lunes, 18 de octubre de 2010

ERRADICAR LA POBREZA...


Ayer fue el Día Mundial por la Erradicación de la Pobreza. Otro de esos días que merecerán una gran celebración cuando los eliminemos por innecesarios. Pero mientras tanto, ahí están recordándonos que no vivimos en el mejor de los mundos. Cada año veíamos en la prensa y nos repetían en TV y radio, las estadísticas de la miseria en el Tercer Mundo, del hambre en el cono Sur. Este año nos han "sorprendido" con las estadísticas de la pobreza en el Primer Mundo, que esconde hipócritamente en su seno, un Cuarto Mundo que se amplía cada día más. La pobreza no son aquellos negritos desnutridos, sino que es nuestro vecino, quizá un familiar nuestro. ¿Efectos de la crisis? Su agravamiento sí; pero nuestra sociedad hacía ya muchos años que ocultaba la realidad de la pobreza en nuestra casa. La famosa Sociedad del Bienestar, no ha existido nunca, excepto para unos pocos. Los que nos hicieron creer, que par ser felices necesitábamos un montón de cosas, que ellos nos ofrecían. Se enriquecieron llenando de deudas a los demás...Y ahora piensan hacerlo a costa de la pobreza de los demás.
Si los antisistema, en vez de quemar y destruir mobiliario público y escaparates, presentaran alternativas claras al capitalismo, todos los seguiríamos. Lo que está claro, es que no serán los gobiernos los que nos salven...La solución ha de salir de abajo, del pueblo. De la misma manera que quienes están ayudando  a paliar las necesidades, son organismos no gubernamentales, de ahí han de salir las soluciones. Ha aparecido la banca social (Dios quiera que no acaben como las Cajas, que en su inicio lo eran). Cooperativas. Participación en los beneficios por los trabajadores...Hacen falta soluciones, ¡ya! No sólo palabras. La rueda producción - consumo es una trampa. Ahí sólo pueden enriquecerse unos pocos. Y no es que se trate de enriquecerse. Es que pronto la mayoría no tendrá lo básico para vivir: vivienda, comida y vestido.
   

domingo, 17 de octubre de 2010

HUMILDAD Y CONSTANCIA


"En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola: Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En la misma ciudad había una viuda que solía ir a decirle:
- Hazme justicia frente a mi adversario.
Por algún tiempo se negó, pero después se dijo:
- Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está fastidiando, le haré justicia, no vaya a acabar pegándome en la cara.
Y el Señor añadió:
- Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?"

Humildad y constancia. Dos palabras que no tienen muy buena prensa. La primera la consideramos una debilidad, una falta de autoestima. La segunda una pérdida de tiempo. Hay que ser eficaz y conseguir las cosas al instante.
Las viudas y los huérfanos,  en el Evangelio, como lo era ya en el A.T., son los símbolos de los más pequeño e indefenso. Están solos en el mundo. No tienen nadie que los defienda, que los ayude...Evidentemente el juez injusto no es el símbolo de Dios, es el contrapunto para enseñarnos a rezar.
Ultimamente se ha desprestigiado mucho la oración de súplica, de petición. Ciertamente no es bueno que confundamos a Dios con el "tapagujeros" que nos va a solucionar todos los problemas, ni a la oración con una fórmula mágica que siempre surte efecto. Pero Jesús nunca desauitoriza la oración de súplica, porque es la oración de la viuda, del pequeño, del que no tiene nada y ha de abandonarse en las manos de Dios. Esa es la humildad con la que debemos acudir a Dios. Con la actitud humilde de quien sabe que Él puede ayudarnos y de que Él sabe qué es lo que realmente nos conviene.
Y como nos dirá también en otro lugar del Evangelio, esa oración debe ser constante. 
Un famoso libro nos presenta a un Peregrino Ruso buscando por todas partes la respuesta a la pregunta de cómo rezar en todo momento. Hasta que descubrió que bastaba con repetir constantemente el nombre de Jesús, intentando vivir en cada instante en su presencia.
La pregunta final de este Evangelio es inquietante y nos ha de llevar a cuestionarnos. ¿La Iglesia actual es humilde y reza constantemente con la sencillez de la viuda? En vez del poder, la fuerza, el dominio en este mundo, más bien debería ser la humilde viuda que pide constantemente a Dios por la justicia para todos los hombres. ¿Dios es alguien al que sentimos constantemente en nuestro corazón, o sólo recurrimos a Él como última instancia? 

