viernes, 17 de agosto de 2018

SON UNO SOLO


"Unos fariseos se acercaron a Jesús, y para tenderle una trampa le preguntaron:
– ¿Le está permitido a uno separarse de su esposa por un motivo cualquiera? 
Jesús les contestó:
– ¿No habéis leído en la Escritura que Dios, al principio, ‘hombre y mujer los creó’? Y dijo: ‘Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su esposa, y los dos serán como una sola persona.’ Así que ya no son dos, sino uno solo. Por lo tanto, no separe el hombre lo que Dios ha unido.
Ellos le preguntaron:
– ¿Por qué, pues, mandó Moisés entregar a la esposa un certificado de separación cuando se la despide? 
Jesús les dijo:
– Precisamente por lo tercos que sois os permitió Moisés separaros de vuestras esposas; pero al principio no fue así. Yo os digo que el que se separa de su esposa, a no ser por motivo de inmoralidad sexual, y se casa con otra, comete adulterio. 
Le dijeron sus discípulos:
– Si esta es la situación del hombre respecto de su mujer, más vale no casarse.
Jesús les contestó:
– No todos pueden comprender esto, sino únicamente aquellos a quienes Dios ha dado que lo comprendan. Hay diferentes razones que impiden a los hombres casarse. Algunos ya nacen incapacitados para el matrimonio; a otros los incapacitan los hombres, y otros viven como incapacitados por causa del reino de los cielos. El que pueda aceptar esto, que lo acepte."

Este texto, más que hablar de la indisolubilidad del matrimonio, que sí lo hace, habla de la dignidad de la mujer. En Israel la mujer estaba supeditada totalmente al hombre y este podía repudiarla por motivos nimios. Jesús, al indicar que son una sola persona, está señalando la igualdad de la mujer y del hombre.
Veamos la reflexión que hace Koinonia:

 "El amor incondicionalmente fiel de Dios, hace posible unas “segundas nupcias” con su pueblo. Su fidelidad, redime el presente, perdonando. En la controversia con los fariseos, Jesús cuestiona el derecho matrimonial vigente, que dejaba a las mujeres en situación de indefensión e inferioridad ante los varones, proponiendo regresar al designio primero de Dios. Si la unicidad y la complementariedad entre ambos (integral, no solo sexual), desde un principio respondían a su voluntad, porque ya no son dos sino una sola carne, Moisés no podía legislar contra eso, lo que deslegitimaría el repudio por él autorizado. En el trasfondo de esta polémica podemos percibir las preocupaciones mayores, en Jesús y en la comunidad de Mateo, por la dignidad e igualdad de las mujeres y la justicia en las relaciones de los sexos, derechos inalienables en cualquier ética comunitaria equitativa. Nunca tendremos autoridad moral ante el mundo, mientras sigamos justificando, favoreciendo y reforzando actitudes entre nosotros, en todo contrarias a las enseñanzas de Jesús. ¿Cuidamos que nuestros prejuicios y superficialidades cómplices no favorezcan y refuercen estas desigualdades y discriminaciones?" 


jueves, 16 de agosto de 2018

ACREEDORES


"Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús:
– Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano, si me ofende? ¿Hasta siete?
Jesús le contestó:
– No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 
Por eso, el reino de los cielos se puede comparar a un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios. Había comenzado a hacerlas, cuando le llevaron a uno que le debía muchos millones. Como aquel funcionario no tenía con qué pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, a fin de saldar la deuda. El funcionario cayó de rodillas delante del rey, rogándole: ‘Señor, ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ El rey tuvo compasión de él, le perdonó la deuda y lo dejó ir en libertad.
Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compañero que le debía una pequeña cantidad. Lo agarró del cuello y lo ahogaba, diciendo: ‘¡Págame lo que me debes!’ El compañero se echó a sus pies, rogándole: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ Pero el otro no quiso, sino que le hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. Esto disgustó mucho a los demás compañeros, que fueron a contar al rey todo lo sucedido. El rey entonces le mandó llamar y le dijo: ‘¡Malvado!, yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. Pues también tú debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti.’ Tanto se indignó el rey, que ordenó castigarle hasta que pagara toda la deuda. 
Jesús añadió:
– Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada uno no perdona de corazón a su hermano. 
Después de haber dicho estas cosas, Jesús se marchó de Galilea y llegó a la región de Judea que está al oriente del Jordán."

