Hoy es uno de esos días en que me cuesta escribir. Es el problema que tiene hacerlo desde el corazón. Cuesta escribir cuando lo sentimos herido, cuando la nube nos envuelve...aunque la nube sea símbolo de la Presencia de Dios para los místicos. Es duro ver en medio del odio y del mal. Es difícil entender que una persona buena tenga cáncer y un criminal una salud de hierro. Pero quizá la vida, aunque nos pese, no es, sino una sinfonía de luz y oscuridad. Quizá la oscuridad no existe, sino para que resalte más la luz...
Por eso vuelvo a cometer la osadía de tomar la palabra a un gran poeta, David Jou, y traducirlo. Pero no encuentro mejores palabras para comunicarme con vosotros hoy.
"Te buscaba en el infinito y estabas en la paradoja,
infinitamente cercano, infintamente inalcanzable,
siempre más allá de mi y más acá de mi,
como una sed insaciable.
Y mi mente te ladraba como un perro,
te enseñaba los dientes y te gruñía
porque no sabía reconocerte,
porque oía tus pasos en la oscuridad
y sólo te imaginaba como luz,
porque olía una presencia huidiza
que no podía ver.
Algo hay que chirría, que no cuadra,
que desborda,
que hace que el mundo sorprenda y desafíe,
que la razón tenga una parte tan seductoramente brillante
y una noche tan oscuramente contradictória,
y que Tu habites en las dos.
Y pareces decirme:
Ama más, no preguntes tanto,
calla, escucha, espera,
deja que la vida te transforme en canto."
"Et buscava en l'infinit i m'esperaves en la paradoxa,
infinitament proper, infinitament inaferrable,
sempre més enllà de mi i més ençà de mi,
com una set insaciable.
I la meva ment et bordava com un gos,
t'ensenyava les dents i et grunyia
perquè no et sabia reconèixer,
perquè sentia els teus passos en la fosca
i només t'imaginava com a llum,
perquè flairava una presència esmunyedissa
que no podia veure.
Alguna cosa hi ha que grinyola, que no lliga,
que desborda,
que fa que el món sorprengui i desafiï,
que la raó tingui una part tan seductorament brillant
"Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero. Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe?
No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su problema."
El evangelio de hoy, si lo interpretamos a la ligera, en este tiempo de crisis, puede resultar doloroso e inaceptable, para aquellos que no encuentran trabajo, que deben acudir a organismos de caridad para poder comer o que se ven en la calle, porque les embargan la casa. Sin embargo observemos la cantidad de veces que Jesús nos dice "no os preocupéis". Primeramente hemos de situar el texto en su contexto: el Sermón de la Montaña. Ese texto paradigmático, que se abre con las Bienaventuranzas y que para muchos exégetas, todo el resto no es, sino la explicación de las mismas. La clave para entender este fragmento se encuentra en el mensaje inicial y la idea final: - "Nadie puede servir a dos señores...No podéis servir a Dios y al dinero." - "Buscad primero su Reino y su justicia...y lo demás se os dará por añadidura." Esas dos ideas fuerza están muy lejos de invitarnos a sentarnos y a esperar que todo nos venga llovido del cielo, ni de condenar a quien lucha cada día para sobrevivir. El texto nos dice, que luchar por atesorar dinero, hacer del dinero un ídolo, lo primero, lo prioritario, es incompatible con servir a Dios...El texto nos indica que nuestra lucha ha de consistir en hacer que el Reino y su justicia empiecen ya en este mundo. Ese Reino que nos decía en las Bienaventuranzas que pertenece a los pobres y a los perseguidos por la justicia. Luchar por ese Reino y esa justicia es lo que hará que se nos dé todo lo demás, el vestido como a los lirios y la comida como a los pájaros. Porque ese Reino es el Reino del Amor, del compartir, de la fraternidad humana... Ese "no os preocupéis" que nos repite Jesús, es una invitación a dejar el egoísmo de atesorar y dedicarnos, en cambio, a luchar por hacer un mundo mejor, hacer llegar el Reino y su justicia. Ya en los primeros tiempos del cristianismo hubo quien interpretó estas palabras como la invitación a no hacer nada. Pablo les dijo claramente: "El que no trabaje, que no coma". El parado, el hambriento, el desahuciado...no espera "buenas palabras". Decirle que Dios proveerá puede parecerle una burla. Las personas que sufren la crisis esperan que todos luchemos para cambiar esta sociedad. Y Jesús está esperando que nos desprendamos de toda esa multitud de cosas que nos sobran, que en realidad, hemos quitado a los otros consciente o inconscientemente.
