jueves, 31 de octubre de 2013

PARADA DE TRES DÍAS


Por tener que asistir a unas reuniones, hasta el lunes no podré publicar nada en el blog.
Hoy os dejo este poema-plegaria  de Ernst Eggman. Su provocación nos debe hacer reflexionar sobre las sutiles tentaciones que podemos encontrar disfrazadas de espiritualidad. La tentación de encerrar a Dios en una trampa. Pero sólo debemos caer en una trampa: ÉL. Lo demás es idolatría teológica.
"Donde huela a dios yo no te busco
los hombres te han tendido trampas
y éstas se han disparado
ahora te retienen en templos y textos,
te tratan de tú se sientan contigo a la mesa,
entrechocan los vasos, beben vino,
hacen contratos de seguros,
tú firmas,
por todas partes hay trampas divinas,
te seducen con candelas, frases y tocino,
doradas trampas, divinas y ruinosas,
altares antiquísimos dispersos hace tiempo por el viento
fosilizadas imágenes
fosilizadas palabras, fosilizadas
cruces, criptas y constelaciones,
lugares de peregrinación en el cosmos.
Donde huela a dios paso de largo,
sé que esquivas todas las trampas,
incluso las manos y las palabras orantes.
Sé que tú eres en nosotros,
que nos tienes presos en ti.
Sólo esto sé,
tú eres la trampa".

miércoles, 30 de octubre de 2013

EL CAMINO HACIA DIOS


Los escritores clásicos de espiritualidad hablan de la compunción. En espiritualidad las palabras nos traicionan. Queremos expresar experiencias interiores muy profundas y no sabemos como hacerlo. Compunción en espiritualidad no tiene nada que ver con tristeza o culpabilidad. Compunción es un sentimiento de total abandono en las manos de Dios y esto comporta alegría. Estos dos textos clásicos nos lo dicen:
" El camino que te ha sido indicado no es largo; no tienes que cruzar los mares  o atravesar las nubes o subir montañas para encontrate con tu Dios. Entra en tu propia alma y lo descubrirás, pues 'su palabra está cerca de ti'; en tus labios y en tu corazón. Adéntrate en lo profundo de tu corazón hasta que sientas compunción."
(Bernardo de Claraval)
"La compunción...transforma a quienes la reciben. Una fuente burbujeante mana en medio de ellos: es el agua de la vida, siempre saltando y brotando y regándolos en abundancia."
(Simeón el Nuevo Teólogo) 
El camino hacia Dios nos lleva a nuestro interior, pero inmediatamente nos transporta a los demás. La prueba de que hemos encontrado a Dios en nuestro interior es saber verlo y amar, después, en todas las cosas.

martes, 29 de octubre de 2013

EL ANACORETA Y LOS HIJOS DIFERENTES


Una madre se acercó al Anacoreta y le dijo:
- Tengo dos hijos. A los dos los he educado con total educación. Han ido al mismo colegio, les he ofrecido las mismas oportunidades. Sin embargo son totalmente distintos. Uno es juicioso y recto y el otro un bala perdida.
Sonrió el anciano y respondió:
- No te sientas culpable. La diferencia entre uno y otro es, que uno ha sabido aprovechar las lecciones de la experiencia y el otro no.

lunes, 28 de octubre de 2013

EL ANACORETA Y EL HOMBRE QUE HACÍA, HACÍA, HACÍA....