sábado, 16 de octubre de 2010

LA MUJER FUERTE


Hace unos días celebrábamos la festividad de Teresa de Ávila. Una gran mujer. Una mujer fuerte. La gran mística y contemplativa, fue una mujer de acción, que recorrió los caminos de la península fundando conventos y visitándolos. Como todas las personas libres, creativas y entregadas a las manos de Dios, tuvo problemas con los que "velan por la pureza de la doctrina" y se salvó por poco de la Inquisición. Como todos los auténticos místicos, junto a una gran espiritualidad, mostró una gran humanidad.
Hace unos días, la Hna. Lucía Caram, dominica contemplativa, explicaba en su blog, cómo las monjas habían creado en Manresa un banco de alimentos. Cómo habían empezado a acudir voluntarios. Cómo ayudaban a más de 600 familias y, la obra, se había transformado en una Fundación. Al instante en medios de corte fundamentalista de internet, empezaron a llover críticas contra esta Hermana. La acusaban de hacerse la foto junto a personas que atacan a la Iglesia (supongo que deberían referirse a que Pilar Rahola forma parte de la fundación). Precisamente Teresa de Ávila se relacionó con la marquesa de Éboli (la tuerta), que no era precisamente un modelo de cristiana...Pero lo que más me llamó la atención fue un comentario en el que le decían:
"¿Quire ser una Teresa de Calcuta? Lo que ha de hacer es ser una contemplativa y quedarse en su convento."
Quien hizo el comentario, ni sabe quién fue Teresa de Calcuta, ni sabe lo que es ser contemplativo. ¿Es que Teresa de Calcuta no era contemplativa?¿De dónde sacó la fuerza, si no, para llevar su obra adelante? ¿Por qué confundimos contemplación con pasividad?¿Qué interés tienen algunos de que las monjas se queden quietecitas en su convento y dejen la acción a los hombres?
Perdonad. Hoy es el día de la alimentación. De ahí he pasado a pensar en el banco de alimentos de sor Lucía y de ahí en santa Teresa. Me ha pasado como a aquel predicador que dijo: Hoy es San José. San José era carpintero. Los carpinteros trabajan la madera. Los confesionarios son de madera...Hoy hablaremos en el sermón de las confesiones.
Perdonadme, pues, la digresión. 

viernes, 15 de octubre de 2010

LA GESTA DE CHILE


Quería escribir algo sobre lo sucedido en Chile. pero al leer el post de Koldo creo que él lo dice todo y mejor...Por lo tanto ahí lo tenéis