Pedro, como nosotros, se creía generoso: perdonar siete veces. Jesús nos muestra la misericordia del Padre: setenta veces siete, es decir, siempre.
Vivimos en una sociedad en la que todos somos acreedores. Todos consideramos que alguien nos debe algo. No nos acordamos de lo que nosotros debemos a los demás y de lo que se nos ha perdonado. Dios nos perdona continuamente y no lo reconocemos. 
Estamos inmersos en luchas continuas, venganzas, exigencias...¿Que hay, si no, detrás de las guerras y conflictos internacionales? ¿Que hay en las disputas familiares?
Jesús nos señala el camino: perdonar. El amor. No es un camino fácil, ¿pero, quién nos dice que amar es fácil? 




miércoles, 15 de agosto de 2018

NUESTRO MODELO


"Por aquellos días, María se dirigió de prisa a un pueblo de la región montañosa de Judea, y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura se movió en su vientre, y ella quedó llena del Espíritu Santo. Entonces, con voz muy fuerte, dijo Isabel:
– ¡Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres, y ha bendecido a tu hijo! ¿Quién soy yo para que venga a visitarme la madre de mi Señor? Tan pronto como he oído tu saludo, mi hijo se ha movido de alegría en mi vientre. ¡Dichosa tú por haber creído que han de cumplirse las cosas que el Señor te ha dicho! 
María dijo:
Mi alma alaba la grandeza del Señor.
Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, 
porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava, 
y desde ahora me llamarán dichosa;
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. 
¡Santo es su nombre!
Dios tiene siempre misericordia
de quienes le honran. 
Actuó con todo su poder: 
deshizo los planes de los orgullosos,
derribó a los reyes de sus tronos 
y puso en alto a los humildes.
Llenó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías. 
Ayudó al pueblo de Israel, su siervo,
y no se olvidó de tratarlo con misericordia. 
Así lo había prometido a nuestros antepasados,
a Abrahami y a sus futuros descendientes. 
María se quedó con Isabel unos tres meses, y después regresó a su casa."

Os dejo el estupendo comentario de Koinonía:

La escena evangélica de hoy se centra en el encuentro de las dos madres y de sus respectivos niños, en la continuidad del designio de Dios (AT y NT), une teológicamente los relatos paralelos de la infancia de Juan (el último profeta del AT) y de Jesús. Y es el Espíritu quien marca esta continuidad. Toda la escena rebosa de teología, y para que no se pierda ni un ápice, Lucas la concluye con el mutis de María (1,56). En este encuentro, Lucas pone en boca de María este himno judeocristiano (1,47-55), que se inspira en el cántico de Ana (1Sam 2,1-10) y en toda la tradición bíblica (sobre todo de los salmos). Himno que
expresa la fe y la esperanza de los pobres y humildes del pueblo de Dios. Son los «hijos de Sión», «los pobres del Señor», quienes, en María y con ella, alaban a Dios por las grandes obras que ha hecho en ellos/en ella (1,46-49), por lo que hace en su favor (1,50-53) y, finalmente, por su amor misericordioso a favor de Israel, en conexión con las promesas realizadas y selladas con la bendición de Abraham y a su descendencia (1,54-55). María es también hija de Abraham. Así, en María, en este encuentro entre el AT y el NT, se une la espera con la realización y, al mismo tiempo, se manifiesta la predilección histórica del Señor de Abraham y de María por los pobres de todos los tiempos.
Hoy celebramos la «asunción» gloriosa de María. No se trata de ninguna elevación vertical, de ninguna traslación física, de ningún viaje sideral. No lo fue la «ascensión» de Jesús; mucho menos lo es en el caso de María. Esa asunción gloriosa es una manera de hablar, que quiere decir algo, algo importante, pero no precisamente un traslado físico, un sentido literal inmediato de las palabras. Podemos –y deberíamos- ser creyentes de hoy, maduros, conscientes del valor simbólico y metafórico de muchas de las expresiones clásicas de nuestra fe. Valor «simbólico», «metafórico», no significa, en absoluto, falta de valor, carencia de sentido, ausencia de contenido. Muy al contrario. Significa que la verdad expresada es una verdad profunda, no susceptible de ser expresada con palabras fáciles, descriptivas, meramente referenciales de lo físico o material
Nuestra fe expresa que en María Dios ha dignificado a todos los seres humanos, en especial a las mujeres, convirtiéndolos en plenos participantes de su obra salvífica. El ser humano había echado a perder los planes de Dios con opresiones, violencias y desigualdades. Dios, en Jesús, llama el mundo al nuevo orden, donde todos los seres humanos son igualmente dignos y de este modo se inaugura una nueva era de plenitud.
La fiesta de la «asunta», como la llama el pueblo cristiano en muchos lugares de América Latina, nos invita a vivir en el presente el futuro de Dios. María vivió su existencia como una manifestación de la obra salvadora de Dios. No hubo momento de su humilde existencia en el que el amor misericordioso del padre no se hiciera solidaridad, misericordia y compasión con todas las personas que, como ella, vivían situaciones de pobreza y exclusión. María encarnó todos aquellos valores que nos permiten comprender como el futuro de Dios se manifiesta en las limitaciones de nuestro presente. María nos invita a vivir gozosamente la vida como un encuentro permanente con el Dios de la vida y la historia que realiza su obra redentora en las miserias de nuestro mundo y en las limitaciones de nuestra existencia.
¿Comprendemos el profundo significado de la asunción de la virgen maría? ¿Estamos dispuestos, como María, a modelar nuestra existencia de acuerdo con la propuesta del evangelio?