Sí, hacía su trabajo correctamente, hacía viajes, hacía conferencias, hacía voluntariados, participaba en muchas comisiones, hacía muchísimas cosas...Hasta que un día se hundió. Se sentó en un banco del parque cuando iba a su casa y se preguntó:
- ¿Quién soy yo?
Lo dijo, sin darse cuenta, en voz alta. El Anacoreta que estaba sentado en aquel banco contemplando las flores y los árboles, sonriendo, le dijo:
- Eres lo que eres en tu interior.
El hombre lo miró sorprendido, pero al ver aquella sonrisa simpática, se sinceró con él y le explico su vida. Era un hombre de acción. En todo momento buscaba hacer algo. Todos lo valoraban por su eficacia. Todos buscaban su ayuda. Pero ahora se sentía vacío, como si aquellas pilas del anuncio, que duran y duran y duran, se le hubiesen agotado. Había hecho muchas cosas, pero no sabía quien era.
El Anacoreta lo miró con simpatía y le dijo:
- Supongo que has vivido siempre hacia afuera. Pensabas que eras lo que hacías y no has dedicado ni un solo momento a mirar en tu interior. Los psicólogos nos han hablado de el Ser y el Tener, pero también deberían habernos hablado del Ser y el Hacer. Ni somos lo que tenemos, ni somos lo que hacemos.
Lo miró a los ojos y prosiguió:
- ¿Sabes lo que hacía aquí sentado? Miraba. Miraba las flores, los árboles, los niños jugando; pero lo hacía mirando desde el interior. Has de buscar tiempo para mirar las cosas desde el interior. Para mirarte a ti mismo desde el interior. Para preguntarte  por qué haces cada cosa. Porque lo importante no es hacer cosas, sino POR QUÉ  se hacen las cosas. 
Le puso una mano sobre el hombro y concluyó:
- Si miras tu interior, descubrirás una Presencia, su presencia y, entonces, todo cobrará un sentido en tu vida. Párate y mira tu interior.  

domingo, 27 de octubre de 2013

NO TODO ES LO QUE PARECE


"Jesús contó esta otra parábola para algunos que se consideraban a sí mismos justos y despreciaban a los demás:
- Dos hombres fueron al templo a orar:e el uno era fariseo, y el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma. El fariseo, de pie, oraba así: ‘Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás: ladrones, malvados y adúlteros. Ni tampoco soy como ese cobrador de impuestos. Ayuno dos veces por semana y te doy la décima parte de todo lo que gano.’ A cierta distancia, el cobrador de impuestos ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: ‘¡Oh Dios, ten compasión de mí que soy pecador!’ Os digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa perdonado por Dios; pero no el fariseo. Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido."

Jesús, en esta parábola, nos coloca frente a frente a una persona admirada en su tiempo, un fariseo, y a una persona odiada por todos, un recaudador de impuestos para Roma. Y la que se lleva los elogios es la segunda.
Jesús nos quiere indicar que lo importante de una persona no es su posición social, su imagen, su renombre. Ni siquiera las buenas o las malas acciones. Lo que importa es la actitud, es lo que realmente se encuentra en el fondo de nuestro corazón, es el saber reconocer los propios defectos: la sencillez y la humildad. Porque al fin y al cabo, no somos nada ante Dios y dependemos de su misericordia. La parábola coloca patas arriba el orden religioso del tiempo de Jesús. El "malo" queda justificado y el "bueno" no. El problema del fariseo no es ser "bueno", hacer buenas acciones...es que se lo cree, y además desprecia al otro sin conocerlo, sólo porque es recaudador de impuestos.
El mérito del recaudador no está en ser un granuja. Está en saber reconocer su falta, sentirse débil y saber pedir perdón.
En nuestra sociedad nos cuesta pedir perdón. Demasiadas veces exclamamos: "No tengo nada de que arrepentirme". Pues bien, en ese momento, nos alineamos con el fariseo. Nos creemos que no debemos nada a nadie y nos equivocamos totalmente. 
Todos somos "recaudadores de impuestos", aunque seamos sacerdotes o religiosos o pertenezcamos a mil asociaciones benéficas, porque todos somos culpables de la injusticia que reina en el mundo. Si miramos en el fondo de nuestro corazón, todos encontraremos motivos para exclamar:"ten compasión de mi, que soy un pobre pecador".

sábado, 26 de octubre de 2013

MÚSICA DEL SÁBADO: ALL THE WAY HOME (BRUCE SPRINGTEEN)

Canción de quien reconoce sus fracasos y con humildad se ofrece a empezar de nuevo. A volver a acompañar camino a casa.