Esta canción de Johnny Cash, está versionada por Carlos Sopeña e interpretada por Loquillo, acompañado de Urruti, Calamaro y Bunbury.
Voy de negro y te preguntas el por qué, porque no visto otros colores. Sé muy bien que mi apariencia puede resultar sombría y gris tengo razones para vestir así. Llevo el negro por los pobres y también por los vencidos puestos contra la pared. Lo llevo por el preso, que paga el sueldo de una ley hecha a medida del poder. Llevo el negro por aquellos que jamás hicieron caso a Cristo al proclamar que existe un camino de Amor y de Piedad hablo claro, tú me entenderás. Voy de negro por la injusta soledad de los viejos y de los que acabarán fríos como piedras después de cabalgar mientras alguien se hace rico en su sofá. Voy de negro por el joven que caerá en la guerra creyendo tener detrás, a Dios y a su madre de su lado, y no es verdad. es la carne del juego de un general. Sé que hay cosas que nunca estarán bien pero nada es imposible mírame, yo canto esta canción ¿qué puedes hacer tú ? Mira hacia dentro y carga con tu cruz. Quiero enseñar un arco iris al cantar pero en mi espalda cae la oscuridad y hasta qué la Luz no brille de verdad, voy de negro, de negro me verás.
- ¿Por qué no te defiendes cuando te atacan? Sabes que lo que dicen es falso, son mentiras y calumnias y no respondes.
Tomó el anciano al joven de la mano y lo llevó a la cocina. Allí llenó un recipiente de agua. Salieron al jardín y echó un puñado de tierra en el agua. Preguntó al joven:
- ¿Qué harás para que el agua vuelva a ser transparente otra vez? Si intentas hacerlo sacando la tierra con una cuchara, cuanto más remuevas y te esfuerces, más se enturbiará el agua...Déjala reposar. No toques el recipiente. Verás como la tierra, poco a poco, se irá depositando en el fondo y el agua recuperará la transparencia...Luego podrás decantarla...
Volvió al interior de la casa y concluyó:
- Cuando arrojen tierra sobre tu vida, permanece tranquilo...El tiempo volverá a separar la tierra del agua, la verdad de tu vida de las mentiras que inventen...Tu vida volverá a resplandecer y todos se percatarán de que lo demás no era sino tierra...No era tu vida...
El joven seguidor llevaba unos días preocupado. Desde que había asistido a un curso de oración no veía las cosas claras. Se esforzaba en regular su respiración. Intentaba hacer el silencio interior. Repetía una palabra o una frase espiritual rítmicamente...Pero tenía la sensación de que se encerraba en sí mismo y olvidaba los problemas de los demás. El Anacoreta le escuchó atentamente. Hizo que se sentara y le dijo:
- Suele ocurrir al asistir a un cursillo o al leer un libro de oración. Confundimos rezar, meditar, con las técnicas. Orar es abrir nuestro corazón a Dios desde nuestra vida. Es presentarnos desnudos ante Él. Las técnicas han de servir para centrarnos, relajarnos y abandonar todo lo que suponga un estorbo. Desgraciadamente, muchas veces, la técnica es el gran estorbo...
Sonrió mientras guardaba un rato de silencio y luego prosiguió:
- Mira. Te pondré un ejemplo. Se nos enseña a respirar abdominalmente y con un ritmo determinado. Ciertamente es una forma de integrar todo nuestro cuerpo en la oración. Pero corremos el riesgo de adentrarnos en un intimismo subjetivo...La respiración rítmica ha de ponernos acordes con el ritmo de toda la humanidad que suspira y gime de dolor. Nuestra oración ha de unirse, como nos dice San pablo, a toda la creación que sufre dolores de parto y quiere ser liberada de la esclavitud.
Volvió a detenerse y luego concluyó:
- Te lo he dicho muchas veces. La oración ha de llevarnos a la solidaridad. Aunque recemos en la soledad de nuestro rincón, hemos de hacerlo siempre unidos a toda la creación...Créeme. Si una técnica te turba...déjala. Tú mismo irás descubriendo tu camino de oración...
