martes, 27 de diciembre de 2016

VER Y CREER



"Corrió entonces a donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, aquel a quien Jesús quería mucho, y les dijo:

– ¡Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto!
Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Se agachó a mirar y vio allí las vendas, pero no entró. Detrás de él llegó Simón Pedro, que entró en el sepulcro. Él también vio allí las vendas, y vio además que la tela que había servido para envolver la cabeza de Jesús no estaba junto a las vendas, sino enrollada y puesta aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio lo que había pasado y creyó."

Ayer celebrábamos el primer mártir. Hoy el discípulo amado de Jesús. El evangelio nos lo presenta corriendo hacia el sepulcro, dejando a Pedro entrar el primero y luego, viendo y creyendo.
 El evangelio de Juan es el más simbólico. Nos presenta una serie de signos para que creamos. Él vio y creyó. Nosotros también debemos imitarle. Primero creyendo los signos que aparecen en su evangelio. Luego, sabiendo ver los signos que nos presenta la vida y creyendo que en ellos está la voluntad de Dios.
Por desgracia vivimos ciegos a las llamadas que recibimos a nuestro alrededor. Llamadas a entregarnos. Llamadas a amra. Si las sabemos ver, también creeremos como Juan.

2 comentarios:

  1. No volem ser ni secs ni sors pero moltes vegades el consumisme que ens envolta no ens deix ni veure ni sentir

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