EN UNO DE LOS CERRITOS


Una de las actividades del Grupo de Pastoral y de los Antiguos Alumnos, se  realiza en uno de los cerritos. Con la ayuda de Proide se construyó un local con las paredes de madera, como son las casitas allá, que sirve de Centro Cívico y lugar de reunión y actividades.
Allí subimos para pasar la mañana con un grupo de niños de aquel lugar, realizar actividades y compartir uns refrescos y unas galletas.
Subiendo y bajando de aquel lugar, nos dimos cuenta de las dificultades que pasan aquellas personas. Cada mañana, cuando después de la ducha rezaba Laudes de cara al cerrito, veía mujeres de edad subir y bajar cargadas con las bolsas de basura. Allí tampoco llega ninguna ambulancia. Sólo tienen esas escaleras de cemento para subir y bajar.



martes, 14 de agosto de 2018

SENCILLEZ Y FRAGILIDAD


"En aquella misma ocasión se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron:
– ¿Quién es el más importante en el reino de los cielos? Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos  y dijo:
– Os aseguro que si no cambiáis y os volvéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. El más importante en el reino de los cielos es aquel que se humilla y se vuelve como este niño. Y el que recibe en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe. 

No despreciéis a ninguno de estos pequeños. Pues os digo que sus ángeles en el cielo contemplan siempre el rostro de mi Padre celeste.     

¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las otras noventa y nueve en el monte e irá a buscar la extraviada? Y si logra encontrarla, os aseguro que se alegrará más por esa oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron. Del mismo modo, vuestro Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños."

Jesús pone un niño en medio de los discípulos y les dice que no entrarán en el Reino si son como él. En este texto elogia la sencillez y la fragilidad. El pastor abandona las noventa y nueva para ir en busca de la frágil de la perdida.
En un mundo en el que se busca el triunfo, el poder, la eficacia, Jesús nos anima a ser humildes, sencillos. A no preocuparnos por nuestra fragilidad, porque Dios va detrás del extraviado. Nosotros olvidamos a los pequeños, a los anónimos, a los que tienen defectos...Olvidamos que son los preferidos de Dios.