viernes, 25 de octubre de 2013

EL SILENCIO DE LOS BUENOS


Hay una frase de Gandhi que aparece a menudo en los Powers Points que recibo:
"El problema de nuestra generación no son las acciones de los perversos, sino los silencios de los buenos."
Pienso que es el problema de todas las generaciones. El mal hace más ruido que el bien. Pero no se trata de hacer ruido, de emplear la violencia, de salir a las calles a crear disturbios para pregonar el bien. Aunque tampoco se trata del silencio de los corderos, del pecado de omisión, de quedarnos impasibles ante el mal y la injusticia. Esto da alas a la maldad 
Se trata, ante todo, de vivir en el bien y la justicia, y se trata de pregonar el bien y la justicia. No nos podemos callar ante el mal, venga de donde venga. No hemos de tener miedo en proclamar lo que creemos, naturalmente, si lo practicamos. Mostrar cuál es la justicia, dónde está el bien, aunque nos digan que vamos  contra corriente. 

jueves, 24 de octubre de 2013

VIVIR PARA, CON O EN DIOS


"Hay personas que viven para Dios, otras que viven con Dios y otras que viven en Dios. Las que viven para Dios, su vida es lo que hacen y la valoran por lo que hacen por él. Las que viven con Dios también viven para él, pero no viven por lo que hacen por él, sino por lo que son ante él. Su vida es reflejo de Dios por su sencillez y pobreza. Las que viven en Dios, no viven por lo que hacen ni por lo que son, pues Dios hace todo en ellos. Descansan en el ser de Dios por encima de su propio ser."
(Del libro "1000 Pensamientos para iluminar la vida" de José Luis Vázquez Borau, Ed.PPC) 

miércoles, 23 de octubre de 2013

EL ANACORETA Y LA GLOBALIZACIÓN


El conferenciante alabó la globalización y sus beneficios para la humanidad. Ya en la calle, mientras regresaban a casa, el Anacoreta dijo a su joven seguidor:
- El problema es que basamos la globalización en criterios económicos. Esto está haciendo que unos pocos dominen el mercado global y las diferencias se hacen cada vez más profundas. Hasta que no entendamos que la globalización ha de ser solidaria y basada en la justicia, sólo será una trampa para la sociedad. Cada vez será mayor el dominio de unos pocos sobre el resto, de unos países sobre otros.

martes, 22 de octubre de 2013

SOIS SEMILLA


Gracias Padre por ayudarnos a ser
semilla.
Tu escoges lo mas pequeño
para que broten la vida y la salvación.

Jesús hablaba de él y de sus
discípulos,
de los de entonces y de todos los
tiempos.
Tu Hijo Jesús fue, en verdad, la
semilla más pequeña.
La sembraste en el vientre de
tu humilde esclava y de ella brotó
la salvación del mundo.

Esta es, padre, tu lógica:
Son los pobres y los que se hacen más
pequeños, los que, siguiendo a tu Hijo, dan
fruto que permanece.
Son los que dan la vida día a día
o en el martirio que hoy recordamos.

Hoy somos testimonios, Padre, de aquello que
el mundo llama "débil".
Tu lo escoges para que fortalezca nuestra
fe y para sembrar
la dignidad y el respeto.

Hoy y siempre, Padre, siembras en el mundo
la semilla más pequeña.
Y, en ella, te complace poner
tu poder de germinar.

Queremos ser
pequeña semilla de sonrisas,
pequeña e insignificante semilla
que se convierte en rayo se sol
para el niño solitario,
para el enfermo y el anciano abandonado.

Pequeña semilla de chocar las manos,
pequeña e insignificante semilla
que se convierte en salvación
para el adolescente desamparado.

Pequeña semilla del gesto gratuito, 
pequeña e insignificante semilla
que se convierte en palabra de vida
para el hombre saturado de discursos.

Pequeña semilla de la comunidad fraterna,
pequeña e insignificante semilla
que se convierte en signo de esperanza
para toda la sociedad.

Pequeña semilla de solidaridad,
pequeña e insignificante semilla
que se convierte en fuente de futuro
para un mundo que anhela ser más justo.

