lunes, 27 de abril de 2026

MARÍA DE MONTSERRAT

 


 Por aquellos días, María se dirigió de prisa a un pueblo de la región montañosa de Judea, y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura se movió en su vientre, y ella quedó llena del Espíritu Santo. Entonces, con voz muy fuerte, dijo Isabel:
– ¡Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres, y ha bendecido a tu hijo! ¿Quién soy yo para que venga a visitarme la madre de mi Señor? Tan pronto como he oído tu saludo, mi hijo se ha movido de alegría en mi vientre. ¡Dichosa tú por haber creído que han de cumplirse las cosas que el Señor te ha dicho!
María dijo:
- Mi alma alaba la grandeza del Señor.
Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.
(Lc 1,39-47)

El día de San Jorge, aunque en Catalunya era Festividad y tenía misa propia, hice el comentario del evangelio de Pascua. Permitidme que hoy, Festividad de la Nuestra Señora de Montserrat, patrona de Catalunya, comente el evangelio propio.
María acaba de recibir a Jesús en sus entrañas e inmediatamente se dirige a las montañas, a Ainkarim, a asistir a Isabel, que también estaba embarazada. Es que cuando Jesús se encarna en nosotros, cuando se hace uno con nosotros, no podemos hacer mas que pensar en los demás. Entregarnos totalmente al otro. Si rezamos mucho, pero no nos damos a los otros, es que nuestra Fe, nuestra unión con Jesús es muy débil. Nuestra espiritualidad, si es verdadera, nos debe llevar a la entrega, a Amar al otro. A ver a Jesús en el prójimo.
Encontramos otro detalle en este texto. María, que ya lleva a Jesús en su seno, alegra a Isabel y Juan salta de alegría en su seno. Llevar a Jesús a los demás es llevar la alegría. Nuestro apostolado debe ser portador de alegría. 

1 comentario:

  1. La verdadera religion pura y sin mancha a los ojos de Dios.. Muy bien, gran abrazo.

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