lunes, 13 de agosto de 2018

LOS PRIVILEGIOS


"Mientras andaban juntos por la región de Galilea, Jesús les dijo:
– El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; pero al tercer día resucitará. 
Esta noticia los llenó de tristeza. 
Cuando Jesús y sus discípulos llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto para el templo fueron a ver a Pedro, y le preguntaron: 
– ¿Tu maestro no paga el impuesto para el templo?
– Sí, lo paga – contestó Pedro.
Luego, al entrar Pedro en casa, Jesús se dirigió a él en primer lugar, diciendo:
– ¿Qué te parece, Simón? ¿A quiénes cobran impuestos y contribuciones los reyes de este mundo: a sus propios súbditos o a los extranjeros?
Pedro contestó:
– A los extranjeros.
– Por lo tanto – añadió Jesús –, los propios súbditos no tienen que pagar nada. Pero, para que nadie se ofenda, ve al lago y echa el anzuelo. En la boca del primer pez que pesques encontrarás una moneda que será suficiente para pagar mi impuesto y el tuyo. Llévatela y págalos."

Jesús anuncia su muerte y resurrección. Los discípulos se entristecen, porque no entienden la resurrección. Sólo ven la muerte y que perderán a Jesús.
También les da una lección sobre los deberes para con los demás. No debemos tener privilegios. El hecho de ser Hijos, no nos exime de nuestras contribuciones. ¿Por qué, por el hecho de formar parte de la Iglesia, pedimos privilegios y exenciones a los gobiernos? La Iglesia española debería reflexionar sobre esto. El pueblo no lo entiende.   




EL GRUPO DE PASTORAL


En el colegio Signos de Fe, existe un grupo de Pastoral, que se reúne los sábados y que reflexiona y realiza actividades en el barrio. (Una de ella la detallaremos otro día). Con ellos también nos reunimos y tuvimos momentos de reflexión y de actividades.
Una pareja de ellos, nos ofreció una danza criolla, muy distinta de las que después veríamos en la región andina. 

domingo, 12 de agosto de 2018

PAN DE VIDA


"Por eso los judíos comenzaron a murmurar de Jesús, porque había dicho: Yo soy el pan que ha bajado del cielo. Y decían:
– Este es Jesús, el hijo de José. Nosotros conocemos a su padre y a su madre: ¿cómo dice ahora que ha bajado del cielo?
Jesús les dijo:
– Dejad de murmurar. Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre, que me ha enviado; y yo lo resucitaré el día último. En los libros de los profetas se dice: ‘Dios instruirá a todos.’ Así que todos los que escuchan al Padre y aprenden de él vienen a mí.
No es que alguien haya visto al Padre. El único que ha visto al Padre es el que ha venido de Dios. Os aseguro que quien cree tiene vida eterna. Yo soy el pan que da vida. Vuestros antepasados comieron el maná en el desierto, y sin embargo murieron; pero yo hablo del pan que baja del cielo para que quien coma de él no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi propio cuerpo. Lo daré por la vida del mundo."


El evangelio de Juan que hoy leemos comienza con el escándalo que se produce en los judíos porque Jesús se equipara al pan; pero más aun porque dice que ha “bajado del cielo”. Para ellos esto no tiene explicación, puesto que conocen a Jesús desde su infancia y saben quiénes son sus padres. Para ellos su vecino Jesús, visto en su sola dimensión humana, no guarda relación alguna con las promesas del Padre y con su proyecto de justicia revelado desde antiguo.
Juan utiliza esta figura del escándalo y del no poder ver más allá de la dimensión humana de Jesús, para dar a conocer la dimensión que encierra la persona y la obra del
Maestro. En primer lugar, la adhesión a Jesús es obra también de Dios; es él mismo quien suscita la fe del creyente y lo atrae a través de su hijo.
Conocer a Jesús es apenas un primer paso en el cual se encuentran sus paisanos; pero adherir la propia fe a él es el siguiente paso, que exige un despojarse totalmente para poder encontrar en él el camino que conduce al Padre. Sólo este segundo momento permite descubrir que Dios se está revelando en Jesús tal cual es; esto es, un Dios íntimamente comprometido con la vida del ser humano y su quehacer.
Jesús propone asumir el paso de la vida humana con un total compromiso. El alimento, que es indispensable para vivir, es utilizado como metáfora para hacer ver que más allá de la dimensión humana de cada persona hay otra dimensión que requiere también ser alimentada. El ser humano, llamado a trascenderse a sí mismo, tiene que esforzarse también continuamente para que su ciclo de vida no se quede sólo en lo material.