Pequeña semilla del misionero,
pequeña e insignificante semilla
que se convierte en Buena Nueva
para toda una cultura evangelizada.

Pequeña semilla de la oración,
pequeña e insignificante semilla
que se convierte en respiración
y acogida de una Presencia
para el hombre en busca de eternidad.

Estas son pequeñas semillas,
y estos somos nosotros, dispuestos
a dar la vida, día a día
para hacerlas fructificar. 

(Traducción de la oración realizada la tarde del 13 de octubre, tras las beatificaciones, por el grupo de La Salle)  

lunes, 21 de octubre de 2013

EL ANACORETA, LA LEY Y EL AMOR


El joven seguidor había oído decir tantas veces al Anacoreta, que lo importante era el amor y no la ley, que le preguntó:
- ¿Por qué no dejamos la ley de lado de una vez si con amar basta?
Rió alegremente el anciano y respondió:
- El problema no es ley sí o ley no. ¡Claro que necesitamos la ley! La solución es tan antigua como los profetas. Hemos de seguir la ley, pero no una ley gravada en piedra, sino una ley escrita en los corazones. Esa es la Nueva Alianza de la que habla, por ejemplo, Jeremías en el capítulo 31. Una ley humanizada, una ley leída y aceptada con y en el corazón. No una ley de piedra, sin alma, rígida, inhumana. Ese es el camino de Jesús, el camino del Reino. 

domingo, 20 de octubre de 2013

ORAR POR LA JUSTICIA


"Jesús les contó una parábola para enseñarles que debían orar siempre y no desanimarse. Les dijo: 
- Había en un pueblo un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. Y en el mismo pueblo vivía también una viuda, que tenía planteado un pleito y que fue al juez a pedirle justicia contra su adversario. Durante mucho tiempo el juez no quiso atenderla, pero finalmente pensó: ‘Yo no temo a Dios ni respeto a los hombres. Sin embargo, como esta viuda no deja de molestarme, le haré justicia, para que no siga viniendo y acabe con mi paciencia.’
El Señor añadió: 
- Pues bien, si esto es lo que dijo aquel mal juez, ¿cómo Dios no va a hacer justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Los hará esperar? Os digo que les hará justicia sin demora. Pero cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará todavía fe en la tierra?" 

Esta parábola la cuenta Jesús tras hablar con los apóstoles sobre la llegada del Reino. Aquí no se habla de la importancia de la constancia en nuestra oración en general, sino de la insistencia en la petición de la llegada del Reino. Ese Reino de justicia, de hermandad, de Amor, que predicaba Jesús. Este texto nos muestra la importancia de la oración para que se cumpla la llegada de ese Reino.
Jesús nos presenta a una viuda. Ella es el ejemplo de la necesidad más absoluta en Israel. No tenía ningún derecho: es mujer y no tiene marido que la defienda. Frente a ella un juez corrupto. El poder, que no teme ni a Dios ni a los hombres. La perseverancia logrará, que aquel juez perverso, para que deje de molestarle, acabe por hacerle justicia.
Encontramos aquí una invitación a la lucha. Ciertamente a la oración, pero también a reclamar justicia constantemente; porque la oración debe traslucirse siempre en nuestra forma de vida. Nuestra sociedad corrupta permanece ciega a las necesidades de sus miembros. Nos llenamos la boca hablando de igualdad de derechos, pero todos sabemos que no es lo mismo nacer en una familia o en otra, en un país o en otro, en una raza o en otra...No es lo mismo robar mil euros, por los que irás a la cárcel, que atribuirte un sueldo multimillonario en un consejo de administración, aunque la empresa con todos sus empleados se vaya a la ruina.
Debemos clamar cada día para que Dios haga justicia a los marginados. Y eso significa que nosotros debemos luchar cada día para hacer efectiva esta justicia. 
La pregunta final de Jesús es para nosotros como un mazazo. "Cuando el Hijo del Hombre vuelva ¿encontrará todavía fe en la tierra?"
Si convertimos nuestra oración en puro narcisismo, en mirar para otro lado, en paños calientes...seguro que no encontrará Fe. Si dedicamos nuestros esfuerzos a vivir mejor sin importarnos las necesidades de los otros, seguro que no encontrará Fe. 
  