Guardamos cosas diciendo: esto lo reservo para una ocasión especial. Normalmente acaba olvidada en un armario, porque esa ocasión nunca aparece.
A veces también nos quejamos de que nuestra vida es rutinaria. Incluso se ha acuñado la expresión del "terrible cotidiano". En realidad es que no sabemos mirar a nuestro alrededor. Esos momentos especiales se producen a cada instante. Un reflejo del sol en el cristal. La risa de un niño. Una flor en un parterre. El saludo de alguien que se cruza con nosotros. La vida es rutinaria porque la vivimos rutinariamente. En el campo espiritual, el saber vivir conscientes de la presencia de Dios, cambia totalmente nuestra vida, lo que encontramos y lo que nos sucede...Saber recibirlo todo como un regalo, como un don...hace que la cosa más simple se transforma en importante para nosotros. Vivir la vida como una entrega, hace que cualquier cosa cobre una importancia inusitada.
"Nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira". Creo que esta frase es de Campoamor. Llevada al extremo es totalmente relativista. Pero como ocurre siempre, en todas partes encontramos cosas verdaderas. Y esta frase viene a decirnos, que nuestros prejuicios nos modifican totalmente la percepción.
Terry Hershey, en su libro "El poder de la pausa" (Ed. Sal Terrae) cuenta esta historia:
"Un hombre se dio cuenta de que le habían robado su juego de palos de golf de su garaje. El hombre tenía en mente un sospechoso; el adolescente de la casa de al lado parecía el candidato más probable. Como un sabueso, el hombre comenzó a vigilar las idas y venidas del joven y lo que vio sólo sirvió para confirmar sus sospechas. El muchacho tenía aspecto de ladrón. Después de dos semanas de vigilancia, el hombre estaba seguro.(...) Caminaba encorvado como un ladrón; hablaba nerviosamente, como hablan las personas culpables; miraba a todos lados, como miraría un ladrón.
Una tarde, el hombre responde una llamada a su teléfono, en la que su cuñado le dice alegremente:
- Oye, majo, olvidé decírtelo. El otro día tomé prestado tus palos de golf. ¿Necesitas que te los devuelva?.
A la mañana siguiente, el hombre vio al muchacho salir de casa y se dio cuenta de un hecho extraordinario: el chico ya no caminaba como un ladrón."
Caemos muchas veces en esta trampa. No observamos la realidad, sino las cosas transformadas por nuestros prejuicios. Nos es difícil ser objetivos, porque serlo nos exige un esfuerzo suplementario. Es más fácil dejarse llevar por la primera impresión. Y hoy hemos de ir con cuidado, porque nuestros prejuicios vienen provocados por prensa, radio y televisión, donde se vierten opiniones por personas, a las que tenemos por importantes y objetivas y desgraciadamente están desviadas por sus prejuicios...
Nota para Hares: ¿No se te ha ocurrido pensar nunca, que todas las herejías, maldades, mentiras...que encuentras en mi blog, están provocadas por el cristal con que lo miras? Sabes perfectamente que yo no soy ni JaimeTeo ni Express...Anda, déjalo ya. Te estás haciendo daño a ti mismo...
"Ahora, en medio del límpido atardecer, la luna habla claramente a la colina. Los trigales componen su música sencilla, alaban al tranquilo cielo. Y carretera abajo, el camino por el que las estrellas van a casa, los gritos de los niños juegan en el aire vacío, una milla o más, y caen sobre nuestro oído desierto claros como el agua.
Dicen que el cielo está hecho de cristal, dicen que la luna sonriente es una novia. Dicen que aman los huertos y los manzanos, los árboles, a sus inocentes hermanas, vestidas de flores, que aún llevan puestos, en el vago atardecer, los vestidos blancos de aquella mañana de la primera comunión.
Y donde brilla por última vez el fuego del cielo azul que se apaga ponen nombre a los planetas recién llegados con palabras que florecen sobre vocecitas, ligeras como tallos de lirios.
Y donde brilla por última vez el fuego del cielo azul que se apaga, reflejado en el follaje del álamo, un pájaro pequeño y vigilante canta como un chubasco." (Thomas Merton)
- Habéis oído que se dijo: 'Ojo por ojo, diente por diente.' Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica; dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas.
Habéis oído que se dijo: 'Amarás a tu prójimo' y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto."
