martes, 7 de junio de 2011

EL ANACORETA Y EL VACÍO...



Se veía claramente que el joven seguidor estaba dándole vueltas a una cuestión. El Anacoreta sabía distinguir claramente ese no estarse quieto, esos suspiros y esas palabras sueltas pronunciadas en voz alta, que denotaban la preocupación del joven. Por eso se hizo el encontradizo, hasta que el seguidor le preguntó:
- No lo entiendo. Hablamos siempre de la plenitud de Dios, de vivir plenamente y los maestros espirituales nos hablan de vacío, de silencio, de la nada...
Sonrió el Anacoreta:
- ¡Ah! ¿Era eso?
Ante la sorpresa del joven seguidor, el anciano no respondió a la pregunta y le ordenó:
- Acércame la quesera.
La quesera, a falta de queso en esa casa, les servía para guardar cartas ya leídas, recortes de periódico que nunca más serían leídos, propaganda...Aquella mañana, hacía unos instantes que, ante su sorpresa, alguien les había mandado un queso manchego semi-curado de regalo.
- Vacíala de todas esas cosas inútiles y pon el queso dentro.
Luego, con una amplia sonrisa, miró al joven seguidor y le dijo:
- ¿Te das cuenta? Para llenar la quesera con un buen queso, primero hemos tenido que vaciarla de cosas inútiles. Pues eso es lo que nos dicen los maestros espirituales. Que vaciemos nuestra vida de cosas inútiles para llenarla de lo que es verdaderamente importante. A eso se refieren cuando hablan de vacuidad. No se trata de vaciar por vaciar...sino para poder alcanzar la plenitud.
Y le dió un pequeño manotazo al joven seguidor que ya se disponía con un cuchillo a cortar un trozo de queso, cuando aún no era la hora de la comida...

lunes, 6 de junio de 2011

REGRESO AL PADRE



"Hay una sola cosa importante sobre todas: el retorno al Padre.
Para que podamos salir limpiamente de en medio de todo lo transitorio e inconcluso: volver a lo Inmenso, a lo Primordial, a la Fuente, al Desconocido, a Aquel que ama y sabe, al Silencioso, al Misericordioso, al Sagrado, a Aquel que lo es todo. Buscar algo, preocupararse de algo que no sea esto, es sólo locura y enfermedad, pues ése es el entero significado y el núcleo de toda existencia, y en eso toman su justa significación todos los asuntos de la vida, todas las necesidades del mundo y de los hombres: todos apuntan a ese único gran regreso a la Fuente.
Todas las metas que no sean definitivas, todos los términos de la línea que podemos ver y planear como términos, son sencillamente absurdos, porque ni siquiera empiezan. El regreso es el fin más allá de todos los fines, y el comienzo de todos los comienzos.
El regreso  al Padre no es retroceder en el tiempo, enrollar el rollo de la historia, ni volver del revés nada. Es ir adelante, ir más allá, pues volver sobre los propios pasos sería una vanidad encima de la vanidad, una repetición del mismo absurdo al revés.
Nuestro destino es ir más allá de todo, dejarlo todo, apremiar adelante, hacia el Fin, y hallar en el Fin nuestro Comienzo, el Comienzo siempre nuevo que no tiene fin.
Obedecerle por el camino, para alcanzar a Aquel en quien he comenzado, y que es la clave y el fin, porque es el Comienzo."
(Thomas Merton)

domingo, 5 de junio de 2011

ESTÁ CON NOSOTROS...



"Los once discípulos fueron a Galilea al monte donde Jesús los había citado.
Al verlo se postraron ante él, los mismos que habían dudado.
Jesús se acercó y les habló así:
- Se me ha dado plena autoridad en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todas las naciones, bautizadlos para vincularlos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo y enseñadles a guardar todo lo que os mandé; mirad que yo estoy con vosotros cada día, hasta el fin de este mundo."

El término Ascensión puede llevarnos a confusión. El texto que nos presenta la Iglesia en este ciclo A, me gusta particularmente. Así concluye Mateo su evangelio. Juan Pablo II dejó aclarado que el Cielo no es un "lugar", sino un "estado", una forma de ser...Ni arriba, ni abajo...Con el Padre, pero entre nosotros: 'mirad que yo estoy con vosotros cada día, hasta el fin de este mundo.'
Jesús nos dice tres cosas:
- Que Dios le ha dado autoridad sobre todo. Al inicio de su vida pública, el evangelio nos muestra a Jesús en el desierto. Satanás lo sube a una montaña y le ofrece el poder sobre todo el mundo. Jesús lo rechaza. No es ese poder el que Él quiere. Hoy, sobre un monte de Galilea, nos dice que Dios le ha dado autoridad sobre todo. La autoridad que da el Amor, el haberse entregado hasta el final amando y perdonando...no el poder del dominio, que es el que ofrece este mundo, sino un poder creador, que despliega la vida.
- Que Jesús nos manda hacer discípulos...Naturalmente como los hizo Él. Con el ejemplo de su vida...No se trata de buscar personas adheridas ideológicamente al cristianismo. Se trata de conseguir personas que sepan vivir como Él vivió: amando, curando, dando la vista, perdonando, haciendo andar, buscando la justicia...Y naturalmente para ello hemos de empezar por ser discípulos nosotros. No se trata de buscar prosélitos, sino hermanos que compartan con nosotros la misma alegría.
- Y acaba diciendo que no nos abandonará nunca. Por eso me gusta el dibujo de Fano que os he puesto. Todos estamos llamados a ascender con Jesús, pero para ello hemos de ser sus discípulos y renunciar a todo lo que nos ata, a nuestros egoísmos. Cada día es la Ascensión, como cada día es Navidad y cada día es Pentecostés. Es en el aquí y ahora donde hemos de vivir nuestra Fe. una Fe que no es teoría, sino VIDA vivida en fraternidad... 




sábado, 4 de junio de 2011

MÚSICA DEL SÁBADO: MISA DE LA TIERRA SIN MALES

Tomado de un blog amigo, os dejo aquí este vídeo que es un Aleluya de la "Misa de la Tierra sin males", letra de Pere Casaldáliga y música  de Martín Coplas.


viernes, 3 de junio de 2011

EL ANACORETA, LAS SANDALIAS Y LOS PUCHEROS...



