viernes, 22 de junio de 2018

NUESTRO VERDADERO TESORO


"No acumuléis riquezas en la tierra, donde la polilla destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar. Acumulad más bien vuestras riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye, ni las cosas se echan a perder, ni los ladrones entran a robar. Porque donde esté tu riqueza, allí estará también tu corazón. 
Los ojos son como la lámpara del cuerpo. Si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo será luminoso; pero si tus ojos son malos, todo tu cuerpo será oscuridad. Y si la luz que hay en ti resulta ser oscuridad, ¡qué negra no será la propia oscuridad!"

Hoy Jesús nos dice dos cosas.
La primera, que pongamos nuestro corazón en Dios, no en las riquezas, en el poder. Es decir, que fundamentemos nuestra vida en el Amor.
La segunda es consecuencia de la primera. Fundamentar nuestra vida en Dios, en el Amor nos hace ver las cosas de otra forma, nos hace ver más allá. Esta mirada cambia todo nuestro ser y hace que seamos luz para los demás.
Los cristianos no siempre somos luz para los demás. Señal de que no ponemos nuestro corazón en el Amor, en Dios. La historia de la Iglesia está llena de errores por haber buscado el poder, privilegios, las riquezas, antes que ha Dios. 
Si somos cristianos de verdad, nuestro tesoro debe ser Dios y es allí donde hemos de poner nuestro corazón.


No hay comentarios:

Publicar un comentario