sábado, 7 de noviembre de 2020

LA VIDA ES...




La vida es una oportunidad ¡aprovéchala!
La vida es belleza ¡admírala!
La vida es un sueño ¡hazlo realidad!
La vida es un reto ¡afróntalo!
La vida es un deber, ¡cúmplelo!

La vida es un juego ¡juégala!
La vida es preciosa ¡cuídala!
La vida es riqueza ¡consérvala!
La vida es amor ¡disfrútala!
La vida es un misterio, ¡descúbrela!

La vida es tristeza ¡supérala!
La vida es un canto ¡cántala!
La vida es una lucha ¡acéptala!
La vida es una tragedia ¡domínala!
La vida es una aventura ¡arrástrala!

La vida es felicidad ¡merécela!
La vida es la vida ¡defiéndela!
La vida es un regalo ¡agradécela!
La vida es un camino ¡recórrela!
La vida es gratuita ¡dala gratuitamente!

La vida es Cristo...¡síguelo!

La vida es...

(Madre Teresa de Calcuta)


viernes, 6 de noviembre de 2020

¡VENID A LA FIESTA!

 


¡Venid a la Fiesta!
Sí, venid a reír y bailar,
a compartir el pan y el vino.

Tomad flautas y guitarras,
dejad las herramientas y las penas.
Adornad el corazón con las flores del campo.

¡Venid todos a la Fiesta!
porque tenemos una buena noticia para vosotros.
Una noticia que cambia nuestra vida.

En nuestro corazón,
la vida se viste de hojas frescas,
nuevas gemas estallan
y el sol ilumina nuestro espíritu.

El viento de la mañana aligera nuestros pasos
por caminos que llevan a un mundo nuevo.

he aquí que levantamos la mirada,
he aquí que la sonrisa vuelve a nuestros labios,
he aquí que las manos se entrelazan con fuerza.

¿Qué os ha pasado, preguntaréis?
¡Oh! es tan sencillo...
que cuesta escribirlo con palabras,
decirlo con conceptos,
expresarlo con gestos.

Lo esencial no es visible,
pero nosotros lo hemos encontrado
al final del largo camino:
Si no os parecéis a un niño...
de mirada clara, de sonrisa franca,
de gesto sencillo i de corazón amante...
no lograréis encontrarlo.

!Venid todos a la fiesta de la vida,
porque nosotros estábamos muertos,
y ahora estamos vivos!


jueves, 5 de noviembre de 2020

EL ANACORETA Y EL CAMINO DE LA VIDA



El Anacoreta y su joven discípulo hacían un paseo los domingos por la tarde. Al discípulo todo el desierto le parecía igual y así se lo dijo al anciano.
- Hacer un paseo va bien para la salud. Es bueno hacer ejercicio. Pero el desierto es bastante aburrido. Todo me parece igual.
Rio el Anacoreta y le dijo:
- Es que hay muchas formas de caminar. Tenemos el caminante al que sólo le interesa llegar a la cumbre o quemar calorías haciendo ejercicio. Normalmente esos caminantes se pierden el camino. 
Y así el anciano le fue mostrando al joven rocas, dunas, arbustos, animales, cambios de color...en los que no había reparado. Y luego añadió:
- Lo mismo nos pasa en el camino de la vida. Hay personas a las que sólo les interesa llegar a la cima. Es posible que la consigan, pero se pierden todo el recorrido. No ven a los que sufren, a los que les necesitan. No ven la gente buena que les rodea...Eso les impide "vivir" de verdad. Eso les impide AMAR... 

miércoles, 4 de noviembre de 2020

ENSEÑANZAS DE LA VIDA...


De la vida hemos aprendido a amar.
Hemos aprendido el diálogo y el respeto.
Hemos aprendido a trabajar juntos.

Hemos descubierto en cada persona a un hermano o una hermana con los que podemos compartir nuestras ilusiones. Con ellos podemos construir una sociedad para el futuro, que mejore el presente.

Hemos aprendido a hacer el entorno más habitable.

Hemos aprendido a rechazar el odio y la opresión.

Hemos aprendido a responder con una sonrisa ante los miedos y las amenazas,
y con la astucia ante la agresión.

Hemos aprendido a ignorar a las personas que nos engañan con falsas promesas de riqueza y bienestar, cuando esconden tras ellas el enriquecimiento de unos pocos a costa de la libertad de muchos.

Hemos aprendido a comprender el mundo y la complejidad que lo conforma,
huyendo de la información tergiversada de los medios de comunicación que sirven
a intereses económicos concretos.

Hemos prendido la riqueza de la diversidad y nos hemos comprometido
para conseguir la igualdad de oportunidades para todos.

Hemos aprendido a confiar en las personas,
de una manera lúcida, no insensata.

Hemos aprendido que la seguridad de las personas se basa 
en la erradicación del hambre y de la pobreza,
en la estabilidad laboral,
en la educación y la promoción de la cultura,
en el desarrollo cooperativo
y en el respeto armonioso del medio natural.

Hemos aprendido la importancia del respeto a las libertades democráticas
de todos y cada uno de los pueblos de la Tierra
y a los derechos fundamentales de las personas.

martes, 3 de noviembre de 2020

COMO QUIERAS, SEÑOR...



Señor, tu conoces bien nuestro corazón.
Sabes que nuestro único deseo
es el de dar a los otros
todo lo que Tú nos has dado.

Que los sentimientos y las palabras,
el ocio y el trabajo,
los actos y los pensamientos,
los éxitos y los fracasos,
nuestra vida y nuestra muerte,
la salud y la enfermedad,
todo lo que somos y lo que vivimos...
que todo sea para ellos,
que todo sea de ellos,
porque Tú eres todo de ellos.