sábado, 19 de octubre de 2013

MÚSICA DEL SÁBADO: SI ET QUEDES AMB MI (SI TE QUEDAS CONMIGO)

Una sencilla canción al amor simple, gratuito, fiel...Por cierto, para los que no sean catalanes les puede sorprender el nombre del grupo musical "Sopa de cabra". No se trata de la cabra con cuernos. Cabras es el nombre que se le da a los centollos en la Costa Brava. O sea, que en castellano, el nombre del grupo sería "Sopa de centollo"

viernes, 18 de octubre de 2013

EL ANACORETA Y LA ORACIÓN SINCERA


Seguían hablando sobre la oración. El Anacoreta dijo a su joven seguidor:
- Una cosa muy importante para que nuestra oración sea auténtica, es la sinceridad.
Ante la cara de sorpresa del joven, prosiguió:
- Sí. Puede parecer raro. Se supone, que si rezamos, estamos abriendo nuestro corazón a Dios. Pero, sin embargo, podemos tener la tentación de guardar cosas en nuestro interior y apartarlas de nuestra oración.
Miró un momento a lo lejos y concluyó.
- La prueba del nueve para saber si nuestra oración es sincera, es la vida. Si cuando salimos de la oración somos injustos, interesados, hipócritas. Si tras rezar, nuestros intereses pasan por encima de los demás...,es que nuestra oración no ha sido sincera. Ha sido simplemente una farsa. Y me temo que esto ocurre más de lo que creemos.

jueves, 17 de octubre de 2013

EL ANACORETA Y LA ORACIÓN DE LOS ANCIANOS


El joven seguidor, tras escuchar las palabras del Anacoreta sobre la espiritualidad envejecida, preguntó:
- Entonces, ¿cómo rezan los ancianos?
El anacoreta miró a su joven seguidor, se sentó y dijo:
- Puede parecernos que a los ancianos nos es más fácil la oración. No lo creas. La enfermedad, la edad, hacen que nos cueste más concentrarnos y que, cuando lo intentamos, acabemos dormitando en la iglesia. La oración del anciano ha de ser una oración más paciente. Abandonarse en las manos de Dios. Nos cuesta más la meditación y por eso volvemos a las palabras. De ahí que, por ejemplo, recemos más el rosario. Nos es difícil reflexionar y meditar, pero nos es más fácil la contemplación. Sentarnos ante el sagrario o el icono y sentirse pacientemente en presencia del Señor. Y muchas veces nuestra oración se transforma en un repasar nuestra vida. En recordar los momentos de los que debemos estar agradecidos y aquellos de los que debemos pedir perdón. Aceptar lo que hemos vivido y dejarlo en manos de Dios... 

miércoles, 16 de octubre de 2013

EL ANACORETA Y EL ENVEJECIMIENTO ESPIRITUAL


El joven seguidor hablaba entusiasmado de la infancia espiritual. El Anacoreta sonrió pícaramente y comentó:
- Sí, pero la mayoría estamos en el envejecimiento espiritual.
Y antes de que el joven respondiera, que eso ocurría a las personas mayores, el anciano prosiguió:
- Y esto no depende de la edad. Se puede ser joven de edad y un vejestorio espiritual.
Hizo una breve pausa y concluyó:
- Cuando nuestra espiritualidad es rutinaria, quizá muy correcta, pero falta de vida, estamos envejeciendo espiritualmente. La soledad, la falta de una comunidad que nos arrope, la ausencia de un apostolado, de una entrega a los demás, va adormeciendo nuestra vida espiritual y la hace envejecer. Un día podemos encontrarnos con que ya no existe, ha muerto. 