Las palabras de Jesús de hoy van contra nuestra lógica. La ley del talión era un logro en aquellos tiempos de los países del Mediterraneo. Aún hoy día los judíos no la siguen, considerando, que por cada soldado israelita muerto deben morir muchos palestinos más. Pero lo mismo nos sucede a nosotros. La justicia, muchas veces, demasiadas, no es sino una venganza encubierta, legal. Las cárceles, por más que digamos, las consideramos como lugares para pagar por el mal que se ha hecho, y no lugares para redimirse, para reeducarse, para reinsertarse en la sociedad. Ya en la primera lectura el Levítico nos señala un horizonte utópico:
"Dí a toda la comunidad de israelitas: Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo."
¿Podemos ser santos como Dios? Sin embargo la exigencia de amor se limita a los nuestros:
"No te vengues ni guardes rencor contra nadie de tu pueblo"
Jesús nos repite lo mismo: "Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto", pero extiende el amor a todos, incluso a nuestros enemigos. Y eso se nos hace difícil, incomprensible. ¿Por qué Jesús insiste en pedirnos cosas imposibles? ¿Podremos algún día ser perfectos como Dios?¿Podemos perdonar al que ha matado a nuestro hijo? ¿podemos abrazar a aquél que ha arruinado nuestra vida? Quien dio su vida por nosotros y perdonó desde la cruz a los que le asesinaban, puede pedirnos el perdón sin condiciones. Pero hay algo más que puede tranquilizarnos. Dios, al hacerse hombre en Jesús, asumió nuestra debilidad. Sólo pide que intentemos ser perfectos. Únicamente nos pide que intentemos, que tengamos la actitud de perdonar. Él conoce nuestras debilidades. Calla y comprende al que pide venganza. Sabe esperar a que se calme y empiece a anidar en su corazón la semilla del perdón. Quien ha sabido perdonar, conoce la paz que queda en su corazón y la felicidad que le embarga. Cristian, el prior cisterciense martirizado en Argelia, escribía unas palabras de perdón y comprensión a aquel que le cortaría la cabeza...creyendo que hacía algo bueno. Quizá esa es una de las claves que pueden ayudarnos a perdonar al enemigo. Él cree que lo que hace está bien, que es lo que debe hacer en ese momento. Imaginaos dos trincheras en la guerra. ¿Los de un lado son buenos y los de la otra trinchera son malos? Todos creen cumplir su deber y, tras cada uno de ellos, hay una familia, unas ilusiones, unas esperanzas... Todos somos culpables de todo. Todos necesitamos ser perdonados de todo. Por eso, todos debemos hacer el esfuerzo por perdonar...Romper el mal con la fuerza del amor, rompe la dinámica de la violencia. Pero no somos capaces de comprenderlo. Eso de dar la capa al que nos roba la túnica y de poner la otra mejilla al que nos abofetea, nos parece una estupidez, una debilidad. Pero ahí reside la fuerza del Amor. Jesús, no nos pide una perfección teórica, de libro. Nos está pidiendo que tengamos unas "actitudes" que tiendan a la perfección. Y la razón última no es porque así los demás cambiarán, nos lo agradecerán. Sino porque Dios trata igual a buenos y malos, a justos y pecadores...Porque todo hombre, por abyecto que nos parezca, tiene derecho a ser amado. Si amamos porque aquella persona nos gusta, nos cae bien o se lo merece, nuestros amor es raquítico. El verdadero amor es un amor sin condiciones. Nuestro hermano nos está diciendo: - Ámame cuando no me lo merezco, porque es cuando más lo necesito...Ámame sin condiciones...
Está cantado en portugués, pero puede entenderse si uno se esfuerza un poco. Son personas que han regalado su vida...
Para los que visteis el programa de TV2 Signos de los Tiempos dedicado a los niños de la calle de Abidjan y los tres hermanos de La Salle que cuidan de ellos en el Foyer Akuawa, ayer tuve noticias de Josep Enric, César y el Hno. burkinabé. Están bien. Sin teléfono, pues hace días robaron el cable telefónico en el barrio en que viven y no lo han repuesto. Llevan tres meses con toque de queda. Los bancos han cerrado. La vida se ha encarecido, pero se espabilan. La embajada les ha recomendado prudencia y que no salgan de casa si no es absolutamente necesario. Ellos están con 40 chicos en el Hogar. Parece ser que se preven más disturbios, porque nadie quiere ceder. He ahí tres personas que están regalando su vida a esos chicos...