 
CHANCHITOS PARA TODOS
KOLDO ALDAI, koldo@portaldorado.com
ARTAZA (NAVARRA).
ECLESALIA, 15/10/10.- “Vamos a rasguñar esta piedra todos los días para llegar a ustedes en muy poco tiempo", dijo el ministro de minería chileno a los siniestrados al comienzo del rescate. Tras 69 días y con el concurso de alta tecnología y todo un pueblo oficiando de matrona, la tierra parió uno a uno a todos los mineros. Ahora la muerte aguarda en otros frentes, agazapada en otras simas. Ahora con lo que queda de esas uñas, con las manos que aún no manchamos el resto del mundo, podemos “rasguñar” la dura piedra, la terca roca en otros desiertos, en otros rescates que nos competen a todos/as. A pie de esos abismos podemos apurarnos todas las gentes y naciones. Vamos a llegar también hasta ellos y ellas, hasta los últimos, los olvidados de la tierra.
Las montañas que ha movido Chile, la humanidad también las puede trasladar. No conviene olvidar su lección, el ejemplo de toda una nación unida para rescatar a los 33 trabajadores de las entrañas de la muerte. Chile ha conmovido al mundo en lo más profundo, ahora es preciso que el mundo afronte también sus urgentes retos globales y se conmueva a sí mismo, se estremezca de alivio, alegría y orgullo.
Más de mil millones de personas han seguido por televisión el histórico rescate. Más de mil millones de seres han apostado por la vida y enfocado su pensamiento para la resolución victoriosa de la operación. Ahora toca mover las máquinas, las mentes y los recursos a otros abismos, ahora prima generosidad para rescatar otros millones de urgidos. Chile nos ha enseñado que no hay imposibles capaces de doblegar una fuerte determinación colectiva a favor de la vida. Muy lejos de las cámaras y los objetivos, millones de humanos aguardan en lo profundo de sus propios abismos.
Otra gesta ejemplar, ésta ya de alcance planetario, nos desafía. ¿Y si movemos las perforadoras y si nos unimos no sólo una nación, sino toda la humanidad entera para también culminar con éxito el rescate de quienes aguardan sumidos en su angosto y olvidado agujero? Bien invertidos están los 15 millones de dólares para rescatar a los 33 mineros chilenos, pero tampoco deberíamos escatimar en invertir para devolver la vida a quienes tiritan en otras negras honduras. Fabriquemos, enviemos a esos avernos todas las cápsulas que devuelven al sol la vida.
925 millones de personas están atrapadas en la sima del hambre y la pobreza extrema, sin embargo no es necesario cavar tanto para salvarlas. El último informe de la FAO cifra en esa cantidad de seres humanos el objetivo de un rescate imprescindible. Según esta misma agencia de la ONU y según ese mismo informe de septiembre pasado, cada seis segundos muere un niño de malnutrición.
Podemos levantar otros campamentos a la esperanza en mitad de otros desiertos para asistir a otras porciones de humanidad. No tienen gafas negras, ni detrás el apoyo determinante de todo un pueblo y su gobierno, pero sí los mismos ojos, el mismo corazón, el mismo alma.
Hay treinta y tres cruces que no fueron, apunta el escritor chileno Hernán Rivera Letelier, hay muchas más tumbas que con coraje solidario y acción eficaz y coordinada a nivel planetario se pueden también evitar. Al igual que los chilenos, la humanidad aguarda manifestar la potencialidad profunda de su espíritu aunado. “Aquí no se trabajó buscando oro o petróleo o diamantes. Lo que se buscaba era vida. Y brotó vida, 33 chorros inmensos”, afirma el susodicho escritor que también fue minero en el mismo desierto de Atacama. Rivera menciona el monumento de vida que se ha alzado en mitad de ese páramo: “El rescate es una prueba de que cuando los hombres se unen a favor de la vida, cuando ofrecen conocimiento y esfuerzo al servicio de la vida, la vida responde con más vida”.
Queda unirnos en torno al resto de las vidas que zozobran, queda levantar monumentos a la vida sobre el subterráneo del abandono, el desamparo, el analfabetismo, el sufrimiento... Juntos/as podemos empujar las más poderosas perforadoras para arrancar millones de vidas a un destino incierto. Juntos podemos seguir burlando la desesperación y la muerte, vencer para siempre el hambre y el resto de lacras globales.
“Tenemos ricas empanadas esperándolos, asados y chanchitos..., mantengan la fe y el esfuerzo", decía también el mismo ministro Golborne a los mineros abismados, cuando aún no les habían pasado víveres. Ahora sí, florecidas las sonrisas sobre el desierto más árido, propinados y televisados por todo el planeta esos abrazos eternos, tapado el agujero de la mina de San José, ahora sí, “chanchitos” para todos, en toda la faz de la tierra, “asados y ricas empanadas” descendiendo a todas las profundidades, colmando todos los estómagos olvidados… (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).



jueves, 14 de octubre de 2010

LA LLAVE DE DIOS


"¡Ay de vosotros, juristas, que os habéis quedado con la llave del conocimiento de Dios! Vosotros no habéis entrado y habéis cerrado el paso a los que intentan entrar."(Lc 11, 52)

