrataron hasta matarlos. Entonces el rey, lleno de ira, ordenó a sus soldados que mataran a aquellos asesinos y quemaran su pueblo. Luego dijo a sus criados: ‘Todo está preparado para la boda, pero aquellos invitados no merecían venir. Id, pues, por las calles principales, e invitad a la boda a cuantos encontréis.’ Los criados salieron a las calles y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y así la sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a ver a los convidados, se fijó en uno que no iba vestido para la boda. Le dijo: ‘Amigo, ¿cómo has entrado aquí, si no vienes vestido para la boda?’ Pero el otro se quedó callado. Entonces el rey dijo a los que atendían las mesas: ‘Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes.’ Porque muchos son llamados, pero pocos escogidos."

Llevamos tres domingos con parábolas que se completan. Primeo la del hijo que primero dice no y luego obedece, mientras que el que dijo sí, desobedece. Luego la de los viñadores que se hacen dueños de la viña y matan al hijo del dueño. Hoy la de los invitados que no quieren ir a la boda.
Queda claro que Dios nos llama a todos, pero no todos respondemos. Decimos que vamos, pero no lo hacemos. O nos consideramos dueños de su mensaje y lo tergiversamos. O, como hoy, nos negamos claramente a seguirle; buscamos mil excusas. Pero Dios sigue llamando y lo hace en los cruces de los caminos, en las fronteras, diría el papa Francisco hoy.
Lo que llama la atención es el final de la parábola. Si los llamados a última hora eran pobres, tullidos, cojos, buenos, malos...¿por qué les exige un vestido de bodas? ¿Qué significa este vestido? Hay exégetas, que incluso dicen que este final es un añadido. Pienso que lo que Dios nos exige para entrar en el banquete de bodas, para formar parte del Reino, para seguirle, es AMAR. El "vestido" de bodas que nos pide, es que sepamos amar. Que amemos, que intentemos amar a los demás. Que tengamos un corazón abierto, entregado. Lo demás...es accesorio.



sábado, 14 de octubre de 2017

LA PALABRA NOS UNE


"Mientras Jesús decía estas cosas, una mujer gritó de en medio de la gente:
– ¡Dichosa la mujer que te dio a luz y te crió!
Él contestó:
– ¡Dichosos más bien los que escuchan el mensaje de Dios y le obedecen!

De este texto ya hice un pequeño comentario el día 12, ya que también era el evangelio de la fiesta del Pilar. Por eso hoy os pongo el comentario de Koinonia (Servicio Bíblico Iberoamericano):
"Todos queremos mantener atados a nosotros a los seres queridos. Pero Jesús no obra así. Para él lo fundamental no son los lazos de sangre que nos emparentan. Lo fundamental para Jesús es que la Palabra de Dios se haga realidad, se convierta en vida y en compromiso por el Reino. No es la sangre (la carne) lo que une a los creyentes. Son ligaduras más fuertes que proceden de la meditación asidua de la Palabra, que es Cristo Jesús, hasta el punto de convertirse en factor de unidad y comunión entre los creyentes seguidores de Jesús. La familia, la comunidad del Reino, es una comunidad de hermanos unidos fuertemente por la acción del Espíritu Santo. Fruto de esta unión será la fraternidad, la solidaridad, la compasión y la misericordia. Ello nos convertirá en personas justas y hospitalarias. Solo cuando nuestro mundo entienda que es el amor fraterno y compasivo lo que nos humaniza entonces si podremos soñar con otro mundo posible. Oremos juntos por la paz del mundo." 