martes, 15 de octubre de 2013

EL ANACORETA Y EL SUPERORTODOXO


No quería que nada contaminara su fe.  Había convertido su vida espiritual en un coto privado. Para él lo más importante era la ortodoxia. Si asistía a una conferencia, siempre lo hacía a la defensiva y ante la primera afirmación que le parecía herética, abandonaba la sala. Lo mismo le ocurría con las lecturas. Hasta el punto que ya no leía nada. De tanto cerrar las puertas a todo lo que pudiera ser incorrecto, había quedado encerrado en sí mismo sin darse cuenta.
El Anacoreta intentó explicarle que Jesús no huía de lo impuro, que se reunía con publicanos y pecadores. También le dijo que el principal mandamiento de Jesús era el Amor, a Dios y a los hombres, no la ortodoxia. Pero el superortodoxo salió corriendo sin escucharlo, para no contaminarse... 

lunes, 14 de octubre de 2013

EL ANACORETA, LA ORACIÓN Y EL SERVICIO


Un grupo de jóvenes explicaron al Anacoreta cómo se reunían una vez a la semana para orar y cómo intentaban hacer cada día. individualmente, un rato de meditación. Señalaban el gozo íntimo, la paz, la serenidad que encontraban en estos momentos de meditación. El anciano, sonriendo, les dijo:
- Sí, pero pensad que la verdadera oración es la que nos dispone al servicio de los otros. No podemos separar la oración de la vida y el resultado de nuestros momentos de meditación no ha de ser el gozo íntimo y la paz, sino poner nuestra vida a disposición de todos aquellos que tienen necesidad de nosotros. De nuestra meditación debemos salir en una disposición de entrega total, dispuestos a ser servidores de los hombres. Una oración centrada en nosotros mismos y que sólo busque la paz, la serenidad, no es una oración cristiana.

domingo, 13 de octubre de 2013

EL AMOR ES LO QUE NOS SALVA


"En su camino a Jerusalén, pasó Jesús entre las regiones de Samaria y Galilea. Al llegar a cierta aldea le salieron al encuentro diez hombres enfermos de lepra, que desde lejos gritaban:
– ¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!
Al verlos, Jesús les dijo:
– Id a presentaros a los sacerdotes.
Mientras iban, quedaron limpios de su enfermedad. Uno de ellos, al verse sanado, regresó alabando a Dios a grandes voces, y se inclinó hasta el suelo ante Jesús para darle las gracias. Este hombre era de Samaria. Jesús dijo:
– ¿Acaso no son diez los que quedaron limpios de su enfermedad? ¿Dónde están los otros nueve? ¿Únicamente este extranjero ha vuelto para alabar a Dios?
Y dijo al hombre:
– Levántate y vete. Por tu fe te ha salvado." 

En Israel la lepra era sinónimo de pecado, de castigo, de marginación. A los pies de Jesús llegan diez leprosos y, entre ellos, uno todavía considerado más despreciable, un hereje, un samaritano. Jesús no los cura de inmediato. Les manda, como estaba prescrito por la ley, que se presenten a los sacerdotes. Es en camino que quedan limpios de su enfermedad. Y ahí nos encontramos con dos posturas. La de los nueve, legalistas, que siguen su camino hacia los sacerdotes para ser legalmente admitidos en la comunidad.
El samaritano, el hereje, el despreciado por los judíos, coloca el amor por delante de la ley. Es consciente de quién le ha curado y vuelve, alabando a Dios a grandes gritos, a dar gracias a Jesús.
Jesús vuelve a decirnos que lo importante no es la ley, sino el amor. A lo largo del evangelio nos encontramos con el samaritano que se detiene a curar al herido, la mujer pecadora a la que se le perdona mucho porque ha amado mucho, al ladrón en al cruz al que se le promete estar en el Reino aquel mismo día...
La salvación no está unida al cumplimiento de la ley, sino al amor. Este samaritano reconoce quién le ha curado y olvida la ley para postrarse agradecido a sus pies. Y por eso, no solamente es curado de la lepra, sino que es "salvado".
Llevamos dos mil años de cristianismo y seguimos sin entender, que lo que salva no es el cumplimiento de las leyes, la ortodoxia, sino el amor. 
Y el amor, nos invita a ver la vida con otros ojos y darnos cuenta, que todo es gracia y que debemos agradecer. Que sólo, en la medida en que amo, puedo considerarme salvado. Y que sólo entonces puedo darme cuenta de la importancia de ser agradecido. Sólo quien es consciente de su debilidad y su pecado, se da cuenta del perdón de Dios.