Así pues, el conocimiento y aceptación de la propuesta de Jesús alimenta esa dimensión trascendente del ser humano, que es la entrega total y absoluta a la voluntad del Padre; y la voluntad del Padre no es otra que la búsqueda y realización de la Utopía de la Justicia en el mundo en todos los ámbitos, Reinado de Dios, para que haya vida abundante para todos. (Koinonia)

sábado, 11 de agosto de 2018

LA FE DE VERDAD


"Cuando llegaron a donde estaba la gente, se acercó un hombre a Jesús, y arrodillándose delante de él le dijo:
– Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques y sufre horriblemente; muchas veces se cae en el fuego o en el agua. Lo he traído a tus discípulos, pero no han podido sanarlo.
Jesús contestó:
– ¡Oh, gente sin fe y perversa! ¿Hasta cuándo habré de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traedme aquí al muchacho!
En seguida Jesús reprendió al demonio y lo hizo salir del muchacho, que quedó sanado en el mismo momento.
Después los discípulos preguntaron aparte a Jesús:
– ¿Por qué no pudimos nosotros expulsar a ese demonio?
Jesús les dijo:
– Porque tenéis muy poca fe. Os aseguro que si tuvierais fe, aunque fuera tan pequeña como un semilla de mostaza, diríais a ese monte: ‘Quítate de ahí y pásate allá’, y el monte se pasaría. Nada os sería imposible."

Los discípulos estaban con Jesús, sin embargo no pudieron liberar a aquel niño del mal. Jesús les recrimina su falta de Fe. Si la tuvieran moverían montañas. 
El miedo nos hace ver montañas, pero la Fe las elimina. Hoy es la festividad de Santa Clara. Ella y Francisco son dos santos que admiro de manera particular. Supieron encarnar el evangelio con toda sencillez. Tener Fe está muy lejos del fundamentalismo y de la ideología. Tener Fe es saber ver a Dios en todas las cosas y amarlas con la seguridad de que amamos a Dios. Si sabemos ver a Dios en todas las cosas, las montañas que crea el miedo desaparecen. Los obstáculos que crea el egoísmo se disipan.
Es la gente sencilla la que remueve los obstáculos, la que cambia el mundo. Nada es imposible para el que tiene Fe.   


POR LA TARDE, MANUALIDADES


En Perú las clases de Secundaria acaban a las 2h., las de Primaria a la 1h, y las de Inicial a las 12h. Para que por la tarde estuvieran ocupados, organizamos actividades. Principalmente manualidades, que eran diferentes para cada grupo. Papiroplexia, máscaras, puntos de libro, caleidoscopios...,fueron algunas de las cosas que realizaron. 
La asistencia era voluntaria y venían con mucha ilusión. Marchaban contentos a sus casas con lo que habían realizado. 
El material que sobró, lo regalamos a la escuela el día en que nos fuimos.




viernes, 10 de agosto de 2018

ENTREGARSE


"Os aseguro que si un grano de trigo no cae en la tierra y muere, seguirá siendo un solo grano; pero si muere, dará fruto abundante. El que ama su vida, la perderá; pero el que desprecia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna. Si alguno quiere servirme, que me siga; y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre le honrará."

Los hombres creemos que debemos vivir para nosotros. Pensamos que la felicidad está en tener más cosas, en cumplir nuestros deseos, en ser considerados por los demás. Pasamos el tiempo intentando preservar nuestra vida, mirándonos a nosotros mismos. Sin embargo, Jesús, nos dice hoy que quien ama su vida la perderá. Que nuestra vida es para entregarla.
El grano de trigo cae al suelo y parece que muere. Sin embargo, este entregarse, hace que germine y de mucho fruto. La larva, al convertirse en crisálida, parece que muere. Sin embargo se transforma en una bella mariposa.
Entregar nuestra vida, nos puede parecer que es perderla. Sin embargo, con esa entrega, es con lo que producimos fruto, es como somos amor y riqueza para los demás. Con nuestra entrega convertimos la vida en Vida.