viernes, 13 de octubre de 2017

VIGILANTES CON JESÚS


"En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos dijeron:
– Beelzebú, el jefe de los demonios, es quien ha dado a este hombre poder para expulsarlos. 
Otros, para tenderle una trampa, le pidieron una señal milagrosa del cielo. Pero él, que sabía lo que estaban pensando, les dijo:
– Todo país dividido en bandos enemigos se destruye a sí mismo, y sus casas se derrumban una tras otra. Así también, si Satanás se divide contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su poder? Digo esto porque afirmáis que yo expulso a los demonios por el poder de Beelzebú. Pues si yo expulso a los demonios por el poder de Beelzebú, ¿quién da a vuestros seguidores el poder para expulsarlos? Por eso, ellos mismos demuestran que estáis equivocados. Pero si yo expulso a los demonios por el poder de Dios, es que el reino de Dios ya ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado cuida de su casa, lo que guarda en ella está seguro. Pero si otro más fuerte que él llega y le vence, le quita las armas en las que confiaba y reparte sus bienes como botín.
El que no está conmigo está contra mí; y el que conmigo no recoge, desparrama.
 Cuando un espíritu impuro sale de un hombre, anda por lugares desiertos en busca de descanso; pero, no encontrándolo, piensa: 'Regresaré a mi casa, de donde salí.' Al llegar, encuentra la casa barrida y arreglada. Entonces va y reúne otros siete espíritus peores que él y todos juntos se meten a vivir en aquel hombre, que al final queda peor que al principio."

Jesús acaba de expulsar un demonio y la gente lo calumnia. Dicen que el poder se lo ha dado el mismo diablo. Hoy no está de moda hablar del demonio. Pero la realidad es que el mal está ahí. Pederastia, trata de blancas, corrupción, asesinatos, estafas...Y si seguimos a Jesús debemos luchar contra esto, contra el mal. Y debemos hacerlo con Él, en su nombre. El mal nos encadena. Jesús nos libera. El mal nos divide. Jesús nos une.
Jesús, en este texto, también nos dice que debemos permanecer vigilantes. El mal está ahí. No podemos ignorarlo. Si no lo combatimos, toma cada vez más fuerza, se hace más grande.  De ahí la importancia de la oración, que nos hace estar atentos a lo que ocurre en nuestro corazón. 

jueves, 12 de octubre de 2017

EN NUESTRO CORAZÓN


"Mientras Jesús decía estas cosas, una mujer gritó de en medio de la gente:
– ¡Dichosa la mujer que te dio a luz y te crió!
Él contestó:
– ¡Dichosos más bien los que escuchan el mensaje de Dios y le obedecen!"

María no sólo fue dichosa por dar a luz a Jesús, sino sobre todo por escucharlo y seguirlo. Por llevarlo en su corazón.
María, que guardaba todas las cosas en su corazón es nuestro modelo. Como ella, seremos dichosos si hacemos que Jesús reine en nuestro corazón. Si sabemos escuchar su Palabra y la ponemos en práctica. 



miércoles, 11 de octubre de 2017

UN PROYECTO DE VIDA


"Estaba Jesús una vez orando en cierto lugar. Cuando terminó, uno de sus discípulos le rogó:
– Señor, enséñanos a orar, lo mismo que Juan enseñaba a sus discípulos. 
Jesús les contestó:
– Cuando oréis, decid: 
Padre, santificado sea tu nombre. 
Venga tu reino.
Danos cada día el pan que necesitamos. 
Perdónanos nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos
a todos los que nos han ofendido.
Y no nos expongas a la tentación."

El Padrenuestro es un proyecto de vida. Así nos los explican en Koinonia (Servicio Bíblico Iberoamericano):
"¡Cuántas veces hemos rezado el Padre Nuestro en nuestra historia personal de vida! Recuerdo de niño en la finca de los abuelos maternos, cuando al caer de la tarde y a la luz de una lámpara de petróleo la abuela entonaba el Santo Rosario. Todo iba bien aunque a velocidades gigantes. No desconozco las bondades de este tipo de oración. Pero ha sido de mucho crecimiento espiritual y misionero cuando con las comunidades de base aprendimos a meditar y reflexionar el Padre Nuestro. Esta oración pedagógica que nos propone el evangelio se convirtió en un verdadero programa de vida, en una utopía que anima el caminar del creyente constantemente. Reconocer la paternidad divina para fortalecer la fraternidad humana, buscar en todo la voluntad de Dios para que el Reino siga floreciendo en medio de nosotros, pedir el pan de la vida, el mismo Jesús hecho pan, buscar la experiencia de la reconciliación y del perdón y pedir la protección contra toda seducción y maldad. ¡Todo un proyecto de vida humana!" 