Nuestra sociedad occidental se caracteriza, entre otras cosas, por la lucha despiadada para destacar. Desde pequeños se nos enseña a luchar para ser más que el otro. La cosa se agrava, cuando confundimos ser más con tener más. Pasamos la vida autoafirmándonos, intentando elevarnos por encima de los demás, buscando tener más que el otro.
Frente a esta filosofía de la vida, el evangelio destaca la afirmación personal y amorosa de quienes regalan la vida...Teresa de Calcuta, Vicente Ferrer, el hermano Adriano, Pere Casaldáliga, la hermana Genoveva, multitud de misioneros, educadores de calle...y una multitud de personas más, que han regalado o regalan cada día su vida a los demás, nos señalan el camino para ser poderosos a partir de nuestra debilidad.
Al fin y al cabo, a nosotros se nos ha regaló un día la vida. Bueno es, que nosotros la regalemos también...
Llevamos unos días de clima cambiante. Llueve, escampa, sale el sol, vuelve a llover...Eso propicia que veamos bastante a menudo el arco iris. Hoy precisamente, la liturgia nos ofrece el texto del final del diluvio universal en la que Dios coloca el arco iris en el cielo como señal de su pacto con los hombres. desde ahora los comprenderá y no volverá a destruirlos nunca más.
Es curiosa la fascinación que el arco iris causa en los niños. Hay dos cosas que creo todos hemos soñado de niños: alcanzar el lugar donde comienza el arco iris y jugar y saltar en el algodón de las nubes. No es pues de extrañar que los israelitas lo tomaran como señal del pacto entre Dios y los hombres. Para el pueblo ewé, sur de Ghana, Togo y Benin, el arco iris significa la unión entre el hombre y Dios.
Lo que llama la atención del texto de hoy y de su precedente de ayer, es la comprensión de Dios hacia el hombre. Acepta que el hombre es débil y tiende al mal desde su nacimiento. Por eso no lo destruirá, sino que decide estar junto a él y protegerle...¡Qué distinto de la concepción de Dios cruel y terrible que presentamos a veces...!
Si no estoy equivocado, hoy cumple 83 años Pedro Casaldáliga. Con sus años de lucha y el parkinson que arrastra, parecen más. tras su jubilación podía haber regresado a Cataluña, pero, a pesar de su enfermedad, ha preferido quedarse con los suyos...
Podría dejaros mil poemas, bella y profundamente escritos por él.
Sólo os dejaré una frase suya, que leí el otro día:
"El Espíritu ha decidido administrar el octavo sacramento: ¡la voz del Pueblo!"
También os dejo su correo por si queréis felicitarle:
Una amiga profesora me ha explicado en un correo lo que le ocurrió ayer en clase. Tiene un chico de los que ahora se clasifican como hiperactivos, que mejor deberíamos clasificar como violento. Pega a todos, lo rompe todo...Aquella mañana dio un bofetón a su madre antes de entrar en clase. (Si hubiese sido a la inversa, alguien habría denunciado a la madre). Mi amiga, ante el panorama, lo que hizo es tomarle de la mano y tenerlo todo el rato junto a ella. Dado el éxito, la profesora siguiente hizo lo mismo...
Nosotros solemos hacer lo contrario. Usamos violencia contra violencia, cuando, no niego que sea arriesgado, lo mejor sería tender la mano, hacernos cercanos...Nosotros seguimos oponiendo violencia a violencia, buscando la paz preparando la guerra, gritando más fuerte cuando el otro alza la voz... Y ahí está la historia para enseñarnos que así no hemos solucionado nada.
Mi amiga entendió, que la única solución posible era la de la gratuidad, la del despliegue del amor. Y quizá sin reflexionarlo demasiado, practicó la no-violencia activa y calmó al niño con su contacto y su presencia cercana...Tras muchos espíritus violentos, se esconde una soledad tremenda, la falta de contacto humano...Tras la violencia entre países y culturas, se esconde un desconocimiento mutuo tremendo.
¡Ah! y mi amiga haría bien en aconsejar a esos padres, que existen psicólogos y medicación para los problemas de su hijo, que también le serán de gran ayuda. No creo que el profesorado de ese colegio aguante muchos días dando clase con un chico colgado del brazo...
