martes, 7 de enero de 2014

LOS MARGINADOS, LOS PREFERIDOS, LOS ENVIADOS.


En el Evangelio encontramos tres grupos de personas fundamentales.
Los marginados. Los que Israel despreciaba, los pastores, son los únicos que reciben a Jesús. Luego, empieza su predicación en Galilea, marginados de Israel, enclave de pueblos de culturas y religiones diferentes. Es entre esos marginados que empieza el anuncio de la Buena Nueva.
Los preferidos. Son los más necesitados. Jesús recorre los caminos curando enfermos, expulsando demonios, devolviendo la vista a los ciegos y haciendo caminar a los paralíticos.
Los enviados. Son aquellos que anuncian al Buena Nueva por todas partes.
Esos tres ejes son fundamentales para la Iglesia de hoy y así nos lo repite el Papa Francisco. Los que nos creemos buenos, perfectos, estamos muy lejos de serlo. Aquellos a los que condenamos, están mucho más cerca de Jesús que nosotros. Si no nos dirigimos, como Jesús, hacia los "preferidos", y no anunciamos la Buena Nueva con nuestra vida, estamos muy lejos de ser cristianos. 

lunes, 6 de enero de 2014

ÉL ES LA SALVACIÓN DE TODOS


"Jesús nació en Belén, un pueblo de la región de Judea, en el tiempo en que Herodes era rey del país. Llegaron por entonces a Jerusalén unos sabios de Oriente que se dedicaban al estudio de las estrellas, y preguntaron:
– ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle.
El rey Herodes se inquietó mucho al oir esto, y lo mismo les sucedió a todos los habitantes de Jerusalén. Mandó llamar a todos los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el Mesías. Ellos le respondieron:
– En Belén de Judea, porque así lo escribió el profeta:
‘En cuanto a ti, Belén, de la tierra de Judá,
no eres la más pequeña
entre las principales ciudades de Judá;
porque de ti saldrá un gobernante
que guiará a mi pueblo Israel.’
Entonces llamó Herodes en secreto a los sabios de Oriente, y se informó por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella. Luego los envió a Belén y les dijo:
– Id allá y averiguad cuanto podáis acerca de ese niño; y cuando lo encontréis, avisadme, para que yo también vaya a adorarlo.

Con estas indicaciones del rey, los sabios se fueron. Y la estrella que habían visto salir iba delante de ellos, hasta que por fin se detuvo sobre el lugar donde se hallaba el niño. Al ver la estrella, los sabios se llenaron de alegría. Luego entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre. Y arrodillándose, lo adoraron. Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Después, advertidos en sueños de que no volvieran a donde estaba Herodes, regresaron a su tierra por otro camino." 

En este texto no nos interesa, es más, sería perder el tiempo, las discusiones sobre si existieron o no, si venían de oriente o de occidente, si eran astrólogos o magos...Todo ello puede hacernos perder de vista lo importante, que es el mensaje que contienen: el carácter universal de la salvación. Que Dios es de todos.
Aquellos tres personajes no eran judíos, pero supieron leer los signos de los tiempos, la estrella, y se pusieron en marcha. Por contra, los sacerdotes y maestros de la ley informan a Herodes de lo que dicen las escrituras y no dan ni un solo paso para encontrar a Jesús. Poder y religión. Las autoridades religiosas se quedan inmersas en sus conocimientos, pero estos no cambian sus vidas. El poder se apresura a intentar destruir a Jesús, porque lo ve como un obstáculo para su dominio.
Jesús, en nuestros días, sigue con sus brazos abiertos a todas las personas de buena voluntad. Dios no es de unos pocos, es de todos. Se hizo hombre para divinizarnos a todos.
Los magos son la imagen de todos los hombres que miran con ojos claros a su alrededor y saben encontrar a Dios en el corazón de sus hermanos, de los más pobres, de los que, como Jesús, nacen en un pesebre entre animales. La gente sencilla son las estrellas que nos llevan a Dios.

domingo, 5 de enero de 2014

ÉL ES LA LUZ Y LA PALABRA


"En el principio ya existía la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Él estaba en el principio con Dios. Por medio de él, Dios hizo todas las cosas; nada de lo que existe fue hecho sin él. En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla.
Hubo un hombre llamado Juan, a quien Dios envió  como testigo, para que diera testimonio de la luz y para que todos creyesen por medio de él. Juan no era la luz, sino uno enviado a dar testimonio de la luz.
La luz verdadera que alumbra a toda la humanidad venía a este mundo.
Aquel que es la Palabra estaba en el mundo, y aunque Dios había hecho el mundo por medio de él, los que son del mundo no le reconocieron. Vino a su propio mundo, pero los suyos no le recibieron. Pero a quienes le recibieron y creyeron en él les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios. Y son hijos de Dios, no por la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado.
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros lleno de amor y de verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como Hijo único recibió del Padre. Juan dio testimonio de él diciendo: “A este me refería yo cuando dije que el que viene después de mí es más importante que yo, porque existía antes que yo.”
De sus grandes riquezas, todos hemos recibido bendición tras bendición. Porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor y la verdad se han hecho realidad por medio de Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, nos lo ha dado a conocer."