El Anacoreta estaba haciendo la cama de su habitación y su joven seguidor lo observaba admirado.
- Haces la cama como si realizaras una obra de arte.
Rió el anciano y respondió:
- Si hacemos todas las cosas con nuestra máxima consciencia, haciéndonos uno con el gesto que ejecutamos, todo lo convertimos en oración.
Se sentó y prosiguió:
- Te contaré un cuento oriental: Dicen que un grupo de discípulos fueron a visitar a su maestro. Uno le dijo a otro: ¿Has venido  a escuchar las enseñanzas del maestro? No - respondió el otro - Tan sólo he venido a ver como se ata las sandalias."
Guardó un rato de silencio antes de añadir:
- Esta sacralización del momento presente que es tan clara en la espiritualidad budista, lo es también en el cristianismo aunque lo olvidemos. La orden de Dios : Camina en mi presencia, ¿qué es si no? Y así lo entendieron aquellos maestros espirituales  que nos animaron a hacerlo todo en la presencia de Dios. Y así lo dijo con gracia Teresa cuando afirmó: "Dios también está entre los pucheros".
Miró sonriendo al joven y concluyó:
- Atarse sandalias, hacer camas, hurgar entre pucheros...Todo es una perfecta oración, un momento sagrado, si lo hacemos conscientemente en presencia de Dios...

jueves, 2 de junio de 2011

PREGUNTAS...


"Supongamos que el mensaje de un supuesto contemplativo a un supuesto hombre del mundo sea parecido a este:
Querido hermano, ¿puedo decirte que he encontrado respuestas a las preguntas que atormentan a los hombres de nuestro tiempo?
Yo no sé si he encontrado respuestas. Cuando me hice monje, sí, estaba más seguro de las "respuestas". Pero a medida que envejezco en la vida monástica y me adentro más en la soledad, tomo conciencia de que sólo he empezado a buscar las preguntas. ¿Y cuáles son las preguntas? ¿Puede el ser humano encontrar sentido a su existencia? ¿Puede el ser humano honestamente dar sentido a su vida limitándose a adoptar un cierto conjunto de explicaciones que pretenden decirle por qué empezó el mundo y dónde terminará, por qué existe el mal y qué se necesita para una vida buena? Hermano, quizás en mi soledad me he convertido, por decirlo así, en un explorador para ti, en un buscador de ámbitos que tú no eres capaz de visitar - excepto tal vez en compañía de tu psiquiatra -. He sido llamado a explorar un área desierta del corazón humano donde las explicaciones ya no son suficientes, y donde uno aprende que lo único que cuenta es la experiencia. Una región árida, rocosa y oscura del alma, a veces iluminada por extraños fuegos que los hombres temen, y poblada por espectros que los hombres evitan cuidadosamente, excepto en las pesadillas. Y en esta área he aprendido que uno no puede conocer verdaderamente la esperanza si no ha descubierto cuánto se parece a la desesperanza. El lenguaje del cristianismo ha dicho esto durante siglos con otras palabras menos desnudas."
(Thomas Merton)

miércoles, 1 de junio de 2011

EL ANACORETA Y LAS IMÁGENES



El Anacoreta y su joven seguidor  paseaban por el barrio más antiguo de la ciudad. En una estrecha callejuela, en una hornacina situada en la esquina de un viejo edificio, se veía una antigua imagen rodeada de flores.
El joven exclamó:
- No es fácil distinguir la veneración de una imagen de la idolatría...
Sonrió el anciano y dijo:
- En griego hay dos palabras que significan imagen: "eidolon" y "eikon". La primera la traducimos por ídolo y la segunda por icono. Ahí está la diferencia. El ídolo es una imagen que se encierra en sí misma. El icono es una imagen que nos lleva a otra realidad, es un camino hacia...
Se detuvo un momento y luego prosiguió:
- La imagen, el icono ha de ser como la foto del ser querido. Al besarla estamos besando al ser querido. Al mirarla no es la foto lo que vemos sino a la persona amada. En religión tenemos demasiados ídolos. Incluso la imagen que nos hacemos de Dios puede ser idolátrica; porque ídolo también puede ser una idea. Adoramos la idea que nos hemos hecho de Él, en vez de adorar a Dios.
Pasaba en estos momentos un grupo de jóvenes vestidos con camisetas de fútbol. El Anacoreta sonrió:
- Los hombres tendemos a fabricarnos ídolos. De carne y hueso, de piedra o  de ideas, de metal o de papel...Y no nos damos cuenta de que los ídolos exigen víctimas. Servir a ese gran ídolo que es el dinero, nos lleva a sacrificarlo todo por él, perder amistades, pisotear personas, cometer injusticias...
Llegaron a las Ramblas y concluyó:
- En cambio el icono nos saca de nosotros mismos para llevarnos a lo trascendente. Y no me refiero al icono como un cuadro...Todo lo que nos lleva a Dios es un icono. La naturaleza, la música, la verdadera oración, los demás hombres...Estamos rodeados de iconos y sólo sabemos ver los ídolos...