Aquel día estaban cocinando macarrones. Tras hervirlos los pasaron por la espumadera, para separarlos del agua. Cuando los tuvieron en la plata, tomaron unas hierbas aromáticas, las colocaron sobre un pequeño cedazo para espolvorear los macarrones con el fino polvo de las plantas aromáticas.
El Anacoreta sonrió y dijo:
- En la vida estamos utilizando constantemente el cedazo...
El joven seguidor miró asombrado sin entender nada.
- Sí - prosiguió el anciano - Todo lo pasamos por nuestro cedazo personal. Según nuestros intereses nos quedamos con lo que pasa o con lo que no logra pasar. De la misma manera que nos hemos quedado con los macarrones que no pasaban y luego hemos aprovechado sólo las hierbas aromáticas que lo han atravesado...
El joven preguntó:
- ¿Y cuál es el cedazo que empleamos en la vida?
Sonrió el Anacoreta y respondió:
- Usamos principalmente dos. El cedazo de nuestra ideología, que hace que aceptemos como verdadero aquello que corrobora nuestro pensamiento y rechacemos lo que nos contradice. Y también el cedazo de la conveniencia. Nos quedamos con lo que nos conviene, lo que creemos que nos favorece y rechazamos lo difícil, lo que supone esfuerzo y lucha...
Guardó silencio mientras mezclaba los macarrones con la salsa boloñesa y luego añadió:
- Esto nos empobrece mucho. Nos hace percibir tan sólo una parte de la realidad e ignoramos el resto. Para poder crecer nos hemos de cuestionar constantemente...Preguntarnos si estamos o no en el camino correcto.
Y observando que el joven había tirado a la basura las hierbas que no habían pasado por el cedazo, concluyó:
- No hemos de abandonar lo que creemos que no es válido o adecuado, como tú acabas de hacer con las plantas aromáticas. ¿No sabes que otro día nos habrían servido para hacer un pollo al horno?
Y riendo alegremente se dispusieron a dar buena cuenta de los macarrones a la boloñesa...
- No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas no he venido a abolir, sino a dar
plenitud.
Os aseguro que, antes pasarán el cielo v la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde ele la Ley. El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grade en el reino de los cielos.
Os lo aseguro: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y. el que mate será procesado.
Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "estúpido", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego.
Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito, procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan, en la cárcel: Te aseguró que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.
Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior.
Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un-miembro que ser echado entero en el infierno.
Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno.
Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio”.
Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio
Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus votos al Señor".
Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes, volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir "si" o "no". Lo que pasa de ahí viene del Maligno."
El mensaje de hoy es claro. La Ley no sirve para encadenarnos, sino para indicarnos el camino. La Ley no son las mil y una interpretaciones que le daban los escribas y fariseos, sino el compromiso señalado en el interior del corazón del hombre. Cumplir la Ley es adherirse a la voluntad de Dios sobre cada uno de nosotros. Es bueno releer la primera lectura del Siracida que leemos hoy:
"Si quieres, guardarás sus mandatos, porque es prudencia cumplir su voluntad; anti ti están puestos fuego y agua: echa mano a lo que quieras; delante del hombre están muerte y vida: le darán lo que él escoja. Es inmensa la sabiduría del Señor, es grande su poder y lo ve todo; los ojos de Dios ven las acciones, él conoce todas las obras del hombre; a nadie le mandó pecar ni enseñó mentiras a los embusteros; no deja impunes a los embusteros ni se apiada del que practica el fraude."
Con este lenguaje veterotestamentario nos está diciendo que el quid de la cuestión no está en la letra de la Ley, sino en nuestro compromiso. No es la letra lo que importa, sino el espíritu, que es mucho más exigente. Podemos quedarnos muy tranquilos porque hemos ido a misa en domingo y sin embargo quizá estamos muy lejos de haber cumplido la ley; porque no hemos santificado el día, si Dios no ha estado presente en nosotros a lo largo de toda la jornada. Si no hemos sabido descansar. Si hemos dejado de lado a nuestra familia...Si hemos despilfarrado en nuestro placer el dinero que otros necesitan para sobrevivir.
Jesús en este evangelio nos señala algunos puntos concretos y nos muestra cómo su cumplimiento va mucho más lejos que atenerse a la letra. No basta un cumplimiento externo, se necesitan actitudes profundas. No se trata de una ética de mínimos, sino de un compromiso total.
