martes, 9 de marzo de 2010

EL HOMBRE DE LAS MANOS ATADAS (PARÁBOLA)


Erase una vez un hombre como los demás. Un hombre normal. Tenía cualidades positivas y negativas. No era diferente. Una noche, repentinamente, llamaron a su puerta. Cuando abrió se encontró a sus enemigos. Eran varios y habían venido juntos. Sus enemigos le ataron las manos. Después le dijeron que era mejor así; que así, con sus manos atadas, no podría hacer nada malo. (Se olvidaron decirle que tampoco podría hacer nada bueno). Y se fueron dejando un guardián a la puerta para que nadie pudiera desatarle.

Al principio se desesperó y trató de romper las ataduras. Cuando se convenció de lo inútil de sus esfuerzos intentó acomodarse a su nueva situación. Poco a poco consiguió valerse para seguir subsistiendo con las manos atadas. Inicialmente le costaba hasta quitarse los zapatos. Hubo un día en que consiguió liar y encender un pitillo. Y empezó a olvidarse de que antes tenía las manos libres. Mientras tanto su guardián le comunicaba día tras día las cosas malas que hacían en el exterior los hombres con las manos libres. (Se le olvidaba decirle las cosas buenas que hacían esos mismos y otros hombres con las manos libres). Pasaron muchos años. El hombre llegó a acostumbrarse a sus manos atadas. Y cuando su guardián le señalaba que gracias a aquella noche en que entraron a atarle, él, el hombre de las manos atadas, no podía hacer nada malo (no le señalaba que tampoco podía hacer nada bueno), el hombre empezó a creer que era mejor vivir con las manos atadas. Además, estaba tan acostumbrado a las ligaduras...

Pasaron muchos, muchísimos años. Un día sus amigos sorprendieron al guardián, entraron en la casa y rompieron las ligaduras que ataban las manos del hombre. "Ya eres libre" le dijeron. Pero habían llegado demasiado tarde. Las manos del hombre estaban totalmente atrofiadas.

(Tomado del libro "Esta es nuestra Fe" de Luis González -Carvajal)

13 comentarios:

  1. Mientras somos libres no nos damos cuenta de lo que puede significar vivir sin libertad, creo que es muy difícil "acostumbrarse" a vivir sin ella, yo desde luego no quiero ni pensarlo

    A las personas que se encuentran cumpliendo condena, les hemos escuchado decir muchas veces que lo peor es haber perdido esa libertad, seguro que al hermano Adriano se lo dijeron en más de una ocasión

    ¿Queda algo de nieve?

    Un abrazo

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  2. Hola, ola de mar...
    Nunca me he sentido peor, que cuando he sido privada de mi libertad. Siento como por dentro empiezo a deshojarme, y sí, a veces he tenido la impresión , de que nunca volvería a ser libre. Creo, que esta vez, me he librado y podré serlo de nuevo.
    Un beso, del Aire ( si, soy yo, es que aunque no lo creas no me se la dirección de mi blog, y claro, me va tan lento internet, que casi prefiero no abrirlo..
    Más besos

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  3. Joan , es una explicación estupenda de como se han sentido muchas personas... En algunos momentos hemos hablado de esa rabia que se siente despues de comprobar que se te ha atrofiado algo , por cuasas ajenas a tu voluntad. Nos limitan , el esfuerzo a de ser titanico para actuar con normalidad y, lo que es peor ....¡¡¡¡ ME PONE DE LOS NERVIOS QUE LOS CAUSANTES SE QUEDEN SIN OIRLO¡¡¡ Ya sabes , yo, rarita, rarita.
    Un beso , con sol .

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  4. muchas veces nos atan de nuestra libertad y no volvemos a ser libres

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  5. varios nos quedamos presos en nuestro pasado tan vez por que no sabemos perdonarnos nosotros mismo.

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  6. Mi Trabajo De Religion!.... :DD!

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  7. Solo para la tarea de religion :D xD.... Este blog de hace mas de 4 años.. Dudo que alguien lea esto xd.

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  8. mi tarea de religion
    estupendos comentarios

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  9. vacano mi tarea de religión

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  10. Gracias por la ayuda a mi ensayo para religión!!

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