jueves, 9 de agosto de 2018

ESTAR PREPARADOS


"El reino de los cielos podrá entonces compararse a diez muchachas que, en una boda, tomaron sus lámparas de aceite y salieron a recibir al novio. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no tomaron aceite de repuesto; en cambio, las previsoras llevaron frascos de aceite además de las lámparas. Como el novio tardaba en llegar, les entró sueño a todas y se durmieron. Cerca de medianoche se oyó gritar: ‘¡Ya viene el novio! ¡Salid a recibirle!’ Entonces todas las muchachas se levantaron y comenzaron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: ‘Dadnos un poco de vuestro aceite, porque nuestras lámparas van a apagarse.’ Pero las muchachas previsoras contestaron: ‘No, porque entonces no alcanzará para nosotras ni para vosotras. Más vale que vayáis a donde lo venden y compréis para vosotras mismas.’ Pero mientras las cinco muchachas iban a comprar el aceite, llegó el novio; y las que habían sido previsoras entraron con él a la fiesta de la boda, y se cerró la puerta. Llegaron después las otras muchachas, diciendo: ‘¡Señor, señor, ábrenos!’ Pero él les contestó: ‘Os aseguro que no sé quiénes sois.’ 
Permaneced despiertos –añadió Jesús–, porque no sabéis el día ni la hora."

Jesús nos dice con esta parábola, que debemos estar preparados. En todo momento debemos estar dispuestos a ser Luz. Los acontecimiento aparecen cuando menos los esperamos; por eso debemos estar preparados. El "novio", es decir Jesús presente en la persona necesitada, puede acercarse a nosotros en cualquier momento. El amor no se improvisa. Si no tenemos repletos nuestros frascos de aceite, nos encontraremos fuera de juego en el momento que nuestra luz es necesaria. La espiritualidad no puede dejarse para unos momentos determinados. Es en todos los momentos de nuestra vida, que debemos esperar a Jesús. No sea que nos encontremos con la puerta cerrada.  


REFUERZO ESCOLAR


Uno de los trabajos que realizamos fue el del refuerzo escolar. Por la mañana nos repartíamos por las clases para ayudar al profesor, sobre todo estando junto a alumnos que tienen dificultades para seguir el ritmo de la clase. Allí no se repite curso, lo que hace que algún alumno quede totalmente descolgado de la clase. A mi me tocó un Sexto de Primaria. Fundamentalmente ayudé a un chico con grandes dificultades.
Veréis que todos van con uniforme. Es obligatorio en todos los colegios para evita diferencias entre los alumnos.

miércoles, 8 de agosto de 2018

LA FE


"Jesús pasó de allí a la región de Tiro y Sidón. Una mujer cananea que vivía en aquella tierra, se le acercó dando voces:
– ¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! ¡Mi hija tiene un demonio!
Jesús no contestó ni una palabra. Entonces los discípulos se acercaron a él y le rogaron:
– Dile a esa mujer que se marche, porque viene dando voces detrás de nosotros.
Jesús les dijo:
– Dios me ha enviado únicamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. 
Pero la mujer fue a arrodillarse delante de él y le pidió:
– ¡Señor, ayúdame!
Él le contestó:
– No está bien quitarles el pan a los hijos y dárselo a los perros. 
– Sí, Señor – dijo ella– , pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.
Entonces le dijo Jesús:
– ¡Mujer, qué grande es tu fe! Hágase como quieres.
Desde aquel mismo momento, su hija quedó sanada."

El evangelio de hoy nos parece muy duro e insólito en la persona de Jesús. Sin embargo, lo que pretende, es mostrarnos que la Fe no tiene ideologías, razas ni fronteras.
Jesús trata en principio a la mujer, como lo haría cualquier judío de su tiempo. Ellos consideraban a los demás, como seres inferiores. Pero aquella mujer Cananea, demuestra que el amor hace crecer la Fe, y que esta no depende de la nacionalidad, ni de la ideología. Por eso Jesús elogia su Fe.
No es el único pasaje del evangelio en el que Jesús pasa sobre la condición de judío. Lo hace con la Samaritana y con el Centurión romano. De este dice que no ha encontrado una Fe más grande en todo Israel.
La Fe es algo que nace de nuestro corazón, no de nuestra condición. La Fe se alimenta con el amor. Nosotros no tenemos la exclusiva de la Fe. La Fe es un don.