Si en dos mil años no hemos logrado cambiar la sociedad y seguimos muy lejos del Reino, es simplemente porque nos hemos contentado con cumplir la letra y nuestra vida no se ha transformado en el compromiso de vivir y seguir la verdadera Ley: el Amor. Como el pueblo judío, hemos transformado la Ley en cánones y casuística. Detrás de cada uno de los mandamientos sólo hay dos obligaciones: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.
Como hemos rezado en el salmo responsorial, de lo que se trata, es de buscar al Señor con todo nuestro corazón. Si Él nos abre los ojos, podremos contemplar las maravillas de su Ley. Sólo entonces nos podremos comprometer a cumplirla con todas nuestras fuerzas...
Hoy es la festividad de Nuestra Señora de Lourdes. se han escrito multitud de cosas sobre María. Pero su cántico ante su prima Isabel nunca será superado, porque nos muestra la auténtica María: la humilde y sencilla doncella de Nazaret, que todo lo ha recibido de Dios.
En la revista Mundo Negro, de los Misioneros Combonianos se publicó hace tiempo este Cántico de María, paráfrasis del evangélico. Espero os guste.
CANTO DE MARÍA
Canto a Dios, que me dio la vida, el que comenzó el universo y lo mantiene. Y bailo ante mi Señor con alegría, sin miedo ni vergüenza, porque es el único dueño de todo lo que existe. Me ha sacado del último rincón del mundo y colocado por encima de los prepotentes. Sin educación, sin nobleza ni riqueza, sin la belleza que ostentan los famosos, soy ahora el orgullo de los humildes. Yo soy, yo era una joven sencilla dispuesta a todo de palabra. Me pidió mi voluntad y mi futuro y se lo di, por amor, a ciegas. Ahora él es mi recompensa. Él ha transformado mi esterilidad en vida, en sabiduría mi experiencia. Ha hecho relucir en mí su humanidad, que supera toda apariencia. Estaba sola en la soledad de mi infortunio cuando me abandoné en sus manos tiernas y me sació de su presencia cierta. Me levantó por encima de los engreídos, de los que con su muerte se alimentan. En mí decidió auxiliar al desvalido. En mí cumple sus promesas. Libera con justicia al oprimido y colma en comunión su libertad. Él regala todo a quien se deja regalar. Sintiendo tanta predilección y ternura que por mí ha tenido el Creador he escuchado su susurro en la brisa. Y poseída por su espíritu no me importa sufrir en el parto de su Reino de vida. (Mundo Negro)
Reducir la mortalidad infantil es un objetivo de las naciones para el milenio. En mis diez años africanos pude vivir ese problema de cerca. Llevamos ya diez años de milenio y las cosas no parecen cambiar. ¿Realmente los gobiernos quieren cambiar algo?
El domingo próximo se celebra la Jornada Mundial Contra el Hambre. Manos unidas ha iniciado su campaña anual. Este año bajo el lema: "Su mañana es hoy". Aquí os dejo su vídeo, para que nos ayude a reflexionar y a concienciarnos...No me gustan, por respeto a los habitantes del tercer mundo, las imágenes truculentas de miseria, pero de vez en cuando es bueno contemplarlas para bajar de nuestro limbo particular...
Hace tiempo que no os presento ningún lugar especial...Los consideraba así, al margen de su belleza, por que transmitían paz, eran focos de espiritualidad...
Todos deberíamos tener un lugar especial. Durante la mayor parte del día estamos inmersos en lugares de actividad, de productividad...allí donde creemos que "somos" porque "hacemos"...Sin embargo nos hace falta un lugar de paz, de tranquilidad, de espiritualidad...Allí donde de verdad "somos", porque "contemplamos". Ese lugar que nos permite ver la vida con otros ojos.
Este lugar no hace falta que sea lejano. Si vivimos en la ciudad, no necesitamos buscarlo fuera de ella. Puede ser un rincón de nuestra habitación en el que tenemos un icono y unas velas...O un banco en el parque. La penumbra de una capilla. Quizá la terraza de nuestra casa. Incluso puede ser un asiento del autobús. Porque lo que hace diferente ese lugar no es el espacio en sí mismo, sino nosotros, que en ese momento somos diferentes. Conectamos con nuestro interior. Encontramos a Dios viviente en nuestro debhir interno, y encontramos al resto de la humanidad unos en el Uno. Se trata de buscar un lugar que nos permita "escuchar" a Dios y a los Hombres... Pasamos el día hablando, haciendo, proyectando...y no dedicamos apenas unos momentos a escuchar...Nos excusamos alegando que no tenemos tiempo, que no sabemos dónde hacerlo...Olvidamos, que más importante que el espacio físico concreto, es nuestra actitud. Nuestras ganas de dejarlo todo y dedicar unos momentos a escuchar...
