domingo, 10 de noviembre de 2013

UN DIOS DE VIDA


"Después acudieron algunos saduceos a ver a Jesús. Los saduceos niegan que haya resurrección de los muertos, y por eso le plantearon este caso:
– Maestro, Moisés nos dejó escrito que si un hombre casado muere sin haber tenido hijos con su mujer, el hermano del difunto deberá tomar por esposa a la viuda para darle hijos al hermano que murió. Pues bien, había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se casó, pero murió sin dejar hijos. El segundo y luego el tercero se casaron con la viuda, y lo mismo hicieron los demás, pero los siete murieron sin dejar hijos. Finalmente murió también la mujer. Así pues, en la resurrección, ¿cuál de ellos la tendrá por esposa, si los siete estuvieron casados con ella?
Jesús les contestó:
– En este mundo, los hombres y las mujeres se casan; pero los que merezcan llegar a aquel otro mundo y resucitar, sean hombres o mujeres, ya no se casarán,  puesto que ya tampoco podrán morir. Serán como los ángeles, y serán hijos de Dios por haber resucitado. Hasta el mismo Moisés, en el pasaje de la zarza ardiendo, nos hace saber que los muertos resucitan. Allí dice que el Señor es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. ¡Y Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos están vivos!"

Jesús aprovecha la extraña historia que le presentan los saduceos para enviarnos un claro mensaje: Dios es un Dios de vida, no de muerte. Nosotros, como los saduceos, nos perdemos en una casuística estéril y reducimos la espiritualidad a normas y reglas. Jesús nos indica que la realidad es diferente.
Esta vida es un camino hacia la verdadera Vida, la plenitud. Pero, si nosotros nos consideramos sus seguidores, debemos luchar para que en esta tierra todos tengan una vida digna y para preservar la naturaleza, en vez de destruirla.
La esperanza de la Vida plena después de la muerte, no debe ser una droga que nos cierre los ojos ante las necesidades de este mundo, sino un acicate para luchar por mejorarlo. Empezar a Vivir ya en este mundo. ¿Y qué es esta Vida? Hemos descrito de forma demasiado infantil la otra vida. La Vida será la plenitud total, que no es otra cosa sino el Amor. 
Un Dios de Vida es un Dios de Amor. Y Él nos pide, que con nuestras limitaciones, empecemos ya a llenar de Amor este mundo.  

viernes, 8 de noviembre de 2013

PARÁBOLA (3)


"Se me mostró un mar embravecido, con olas altas como montañas. Después vi que bajo la superficie reinaban una paz y una placidez fascinantes. Y escuché estas palabras:
- Busca en tu interior y encuentra esta paz que sobrepasa toda comprensión y consérvala, pase lo que pase en el exterior".

jueves, 7 de noviembre de 2013

ENCENDER VELAS


Una sociedad americana tiene el siguiente lema:
"Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad".
Nos ocurre, que nos pasamos todo el tiempo quejándonos de lo mal que van las cosas, de lo mal que va todo, de lo desastrosos que son nuestros políticos, de lo alejada de la realidad que está la Curia...y sería más productivo encender una vela, hacer algo, por pequeño que sea.
Ha llegado el momento de actuar. De poner nuestro grano de arena para que las cosas cambien. Aunque sólo sea encender una vela...

miércoles, 6 de noviembre de 2013

PARÁBOLA (2)


"Se me mostró un cuenco de comida sobre la nieve, alrededor del cual había pisadas de muchos pájaros y de otros animales, sabían que allí encontrarían alimento. Y escuché estas palabras:
No puedes vivir sólo de pan. Ven conmigo y te daré el alimento del espíritu, te saciaré y te enviaré al mundo renovado y plenamente feliz."

martes, 5 de noviembre de 2013

EL ANACORETA Y EL HOMBRE AMARGADO


Decía que había trabajado toda su vida para los demás y nadie se lo había agradecido. Envidiaba a los demás. Los cargos que habían tenido, sus estudios, los viajes, lo que los demás decían de ellos...Era un amargado.
El Anacoreta se sentó junto a él y le dijo:
- ¿No será que en vez de trabajar por los demás has trabajado por ti? A veces, nuestra intención no es recta. Decimos que trabajamos por los demás y lo hacemos para que nos vean, para que nos alaben, para que digan ¡qué bueno eres! Envidiamos de los demás cosas que nosotros tenemos, pero no valoramos lo que tenemos. Nos sabe mal lo que permiten hacer a los otros, pero no tenemos la humildad de pedir o la voluntad de conseguirlo. En el fondo nos falla la autoestima, no nos queremos a nosotros mismos y eso nos lleva a no querer a los demás. 
Miró a los ojos a aquel hombre y concluyó:
- Deja de mirarte a ti mismo y descubrirás que te han dado las gracias mil veces, que te valoran y te quieren mucho más de lo que crees...

lunes, 4 de noviembre de 2013

PARÁBOLA (1)


"Se me mostró una montaña cuya cima estaba tapada por una nube. Vi que muchas personas subían por la pendiente; pero, llegando a la altura de la nube vacilaban y se mostraban temerosos de atravesarla. y escuché estas palabras:
No tengas miedo. Atraviesa la nube del no saber hasta que entres en la luz gloriosa y permanece consciente de MÍ y de MI presencia divina, porque YO SOY en todo momento y en todo lugar. No existe ningún lugar donde YO no esté."