martes, 10 de octubre de 2017

HACER O ACOGER


"Seguían ellos su camino. Jesús entró en una aldea, donde una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Marta tenía una hermana llamada María, la cual, sentada a los pies de Jesús, escuchaba sus palabras. Pero Marta, atareada con sus muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo:
– Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude.
Jesús le contestó:
– Marta, Marta, estás preocupada e inquieta por muchas cosas; sin embargo, solo una es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará."

Hoy se nos muestran dos formas de relacionarnos con los demás. Haciendo cosas, dando cosas, o acoger, escuchar, entregarse totalmente al otro.
Aquí no se trata de vida activa o de vida contemplativa. Aquí la disyuntiva está en  relacionarse con los demás haciendo cosas o acogiéndolos totalmente. 
Lo mismo nos ocurre con Dios. Podemos creer que para relacionarse con Él debemos rezar mucho, hacer muchas cosas...Jesús nos dice, que lo que debemos hacer es acogerle, escucharle, abrir nuestro corazón. Marta hacía cosas para Jesús. María le entregaba su corazón.
No se trata tanto de limpiar las cosas, como de limpiar nuestro corazón. 



lunes, 9 de octubre de 2017

EL VÍDEO DEL PAPA - OCTUBRE-DERECHOS DE LOS TRABAJADORES

AMAR


"Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerle a prueba le preguntó:
– Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? 
Jesús le contestó:
–¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?
El maestro de la ley respondió:
– ‘Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y ama a tu prójimo como a ti mismo.’ 
Jesús le dijo:
– Bien contestado. Haz eso y tendrás la vida. 
Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús:
– ¿Y quién es mi prójimo? 
Jesús le respondió:
– Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó fue asaltado por unos bandidos. Le quitaron hasta la ropa que llevaba puesta, le golpearon y se fueron dejándolo medio muerto. Casualmente pasó un sacerdote por aquel mismo camino, pero al ver al herido dio un rodeo y siguió adelante. Luego pasó por allí un levita, que al verlo dio también un rodeo y siguió adelante. Finalmente, un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, le vio y sintió compasión de él. Se le acercó, le curó las heridas con aceite y vino, y se las vendó. Luego lo montó en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, el samaritano sacó dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: ‘Cuida a este hombre. Si gastas más, te lo pagaré a mi regreso.’ Pues bien, ¿cuál de aquellos tres te parece que fue el prójimo del hombre asaltado por los bandidos?
El maestro de la ley contestó:
– El que tuvo compasión de él. 
Jesús le dijo:
– Ve, pues, y haz tú lo mismo."

El evangelio de hoy lo hemos escuchado muchísimas veces. Sin embargo seguimos ignorándolo. La lección que Jesús quiere darnos es muy clara: el principal mandamiento (podríamos decir el único, porque todos los demás se derivan de él), es el AMOR. Amar a Dios y amar al prójimo, que en realidad es la misma cosa.
Amar a todo el mundo sea quien sea. Pensemos que samaritanos y judíos eran eternos enemigos. Sin embargo, es el samaritano el que se detiene a auxiliar al judío.
Sabemos de memoria este evangelio, pero seguimos haciendo caso omiso de Él. Buscamos mil excusas para ignorar las desgracias de los otros. Y lo que es peor, como el sacerdote y el levita, buscamos excusas religiosas para no hacerlo. El sacerdote habría quedado impuro de tocar a un herido, además samaritano, y no podría oficiar a su llegada al templo. El levita evita el encuentro con alguien que tiene creencias diferentes a las suyas.
Jesús es claro: cumplir los mandamientos es AMAR a Dios. Y el amor a Dios se concreta en AMAR al hombre, a nuestro hermano.  