La televisión ofrecía un debate sobre las religiones. Cada uno de los representantes pretendía poseer la verdad y todos discutían acaloradamente.
El Anacoreta miró a su joven seguidor y le dijo:
- Pasarán horas discutiendo y no llegarán a ninguna conclusión. Sin embargo todas las religiones están unidas.
Viendo la cara de sorpresa del joven, le preguntó:
- ¿Sabes qué es lo que separa y qué es lo que une a las religiones?
Ante el silencio del joven, respondió él mismo:
- Las separa la idea que cada una de ellas tiene de Dios. Si se escucharan, verían que están unidas en algo muy importante: la búsqueda de Dios...Todos somos humildes buscadores de Dios...
Ayer, en el comentario de la liturgia no os puse el vídeo que publica en YouTube, cada domingo, la editorial Verbo Divino. No me llegó a tiempo. Como me ha gustado, quiero compartirlo con vosotros.
-Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo."
Hay sectores de la Iglesia que andan muy preocupados por la falta de credibilidad, de influencia (forma eufemística para indicar falta de poder), de vocaciones, que tiene esta institución.
Mira por dónde el evangelio de hoy nos invita a ser sal de la tierra y luz del mundo. Esos mismos sectores empezarán a preguntarse el por qué los cristianos aparecemos al gusto y los ojos del mundo, bastante sosos y apagados. Otros sacarán a relucir grandes concentraciones, jornadas mundiales, para decir que seguimos dando sabor y luz a la sociedad. Aunque al día siguiente de esas manifestaciones todo siga igual...Culparán al Concilio. Otros a que los religiosos nos hemos perdido nuestra espiritualidad. nuestro carisma. No faltará quien diga, que falta orden, disciplina y el seguimiento de una doctrina única. Que eso de la pluralidad no conduce más que al caos.
La liturgia de hoy, en la primera lectura, por boca de Isaías nos dice cómo llevar la luz al mundo:
"Partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que va desnudo y no cerrarte a tu propia carne. Entonces romperá tu luz como la aurora..."
Y verdaderamente, hay muchos cristianos que dedican su vida a compartir, hospedar, vestir...y son verdadera luz sobre el mundo. No una luz cegadora, artificial...sino una luz como la aurora, una esperanza de que el día ya está aquí. Se es luz con el trabajo humilde y sencillo de cada día. En la segunda lectura, Pablo dice a los corintios que el no se presentó ante ellos con palabras sabias, sino hablando de Cristo crucificado. En Él se ha de fundamentar nuestra Fe. Y hoy, Cristo crucificado es el hambriento, el pobre, el abandonado, las víctimas de la injusticia... Una Iglesia humilde, pobre, fraterna. Una vida sencilla, compartiendo, amando, sirviendo al hermano...Esta es la vida que nos hará brillar ante el mundo...como la aurora...
Aquel día el telediario ocupó la mayor parte de su tiempo presentando imágenes de las protestas en los países árabes. El Anacoreta comentó:
- Me recuerda al libro del Éxodo: "Y dijo el Señor, he oído el clamor de mi Pueblo..."
- Sí - apuntó el joven seguidor - pero ese clamor de hoy me da miedo. Me parece inútil y que desembocará en salir de una opresión para caer en otra peor...
reflexionó unos instantes el anciano y luego dijo:
- Me refería al verdadero clamor. El que no es solamente entusiasmo de masas, actos irreflexivos, violencia...
Cerró la televisión y continuó:
- El verdadero clamor nace del corazón, del interior. Nace del convencimiento de nuestra finitud y nuestra pobreza. Es de ahí de donde nace el auténtico clamor. Nace de la verdadera oración. De una oración que no es intimismo , individualidad, pura estética...De una oración, que no sólo sigue el ritmo de la respiración, sino que también sigue el ritmo de la humanidad, Una oración , que junto a la conciencia del propio cuerpo, toma conciencia de los Otros. Ese clamor se convierte en solidaridad, en lucha por la justicia. Esa es la oración que escucha Dios...