Enséñanos, Señor,
con la inspiración de tu Espíritu,
a consolar a los que están afligidos,
a devolver los ánimos a los que están desencantados,
a ayudar a levantarse a los que han tropezado,
a sentirnos débiles con los débiles
y a hacernos todo de todos.

Pon en nuestros labios palabras rectas y justas,
para que todos crezcamos en la fe, la esperanza y el amor,
en la castidad y la humildad,
en la paciencia y la obediencia,
en el fervor del espíritu y del corazón.

Danos la luz y la competencia que necesitamos,
ayúdanos a sostener a los tímidos y a los miedosos,
a ayudar a todos los que son débiles.

Haz que sepamos adaptarnos
a cada uno de nuestros hermanos,
a su carácter, a sus disposiciones,
a sus capacidades y a sus limitaciones,
en cada momento y en cada lugar,
como quieras, Señor...

lunes, 2 de noviembre de 2020

EL ANACORETA Y EL TEÓLOGO DESANIMADO

 

Decía que estaba desanimado. Llevaba toda su vida sumergido en la teología. Había publicado muchos libros, dado cursos, conferencias...y veía que la gente cada vez creía menos. Incluso su fe se había debilitado.
El Anacoreta dejó que reposara un rato antes de responder:
- Quizá el problema radica en que hemos convertido la teología en una ideología. Reflexionamos sobre ideas, conceptos de Dios, que no se derivan de la experiencia.
Se detuvo, y mirándole a los ojos continuó:
- No. No se trata de eliminar la teología. Pero los teólogos debéis reflexionar partiendo de vuestra experiencia de Dios. Karl Rahner decía que hay que hacer la teología de rodillas. 
Volvió a guardar silencio y poniéndole una mano sobre el hombro concluyó:
- A Dios sólo lo conocemos a través de su Hijo Encarnado, a través del Hombre. Haz tu teología desde la vida, desde la realidad y desde la meditación de la Palabra y desde esa realidad. Sólo así tu teología nos acercará verdaderamente a Dios y no a una ideología...Recuerda que Dios se revela a los sencillos...  

domingo, 1 de noviembre de 2020

DICHOSOS...




 En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: "Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo."

"Se celebra hoy la Solemnidad de Todos los Santos. Qué bueno sería que no se redujera a lo que hemos solido llamar “mundo católico”, sino a un mundo verdaderamente «cat–hólico» (etimológicamente, según el todo, refiriéndonos al todo), o sea, «universal».
¿No querríamos celebrar en este día a todos los santos que están ya ante Dios? ¿Pues cómo vamos a limitarnos a pensar en «catálogo romano de los santos», de los «canonizados» por la Iglesia católica romana, en esa práctica llevada a cabo sólo desde el siglo XI, de «inscribir» oficialmente a los santos particulares de esa Iglesia, en su libro «Santoral Romano»? ¿Será que quienes figuran oficialmente inscritos durante 9 siglos en esta sola Iglesia son «todos los santos» que están delante de Dios... o tal vez serán sólo una insignificante minoría de entre todos ellos?
Es decir: pocas fiestas tanto como ésta requieren ser «universalizadas» para hacer honor a su nombre: la festividad de «todos los santos». Por tanto, hay que hacer un esfuerzo por entenderla con una real universalidad. Ésta es una fiesta «ecuménica»: agrupa a todos los santos. Es más que ecuménica, porque no contempla sólo a los santos cristianos, sino a «todos», todos los que son santos a los ojos de Dios. Ello quiere decir, obviamente, que también incluye a los «santos no cristianos»... a los santos de otras religiones (debería ser una fiesta inter-religiosa), e incluso a los santos sin pertenencia a ninguna religión, los «santos paganos» (Danielou tituló así un libro suyo), los santos anónimos (éstos deben ser verdadera legión), incluso los «santos ateos», o sea, los ateos santos, que, haberlos los ha habido, y los sigue habiendo.
Una fiesta pues, que podría hacernos reflexionar sobre dos aspectos: el de la santidad misma (¿qué es, en qué consiste, qué «confesionalidad» tiene...?), y el del «Dios de todos los santos». Porque muchas personas todavía piensan –sin pensarlo demasiado, desde luego– en «un Dios muy católico». Para algunos, Dios mismo sería en realidad «católico, apostólico... y romano». O sea, «nuestro». O «un Dios como nosotros», de hecho. Pudiera ser que, también... un poco... hecho «a imagen y semejanza» nuestra.
Las bienaventuranzas comparten la misma visión «macro-ecuménica»: valen para todos los seres humanos. El Dios que en ellas aparece no es «confesional», no es de una religión, de una raza o tribu... no es «religiosamente tribal». Tampoco exige rituales de ninguna religión, sino la simple religión humana: la pobreza, la opción por los pobres, la transparencia de corazón, el hambre y sed de justicia, el luchar por la paz, la persecución como efecto de la lucha por la Causa del Reino... Esa «religión humana básica fundamental» es la que Jesús proclama como «código de santidad universal», para todos los santos, los de casa y los de fuera, los del mundo «católico»...
Si a propósito de la festividad de Todos los Santos se nos sugiere el texto de las Bienaventuranzas, es porque ellas son en verdad el camino de la «santidad universal», válida para todos los humanos, una santidad «supra-religional», llana y simplemente humana. En y con las Bienaventuranzas como carta de navegación de nuestra vida es posible alcanzar la meta de nuestra santificación, entendida como la lucha constante por lograr en el cada día el máximo de plenitud de la vida y el amor según el querer de Dios." (Koinonía)