domingo, 8 de octubre de 2017

SOMOS VIÑADORES



"Escuchad otra parábola: El dueño de una finca plantó una viña, le puso una cerca, construyó un lagart y levantó una torre para vigilarla. Luego la arrendó a unos labradores y se fue de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, mandó unos criados a recibir de los labradores la parte de la cosecha que le correspondía. Pero los labradores echaron mano a los criados: golpearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. El dueño envió otros criados, en mayor número que al principio; pero los labradores los trataron a todos del mismo modo.
Por último mandó a su propio hijo, pensando:
- Sin duda, respetarán a mi hijo.
Pero cuando vieron al hijo, los labradores se dijeron unos a otros:
- Este es el heredero; matémoslo y nos quedaremos con la viña.
Así que le echaron mano, lo sacaron de la viña y lo mataron.
Pues bien, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué creéis que hará con aquellos labradores? 
Le contestaron:
– Matará sin compasión a esos malvados y dará la viña a otros labradores que le entreguen a su debido tiempo la parte de la cosecha que le corresponde.
Jesús les dijo:
– ¿Nunca habéis leído lo que dicen las Escrituras?:
‘La piedra que despreciaron los constructores
es ahora la piedra principal.
Esto lo ha hecho el Señor
y nosotros estamos maravillados.’ 
Por eso os digo que a vosotros se os quitará el reino, y se le dará a un pueblo que produzca los frutos debidos."

Dios nos ha dado este mundo a los hombres para que cuidemos de él. Es la viña de la que debemos obtener buenos frutos. Pero nosotros nos hemos erigidos en dueños del mundo. Y en vez de cuidarlo, destruimos cada día más la naturaleza. En vez de hacer de él un mundo para todos, lo hemos hecho propiedad de unos pocos y la mayoría vive en la miseria y el hambre. Hemos hecho un mundo de guerras, violencia, fronteras...
Dios nos envía personas, que proféticamente, intentan abrirnos los ojos ante el mal que hacemos, pero nosotros los rechazamos e incluso los matamos.
Y lo que es más grave, eliminamos a Jesús de este mundo y así eliminamos a Dios. No creemos dueños de todo y amos de nuestro futuro.
Pero Dios nos da este mundo a condición de que demos buenos frutos. Frutos de amor. Este mundo será habitable si lo utilizamos con respeto, si somos capaces de compartir, si erradicamos toda violencia. Entonces esta viña volverá a ser la VIÑA del Señor, su Reino. Un Reino de AMOR.



sábado, 7 de octubre de 2017

LA ALEGRÍA DE SEGUIRLO


"Los setenta y dos regresaron muy contentos, diciendo:
– ¡Señor, hasta los demonios nos obedecen en tu nombre!
Jesús les dijo:
– Sí, pues yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Os he dado poder para que pisoteéis serpientes y alacranes, y para que triunféis sobre toda la fuerza del enemigo sin sufrir ningún daño. Pero no os alegréis de que los espíritus os obedezcan, sino de que vuestros nombres ya estén escritos en el cielo. 
En aquel momento, Jesús, lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo:
- Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que ocultaste a los sabios y entendidos. Sí, Padre, porque así lo has querido. 
Mi Padre me ha entregado todas las cosas.  Nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre; y nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo quiera darlo a conocer. Volviéndose a los discípulos les dijo aparte:
- Dichosos quienes vean lo que estáis viendo vosotros, porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; desearon oir lo que vosotros oís, y no lo oyeron."

Aquellos setenta y dos discípulos que Jesús mandó de dos en dos, sin alforja, sin nada, ahora regresan alegres de su misión. Vuelven contentos, porque han visto cómo el mal era vencido. Jesús les dice que deben alegrarse de que, por ser sus seguidores, tienen sus nombres escritos en el cielo.
Jesús nos desvela otro motivo de alegría. Quien ha comprendido la Verdad son los sencillos. Para llegar a Dios, es necesario ser humildes. Son los sencillos los que vencen el mal y los que pueden llegar a conocer al Padre. Porque a Dios sólo podemos conocerlo a través de Jesús. Por eso la verdadera alegría está en su seguimiento.