sábado, 14 de noviembre de 2020
LO MÁS IMPORTANTE...
viernes, 13 de noviembre de 2020
PADRE NUESTRO DE LA PAZ
PADRE, que miras por igual a todos tus hijos, a los que das tu amor gratuitamente.
NUESTRO, de todos. De más de 6.000 millones de personas que pueblan la Tierra, sea cual sea nuestra edad, color, cultura o lugar de nacimiento.
QUE ESTÁS EN EL CIELO y en la Tierra, en cada persona, especialmente en los humildes, los marginados y los que sufren.
SANTIFICADO SEA TU NOMBRE, pero no con el estallido de la violencia, ni de las bombas, ni con la manipulación de los otros, sino con el latido de cada corazón.
VENGA A NOSOTROS TU REINO, el de la paz, el de la justicia y el del amor solidario. Y aleja de nosotros los imperios de la tiranía y de la explotación.
HÁGASE TU VOLUNTAD, siempre y en todas partes. En el Cielo y en la Tierra. Que tus deseos de que todo el mundo encuentre la felicidad y viva plenamente, no sean obstaculizados por el egoísmo.
NUESTRO PAN DE CADA DÍA, amasado con ternura y amor, lejos del pan de la envidia y la discordia.
DÁNOSLO HOY, SEÑOR, porque mañana ya puede ser tarde. Necesitamos con urgencia crecer en solidaridad y compartir lo que somos y tenemos, porque de esta manera nos enriqueceremos con lo mejor de cada uno.
PERDÓNANOS NUESTRAS CULPAS, no como nosotros perdonamos, sino como Tu perdonas, sin dejar ninguna oportunidad al odio y al rencor.
Y NO PERMITAS QUE CAIGAMOS EN LA TENTACIÓN, de destruir lo que Tu nos has dado, de almacenar lo que otros necesitan, de mirar como a un enemigo a quien no sabemos quien es, y, sobre todo, de pensar que no tenemos remedio.
ANTES LÍBRANOS DEL MAL que nos amenaza. De las ametralladoras, los misiles, los miles de toneladas de armas. Porque somos muchos, Padre, los que queremos vivir en paz y amistad.
¡AMÉN!
(Adaptado de Gaspar Castaño)
jueves, 12 de noviembre de 2020
NO ME LLAMES EXTRANJERO...
miércoles, 11 de noviembre de 2020
LLEGARÁ EL DIA...
martes, 10 de noviembre de 2020
COMO UN POBRE...
lunes, 9 de noviembre de 2020
RESPUESTAS FÁCILES....
domingo, 8 de noviembre de 2020
CON LAS LÁMPARAS ENCENDIDAS...
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: "¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!" Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: "Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas." Pero las sensatas contestaron: "Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis." Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: "Señor, señor, ábrenos." Pero él respondió: "Os lo aseguro: no os conozco." Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora."