Esto se lo dijo Jesús a los maestros de la Ley. Los encargados de guiar a las personas hacia Dios en tiempos de Jesús. Lo atacaban y perseguían, porque no aceptaban el Dios que Él predicaba. Todos tenemos una imagen de Dios. Ni falta hace decir, que todas ellas están distorsionadas por nuestra formación, nuestro carácter, lo que hemos vivido...Entre el Dios terrible, ese ojo que todo lo ve y todo lo juzga, que recibimos en nuestra infancia ( los que ya andamos por los 60 y más), al vejete bondadoso con un triángulo en la cabeza, que vemos en las caricaturas que hoy se dibujan, existe toda una gama de imágenes de Dios. Pero la realidad es, que a Dios no lo ha visto nadie y, por lo tanto, todas las imágenes que podamos hacer de Él son falsas. ¿Cuál es pues la imagen de Dios?. Pues, la que nos muestra Jesús en el evangelio:
Un Dios Padre. Un Dios que es Amor. Un Dios que no quiere la hipocresía, sino la sinceridad. Un Dios al que llegan con más facilidad los "pequeños". Un Dios que está al lado del pobre, del huérfano y de la viuda. Un Dios para el que ya no hay razas ni naciones. Un Dios que deja las 99 para ir en busca de la perdida. Un Dios que espera al hijo malo con los brazos abiertos. Un Dios que siempre perdona, un Dios que se encarna para sufrir con los hombres...
Sin embargo parece que hoy también queremos quedarnos con la llave que lleva a Dios y ni entramos, ni dejamos entrar. Encerramos a Dios en textos oficiales y espantamos al que quiere encontrarlo con buena voluntad. Queremos que todos acepten "nuestra imagen de Dios". Y, cualquier imagen que fabriquemos de Él, por muy erudita que parezca, por muy llena de ortoxia que esté, no dejará de ser una caricatura, como el vejete del triángulo. 
Aproximarse a Dios es amarlo. Y Él nos dijo que la manera de amarle, era amando al prójimo. Si permitimos el sufrimiento y la injustícia a nuestro alrededor, estamos muy lejos de amar a Dios. Porque el pequeño, el sufriente, el perseguido, el abandonado...es precisamente la imagen que nosotros podemos tener de Dios.   


miércoles, 13 de octubre de 2010

ORACIÓN DEL AMOR

Cuenta Nicolás Caballero, un maestro de oración, que, estando en África una misionera le dijo: "Orar no depende de un lugar o de un momento. En cualquier momento podemos orar". Él respondió: "Eso suelen decirlo los que no rezan nunca."
Y demasiadas veces es verdad. Con la excusa de que todo es oración y de que en todas partas podemos rezar, simplemente, no rezamos nunca.
Por eso os invito a que utilicéis 10 minutos de vuestro tiempo, y ante vuestro ordenador, oréis con este vídeo.

martes, 12 de octubre de 2010

PADRE NUESTRO


Hoy he ido a Cambrils. Desgraciadamente ha sido para asistir a un entierro. La iglesia repleta. El Hno. Ramón nos ha dejado con presteza. Llevaba 28 años en Reus. Se despertó un día este verano sin saber dónde estaba y sin conocer a quienes lo rodeaban. Una embolia. Ya no se recuperó. Hoy estábamos todos allí. Su familia, sus Hermanos, sus cuidadores de estos días y...mucha gente de Reus. Creyentes o no creyentes. Personas que supieron captar la bondad de Ramón. Porque andamos muy preocupados por ortodoxias, catecismos y normas, y olvidamos que a Dios se llega por el amor de las personas. Son esas personas buenas las que nos llevan a Dios. Sin discursos ni teorías. Con su vida.
No sé por qué, me ha venido a la mente este padrenuestro que escribió Gloria Fuertes. Ahí os lo dejo, para que lo hagamos nuestro,
verdaderamente NUESTRO.

Padre nuestro
que estás en la tierra,
Padre nuestro,
que te siento en la púa del pino,
en el torso azul del obrero,
en la niña que borda curvada
la espalda mezclando el hilo en el dedo.
Padre nuestro que estás en la tierra,
en el surco,
en el huerto,
en la mina,
en el puerto,
en el cine,
en el vino,
en la casa del médico.
Padre nuestro que estás en la tierra,
donde tienes tu gloria y tu infierno
y tu limbo.
Que está en los cafés
donde los burgueses beben su refresco.
Padre nuestro que estás en la escuela de gratis,
y en el verdulero,
y en el que pasa hambre,
y en el poeta -¡nunca en el usurero!-.
Padre nuestro que estás en la tierra,
en un banco del Prado leyendo,
eres ese Viejo que da migas de pan a los pájaros del
paseo.
Padre nuestro que estás en la tierra,
en el cigarro, en el beso,
en la espiga, en el pecho
de todos los que son buenos.
Padre que habitas en cualquier sitio.
Dios que penetras en cualquier hueco.
Tú, que quitas la angustia, que estás en la tierra,
Padre nuestro, que sí que te vemos,
los que luego te hemos de ver,
donde sea, o ahí, en el cielo.

(Gloria Fuertes)