jueves, 10 de diciembre de 2020

EL ANACORETA Y EL SUFRIMIENTO



Tras descansar, aquel caminante, explicó al Anacoreta cómo se sufría en la ciudad a causa de la pandemia. Y acabó preguntando:
- ¿Por qué hay tanto sufrimiento en el mundo?¿Qué sentido tiene el sufrimiento?
El anciano no respondió inmediatamente. Como hacía muchas veces, tomó un puñado de arena del desierto y dejó que esta cayera deslizándose lentamente por sus dedos. Levantó la vista y respondió:
- Por más que lo intentemos, no lograremos eliminar el sufrimiento de este mundo. A lo más disminuirlo. Y, lo que sí podemos hacer es darle un sentido.
Volvió a guardar silencio. Luego, mirando  a los ojos al visitante prosiguió:
- En la enfermedad, el sufrimiento, mucha veces es el camino hacia la cura. El tratamiento suele causar dolor, pero es necesario para sanar. El dolor, significa muchas veces una transformación, un progreso. No podemos cambiar sin sufrimiento, sin esfuerzo. El dolor puede ser muestra de una ascensión. El escalador sufre mientras asciende, pero al llegar a la cima todos aquellos dolores quedan compensados con el gozo que siente por haber logrado su objetivo.
Miró al horizonte y concluyó:
- Todo cambio comporta sufrimiento. Nosotros, lo que debemos hacer, es que ese cambio sea a mejor. Sea un avance, una ascensión. Si tras la pandemia somos mejores, olvidaremos pronto los sufrimientos... 

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