sábado, 12 de octubre de 2013

MÚSICA DEL SÁBADO: OH MADRE DE DIOS, SIEMPRE ATENTA A NUESTRA ORACIÓN (SERGEY RACHMANINOFF)

De regreso del Monasterio de Poblet, hoy os dejo esta estupenda música religiosa rusa de Sergei Rachmaninoff. Como es el día de la Virgen del Pilar, es un canto a María.

viernes, 4 de octubre de 2013

UNOS DÍAS DE SILENCIO


Hoy, día de San Francisco, dentro de un rato me voy al Monasterio de Poblet. Allí estaré hasta el día 11. Ya hace un montón de años, que busco esos días de paz y de retiro con los monjes del Císter. Solía hacerlo a principio del mes de Agosto, pero este año, por razones de trabajo, he tenido que atrasarlo hasta hoy.
Esto quiere decir, que durante estos días, el blog también permanecerá en silencio. 
Espero os acordéis de mi en vuestras oraciones. Yo también os tendré presentes, ya desde las 5'15 de la mañana con los Maitines, hasta las Completas y el canto de la Salve antes de ir a dormir.
Hasta pronto. 

jueves, 3 de octubre de 2013

LOS ÁNGELES EXISTEN


Ayer fue la festividad de los Santos Ángeles Custodios. Sin meterme por caminos teológicos, y, mucho menos por los vericuetos de New Age, que pone nombre a un buen montón de ellos, os diré, que los ángeles existen.
Los ángeles son "mensajeros, enviados de Dios". En la Biblia vemos, que cuando Dios tiene algo que decir a los hombres, envía a un ángel. Pues bien, esos mensajeros de Dios están junto a nosotros y, posiblemente, muchos tenemos experiencia de ello.
No. No me refiero a seres alados, a espíritus, sino a personas de carne y hueso, que han significado para nosotros, en un momento determinado, un mensaje de Dios.
¿Nunca os ha ocurrido, que cuando pasabais por un mal momento, cuando estabais desesperados, encontrasteis a alguien, conocido o no, que sin conocer tus problemas, te consoló y te levantó la moral? O quizá, un día que estabais llenos de dudas, alguien, con una sola palabra , os las despejó. Los ángeles no sólo existen, sino que cada uno de nosotros puede serlo en algún momento para los demás. Si miramos a los demás con transparencia, con amor, con empatía, seguro que seremos ángeles para los demás. 
"Haberlos hailos". ¿Qué son si no, todas aquellas personas que dedican su vida a los demás?¿Qué es si no, aquella persona que hace compañía a un anciano solitario, ayuda a un inmigrante a arreglar sus papeles, defiende a una familia del deshaucio? Si miramos bien a nuestro alrededor, encontraremos muchos ángeles. 

miércoles, 2 de octubre de 2013

EL ANACORETA Y EL APOSTOL QUE DUDABA


- Al principio todo era fácil. Todo parecía ir sobre ruedas. La gente me felicitaba, me seguían, me sentía realizado - dijo aquel apóstol al Anacoreta - pero, desde hace un tiempo me parece que trabajo para nada. Todo se ha convertido en rutina. Creo que voy a abandonar.
El anciano miró con simpatía a aquel hombre apostólico. Luego le dijo:
- Pues, deberías estar contento. Te ha llegado el momento de profundizar tu fe, de hacer más grande tu amor al Señor. No creas que se está perdiendo todo. En realidad, el señor te está llamando a progresar, a dar un paso más. 
Lo miró sonriendo y concluyó:
- Has de estar atento. Mira a tu alrededor y, sobretodo, mira tu interior con la meditación. Pronto descubrirás qué nuevos pasos quiere el Señor que realices.  No lo dudes. Dios pide algo más de ti...,no es momento de abandonar, sino de crecer.