El prólogo del evangelio de San Juan que meditamos hoy es el fragmento más teológico de todo el evangelio. Los otros evangelistas empiezan dándonos la genealogía de Jesús. Juan nos dice que el origen de Jesús es Dios. Que Jesús es la Palabra hecha hombre. Que Jesús es la Luz venida a alumbrarnos.
La clave de este texto está en las dos últimas líneas: "Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, nos lo ha dado a conocer."
Por más vueltas que le demos y más razonamientos profundos que hagamos, nunca llegaremos a saber nada de Dios. Porque a Dios sólo podemos llegar a través de Jesús: la Palabra, la Luz. Y gracias a su salvación lo podemos encontrar en el corazón de los hombres. Y como nos dijo el mismo Jesús en el pobre, en el sencillo, en el hambriento, en el desnudo, en el preso...
Desgraciadamente, nuestro mundo que está en las tinieblas, se entesta en buscarlo en el poder, en el dominio, en los ritos e ideologías, y no acogemos la Palabra y la Luz que nos llega con Jesús. Una Palabra que es Amor, Solidaridad, Justicia, Misericordia, Utopía.....

sábado, 4 de enero de 2014

MÚSICA DEL SÁBADO: WHEN THE SAINTS GO ARCHING IN

Durante estas fiestas, siempre hay un momento en el que recordamos aquellas personas que nos han dejado. El día de San Esteban murió el Hno. Ángel, una de las personas que más han influido en mi vida. A él y a todas las personas queridas que han partido, les dedico esta delicada versión de Bruce Springteen.

viernes, 3 de enero de 2014

LOS FRUTOS DE LA TIERRA


¿Nos convenceremos este nuevo año de que es posible erradicar el hambre del mundo? Otro mundo es posible, si nos lo proponemos. No es justo que, mientras la mayoría sufra la crisis, esa misma crisis sea causa de enriquecimiento para unos pocos. Aquí os dejo un fragmento del mensaje del papa Francisco la Jornada Mundial de la Paz:
"Las sociedades actuales deberían reflexionar sobre la jerarquía en las prioridades a las que se destina la producción. De hecho, es un deber de obligado cumplimiento que se utilicen los recursos de la tierra de modo que nadie pase hambre. Las iniciativas y las soluciones posibles son muchas y no se limitan al aumento de la producción. Es de sobra sabido que la producción actual es suficiente y, sin embargo, millones de personas sufren y mueren de hambre, y eso constituye un verdadero escándalo. Es necesario encontrar los modos para que todos se puedan beneficiar de los frutos de la tierra, no solo para evitar que se amplíe la brecha entre quien más tiene y quien se tiene que conformar con las migajas, sino también, y sobre todo, por una exigencia de justicia, de equidad y de respeto hacia el ser humano."

jueves, 2 de enero de 2014

PARÁBOLA (11)


Se me mostró la tierra como un tablero de ajedrez, pintado de cuadros grandes, blancos y negros. Comenzó a llover y la pintura negra se mezcló con la blanca y todo se convirtió en un gris sucio. Después volvió a llover con más fuerza y todo se transformó en un blanco purísimo. Y escuché estas palabras:
¡Ten fe! Sé fuerte, sabiendo que la Tierra está viviendo un gran proceso de limpieza. Todo esto es bueno, porque ocurre de acuerdo con mi voluntad. Permanece en perfecta paz.

miércoles, 1 de enero de 2014

MARÍA Y LA PAZ


"Fueron corriendo y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre. Al verlo se pusieron a contar lo que el ángel les había dicho acerca del niño, y todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores. María guardaba todo esto en su corazón, y lo tenía muy presente. Los pastores, por su parte, regresaron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído, pues todo sucedió como se les había dicho.
A los ocho días circuncidaron al niño y le pusieron por nombre Jesús, el mismo nombre que el ángel había dicho a María antes de que estuviera encinta."

Hoy celebramos la Solemnidad de Santa María Madre de Dios y el Día Mundial de la Paz. Este texto de Lucas deberíamos meditarlo profundamente. Nos presenta a María madre de Jesús, junto a José y los pastores que llegan advertidos por los ángeles.
De María se nos dice que "guardaba todo esto en su corazón y lo guardaba en su corazón". ¿Qués es lo que guardaba? Lo que decían aquellos pastores. Que aquél Niño era el Salvador. Que los ángeles habían cantado la Paz para todos los hombres de buena voluntad.
María, la primera cristiana, la Madre. Su maternidad no se reduce a haber llevado en su vientre al Niño, sino que se acrecienta llevando todo lo que ve, todo lo que le dicen en su corazón y lo tiene presente. Ser cristiano es tener a Jesús en el corazón y actuar en consecuencia. Ser cristiano no es buscar el poder, la fuerza, la condena de los que no piensan como nosotros. Como María, se trata de hacernos uno con Jesús y transmitir su Paz a todos los hombres.
Los pastores, los más humildes, tenidos por poco religiosos por los judíos, son los que reciben el anuncio de Paz y del nacimiento del Salvador. Los pastores, los más sencillos, poco religiosos, son los escogidos para dar gloria a Dios y proclamar lo que han visto y han oído.
Iniciamos el año juntando a María y la Paz. Iniciamos el año con un canto a la sencillez. La liturgia nos invita a iniciar un año luchando por la Paz. La liturgia nos invita a ser sencillos, a saber ver a Jesús en todas las cosas, a saberlo ver y guardarlo en nuestro corazón. La liturgia nos invita a meditar el Evangelio. Sólo si somos sencillos, si intentamos repartir amor a nuestro alrededor, lograremos que la Paz llegue a nuestro mundo.