martes, 1 de octubre de 2013

NOTAS INSIGNIFICANTES


El Hermano Adriano Trescents, el apóstol de delincuentes, prostitutas y marginados, nos enviaba a sus amigos unos pequeños escritos, llenos de ironía, que el llamaba "Notas insignificantes". Este que os copio lo escribió cuando no se hablaba de crisis, no habíamos entrado en el Euro y nuestra sociedad se las prometía muy felices. ¿Qué escribiría hoy?

"Hace pocos días salió una noticia reconfortante en la prensa. En letras grandes la titulaban así: EL PATRIMONIO DE LOS MÁS RICOS SE DOBLARÁ EN CINCO AÑOS...
Luego, ya en letra ordinaria, lo detallaban así: 'El patrimonio de las grandes fortunas - un grupo formado por seis millones de personas que disponen de más de un millón de dólares en activos líquidos - crecerá más del 50% en los próximos cinco años.......se destacó que en España el crecimiento ha sido superior al 12% en 1998 y se prevé un alza en torno al 50% en los próximos cinco alos.....'
¡Aleluya!...Es un gozo para toda la humanidad que los ricos puedan doblar su fortuna en cinco años.
De hecho, pocos días después, la prensa daba la sencilla noticia de que un artista de cine que ya tiene una mansión en la costa, que le costó 250.000.000, acaba de comprarse otra mansión en otra costa, y por valor de 645.000.000. Una friolera.
Aleluya....
La misma tarde en que leí la noticia de los 645 millones, vino a llorarme la MARGUI. Enferma de SIDA. Vive en un piso sin muebles; sólo tiene un colchón para dormir en el suelo. Y ahora van a cortarle la luz y el agua, porque no puede pagar.
Y la misma tarde me vino la parejita formada pòr MARI y ANTÓN . Faltan doce días para que les echen del piso. No pueden pagar las 30.000 pts. de alquiler que deben....
Aleluya. El mundo va bien. Los ricos doblarán sus riquezas.
Los pobres no cuentan en la historia de nuestro mundo. Con todo, he llegado a pensar que tal vez dentro de cinco años, los que duermen con un cartón, tendrán dos cartones en los que tenderse. Que los que comen una vez al día en el comedor de las monjas de Teresa de Calcuta, podrán comer dos veces. Que en la Rambla podrán tenderse en dos bancos (alternando a horas); que en lugar de  recibir de limosna 25 pts., las recibirán de 50 pts...Que podrán darse el lujo de pedir en la puerta de dos iglesias en lugar de una sola puerta; que podrán disponer siempre, al menos, de dos pantalones en lugar de uno sólo. Y que se publicarán las estadísticas sobre la pobreza, al menos dos veces al año. Y que al menos en dos sermones, los domingos, se nos seguirá diciendo que los pobres son los predilectos del Señor, y naturalmente de la Iglesia...
¡Aleluya!...
Casi en la misma página de la "casita" del artista, se decía en la prensa, que en Barcelona hay unos 15.000 personas mayores (no se atrevía a decir ANCIANOS) que viven en pisos en muy malas condiciones....Sólo 15.000. No sé si dentro de cinco años, se les habrán doblado las malas CONDICIONES....Que la mayoría de estos 15.000, si tienen alguna paga, es una paga ridícula. Y seguramente, que dentro de cinco años, ya habrá más ancianos que vivan en malas condiciones.
Regocijáos millonarios de la tierra. Alegráos también los "miserables" de la tierra. Ya no son posibles las revoluciones. Ni, seguramente, volverá el Señor a bajar a la tierra y a clamar contra las injustícias, ni contra los poderosos. Ahora, no lo crucificarían: lo inmolarían en la silla eléctrica o con una inyección letal. O, simplemente, lo enterrarían bajo los millones de los millonarios."
(Hno. Adrià Trescents)